viernes, 29 de agosto de 2014

Relaciones Norte / Sur: El futuro dependerá de la capacidad de la ciudadanía para impulsar una auténtica lucha de liberación social

Anthony Legrand - Eric Toussaint (CADTM)

Publicamos aquí la segunda parte de la larga entrevista realizada por Anthony Legrand a Éric Toussaint el 11 de julio de 2014. La entrevista permite abordar de qué manera una organización como el CADTM percibe su acción en el marco de las relaciones Norte/Sur.

1.- ¿Piensa usted que la moral de la urgencia (humanitaria) prevalece sobre el rigor del análisis dentro de la solidaridad internacional? ¿Primacía de la acción sobre la reflexión? ¿Cree que las ONG intentan actuar sobre las causas del subdesarrollo o que más bien intentan paliar sus efectos?’

Para mí, es un poco difícil dar una respuesta, ya que la acción del CADTM se fundamenta en una estrategia en el medio y el largo plazo, y por lo tanto, por definición, percibimos de manera crítica los sobresaltos humanitarios ligados a los problemas de urgencias. Por otra parte, por supuesto que hay urgencias, como el caso del terremoto de Haití en enero de 2010, o la solidaridad con las poblaciones palestinas víctimas de la agresión de julio-agosto de 2014 efectuada por el ejército israelí en los territorios ocupados. Situaciones que piden una intervención masiva y urgente para llevar ayuda. Y si eso les permite a los organismos que llevan la ayuda de urgencia a superar esta urgencia para tener en cuenta los problemas estructurales del país y de la población, tanto mejor. A veces, se es el caso. Pero fundamentalmente, criticamos un enfoque estrictamente humanitario y de urgencia, porque no es poniendo una venda sobre las heridas más abiertas de los pueblos como resolveremos sus problemas. Por lo tanto, debemos trabajar fundamental y prioritariamente sobre lo estructural en el medio y el largo plazo.

En el Norte, bastantes organizaciones están haciendo un buen trabajo en la educación para el desarrollo, con la intención de llegar a comprender las estructuras globales que acarrean esos problemas. Sin embargo, la parte esencial del presupuesto de la cooperación de los países del Norte va a las ONG y especialmente a proyectos de desarrollo en el Sur que no tratan para nada los problemas estructurales. No hablo simplemente de lo humanitario sino también de la asistencia técnica, como en la agricultura, la sanidad, la educación y otros servicios, que tiene un aspecto paternalista renovado, incluso una connotación neoliberal clara, favoreciendo la mercantilización generalizada. Tomemos, por ejemplo, el lema de una campaña de solidaridad Norte/Sur bien conocida y que en principio parece simpática: «en lugar de darles pescado u otros alimentos es mejor enseñarles a pescar» ¡Como si las poblaciones del Sur no supieran pescar! Eso es paternalismo o un desconocimiento profundo de la realidad. Y esto demuestra la visión que una parte del Norte tiene del Sur: la de un Sur que debe aprender del Norte, o que simplemente debe aprender. Lo que realmente se debería hacer es impedir que las grandes industrias de la pesca de los países del Norte agoten los caladