martes, 8 de julio de 2014

Psicología. Resiliencia: Un concepto discutible

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

Síntesis:
El concepto de “resiliencia” ha llegado a Latinoamérica desde la concepción de psicología de la adaptación que prima en el ambiente intelectual estadounidense. Aquí se la adoptó sin mayor cuestionamiento, en el entendido que permite entender los fenómenos de resistencia, tan comunes en la zona, ante todo tipo de agresiones a la vida: crisis políticas, situaciones de represión extrema, guerras internas, catástrofes naturales. Aparentemente el concepto sirve para explicar la capacidad de sobrellevar tanta adversidad. Pero una lectura crítica muestra que el mismo, en realidad, no aporta nada nuevo en términos operativos y sí conlleva el peligro de una carga ideológica cuestionable, por cuando sirve en definitiva a una visión adaptativa y de aceptación de la realidad, en vez de transformadora.

Palabras claves:
Adaptación, catástrofe, cambio, transformación, normalidad.

Abstract:
The concept of "resilience" has come to America since the conception of psychology raw adaptation in American intellectual environment. Here is the adopted without question, with the understanding that allows us to understand the phenomena of resistance, so common in the area, to all kinds of attacks on life: political crises, situations of extreme repression, civil wars, and natural disasters. Apparently the concept serves to explain the ability to overcome such adversity. But a critical reading shows that it actually adds nothing new in operational terms and does carry the danger of an ideological questionable, when it serves ultimately to adaptive vision and acceptance of reality, rather than transforming .

Key words:
Adaptation, catastrophe, change, transformation, normality.

Ponencia presentada en el V Congreso Latinoamericano de la ULAPSI, Antigua Guatemala, el 17 de mayo de 2014.

“El camino del infierno está plagado de buenas intenciones”. ¿Por qué empezar diciendo esto? Pues porque muchas veces, más allá de la “buena voluntad” en juego, los efectos conseguidos con una determinada acción pueden ser cuestionables. O incluso desastrosos. En el campo de la práctica científica ello no es raro en absoluto. El concepto de “resiliencia” nos lo permite ver de forma palmaria.

“Resiliencia” es un término controversial, que tanto puede asociarse con “intervenciones pobres para los pobres” (lo cual recuerda aquello de “atención primaria o ¿primitiva? de la salud”, que cuestionaba el epidemiólogo argentino Mario Testa), hasta la promoción de un conformismo con resonancias conservadoras, de la mano de la ideología adaptacionista que prima en las ciencias sociales de cuño estadounidense, dominadoras del ámbito académico en buena parte del mundo. Por lo pronto, es la versión española de la voz inglesa “resilience”, o “resiliency”, término que proviene del campo de la metalurgia y que hace alusión a la capacidad que tienen los metales de deformarse sin quebrarse, retornando luego a su estado original.

En el ámbito de la psicología, aparece utilizado por primera vez en un artículo de Barbara Scoville en el año 1942. Más tarde, en la década de los 70, el término va adquiriendo mayor prevalencia, aunque la mayoría de los primeros investigadores que hacían referencia a este concepto tomado de la metalurgia, en principio no utilizaron la expresión “resiliencia”, sino que se referían a esta cualidad describiendo a quienes la portaban como “invulnerables” o “invencibles” (Lösel, Bliesener y Koferl, 1989). Para la década de los 90 el término ya es ampliamente utilizado, y así llega a los países latinoamericanos.

¿Qué es, en definitiva, esto de la resiliencia? “La capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”, según la 23ª edición del Diccionario de la Real Academia Española. La “capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformados por ellas”, de acuerdo a la definición de Grotberg (1995). O también el “proceso dinámico, constructivo, de origen interactivo, sociocultural que conduce a la optimización de los recursos humanos y permite sobreponerse a las situaciones adversas”, según María Angélica Kotliarenko e Irma Cáceres (2011). O si se prefiere: “la capacidad que tiene un individuo, una familia, un grupo y hasta una comunidad de soportar crisis y adversidades y recobrarse”, de acuerdo a lo que definen Melillo y Suárez Ojeda (2002). Es decir, tomando lo afirmado por Kotliarenko, la resiliencia consiste en “un conjunto de procesos sociales e intrapsíquicos que posibilitan una vida sana en un medio insano”.

Según todas estas aseveraciones, el concepto hace alusión a una capacidad positiva que tendríamos los seres humanos, o algunos seres humanos al menos. Capacidad, por tanto, que debería ser saludada positivamente y, en la medida de lo posible, expandida. De la mano de esta visión, un pensamiento progresista, de izquierda incluso, podría levantar gustoso la idea de resiliencia y fomentarla como un camino de esperanza, una luz ante tanta adversidad.

Así, entonces, una perspectiva de avanzada de nuestra actual situación lleva a decir a Aldo Melillo, cuando prologa el libro “Descubriendo las propias fortalezas” de María Alchourrón y Edith Grotberg, que “la exclusión y la pobreza se extienden sin freno en los países desfavorecidos por la globalización y la concentración económica, y la mano invisible del mercado no ha dado signos de derramar ninguna riqueza a los pueblos. Si a ello se suman las situaciones de riesgo que conllevan la enfermedad, la cárcel, el deterioro personal, familiar y social sin que se vislumbren soluciones globales desde la economía y la política, el panorama resulta francamente desolador. Sin embargo, hay niños, adolescentes y adultos que son capaces de sobrevivir, superar las adversidades y, más aun, salir fortalecidos de ellas. Esa capacidad es conocida como resiliencia, concepto sumamente fértil a la hora de actuar en el plano social, porque desplaza el enfoque tradicional sobre las carencias y los factores de riesgo para situarlo en las fortalezas y la creatividad del individuo y de su entorno. (…). Con la convicción de que este concepto debe desplegarse e instrumentarse en los programas sociales (…), en tiempos de empobrecimiento y exclusión la construcción de resiliencia comunitaria que se evidencia en la capacidad de ciertos pueblos de enfrentar catástrofes de todo tipo constituye una posibilidad cierta de lucha contra las iniquidades de la sociedad actual”.

Entendida desde esa lógica de la esperanza, la idea de resiliencia podría ser, sin dudas, una cantera donde encontrar la energía necesaria para plantearse transformaciones, para seguir creyendo que las utopías son posibles, en el sentido que nos hacen caminar, como dijo el uruguayo Eduardo Galeano. Y justamente alguien como él, un comprometido con las luchas sociales a quien nadie podría acusar de cómplice del sistema, dijo en el Foso Social Mundial de Porto Alegre en el 2005 refiriéndose a las transformaciones que esa idea de resiliencia puede acompañar, que no “son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Baba. Pero quizás desencadenen la alegría de hacer y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable”.

En este sentido, el concepto en juego puede tener una carga positiva. Por allí puede leerse de los beneficios que trae aparejados la resiliencia. Buena noticia, por supuesto. ¿Y qué beneficios aporta? “Las personas más resilientes tienen una mejor autoimagen, se critican menos a sí mismas, son más optimistas, afrontan los retos, son más sanas físicamente, tienen más éxito en el trabajo o estudios, están más satisfechas con sus relaciones, están menos predispuestas a la depresión”. Ahora bien: estos supuestos “beneficios” abren interrogantes que cuestionan radicalmente las esperanzas que proponían las visiones arriba expuestas. ¿Es un beneficio “criticarse menos”? ¿En qué sentido entender lo de “más éxito”? ¿Estamos seguros que entronizamos el optimismo, o más cautamente seguimos a Gramsci, quien proponía “el optimismo del corazón junto al pesimismo de la razón”?

Es entonces cuando empieza a hacer agua este dudoso concepto. ¿De qué se trata realmente la resiliencia? ¿Qué elemento positivo nuevo aporta efectivamente? Que mucha gente tiene esa capacidad de rehacerse, de no quebrarse y salir airosa de las peores situaciones, no es ninguna novedad. Si el concepto consiste en describir eso, pues no es un concepto científico en sentido estricto que inaugure un nuevo campo de conocimiento produciendo una ruptura epistemológica, sino que no pasa de la mera descripción. “El patito feo también puede ser lindo”. ¿Podemos llamar a eso un concepto novedoso que aumenta el saber y la capacidad de actuar en el mundo?

Si abrimos una crítica en torno a la idea de resiliencia es por los peligros ideológicos que allí anidan, peligros que pueden pasar inadvertidos en tanto la forma con que aparece el concepto pareciera que ayuda a caminar, en tanto “prueba que la realidad es transformable”. Pero junto a esa cuota de esperanza –para lo cual no es necesario creer que se está ante un nuevo concepto, pues la descripción más obvia nos muestra que siempre “después de la tormenta sale el sol”– no podemos dejar de ver también que hay un transfondo de resignación: no se trata de saber soportar la adversidad (para lo que, incluso, se puede dar un largo catálogo de recetas prácticas… Y así surgen las propuestas de autoayuda y toda la parafernalia de “Usted puede, no sufra, técnicas para ser exitoso”). No se trata de saber adaptarse a la realidad y poder sobrellevarla. ¡Se trata de transformarla!

Más allá de las mejores buenas intenciones que puedan desplegarse –al menos en algunos casos– apelando a esta noción, lo que se transluce es la pasividad y la aceptación de una ya estatuida normalidad, obviando la idea de conflicto como motor perpetuo. El conflicto está, siempre, tanto en lo subjetivo como en los procesos masivos: el sujeto escindido no dueño de sí mismo con que nos confronta el psicoanálisis, el sujeto deseante que no sabe qué desea con precisión, o el sujeto social producto del enfrentamiento a muerte de clases divididas en torno a la tenencia, o no, de los medios productivos, siguen siendo “el fuego eterno” del que hablaba Heráclito hace 2.500 años y que retoma Hegel en el siglo XIX. La dialéctica en tanto lucha perpetua de contrarios, dirá el pensador alemán, no es un método filosófico: ¡es la realidad misma!, es la estructura de lo real. La realidad está constituida por el conflicto, verdad inobjetable. La idea de resiliencia, sabiéndolo o no por parte de quien la usa, apunta a la “suavización” de la crudeza de esa realidad.

Una prótesis, en definitiva, un bálsamo. En otros términos “técnicas de aprendizaje, es decir prácticas correctivas de conductas, sin tomar en cuenta los procesos sociales y psíquicos que bloquean potencialidades”, dirán Ana Berezin y Gilou García Reinoso en su texto “Resiliencia o la selección de los más aptos” (2005) “El ideal de la resiliencia parece ser la funcionalidad, la eficacia de los sujetos y sobre todo del sistema. Así, lo que parece simple –y obvia– descripción de situaciones de hecho implica peligros: bajo un nombre nuevo se retoma el viejo concepto de “desviación”: en el campo de la salud, con el modelo médico; en el de la educación, con el modelo pedagógico; ambos remitiendo al concepto de normalidad y adaptación, con sus consecuencias de orden teórico, ético y político”.

Aunque no se diga en estos términos, la ideología que está a la base es: ¡sea fuerte! Lo cual, irremediablemente recuerda al tango: “fuerza, canejo, sufra y no llore / que un hombre macho no debe llorar”. ¿Hay que estar contra las adversidades o hay que saber sortearlas? ¿Cuál es la sutil línea que separara el afrontamiento de la resignación?

En verdad, más allá de las buenas intenciones (y ahora puede entenderse por qué empezábamos el presente escrito con esa referencia provocativa), es para pensarlo bastante en qué medida este concepto tan problemático, traído desde un campo extraño a la reflexión de las ciencias sociales, aporta teórica y prácticamente. ¿En cuánto, cómo y por qué realmente “constituye una posibilidad cierta de lucha contra las iniquidades de la sociedad actual”? Sabiendo de dónde viene (las ciencias de la conducta estadounidenses, ingeniería humana funcional a los poderes constituidos, anestesia que sirve para domesticar y no como instancia emancipadora), ¿qué nos deja esto de resiliencia para un planteo transformador? Saber que hay quienes pueden resistir infinitamente no nos dice más que eso: que algunos no se quiebran nunca. ¿Qué podemos transformar con eso? ¿Esperar que todos sean igualmente aguantadores?

Con la incorporación de este discutible concepto se corre el riesgo de quedar entrampados en un planteo adaptacionista, reeducativo. ¿Hay que acallar el malestar, o hay que encontrarle su sentido, para poder entenderlo y, eventualmente, modificarlo? ¿Se trata de acallar el sufrimiento acaso, promover el “éxito” personal, tapar el síntoma? ¿No podemos así, sin saberlo, devenir cómplices de una maquinaria trituradora que busca la construcción de normalidades y adaptaciones peligrosas, que obliga a ser “uno más”, fuerte y bien portado, silenciando las voces discordantes? En el medio de la dictadura que asoló Argentina entre 1976 y 1982, cuando se producía la desaparición de 30.000 personas que disentían del régimen, que buscaban un mundo distinto, el gobierno de los militares presentó una propaganda por medio de todos los medios de comunicación donde se veían distintas escenas con ruidos enloquecedores (un taladro, un bebé llorando, etc.), sobre los que aparecía una enfermera indicando que “el silencio es salud”. El silencio ¿es salud? ¿Qué significa en ese contexto ser resiliente? ¿Callarse la boca y aguantar, o luchar contra esa flagrante inequidad? Si es esto último, ¿de qué nos sirve llamarlo “resiliencia”?

Es por todo ello que puede abrirse la crítica contra el concepto, porque su utilización no necesariamente aporta algo y porque, en definitiva, puede ser un lastre ideológico cuestionable. Parafraseando la Tesis XI sobre Feuerbach, de Marx, podría decirse entonces que no se trata de saber soportar el mundo (¿resignarse?, ¿adaptarse?, ¿“saber” como no quebrarse?). ¡Se trata de transformarlo! ¿O acaso las ideologías neoliberal y postmoderna reinantes nos quitaron la idea de utopía? ¿O acaso se trata de aceptar y no cuestionar la normalidad?

Ya que anteriormente citamos un tango argentino, permítasenos cerrar con una cita de otro poeta de esa nacionalidad, más irreverente quizá, o más pertinente para situar esta lectura crítica de la resiliencia: “que muerda y vocifere vengadora ya rodando en el polvo tu cabeza” (Almafuerte).

Bibliografía:
- Anleu, C. (2005). “Resiliencia: la fuerza de la vida. Un estudio sobre familiares de niñez desaparecida por el conflicto armado interno en Guatemala”. Guatemala: ECAP.
- Berezin, A. y García Reinoso, G. (2005). “Resiliencia o la selección de los más aptos”. Disponible en http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-50578-2005-05-09.html
- Beristain, C. (1992). “Salud mental: la comunidad como apoyo”. San Salvador: UCA Editores.
- Liga Guatemalteca de Higiene Mental. (2002). “De barro y de hierro. Familiares de niñez desaparecida por el conflicto armado interno en Guatemala”. Guatemala: Liga Guatemalteca de Higiene Mental.
- Manciaux, M. (2003). “La resiliencia: resistir y rehacerse”. Madrid: Gedisa.
- Melillo, A. y Suárez Ojeda, E. (compiladores). (2002). “Resiliencia, descubriendo las propias fortalezas”. Buenos Aires: Paidós.
- Testa, M. (1985). “Atención ¿primaria o primitiva? de salud”. Rosario: Centro de Estudios Sanitarios y Sociales. Cuadernos Médico Sociales, N° 34.

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La centralidad del trabajo cultural en el mundo neoliberal. Una aproximación

Pedro Rivera Ramos (especial para ARGENPRESS.info)

Uno de los principales rasgos del sistema capitalista en su fase neoliberal, ha sido su intento de imponerle a todo el mundo un paradigma de civilización, ajeno por completo al bien común, la cooperación y la solidaridad; pero sí más proclive a la sustentación de una progresiva enajenación humana, al desequilibrio social, a la desmesura en el consumo y el gasto y al hedonismo más insensato. Para ello el sistema se ha valido dentro de sus principales mecanismos de hegemonía y dominación con los que cuenta, de una hirsuta globalización cultural que pretende homogeneizarlo todo: desde los gustos por la moda, la música, la gastronomía, el lenguaje, los ídolos y las formas de vida; que luego pretende presentarlos como símbolos y valores universales, subordinados, claro está, a la infaltable racionalidad mercantil.

Esa gigantesca y peligrosa operación de verdadera aculturación que tiene lugar en estos momentos y que no todos perciben por su obnubilación al Dios del mercado y del consumo irracional, se viene sustentando en dos pilares fundamentales: una educación cada vez más mercantilizada y desprovista casi por completo de su papel emancipador y un aparato propagandístico que tiene en los principales medios de comunicación, su fuente principal. Este modelo de estandarización cultural de toda la sociedad, va dirigido entre otras cosas, a que se calque a nivel planetario, esa apoteosis de banalización y de fetichización de las mercancías, a través de sus llamadas industrias culturales y creativas, siempre dispuestas a reforzar los patrones de desenfreno en el consumo y a gestionar la cultura, no como un derecho humano elemental, sino como un recurso económico más.

De modo que los códigos culturales predominantes o hegemónicos, están siendo los encargados de transmitir a las personas una visión transnacional del mundo y de la vida, donde se deconstruyen identidades culturales específicas; se borran fronteras nacionales; se desfiguran culturas, legados y memorias históricas; se trastocan idiosincrasias; se pierde la categoría de ciudadano y aparece triunfante, la del consumidor omnipresente. Es aquí donde solo se es, mientras más se acumulan y se poseen objetos y bienes materiales. Ese modelo cultural capitalista que confía haberse universalizado por el mundo, es a todas luces, inviable en el tiempo, ya que su sostenimiento solo es posible, poniendo en peligro inminente a toda la vida sobre el planeta.

La cultura del consumismo frenético solo obedece a la lógica del valor de cambio, casi nunca al criterio de cubrir necesidades reales del ser humano. Por eso los límites naturales de un planeta en riesgo por la contaminación ambiental, el cambio climático, la degradación de los suelos, la disminución del agua dulce o el derretimiento del permafrost, poco importan si ponen en peligro, la rentabilidad o las ganancias del mercado.

Es por eso que cada vez resulta más claro, que la batalla crucial por recuperar y conservar los auténticos valores y principios humanos, y con ello, sentar las bases de una profunda transformación social, política, económica y ética, se viene librando y se debe librar en el terreno cultural. Es en ese campo donde la lucha contra la implacable lógica de funcionamiento del capital y el proceso de deshumanización que le es concomitante, se encuentra el verdadero frente desde el cual debemos iniciar la reconversión de nuestras matrices culturales y sociales, de las que somos todos tributarios. “Precisamente el principal error que se cometió por las llamadas izquierdas del siglo XX fue divorciarse de la cultura”, expresó Armando Hart Dávalos en su libro “Ética, Cultura y Política”.

La cultura dominante del capitalismo en esta fase neoliberal excesivamente cargada de frivolidad, hedonismo y no poca devastación de los recursos naturales y para la cual, el bienestar y la felicidad solo son posibles gracias a un mercado que dicta los consumos culturales de las personas; así como sus gustos, sensibilidades, visión estética y angustias personales, exige que repensemos el mundo y busquemos a través de esa cultura que a decir de Pogolotti, sea en momentos difíciles, “ancla, asidero de gravitación y arraigo”, la llama necesaria y urgente que nos permita ir construyendo un proceso contracultural, de dimensiones también universales.

Porque contrario a lo que muchos pueden pensar, la cultura del consumo no persigue en lo absoluto, interacción, diálogo y respeto con prácticas y costumbres culturales de otros pueblos; es en realidad un proyecto consciente de desvalorización de las culturas nacionales por una parte, y por la otra, de homogeneización de los patrones de referencia en cuanto a los gustos, modos y estilos de vida. Para ello se han apoderado casi por completo de todos los mensajes, símbolos, contenidos e imágenes, que se difunden en todo el orbe a través de las tecnologías de la información y de la comunicación. La inspiración de los pueblos que tienen en sus valores sagrados y patrimoniales, en su autoestima colectiva, el catalizador para el impulso de sus proyectos nacionales y patrióticos, es sensiblemente perjudicada por esta verdadera recolonización cultural, que inmoviliza a la mayor parte de los ciudadanos.

De allí la importancia decisiva que tiene el trabajo cultural para recuperar y promover en nuestras sociedades, los valores y tradiciones que nos identifican, y hacen que nos reconozcamos en nuestras peculiaridades identitarias. Para asumir esa descolonización cultural que nos han impuesto y alcanzar nuestra verdadera liberación individual y colectiva, reconciliándonos asimismo con nuestras raíces auténticas, es imprescindible, en consecuencia, que la cultura -esa que es compatible con nuestra idiosincrasia y nuestro sentido de pertenencia- ocupe la centralidad justificada que le corresponde. Para ello, compromiso, responsabilidad y conducta ética hacia la naturaleza de la que formamos parte, deberán formar la unidad dialéctica que la vida y la Tierra reclaman con urgencia.

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Mambrú. Murió el general de la oligarquía militarista colombiana

ANNCOL

Ha muerto de viejo, a los 94 años de edad (06.07.2014) el general Valencia Tovar, uno de los mejores exponentes de la oligarquía militarista colombiana, creador, talvez el más importante por su longevidad y experticia, del actual militarismo anticomunista colombiano profundamente ligado al ejército y al gobierno de los Estados Unidos.


Foto: El general USAmericano Clark, da órdenes al capitán Valencia Tovar en la guerra de Corea.

Su biografía “titular” es esta:

(….) “Álvaro Valencia Tovar se graduó de subteniente de Infantería en la Escuela Militar de Cadetes, Bogotá (1942). Capitán del Batallón Colombia en la guerra de Corea. Mayor en el Estado Mayor de la Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas, Egipto. Comandante de los batallones Colombia y Ayacucho. Comandante de la Escuela de Infantería. Jefe de Operaciones en el Estado Mayor del Ejército. Comandante de la V Brigada (Santanderes). Comandante del Ejército Nacional (1974-1975). Jefe de la Delegación de Colombia ante la Junta Interamericana de Defensa en Washington. Director de las escuelas militares de Cadetes y Superior de Guerra de Colombia.

Ha publicado: Colombia en la guerra de Corea; Armas e historia; General José María Córdova; El final de Camilo; El ser guerrero del Libertador; Corea, resurgimiento de las cenizas; Engancha tu carreta a una estrella (cuento). Director académico y colaborador de Historia de las Fuerzas Militares y Conflicto amazónico 1932-1934. Fue colaborador de la Nueva historia de Colombia. Ha publicado también Inseguridad y violencia en Colombia, Uisheda (novela) y Testimonio de una época. Dirigió la revista Arco entre 1984 y 1988. Es columnista permanente de El Tiempo y Colprensa.”(…..)

Pero su biografía “real” incluye; su triste desempeño como capitán del Batallón Colombia en Corea con sus innumerables soldados-víctimas, que a la fecha no se sabe cuántos murieron, o regresaron convertidos en ceniza, o lisiados de por vida, o desaparecieron para siempre.

El mismo “heroico” batallón Colombia que, tras haber aprendido a matar comunistas chinos, coreanos y rusos en el paralelo 38 de Corea, regresó a Colombia sin pena ni gloria para masacrar a sangre fría, el 8 y 9 de junio de 1954, una manifestación estudiantil que protestaba contra el dictador militar general Rojas Pinilla, viejo amigo del dictador (ver foto) acribillando 9 estudiantes calificados como “enemigos internos del Estado”.


Foto: En Corea el Capitán Valencia y el Tte general Rojas Pinilla visitan soldados del batallón Colombina heridos.

Y poco después, en 1961-63, participar activamente en la destrucción de los primeros núcleos revolucionarios de lucha armada de resistencia, MOEC, FUAR, con la muerte de Antonio Larrota en el Cauca, Federico Arango en Puerto Boyacá y la captura en el Vichada del médico Tulio Bayer.

Su Capitán Valencia Tovar, ya todo un especialista en guerra psicológica y en Guerra Total, es decir en guerra de todo el Estado contra el enemigo interno; en 1964 forma parte del núcleo teórico militar que elabora junto con estrategas norteamericanos en la embajada de los Estados Unidos en Bogotá, el famoso Plan Lasso (Latin american security operation) para atacar “las repúblicas independientes de Marquetalia Riochiquito, Guayabero y Villarica” en la cordillera oriental de Colombia, donde el coronel Valencia Tovar tuvo una destacada participación indirecta o de “inteligencia” en las muertes de Ciro Trujillo y Prías Alape.

Después, el 15 febrero de 1966, participa directamente en la típica emboscada de exterminio que tiende al inexperto sacerdote Camilo Torres Restrepo, en patio cemento Chucurí, para luego secuestrar su cadáver eternamente, porque este secreto se lo lleva hoy a la tumba con él. Inaugurando así en Colombia, otra modalidad degradada la guerra contra insurgente: el secuestró eterno de cadáveres

El 8 de octubre de 1971, fue herido en un atentado perpetrado por guerrilleros del ELN al frente del Ministerio de Defensa en Bogotá, en la calle 100 con 15. Dos tiros; uno a unos milímetros del corazón y otro cerca a la medula espinal y por esta razón tuvo que permanecer en cama varios meses en al hospital militar.


Foto: Las charreteras del general Valencia Tovar.

Después de su recuperación, en 1972- 73 ya como comandante de la V brigada en Bucaramanga, y como venganza al atentado perpetrado, dirige el gran cerco contra insurgente y de aniquilamiento contra el ELN, llamado operación Anorí, por el cual como condecoración, el Estado oligárquico colombiano lo designa en 1974 comandante en jefe del Ejército Nacional de Colombia. Cargo en el que por su ambición de Poder dura poco, pues fue destituido el 8 de agosto de 1975 por participar en un intento de golpe de Estado contra el entonces presidente Alfonso López Michelsen. En aquella fecha las contradicciones en el seno de la oligarquía militarista colombiana eran otras distintas a la polarización de hoy.

Pero su carrera contrainsurgente y anticomunista matando rojos, no termina ahí. Continua participando como militar “asesor” para el gobierno colombiano en el conflicto armado colombiano, dando cátedra anticomunista en la Universidad Militar, y a través de libros de autoelogio, pero fundamentalmente a través de sus muy influyentes editoriales semanales en el diario de la familia Santos, de quienes era muy allegado.


Foto: El comandante del ejército de Colombia, el criminal de guerra general Padilla de León condecora al general R Valencia Tovar en sus 90 años.

Tampoco sus jefes militares de los Estados Unidos lo abandonan. Premiaron sus invaluables servicios anticomunistas de la guerra fría, llevándolo como “militar diplomático” a la Junta interamericana de Defensa en Washington, para que diera cátedra y asesorara en anticomunismo y en guerra contrainsurgente a los ejércitos de los países latinoamericanos miembros de la OEA.

El militarismo colombiano, que logró introducir profundamente en la mente de los colombianos la idea de que los militares anticomunistas que forman sus FFMM son unos “héroes”, ha perdido un gran mascarón de proa. Hoy el pueblo colombiano recibe a otros “héroes”, sus futbolistas, pero, los huevos de la serpiente militarista, a pesar de la esperanza de paz que se respira en Colombia, siguen en incubación. ¡Hay que continuar alerta.

Mambrú

Versión en Colombia

En Francia nació un niño,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
En Francia nació un niño de padres militar,
Do, re, mi, do, re, fa, de padres militar.

Como no tenía padrinos,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
Como no tenía padrinos, Mambrú se llamará.
Do, re, mi, do, re, fa, Mambrú se llamará.

A los dieciocho años,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
A los dieciocho años se hizo militar,
Do, re, mi, do, re, fa, se hizo militar.

Mambrú se fue a la guerra,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
Mambrú se fue a la guerra, y no sé cuándo vendrá,
Do, re, mi, do, re, fa, no sé cuándo vendrá.

Vendrá para la pascua,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
vendrá para la pascua o para navidad,
do, re, mi, do, re, fa, o para navidad.

La navidad se pasa,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
la navidad se pasa y no sé si volverá,
do, re, mi, do, re, fa, no sé si volverá.

Haya viene el cartero que dolor que dolor que pena
Allá viene el cartero qué noticias traerá
do, re, mi, do, re, da, qué noticias traerá.

Las noticias que traigo,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
las noticias que traigo,
son tristes de contar.
Do-re-mí, do-re-fa,
son tristes de contar.

Que Mambrú ya se ha muerto,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
que Mambrú ya se ha muerto,
lo llevan a enterrar.
Do-re-mí, do-re-fa,
lo llevan a enterrar.

En caja de terciopelo,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
en caja de terciopelo,
y tapa de cristal.
Do-re-mí, do-re-fa,
y tapa de cristal.

Encima de la tumba,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
dos pajaritos dicen,
que ya descanse en paz.
Do-re-mí, do-re-fa,
que ya descanse en paz.

Cantando el pío-pío,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
cantando el pío-pío,
cantando el pío-pa.
Do-re-mí, do-re-fa,
cantando el pío-pa.

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Guatemala: Un nuevo desastre ¿natural?

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

En la frontera entre Guatemala y México acaba de temblar con bastante intensidad. Según los datos proporcionados por las autoridades, el sismo tuvo una magnitud de 6.9 en la escala Richter. Sin ser de los más fuertes, fue suficiente para provocar cuantiosos daños a la infraestructura, básicamente en el fronterizo departamento de San Marcos, en el límite con México.

La infraestructura de esta zona ya venía siendo frágil, producto de una historia de pobreza crónica por un lado, y de otro sismo que conmovió la región dos años atrás, cuando numerosas casas cayeron o quedaron inutilizadas. Por suerte, para la presente ocasión hubo que lamentar pocas víctimas: alrededor de 80 heridos, dos muertos (un bebé recién nacido al que le cayó encima un cielorraso del hospital en que se hallaba internado y una mujer que falleció a causa de un paro cardíaco al iniciarse el desastre), además de 100 casas caídas, unos 120 tramos carreteros dañados y unas 5.000 personas afectadas. En algunos pocos puntos se registraron problemas con la provisión de agua y energía eléctrica. Podría decirse que fue una desgracia con relativa suerte, pues no alcanzó las cotas de destrucción del movimiento telúrico de un par de años atrás, y mucho menos las de 1976, ocasión en la que murieron 23.000 personas, quedando un saldo de más de un millón de guatemaltecos sin vivienda.

¿Será que nuevamente el gobierno utiliza la desgracia como válvula de escape, como aire fresco que se le insufla a un anodino proceso que va teniendo cada día más detractores que seguidores?

Dos años atrás, luego de una masacre (la primera en tiempos de paz, luego de las políticas de tierra arrasada que asolaron en el país con alrededor de 650 masacres a población civil no combatiente en los años 80) con saldo de 7 campesinos muertos y 34 heridos en una manifestación que reclamaba por el aumento de tarifas del servicio de energía eléctrica en el departamento de Totonicapán, providencialmente para el gobierno apareció ese sismo. Valga decir que no fue particularmente catastrófico (44 muertos y 175 heridos), pero el gobierno se apuró a decretar estado de calamidad pública, mantenido por casi un semestre, lo cual sirvió para sobredimensionar los efectos del evento natural, desviando así rápidamente la atención en relación a la reciente masacre cometida.

Esta vez las posibilidades de una utilización política –que seguramente no faltará– son menores, dado que menores son los daños que deja la catástrofe. De todos modos, casi como ritual, es de esperarse que algo de eso suceda; estos eventos son un momento para “aprovechar” políticamente, y para agenciarse de algunos fondos de cooperación internacional. Pornografía de la pobreza, se ha dicho alguna vez…

Pero queda siempre una pregunta en pie: ¿estamos ante desastres naturales… o sociales? La vulnerabilidad de países como Guatemala, al igual que cualquiera de la región, no es un destino ineluctable, por cierto. Es un producto histórico. ¿Por qué el mismo evento natural en Japón (con casi infinitos recursos) o en Cuba (con muchísimo menos en términos materiales paro con una envidiable organización comunitaria) no deja víctimas, y en países como Guatemala produce este desastre?

Tal vez el bebé muerto es todo un símbolo: si no muere de hambre (Guatemala es el sexto país en desnutrición a escala mundial, y segundo en Latinoamérica, luego de Haití, según datos de UNICEF, 2012), muere porque se le cae encima el techo de un centro hospitalario público. Por supuesto que un desastre natural es una catástrofe y se puede caer un techo (¡por eso es un desastre, obviamente!), pero ¿qué nos dice ese accidente? Habla del estado de la salud pública, de la desatención del Estado, de la falta de mantenimiento. No es hacer leña del árbol caído sino tratar de mostrar cómo un movimiento telúrico se transforma siempre en catástrofe en los países del Sur, porque allí la vida de las grandes mayorías implica una catástrofe oculta cotidiana. Si no se muere de hambre, se muere porque el Estado, desmantelado por las políticas de recorte presupuestario de los planes neoliberales, no puede dar servicios. Y si se protesta por las condiciones de vida, se muere por la represión de ese mismo Estado. Círculo vicioso difícil de romper.

Definitivamente: no nos mata Madre Natura. ¡Nos mata las condiciones precarias e injustas de vida a que nos vemos sometidos las grandes mayorías!

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Nueva Ley de Hidrocarburos: El sector público retrocede ante transnacionales

OPSUR

En momentos de Mundial y fondos buitre, un debate central se suscita entre pocos actores: Nación e YPF se enfrentan a las provincias petroleras por la reforma de la Ley Nacional de Hidrocarburos. El cuestionamiento al sistema de acarreo es sólo la punta del iceberg, al analizar los dos documentos difundidos periodísticamente, las diferencias entre los actores parecen diluirse para dar paso al consenso en la urgente necesidad de promover la inversión en nuevos proyectos (no convencionales y offshore, principalmente) con flamantes beneficios para las empresas y uniformización del marco jurídico. En definitiva, la pregunta que divide aguas es quién, dentro del ámbito público, reducirá su expectativa de renta en pos de un mejor escenario para las transnacionales.

Hay consenso: Programa Nacional de Estímulos y Beneficios

A nivel público, la discusión parece centrarse en un punto específico: el método “carry” (acarreo). Éste se define como la posibilidad de que las empresas petroleras provinciales, sin aportar capital de inversión, participen de las concesiones en alianza con compañías privadas, con porcentajes de entre 10 y 15%. El primer borrador presentado por la Casa Rosada, deja en claro que se pretende eliminar este mecanismo tanto a futuro como retroactivamente. Si bien esto involucra a buena parte de las jurisdicciones, se destaca visiblemente la situación de la petrolera neuquina GyP. Esta cuenta con 54 áreas sobre las muy pretendidas formaciones de Vaca Muerta y Los Molles que, según la Agencia de Información de Energía de Estados Unidos, concentran más de un tercio de los hidrocarburos no convencionales de Sudamérica y son las más prospectables, a nivel global, por fuera de Norteamérica.

Vaca Muerta está sometida a una fuerte disputa entre YPF y GyP. La compañía conducida por Miguel Galuccio es una de las que mayor presencia tiene allí, al concentrar cerca del 40% de esa superficie, según estima la empresa. El argumento principal de Nación e YPF, en su crítica al sistema de carry, es que éste incrementa los costos de los inversores extranjeros y sería una de las causas por las que el desarrollo de Vaca Muerta no despega con toda su fuerza. Asimismo, es importante notar que la mitad de las áreas que controla YPF están bajo este esquema y se encuentran próximas a vencer. La tensión es importante y si bien Neuquén aceptaría perder una parte del negocio, no se resigna a quedar afuera.

Ante un escenario de restricción de divisas, cuantiosas importaciones de gas y mínimas inversiones -a excepción de YPF-Chevron- tanto Nación como las provincias (centralmente Neuquén) defienden distintos modelos de negocio para la nueva etapa de la que no quieren quedarse afuera. Sin embargo, lo destacable, más que las diferencias, son los acuerdos. El horizonte de esta reforma normativa es definir reglas claras para la inversión y beneficios económicos para bajar costos con el fin de hacer atractivo el desembarco trasnacional, tanto en no convencionales, offshore y cuencas de frontera, con la seguridad de que esto permitirá al país salir del atolladero energético.

Los proyectos y una vieja discusión: autonomía o nación

El Acuerdo Federal de Hidrocarburos presentado por Nación a las provincias busca homogeneizar y unificar el complejo marco jurídico del sector a fin de facilitar las nuevas inversiones y futuras operatorias. Con este objetivo, se introducirían los siguientes elementos:

La carga tributaria se uniformaría y congelaría, restringiendo los ingresos provinciales a las regalías y bloqueando futuras modificaciones;

- Existirían Pliegos Modelos de concesión similares para todas las jurisdicciones;

- Mismo marco jurídico ambiental;

- Se extenderían los mecanismos promocionales de los decretos 927 y 929/13, con un piso que baja de los US$ 1000 a US$ 250 millones de inversión;

- Se eliminarían las áreas de reserva provinciales, lo que imposibilitaría el actual sistema de acarreo.

Otro punto, mencionado en el documento al pasar, es la explícita restricción a los municipios para legislar en cuestiones atinentes al sector. “Se procurará que los municipios no graven a la industria ni adopten normas que interfieran con dicha actividad”, establece el borrador como un mensaje para las más de 30 localidades que sancionaron ordenanzas que prohíben el fracking.

La respuesta de las provincias no se hizo esperar. Siete días después de discutir el borrador de Nación, la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) presentó un texto que si bien coincide con la necesidad de “coordinar y concertar un conjunto de reglas uniformes y coherentes para la actividad”, también buscó rebatir lo que consideran un ataque sobre sus potestades y autonomía en relación al manejo del petróleo y el gas.

El documento detalla los ejes de un ‘Régimen Federal de Promoción de inversiones y Responsabilidad Social Empresaria para la extracción de Gas y Petróleo No Convencional’ cuyo objetivo es atraer inversiones por US$ 100 mil millones en los próximos cinco años y, en términos generales, dota de mayores facilidades y libertades a las operadoras trasnacionales.

En primer término, los gobernadores argumentan que las promociones no deberían ser estipuladas por monto de inversión, la Nación proponía beneficiar a quienes inviertan más de US$ 250 millones, sino que debían evaluarse según cada proyecto a fin de analizar las particularidades de cada caso. Aún así, resaltaron que deberían existir algunos lineamientos generales tales como:

- Amortización acelerada (con el impuesto a las ganancias);

- Libre disponibilidad de utilidades para los inversores extranjeros;

- Autonomía a nivel provincial y municipal para otros incentivos;

- Unificación de los precios a escala nacional y una incorporación de subsidios dentro de lo que se denomina ‘precio’ (por lo que las provincias podrían percibir regalías en base a los nuevos precios, triplicados en el caso del gas en los últimos tiempos por ejemplo).

Retomando el art. 41 de la Constitución Nacional, las provincias deberán sancionar normas específicas de protección ambiental

Pero, una vez más, lo importante no sólo son las diferencias entre los proyectos sino las coincidencias: desarrollar nuevos yacimientos a como dé lugar. Para esto, existe coincidencia en ambos proyectos en:

- Extender los plazos de las concesiones a 35 en los yacimientos no convencionales, con posible prórroga de otros 10, a diferencia de los 25 años que rigen para los convencionales;

- Implementar programas de Responsabilidad Social Empresaria como forma de inversión social;

- Los ya mencionados beneficios impositivos;

- Infraestructura necesaria para la nueva etapa será con aportes de Nación.

Esta reestructuración del marco regulatorio pretende habilitar, ahora sí, un panorama de ingreso masivo de divisas. El documento de los gobernadores -recordemos- cuantifica en US$ 100 mil millones el monto deseado de ingreso durante los próximos cinco años.

OFEPHI



Foto: Gobernadores de la OFEPHI reunidos con la Presidenta en discusión por Ley de Hidrocarburos. / Fuente imagen: EL COMODORENSE

Un debate fundamental a puertas cerradas

Las discusiones en torno a nuevos beneficios para el sector no pueden desvincularse de la visita al país del Secretario Adjunto de Energía de los Estados Unidos, Daniel Poneman, quien en mayo pasado recorrió Vaca Muerta y se reunió con el ministro de Planificación Julio de Vido, junto al que selló un acuerdo de cooperación energética. Esta firma se suma a una serie de pasos dados para amigarse con los mercados en busca de crédito y generar escenarios de inversión: el pacto con Chevron -agosto de 2013-, el acuerdo ante el CIADI -octubre de 2013-, el cierre del proceso expropiatorio con Repsol -abril de 2014- y el acuerdo con el Club de París -mayo de 2014.

Las reuniones que llevan adelante los gobernadores que integran la Ofephi y altos funcionarios del Gobierno Nacional y de YPF sentarán las bases para la explotación petrolera por casi medio siglo. Sin embargo, las negociaciones se develan por “filtraciones” periodísticas y trascendidos. Metodología que se condice con el secretismo y la falta de información que ha caracterizado las definiciones centrales de la política que siguió a la expropiación parcial de YPF y el convenio firmado con Chevron. Un tema que engloba los intereses de todo el país y de cuya definición sólo participa un grupo reducido de personas.

Las estrategias difieren en la forma de cómo dos empresas mixtas, bajo rótulo de S.A. y con escasa transparencia, buscan insertarse en el naciente mercado de los no convencionales a partir de alianzas con trasnacionales en tanto aportantes de fondos y tecnología. Cada cual y en diferentes estadíos, han propiciado la entrada en la región de Chevron, Shell, Total, EOG Resources, Dow, Wintershall y ExxonMobil, entre otras. De esta manera las políticas públicas en materia de energía no apuntan a satisfacer las necesidades de la población, sino más bien a garantizar la competencia en el mercado hidrocarburífero global. De este modo, se omiten puntos centrales del debate: las implicancias ambientales a nivel local y global, la conceptualización de la energía más allá de los hidrocarburos y, en última instancia, la pregunta en torno a la energía para qué y para quién.

En suma, los hidrocarburos no convencionales, offshore y cuencas de fronteras avanzan librados a las fuerzas de mercado sobre áreas protegidas (Auca Mahuida, por ejemplo), territorios indígenas (como las comunidades mapuche Campo Maripe y Gelay Ko), tierras agrícolas (chacras del Alto Valle del Río Negro) y, muchas veces, en contra de la voluntad de la población (como la represión en el acuerdo YPF-Chevron, en Neuquén, y la demanda para declarar la inconstitucionalidad de la ordenanza anti-fracking en Allen); al tiempo que encierra la matriz energética y productiva en los combustibles fósiles y la exportación de recursos naturales. El debate queda restringido a beneficios económicos y al corto plazo, en un marco de negociaciones que a futuro, fondos buitre y pagador serial mediante, parece reducir considerablemente el poder de fuego del ámbito público. Los actores privados y trasnacionales, que, al no considerar YPF, concentran el 70% de la extracción de hidrocarburos, han logrado en los últimos tiempos cuantiosos beneficios, que se suman al largo historial que pulverizó el planteo de la Ley de Soberanía Hidrocarburífera de retornar a los hidrocarburos como recurso estratégico y no un commodity. Entonces, ¿para quién se hace esta reforma?

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Córdoba. Ley Provincial de Ambiente: “Monsanto no puede volver a presentar un estudio de impacto ambiental”

RADIO NACIONAL CÓRDOBA - PRENSA RED

El abogado Enrique Viale, integrante de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas manifestó que el artículo 20 de la nueva Ley de política ambiental de la provincia “establece que toda evaluación de impacto ambiental que haya sido desestimada o rechazada por la autoridad de aplicación no puede volver a presentarse”.

Y agregó, que el artículo 20 “es de plena aplicación para el caso de Monsanto”.

“Monsanto tiene un rechazo por la autoridad de aplicación, en consecuencia debe aplicarse el artículo 20 si intenta volver a presentar un nuevo procedimiento de evaluación de impacto ambiental. No es una aplicación retroactiva, sino una aplicación inmediata de las normas”, afirmó Viale.

DICTAMEN DE LA “ASOCIACIÓN ARGENTINA DE ABOGADOS AMBIENTALISTAS (AAdeAA) SOBRE LA NUEVA LEY DE POLÍTICA AMBIENTAL DE CÓRDOBA Y EL RECHAZO DE LA EVALUACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL PRESENTADA POR MONSANTO
Julio de 2014

I. INTRODUCCIÓN

El miércoles 11 de Junio la Legislatura de la Ciudad de Córdoba aprobó la Ley N° 10.208 “Ley de Política Ambiental Provincial”(1)(1) en un contexto de violenta e inaceptable represión a manifestantes integrantes de asambleas y organizaciones que terminó con la detención de 20 personas.

Sin entrar en un análisis valorativo sobre la ley queremos destacar una disposición de la misma que tiene directa aplicación en el conflicto eco-territorial que se suscitó a raíz de la intención de Monsanto de instalar una planta de semillas en la localidad de Malvinas Argentinas, Córdoba.

Así, en el artículo 20 se establece que:

“Entiéndese por Licencia Ambiental al acto administrativo de autorización emitido por la Autoridad de Aplicación como resultado de la Evaluación de Impacto Ambiental.

Todo proyecto que fuere desestimado o rechazado por la Autoridad de Aplicación, no puede presentarse nuevamente para su evaluación.“

En enero de 2014 la Sala segunda de la Cámara del Trabajo de Córdoba volvió a respaldar una acción de amparo promovida por ambientalistas y vecinos. Ordenó la paralización de las obras en la planta hasta que no se cumpliera con la realización del procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental. Asimismo estableció que la municipalidad de Malvinas Argentinas deberá “abstenerse” de emitir cualquier tipo de autorización a la empresa hasta tanto se concluya ese procedimiento.

En fecha 10 de febrero de 2014, la Comisión Técnica Interdisciplinaria recomendó No autorizar el Estudio de Impacto Ambiental de la “PLANTA DE ACONDICIONAMIENTO DE SEMILLAS DE MAÍZ”, en la localidad de Malvinas Argentinas, departamento Colón, Provincia de Córdoba – República Argentina, presentado bajo el Expediente N° 0517-017977/2012 por la firma “MONSANTO ARGENTINA SOCIEDAD ANÓNIMA INDUSTRIAL Y COMERCIAL”(2)(2).

Entre los fundamentos de su recomendación expresó los siguientes:

A) Reiteradas peticiones a Monsanto por información insuficiente y estudios superficiales: En la resolución N° 595/12 se establecieron los lineamientos e información relevante que debía reunir el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA). Luego de evaluado el EsIA presentado y su documentación respaldatoria, se consideró que la misma era insuficiente, reiterativa y sin la profundidad técnica necesaria para responder adecuadamente a los condicionamientos cursados por Resolución N° 595/12. Se recuerda allí que el día 17/07/2013 se notificó a Monsanto nuevamente sobre la necesidad de cumplir con los condicionamientos y lineamientos establecidos ya que el EsIA no poseía el contenido satisfactorio para su evaluación, y/o carecía de información sobre algunos aspectos relevantes de la actividad.

B) Ausencia de respuestas idóneas respecto a aspectos de la actividad que generan impactos ambientales negativos: Principalmente respecto a la Gestión de Residuos Peligrosos, Gestión de Residuos del Proceso Productivo, Gestión de Efluentes Líquidos, Tránsito Vehicular, etc.

C) Impactos ambientales negativos relevantes no contemplados en las matrices de manera adecuada o bien no fueron incorporados: A modo de ejemplo se mencionó: que en las matrices de impacto ambiental presentadas (realizadas con diferentes metodologías) no se consideraron aspectos con impactos severos, críticos o importantes, notoriamente predecibles para el tipo de actividad y magnitud del proyecto en cuestión (Gestión de Residuos Peligrosos, Gestión de Residuos del Proceso Productivo, Gestión de Efluentes Líquidos, etc.).-

Respecto a las propuestas de utilización de los residuos orgánicos del proceso productivo, denominados por la empresa como subproductos(3)(3) (247.7 ton/día), se sostuvo que ninguna está respaldada técnicamente y no representan una solución ambiental adecuada para la magnitud de residuos a disponer o reutilizar como subproducto. No se especificaba qué tipo de tratamiento se va a utilizar y quiénes son los operadores con la tecnología apropiada capaces de darle tratamiento y disposición final a los residuos peligrosos generados (Básicamente residuos resultantes de la utilización de agroquímicos).

En base a este dictamen, en el mismo día 10 de febrero de 2014, el Secretario de Ambiente de la Provincia de Córdoba (la Autoridad de Aplicación) resolvió NO AUTORIZAR el Estudio de Impacto Ambiental de la Planta de Acondicionamiento de Semilla de Maíz en la Localidad de Malvinas Argentinas(4)(4).

En consecuencia, el proyecto de “PLANTA DE ACONDICIONAMIENTO DE SEMILLAS DE MAÍZ” presentado por Monsanto para la evaluación de su impacto ambiental fue rechazado por la Autoridad de Aplicación, la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba.

No debe confundirse este rechazo del proyecto con el pedido de acompañamiento de nueva documentación por falta de información o profundidad de análisis durante el trámite de la Evaluación de Impacto Ambiental. Cuando se presenta el Estudio de Impacto Ambiental la Autoridad de Aplicación otorga nuevas oportunidades para el caso de que el Estudio no considere todas las consecuencias de las actividades o no brinde propuestas o soluciones oportunas y adecuadas a algunos impactos ambientales. En este supuesto, el Estudio puede completarse. Durante el procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental del proyecto de la Planta de Monsanto, la Autoridad de Aplicación solicitó en reiteradas oportunidades que el contenido del Estudio sea completado porque era insuficiente.

Otra cuestión, es cuando el proyecto es rechazado o no autorizado por la Autoridad de Aplicación. En este supuesto, ya no se permite completar el Estudio porque el procedimiento de evaluación finalizó. Ahora el artículo 20 de la ley N° 10.208 “Ley de Política Ambiental Provincial” dispone que todo proyecto rechazado no puede presentarse nuevamente para su evaluación.

Esta última es la situación en la cual se encuentra el proyecto de la Planta de Monsanto. Fue rechazado y no puede volver a iniciar nuevamente una evaluación de impacto ambiental. La Autoridad de Aplicación tampoco debe aceptar que se inicie un nuevo procedimiento. La discusión de la instalación de la Planta de Monsanto en Malvinas ha finalizado con el rechazo institucional y social.

II. APLICACIÓN DEL ART. 20 DE LA LEY DE POLÍTICA AMBIENTAL RESPECTO A LA PLANTA DE ACONDICIONAMIENTO DE SEMILLAS DE MAIZ DE MONSANTO

Cómo se detallo el artículo 20 de la ley N° 10.208 “Ley de Política Ambiental Provincial” dispone que “(t)odo proyecto que fuere desestimado o rechazado por la Autoridad de Aplicación, no puede presentarse nuevamente para su evaluación“. El proyecto de la Planta de Monsanto fue rechazado por la Autoridad de Aplicación.

En primer lugar, esta norma de la nueva Ley de Política Ambiental de la provincia de Córdoba es RAZONABLE. El procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental otorga a los impulsores de proyectos las suficientes instancias de participación y de discusión. Constituiría algo de nunca acabar si luego de rechazado un proyecto este pueda ser nuevamente evaluado iniciando un nuevo procedimiento de evaluación de impacto ambiental. De esta forma, las discusiones se reabrirían indefinidamente lo que sí constituye una irrazonabilidad.

Por lo tanto, esta norma viene a establecer un marco institucional y democrático para que la discusión de los proyectos, desde el punto de vista ambiental, sea amplio, y a la vez definitivo, no afectando los derechos de los proponentes.

En segundo lugar, la norma no distingue las causales del rechazo para impedir la nueva presentación de un proyecto para su evaluación. En algunos medios Monsanto manifestó que volvería a insistir con iniciar un nuevo procedimiento de evaluación de impacto ambiental acompañando -según dijeron- información o propuestas que no habrían estado presentes en la primera evaluación. Al no establecer diferencia entre las causales del rechazo, todo rechazo por los fundamentos que fuera impide que el proyecto vuelva a someterse a la evaluación de impacto ambiental.

En tercer lugar, aunque la ley N° 10.208 se aprobó con posterioridad al rechazo del proyecto de la Planta de Monsanto por parte de la Autoridad de Aplicación no cabe dudas que resulta aplicable a este caso.

De acuerdo al art. 3 del Código Civil las leyes tienen aplicación inmediata. La aplicación del art. 20 al caso de Monsanto no es un caso de aplicación retroactiva de una ley. El principio de aplicación inmediata también se relaciona con el principio de progresividad(5)(5) dispuesto por el art. 4 de la ley General del Ambiente.

Esta ley establece un nuevo requisito para que un proyecto pueda ser sometido al procedimiento de evaluación de impacto ambiental. Este nuevo requisito es que el proyecto no haya sido rechazado con anterioridad y se aplica a todo proyecto que no haya iniciado el trámite de evaluación de impacto ambiental.

Una aplicación retroactiva de la ley sería el caso de que Monsanto ya haya iniciado nuevamente el procedimiento de evaluación de impacto ambiental y con posterioridad se aplicara el art. 20 de la ley de Política Ambiental dando por terminado el procedimiento y rechazando nuevamente el proyecto. Pero esta no es la situación que ocurre en el presente caso. Monsanto no ha iniciado nuevamente el procedimiento de evaluación de impacto ambiental de la Planta.

Por lo tanto, el artículo 20 se aplica inmediatamente y debe ser rechazado in-limine(6)(6) cualquier intento de Monsanto de querer iniciar nuevamente la evaluación de impacto ambiental de su proyecto de la Planta de Acondicionamiento de Maíz en Malvinas Argentinas.

La seguridad jurídica no es sólo para las empresas, para los negocios o para los que detentan el poder; también lo es para la ciudadanía en general de que se respete su derecho a un ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano como establece la Constitución Nacional y las demás obligaciones y exigencias ambientales que se desprenden de la ley nacional 25.675 y normativa provincial y municipal.

En la cuestión ambiental se destaca el dinamismo con el que debe ser interpretada la normativa de protección ambiental. “…El derecho ambiental es esencialmente dinámico, y debe ser interpretado al compás de los avances y modificaciones en el conocimiento científico. Si antes se desconocía absolutamente el potencial dañoso de determinada actividad, y por eso no se la prohibió expresamente, y luego se descubre el riesgo, no resulta válido argumentar que ya no puede prohibirse la actividad por cuanto antes no se la había prohibido…” (7)

En relación a la obligación legal de atender las exigencias ambientales sobrevivientes, Moisset de Espanes sostiene que ”los efectos que se produzcan con posterioridad a la vigencia de la norma, quedarán atrapados en ella, aunque los haya generado una situación jurídica existente, y ello se produce sin vulnerar el principio de irretroactividad, por aplicación del principio de efecto inmediato, que en realidad tiene efecto para el futuro”´.

La jurisprudencia(8) ha expresado, en igual sentido, que el principio de irretroactividad establecido en el art. 3 del CC admite la aplicación inmediata de la ley sobre las consecuencias de las relaciones o situaciones jurídicas ya existentes, en la medida que tales consecuencias se verifican para el futuro y a partir de la vigencia de la nueva ley. Este es un principio aceptado en forma generalizada por la doctrina y la jurisprudencia.(9)

Por lo tanto, las exigencia dispuesta por el art. 20 de la ley N° 10.208 constituye un requisito o condición más que deberá cumplir quienes pretendan llevar actividades en la provincia de Córdoba. Entre ellos la empresa Monsanto con su proyecto de Planta.

III. CONCLUSIÓN

La Autoridad de Aplicación (Secretaría de Ambiente de Córdoba) luego de un procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental no cuestionado por Monsanto decidió rechazar el proyecto de instalación de una Planta de Acondicionamiento de Semillas de Maíz en la localidad de Malvinas Argentinas.

Con posterioridad se aprobó la ley N° 10.208 que estableció un nuevo requisito para los proyectos que deben someterse al procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental en su artículo 20°. Allí se dispuso que todo proyecto para iniciar el procedimiento no debe tener un rechazo o desestimación por la Autoridad de Aplicación con anterioridad.

La aplicación inmediata de este artículo genera el cierre de la discusión de la instalación de la Planta de Monsanto en Malvinas Argentinas al no existir caminos institucionales(10) para que Monsanto pueda conseguir el certificado de aptitud ambiental de su proyecto, necesario para el inicio de las obras y el funcionamiento de la actividad.

Enrique Viale y Jonatan Emanuel Baldiviezo(11)

Notas:
1) Publicada en el Boletín Oficial de la provincia de Córdoba el viernes 27 de junio de 2014. http://www.boletinoficialcba.gov.ar/archivos14/270614_BOcba_1s.pdf
2) Ver en: http://www.lavoz.com.ar/sites/default/files/file_attachments/nota_periodistica/DICTAMEN_MONSANTO.pdf
3) -Chala, granos perdidos del proceso, tallos 78.8 ton/día
-Marlo 61.6 ton/día
-Grano pequeño y grande, quebrado, granza 107.7 ton/día
El total de residuos orgánicos descriptos corresponderían al equivalente de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) diarios de una población de aproximadamente 250.000 habitantes, con la complejidad logística que conlleva disponer de estos residuos, considerando a su vez que la población de Malvinas Argentinas es de aproximadamente 12.568 habitantes, según censo 2008.-
4) Ver en: http://www.lavoz.com.ar/sites/default/files/file_attachments/nota_periodistica/RESOLUCION_MONSANTO.pdf
5) Principio de progresividad: Los objetivos ambientales deberán ser logrados en forma gradual, a través de metas interinas y finales, proyectadas en un cronograma temporal que facilite la adecuación correspondiente a las actividades relacionadas con esos objetivos
6) El Rechazo In-Limine procede cuando no existe duda alguna respecto de su inadmisibilidad y su improcedencia es manifiesta, resulta de manera notoria, sin necesidad de comprobar los supuestos de hecho que requieran mayor debate o prueba.
7) Elías, José Sebastián; Publicado en: LLGran Cuyo 2005 (mayo), 357; Título: “Supremacía, argumentación constitucional y protección ambiental en una sentencia notable (a propósito del fallo “Oikos”)”
8) Ver Cámara Civil y Com. De Rosario, Sala 4, “Rechter Isaac c/Celulosa Argentina SA”21/03/72, JA, serie moderna, 14-656 (sec. prov)
9) Incluso la Corte Suprema de Justicia de la Nación fue más allá en el reciente caso “Salas, Dino y otros c/ Salta, Provincia de y Estado Nacional s/ amparo”. En fecha 13 de diciembre de 2011, nuestro máximo Tribunal sostuvo: “Los titulares de los permisos que se encontraban alcanzados por aquella suspensión, otorgados por las autoridades locales con anterioridad a la vigencia de la ley 7543, deberán adecuarse a las prohibiciones y limitaciones emergentes de esa norma, de su decreto reglamentario 2785/2009 y de las demás disposiciones complementarias, de acuerdo a la categoría de conservación (color rojo, amarillo o verde) que le corresponda a la zona en la que se encuentren ubicados los proyectos autorizados”. Es decir, ordenó que los permisos de desmonte otorgados previamente a la sanción de la Ley de Bosques se adecuen a las prohibiciones establecidas en dicha norma, sin indemnización y sin considerar esta situación como una vulneración a la propiedad.
10) Por aplicación del art. 20 de la ley 10.208, cualquier intento de la empresa Monsanto de presentar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental, no puede tener otra respuesta administrativa que el RECHAZO IN-LIMINE por parte de la autoridad de aplicación.
11) Integrantes de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (AAdeAA).

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Antonio Brailovsky: Inundaciones, deforestación, Yacyretá y el castillo de Stroessner

LA RETAGUARDIA

Cuando se producen inundaciones como las que se están viviendo en estos días en el noreste argentino, resulta inevitable volver a preguntarnos si detrás se encuentra un fenómeno de la naturaleza o si, una vez más, aparece la mano del hombre para convertir un evento natural, como pueden ser las lluvias intensas, en un desastre o una tragedia. Sobre esto La Retaguardia reflexionó junto al docente, escritor, periodista y licenciado en economía política Antonio Elio Brailovsky.

La gente baja, los ríos suben

Para Antonio Elio Brailovsky, el por qué de las inundaciones encierra varias cuestiones: “por un lado, nuestras ciudades han sido fundadas, estamos hablando de la historia larga, siguiendo normas de los reyes de España de fundarlas en un sitio alto que no se inunde, pero a medida que pasa el tiempo los mejores lugares se van saturando y las ciudades bajan y lo hacen hacia las zonas de riesgo de inundación. Entonces a medida que nos vamos poblando, las ciudades crecen y uno mira el mapa y tiene la ilusión de que está hecha en dos dimensiones, parecen crecer horizontalmente pero en realidad crecen verticalmente, casi todas para abajo, entonces cuanto más crece una ciudad más población pone en las áreas de riesgo; si a esto se agrega el cambio climático que significa que llueve más y con precipitaciones más concentradas, la gente baja y los ríos suben y se encuentran en el medio”, explicó el docente, periodista y escritor en diálogo con La Retaguardia.

Brailovsky especificó que los ríos suben justamente como consecuencia del cambio climático que implica una mayor cantidad de lluvia: “en realidad, llueve más en las zonas húmedas y menos en las zonas secas, se acentúan los contrastes. Esto quiere decir que estos eventos son cada vez más frecuentes. Y por supuesto hacen falta políticas públicas bastante más complejas que asombrarse y repartir dinero”, aclaró.

En este punto, remarcó que lo más importante es empezar a adaptar las ciudades a esta realidad actual que implica la reiteración de inundaciones: “las ciudades están en zonas de riesgo y se construye igual en la zona de riesgo que en la zona más alta, y cuando uno mira las inundaciones del año pasado en este caso en Ciudad de Buenos Aires y en La Plata, no hay ninguna adaptación en la construcción en las zonas de riesgo. En algún momento hay que establecer políticas públicas para dejar de disimular. Es decir, ¿por qué no hay adaptación? Porque el negocio es convencer al cliente que la zona no es de riesgo”.

Deforestación y negocios inmobiliarios

Las provincias más afectadas en esta última inundación son Misiones y Formosa pero también Chaco, Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe. Resulta inevitable preguntarse si la situación que se vive en estas zonas se ve agravada por el desmonte tantas veces denunciado.

En este sentido, Brailovsky explicó de qué manera incide la deforestación: “una de las funciones que cumplen los bosques es recibir el agua y llevarla hacia las napas subterráneas a través de las raíces y demás. Cuando no hay árboles el terreno se transforma en una especie de camino que hace que el agua vaya a los ríos directamente, sin infiltrar en las napas subterráneas, entonces la misma cantidad de lluvia inunda más si no hay bosque que si lo hay. El bosque retiene agua y la deforestación te manda más agua a los ríos”.

Ante esto, una primera solución sería re-forestar los márgenes de los ríos y arroyos que es lo que Brailovsky caracteriza como las zonas de más riesgo: “a fines del siglo XIX, en México empezaron a sancionarse leyes para la protección de los bosques de los márgenes de ríos y arroyos, nosotros todavía no estamos aplicando nuestra ley de bosques que dice hacer eso... Con respecto a México tenemos poco más de un siglo de atraso. Me refiero a la ley de bosques que se aprobó hace algunos años (se sancionó a fines de 2007 y se reglamentó recién en febrero de 2009) y que unas cuantas provincias aún no implementaron o lo hicieron de la manera más trucha posible”.

A su vez, Brailovsky hizo referencia a otras posibles soluciones para las inundaciones y también a por qué no se llevan adelante: “todas las ciudades tienen un Código de Planeamiento Urbano y un Código de Edificación, que tienen que contemplar el riesgo de inundación en todos estos aspectos. Pero hay siempre alguna objeción económica que hace que el desastre se potencie. Y esto es en el sentido de que deschava a los tipos que están construyendo en la zona de riesgo, metiendo más y más gente adentro de los arroyos, que son el poder real en todas las ciudades. En todas las ciudades el poder político lo maneja el negocio inmobiliario, tengan el color que tengan. El Don dinero en una ciudad está en el negocio inmobiliario”.

Yacyretá y el castillo de Stroessner

También le consultamos a Brailovsky acerca de informaciones periodísticas que alertaban sobre la rotura de la represa Yacyretá, lo mismo que con una represa ubicada en Brasil. Al respecto, el docente fue concreto: “hay que ir y hacer un peritaje, por datos periodísticos no hay manera de darse cuenta cuál es el grado real de riesgo. El problema es siempre el mismo, cuando no hay información oficial confiable, cuando no hay acceso a la información pública, lo que hay son rumores. Escondiendo problemas se logra el resultado opuesto que es asustar más a la gente. De todos modos, el hecho de que tengamos represas ya inunda zonas, y mucho más una represa irracional como es Yacyretá. Digo irracional porque Yacyretá es la única represa en el mundo en la que el muro no corta transversalmente el río sino que lo corta en chanfle, es decir de costado, y lo hace porque había que salvar una isla donde estaba el castillo en el que el dictador (de Paraguay entre 1954 y 1989, Alfredo) Stroessner hacía los actos de pedofilia, era donde llevaba a las adolescentes, entonces para salvar ese castillo es que se hizo un trazado absolutamente irracional y antieconómico que no habría que haber hecho. O se hace bien o se hace otra cosa. Esto puede verse en Google Earth”.

Antonio Elio Brailovsky escribió, entre otros libros, “Buenos Aires, ciudad inundable” y “Historia Ecológica de Buenos Aires”, por lo que la Ciudad de Buenos Aires es uno de los terrenos que más conoce. En este punto, se le consultó acerca de la zona de Mataderos. Es este barrio se encuentra Radio La Retaguardia, específicamente en una de las dos cuadras que en forma sistemática se inundan porque el agua no tiene dónde desagotarse ya que hay pocos sumideros.

“Supongo que ustedes tendrían cerca al arroyo Cildañez o algún afluente. Si el agua no alcanza a escurrir a veces pasa esto y, como decía el amigo Freud, uno lleva la historia a cuestas, una parte de la ciudad eran lagunas que se rellenaron con basura y se urbanizaron después, es probable que ustedes estén sobre una de las viejas lagunas, y entonces allí la topografía es un poco hundida, lo suficiente como para que funcione como palangana. Cuando son zonas grandes las que se inundan es porque son un arroyo, y cuando son zonas chicas puede ser que haya habido una vieja laguna rellenada con quien sabe qué”. Nos faltaba estar encima de una laguna y para colmo con relleno de quien sabe qué.

El poder del corto plazo

Adaptación de las ciudades, freno a los desmontes y puesta en marcha de una reforestación, y que los Códigos de Planeamiento Urbano y Códigos de Edificación que tienen todas las ciudades contemplen el riesgo de inundación en todos estos aspectos, son algunas de las soluciones aportadas por Antonio Elio Brailovsky para intentar enfrentar este fenómeno que afecta cada vez a más personas en Argentina. Sin embargo, esta propuestas no son tenidas en cuenta: “las prioridades del poder son del muy corto plazo -reflexionó al respecto Brailovsky-, la lógica del poder es resolver los problemas hoy porque sino se pierden las elecciones, la interna, pierden su carrera política o cosas así, entonces el que maneja el poder está siempre desesperado con el hoy. No hay organismos que piensen a largo plazo justamente por esta desesperación del hoy. Alguna vez hubo planes, como los planes quinquenales de Perón, o los planes de desarrollo de las décadas del ’60 y el ’70, en las que se pensaba para adelante, aunque a veces mucho no coincidiera lo que planificaban con lo que se hacía, pero de todos modos por lo menos había gente diciendo miren para allá, cuando hay alguien diciendo miren para allá por lo menos a veces miran, cuando no hay nadie, no hay nadie”.

Hacia el final de la entrevista con Antonio Elio Brailovsky retomamos aquel primer interrogante, ¿qué hay detrás de las inundaciones: naturaleza o mano humana? “Hay suficientes matices de las dos cosas, matices de la naturaleza y matices de la mano del hombre, pero que no se resuelven espontáneamente y no se resuelven a posteriori lamentándose por la gente que sufre y dándoles algo de plata. Se requieren políticas públicas que todavía no tenemos”, cerró el periodista, escritor y docente.

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Argentina: Sobre el Iosper, Uribarri y los pibes entrerrianos

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Desde las elecciones en el Iosper (instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos) hasta el "Gordo" Roberto Baradel y sus intromisiones serviles; desde el narcotráfico y el modelo sojero hasta la formación ética-política-pedagógica de los docentes: de esas cuestiones fundamentales conversamos con la Secretaria General de Agmer Paraná, Alejandra Gervasoni.



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Dos condenas por Angelelli y cosas para seguir investigando

Emilio Marín (LA ARENA)

Un buen final tuvo el juicio por el crimen del obispo Angelelli. Un ex general y un ex comodoro fueron condenados como autores mediatos. Queda por investigar la complicidad civil, incluida la de la Iglesia católica, en aquella represión.

Conviene empezar por lo positivo, que sobresale en los resultados del juicio por el asesinato del obispo Enrique Angelelli y la tentativa de homicidio de su acompañante, el ex cura Arturo Pinto. Un mes antes de cumplirse los 38 años de la muerte, producida el 4 de agosto de 1976 en La Rioja, el tribunal oral federal integrado por un riojano (Camilo Quiroga), un cordobés (Carlos Lascano) y un salteño (Juan Carlos Reynaga) condenaron a prisión perpetua al ex general Luciano B. Menéndez y al ex comodoro Luis F. Estrella.

Menéndez era titular del III Cuerpo de Ejército, con jurisdicción en diez provincias argentinas, con asiento en Córdoba; y Estrella era el vice jefe de la base aérea de El Chamical, una de cuyas dependencias funcionaba como centro clandestino de represión.

Menéndez escuchó la audiencia del 4 de julio, por video conferencia desde Córdoba. Su compinche estuvo en el juicio, que funcionó en el edificio del Correo (marche un edificio adecuado para la justicia riojana...). Ambos gozaban de prisiones domiciliarias y ahora se ordenó su traslado a la cárcel de Bouwer aunque con chequeos médicos para saber si están en condiciones de salud para ir a la cárcel. El cronista no sabe si esos trámites son una una concesión hiper humanista a dos genocidas o bien una exteriorización final de la impunidad que gozaron.

Cómo será de mentiroso Menéndez que insistió en que no conocía al obispo riojano, cuando en la causa está acreditado que éste, perseguido, mantuvo una reunión con el otrora mandamás del Ejército.

El otro condenado, Estrella, se dedicó a hostigar al sobreviviente Pinto, que no sólo acompañaba a Angelelli aquella tarde de agosto por la ruta 38 a la altura Punta de los Llanos cuando fueron emboscados por un grupo de tareas. También lo secundó en la tarea pastoral y por eso pudo referir al tribunal cómo vivían perseguidos por la represión a partir de fines de 1973, primero por la Triple A y los terratenientes de la familia Menem y otros cavernícolas de los "Cruzados de la Fe", y luego por la dictadura militar-cívica. Una vez más, testimonios induditables demuestran que el terrorismo de Estado no se inició el 24 de marzo de 1976 sino con el gobierno peronista y la Triple A. Luego pegó un salto cualitativo horrendo.

Los que se salvaron

Gracias a las leyes de impunidad, particularmente la del Punto Final, los condenados en esta causa tuvieron 38 años de "changüí". Es que tras la dictadura, en 1984, había comenzado a descorrerse el velo sobre la mentira del "accidente vial" donde había muerto Angelelli. Dos años más tarde, con esa ley del tiempo radical, el expediente entró en vía muerta.

Después de la anulación de esas leyes e indultos, a partir de 2003 se trató de recuperar el tiempo perdido. Y en 2006 comienza a activarse esta causa, lo que coincide con dos factores, uno de ellos novedoso. El viejo, o tradicional, es el empuje de los organismos de derechos humanos, del sobreviviente Pinto, la querella de Marialé, la sobrina de Angelelli y el biógrafo de este, Luis Vitín Baronetto, del Centro Tiempo Latinoamericano, etc.

El elemento nuevo es que el obispado riojano, a cargo de Roberto Rodríguez, entra como querellante. Y, más importante desde el punto de vista político, el arzobispo Jorge Bergoglio, llega a La Rioja para dar una misa por el obispo asesinado y elogiar su obra pastoral.

Con esas dos piernas, las querellas históricas y el acompañamiento de la Iglesia, que tenía muchas culpas por lavar en el caso, el expediente empezó a caminar como debía.

Claro que el tiempo dilapidado iba a tener impacto. Por ejemplo, en abril de 2011 el juez federal Daniel Herrera Piedrabuena ordenó las detenciones del dictador Jorge R. Videla y su ministro del Interior, general Albano Harguindeguy.

Ya estaban procesados Menéndez, Estrella, Edilio C. Di Cesare, ex jefe de Logística del Batallón de Ingenieros de Construcciones 141 y de la policía de La Rioja. También Juan Carlos Romero, jefe del D2 de esa fuerza policial.

Los imputados fueron catorce. Como se había dejado pasar miserablemente el tiempo, de todo el lote criminal llegaron a la condena Menéndez y Estrella. El resto se fue muriendo o quedando como inimputable por enfermedad mental, etc. Se salvaron de la justicia.

Particularmente odioso fue que Harguindeguy se muriera técnicamente inocente. Es que dos de las carpetas que Angelelli llevaba en su Fiat 125 aquella tarde de agosto aparecieron luego en su despacho de ministro del Interior. Entre otras cosas documentaban los crímenes de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, asesinados en La Rioja el 18 de julio de ese 1976. Justamente Angelelli fue muerto cuando regresaba a la capital riojana luego de una misa en homenaje a esos dos curas de su equipo pastoral.

¿No supieron nada?

La represión habida en 1976 en la provincia de La Rioja, como en el resto del país, era bastante conocida dentro y fuera del país. La persecución implacable contra la gente de Angelelli, era bien sabida. A los asesinatos de los dos curas se había agregado el fusilamiento de un laico, Wenceslao Escalante, frente a su familia.

Curas y hasta monjas que estaban enrolados en la tendencia tercermundista tuvieron que irse de ese terruño por las amenazas de muerte, a veces fueron guardados en domicilios de los fieles para escapar a los operativos militares, policiales y del grupo los Cruzados de la Fe de los Menem de Anillaco.

Sin embargo, a pesar de ser eso vox populi, el primer juez que tomó la causa de Angelelli, Rodolfo Vigo, dictaminó en un trámite rápido que se había tratado de un accidente. El juez había sido nombrado hacía poco tiempo por el régimen. Y así como él, otros magistrados y abogados del fuero local debían saber del asunto. Uno de ellos llegó después a ser presidente de la Corte Suprema de Justicia con el menemismo: Julio Nazareno.

Otro personaje de este tiempo que ha mentido con que en La Rioja no había casi represión es el general César Milani, de actuación en 1976 en esa provincia y Tucumán. Contestó con esa mentira a un requerimiento del CELS sobre su actuación riojana. Con esas deformaciones logró que la entidad presidida por Horacio Verbitsky desaconsejara al Senado su promoción al máximo cargo en el Ejército. Lo votaron lo mismo. Hubo muchos brazos de yeso, de quienes saben bien lo que era la tierra donde caminaba el obispo mártir.

Idas y venidas de la Iglesia

Ya se mencionó aquí el giro positivo que dio Bergoglio al dar una misa en La Rioja, en 2006. Allí dijo: "esa sangre hoy clama por vida, y el recuerdo de Angelelli no es memoria encapsulada. Es un desafío". Era la primera vez que las autoridades eclesiásticas rescataban la figura del mártir.

Y a partir de ese momento fueron parte de la querella, primero con el obispo Rodríguez y luego con el actual titular de la diócesis, Marcelo Colombo.

El juicio arrancó en noviembre pasado y la etapa final el 13 de junio de este año. En este último tramo, más allá de las justas críticas al rol de la Iglesia en la dictadura, que no se borran, cabe reconocer un cambio. Más discutible son los motivos que lo determinaron: ¿autocrítica o reacomodamiento? Más allá de la causa real, lo cierto es que en este último tiempo la cúpula católica dio un giro favorable al esclarecimiento del crimen.

Eso no anula todo lo anterior. Angelelli llevó sus penas a la Conferencia Episcopal y allí lo dejaron solo Francisco Primatesta y Juan C. Aramburu; los vicarios castrenses Bonamín y Tortolo fueron aliados de sus verdugos militares. Apenas tuvo la comprensión de Miguel Esteban Hesayne y Vicente Zaspe.

El nuncio Pío Laghi fue un perfecto canalla. Angelelli le envió dos cartas para el Vaticano, donde denunciaba el cuadro de persecución que se sufría, las masivas detenciones y torturas a los presos en la cárcel riojana, las amenazas de muerte sufridas por él, los crímenes de Murias y Longueville, etc.

Esas cartas durmieron el sueño de los justos durante los papados de Paulo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI. El Vaticano los enterró por 38 años, hasta que a pedido del obispo Colombo, el Papa Francisco los envió al tribunal, que los acreditó el 13 de junio. ¿Por lo menos Pío Laghi cumplió con el envío de esos informes del riojano? No. Fue cretino hasta el final. Aunque acusó haberlos recibido el 30 de junio de 1976, nunca los envió.

A Roma llegaron porque Angelelli, desconfiando del nuncio, entregó en Punta de los Llanos un doble juego de sobres a un amigo, de los Franciscanos Conventuales. Y éste los hizo llegar al ministro general de los franciscanos conventuales, monseñor Vitale Bonnmarco, quien se los dio a Paulo VI. Así lo denunció el querellante Vitín Baronetto en "Las amenazas, el homicidio y la justicia" (Hoy Día Córdoba, 4/7).

Uno de los que guardó un ominoso silencio, Benedicto XVI, es aún Papa emérito. Por sus deméritos debería estar en otro lado. El sobreviviente Pinto dijo a Página/12: "la Iglesia tiene lastimaduras que todavía existen y las complicidades que fueron más graves siguen existiendo". Tal cual. Al que le quepa la sotana, que se la ponga.

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Di María y la ciudad goleada

Carlos Del Frade (APE)

El martes 1 de julio, Angelito Di María acarició la pelota con su pie zurdo y la dejó mansa en el fondo del arco suizo. El pase se lo dio Lionel Messi.

Angelito ensayó un corazón en su loca carrera de festejo y La Pulga se le colgó del quijotesco cuerpo para compartir el desahogo, la pasión y la felicidad.

Una vez más el abrazo entre Messi y Di María, los pibes rosarinos de 27 años.

Una gran alegría para las mayorías de dos chicos nacidos en estos arrabales del mundo. Varias postales se conjugan en ese triunfo de estos muchachos y distintas preguntas por el presente y el futuro de tantos pibes de la ciudad abrazada por el río marrón que son como ellos. Interrogantes sobre por qué aquí se los disfrutó poco y nada con las camisetas rojinegra y auriazul.

Mientras tanto, ese abrazo que se repetirá por cientos de momentos, habrá que disfrutarlo, esperando que alguna vez la gran alegría llegue también a la cancha grande de la realidad donde miles como Lío y Angelito intentan gambetear los patadones de la realidad.

Que vivan los dos zurdos rosarinos en este mientras tanto que multiplica emociones en estos confines del mundo.

Un mientras tanto que tiene historia.

De esas crónicas mafiosas que rodean el fútbol rosarino, en particular, y argentino, en general.

Narraciones que confirman impunidades y continuidad de mayorías goleadas.

El viernes 20 de julio de 2007, miles de rosarinos despidieron a Roberto Fontanarrosa.

El jueves 19 de julio había piantado para la pampa de arriba.

El más argentino de los rosarinos.

El más rosarino de los argentinos.

En la Real Academia de la Lengua Española de Madrid, flameó la camiseta de Central.

Esa mañana la ciudad estaba distinta.

Los hombros parecían más arriba que las cabezas.

La gente estaba triste.

El sol era más que tibio.

No había barullo en el centro ni en los bares.

Nadie quería que Fontanarrosa se muriera.

Era muy querido y muy querible.

En esa misma tarde del 19 de julio de 2007, el último crack surgido de las inferiores de Central le daba el pase a la final del Mundial Sub 20 a la Selección Argentina de fútbol.

Hizo un golazo fenomenal y fue la gran figura.

Como si su zurda, su figura chiquitita, tan parecida a los trazos del Negro, quisieran regalarle la mejor despedida a uno de los fanas más conocidos que tuvo Central.

Di María, en realidad, no volvería a jugar con la auriazul.

Di María, en realidad, no volvería a jugar con la auriazul.

Sería vendido primero al Benfica y después al Real Madrid.

En el día de la despedida de Fontanarrosa, el pibe hijo de carboneros rosarinos le decía un chau de la mejor manera posible con aquel zurdazo contra los chilenos. Pero también era la despedida de Angelito.

Para Central, supuestamente, iban a quedar millones de euros.

Sin embargo no fue así.

Como si hubiera sido un pasante, Ángel Di María, de solamente 19 años y con un sueldo de tres mil pesos, fue vendido al Benfica de Portugal. La noticia se publicó el 27 de julio de 2007. “Los directivos junto a los jugadores estarán viajando a Lisboa el próximo martes para sellar la operación, previa revisión médica y firma de los contratos pertinentes.

En una entrevista, el pibe fue muy claro.

Expresó un deseo que se convirtió en una profecía:

“La plata que pagará Benfica servirá para pagar todo lo que se debe. Ojalá que esta vez no se roben la plata”

—¿Te tranquiliza que tu venta ayuda a superar la crisis del club?

-Yo quiero mucho a Central, estoy desde los 7 años y me sirvió mucho todo lo que viví acá porque gracias a eso tengo la posibilidad ahora de irme a un equipo grande de Portugal. Y si las cosas después me salen bien allí, poder saltar a otro club más grande. Espero que la venta le sirva a Central… Estuve muy poco tiempo en el club. Quiero volver algún día y poder ganar algo con Central – dijo Di María.

Era un recuerdo del futuro.

La plata, se la robaron. Tal como había pasado cuando desde el humilde Club El Torito, del áspero norte rosarino, Di María se fue a Central a cambio de 94 mil pesos y 40 pelotas.

Nunca llegó el dinero y apenas arribaron veinte pelotas. Las celebraciones de Di María y Messi son expresiones individuales de los que pueden gambetear las impunidades. Mientras tanto, en la propia corta biografía de Angelito se pueden ver negociados que confirman la continuidad de la ciudad goleada.

Fuente: “Central querido. Manifiesto, denuncia y esperanza”, del autor de la nota.

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Preocupación por la demolición interna del edificio del Batallón 601

LA RETAGUARDIA

El inmueble, ubicado en Viamonte y Callao de la Ciudad de Buenos Aires, estuvo cerrado durante años, luego de que allí operara el Batallón de Inteligencia 601 del Ejército. Hace pocas semanas, los vecinos advirtieron un cartel en la fachada que anunciaba una próxima sede de la Universidad del Salvador. Además, se vieron volquetes con escombros que dan cuenta de trabajos de la remodelación del edificio. Ante esta situación, los integrantes de Barrios por Memoria y Justicia de Balvanera intentan detener estas obras, ya que podrían perderse pruebas de lo sucedido allí durante la última dictadura cívico militar.

El edificio donde funcionó el Batallón de Inteligencia 601 tiene nueve pisos y sótanos, ocupa en total 5.000 metros cuadrados cubiertos, y actualmente está en obra para una supuesta refacción interna: “es un edificio que despierta de un letargo de más de diez años, que estuvo cerrado luego de que fuera vendida en la época del gobierno de la Alianza, cuando era ministro López Murphy, y de golpe aparece ese cartel con un montón de movimientos internos, donde dicen que están refaccionándolo para que sea otra sede más de la Universidad del Salvador”, explicó Raúl Sassi, integrante Barrios por Memoria y Justicia de Balvanera, en diálogo con Oral y Público.

Centro de información y de detención

Tras enterarse por los vecinos de las obras en el edificio de Viamonte y Callao, Barrios por Memoria y Justicia de Balvanera pidió detener inmediatamente los trabajos y preservar el inmueble como está: “para nosotros está comprendido perfectamente dentro de la ley nacional 26.691, que fue sancionada el 29 de julio de 2011 donde se declara sitios de memoria del Terrorismo de Estado a determinados lugares, obligando a preservarlos. Las condiciones que tienen que reunir es que sean lugares donde funcionaron centros clandestinos de detención, tortura y exterminio, o donde sucedieron hechos emblemáticos durante el Terrorismo de Estado. Este edificio cumple absolutamente con estas dos condiciones”, aseveró Sassi.

Según detalló, está probado que por ese inmueble pasaron detenidos desaparecidos: “por ahí pasó Laura Creatore con legajo 107 de la Conadep (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), Carlos Capitman con legajo 3795, Rafael Perrotta, el que fuera director del diario El Cronista Comercial y esto fue citado claramente en el libro de María Seoane, y Clarín sacó una nota en su aniversario el 3 de junio de 1997 sobre el mismo tema”.

No solo está documentado que ellos estuvieron secuestrados y fueron interrogados allí, sino que hay sobrevivientes que ya declararon en sede judicial haber estado en ese edificio para luego ser trasladados a distintos centros clandestinos de detención.

Sassi además se refirió al carácter emblemático del edificio en el marco del Terrorismo de Estado: “no solamente fue uno de los principales cerebros operativos del Terrorismo de Estado, en este caso del Ejército, sino que ahí se diseñó el Plan Cóndor, desde ahí se mandaron los agentes represivos a Centroamérica, a Nicaragua, El Salvador, desde ahí se mandó agentes a participar del golpe en Bolivia de (Luis) García Meza, o sea la participación no solamente se da en nuestro país, y obviamente tenía una dotación de miles de personas entre militares y civiles, de los cuales uno de los tantos que se recicló fue (Héctor Mario) Espina (actual jefe de gabinete del Ministerio de Agricultura de la Nación), pero podemos mencionar a varios más, como Gerardo Martínez que es el actual secretario general de la UOCRA y que está en el listado que el mismo gobierno presentó hace muy poco”.

De Central de Inteligencia a Universidad

Lo que aún no está claro es cómo llegó el edificio a estar en manos de la Universidad del Salvador: “eso todavía para nosotros está en la nebulosa –afirmó Sassi–, después de esos diez años y pico que el edificio estuvo cerrado aparece el cartel de la USAL que dice que va a ser una de sus sedes. La USAL tiene una cantidad importante de edificios en la zona: en Hipólito Yrigoyen al 2300 tiene la Facultad de Ciencias Sociales, en Viamonte tiene otro lugar, sobre Callao al 500 tiene el Rectorado, en Córdoba y Callao en la esquina misma tiene la otra edificación con un cartel muy grande desde hace muchísimos años. La USAL es una universidad privada que está en manos de los jesuitas, entre sus datos históricos se puede mencionar que le otorgó el doctorado Honoris Causa al ex almirante Emilio Massera en 1977, que tuvo en su consejo asesor a (Alberto) Rodríguez Varela que fue ministro de Justicia del genocida Videla. Vamos a investigar cómo llega a manos de la USAL este edificio, y desde ya que nos oponemos a que se haga borrón y cuenta nueva con esto como si acá no pasara nada. Este edificio estuvo sospechosamente inactivo, y aparece ahora de golpe con esta nueva función que tendría. El segundo comunicado que sacamos el 30 de junio tuvo una repercusión interesante en los medios, pero no hubo ninguna presentación judicial, ni ninguna reacción de parte de alguna entidad del gobierno, tanto de ciudad como de nación, para fundamentalmente detener las obras como paso imprescindible para después plantearnos qué se hace con ese edificio”.

Gestiones en la legislatura porteña

De todos modos, Sassi especificó que entre el primer comunicado que sacaron y el segundo hubo una presentación de la Defensoría de la Ciudad: “fue para resignificar el espacio, como dicen ellos, y designar un lugar de 50 metros cuadrados en la planta baja destinado a la memoria. Por otro parte, también lo que logramos es que se presentaran tres proyectos en la Legislatura de la Ciudad, María Rachid y Edgardo Form presentaron algunos. Uno de ellos plantea la colocación de una placa para señalizar el lugar, algo que nos parece más que elemental; otra una declaración de utilidad pública y sujeto a expropiación al inmueble; y otra declarándolo de patrimonio cultural de la Ciudad en categoría sitio histórico y reclamándole al dueño o a quien tenga la tenencia de ese inmueble conservarlo y dando lugar a un museo dedicado a la memoria del Terrorismo de Estado. Son tres proyectos que fueron presentados en estos días, no sabemos con qué suerte futura tendrán. En cuanto a la parte legal actual de este edificio, lo único que tenemos registrado es que por un expediente del gobierno de la Ciudad el 2 de setiembre de 2013 fueron visados los planos con los pedidos de refacciones y remodelaciones que solicitaban y posteriormente esto de que la USAL lo tiene en su poder. Además, una inmobiliaria muy conocida, Toribio Achával, en estos momentos por ejemplo está anunciando en la web que alquila uno de los locales de planta baja, porque el proyecto es hacer locales comerciales en planta baja, y alquilan un local de 600 metros cuadros a 23.000 dólares”.

En este sentido, Sassi remarcó que detrás de todo esto hay un importante proyecto inmobiliario, además del uso que pretende darle al edificio la Universidad del Salvador: “dicen que es para alojamiento de los alumnos. Se propone que pasen por ese lugar alrededor de 5.000 alumnos y también aulas para el dictado de clases. Es importante el peso que tiene este lugar en la historia triste de nuestro país y es significativo al menos el rol que le quiere hacer jugar ahora la USAL”.

Como en cada programa de Oral Y Público, Víctor Basterra, sobreviviente de la ESMA, también se refirió a lo que está sucediendo con el edificio donde funcionara el Batallón 601: “es preocupante la situación porque seguramente como tantos otros edificios que han quedado suspendidas las posibilidades de convertirlos en sitios de memoria, pero este era el cerebro y el corazón de parte del genocidio, el Batallón 601. Posteriormente, varias veces vi salir tipos de allí que eran de Prefectura por ejemplo, y seguían trabajando ahí, en los años ’80 y ’90, los mismos tipos que habían estado en la ESMA. Hay muchos motivos para convertirlo en un sitio de memoria”.

Garaje Azopardo

Silvina Manguía, integrante del equipo de trabajo de Oral y Público, dio un ejemplo de por qué es importante resguardar los lugares que funcionaron como centros clandestinos de detención durante la última dictadura cívico militar: “cuando leíamos las primeras denuncias que empezaron a hacerse hace algunos meses por este edificio, recordamos lo que fue Garaje Azopardo, en sintonía con el Instituto Espacio para la Memoria (el IEM, disuelto hace algunos meses) que había acompañado a los sobrevivientes en un recorrido realizado con el juez (Daniel) Rafecas (a cargo de la instrucción de la megacausa I Cuerpo de Ejército). Azopardo era donde antes se sacaban los pasaportes. En ese lugar en el tiempo de Menem se habían hecho remodelaciones y ya no era un garaje, había sido todo íntegramente refaccionado, remodelado, dividido, y cuánto habían perdido como prueba material no solo los propios sobrevivientes para reconocerse en ese lugar habiendo estado prisioneros y alojados ahí, sino también para el juez. La recorrida
fue un 12 de agosto de 2011, varios años después de los hechos ocurridos pero sin poder tener un elemento material y una prueba, habiendo perdido ese registro físico que un sobreviviente sabe que necesita tener a la hora de decir ‘yo estuve acá’, ‘yo pasé’, ‘yo vi’, ‘yo conocí’ o ‘esta oficina fue donde me interrogaron’, y se perdió mucho en ese tiempo y creo que es algo que Azopardo quedó en el recuerdo de quienes estuvimos presentes ese día, pero se ha olvidado mucho de ese edificio que está entre México, Chile, Azopardo y Huergo. Ese lugar jamás se pudo recuperar, se habló, se dialogó con el Ministerio, en ese momento de Seguridad que ya estaba en funciones, pero no se pudo recuperar”, remarcó Manguía.

“Dado el ejemplo de Azopardo –retomó Raúl Sassi–, esta misma semana tomamos conocimiento de un ejemplo distinto y esperanzador que fue la resolución que tomó la justicia tucumana sobre las obras que se estaban comenzando en un chalet de la familia Minetti dentro del Ingenio Bella Vista, donde a partir de la intervención de los vecinos y distintas organizaciones, y ante el hecho probable de que hubiera sido utilizado como lugar de detención clandestino también en la época de la dictadura cívico militar, se resolvió detener las obras, eso salió públicamente en varios medios”.

Sassi agrego que la forma en que se actuó en el chalet de la familia Minetti funciona como ejemplo del que la agrupación Barrios por Memoria y Justicia de Balvanera también se basa para plantear algo que en el caso del edificio de Viamonte y Callao está sobradamente probado que es el rol que jugó en ese inmueble el Batallón de Inteligencia 601 y la importancia de resguardar el espacio para poder investigar lo que allí sucedió durante los años de Terrorismo de Estado.

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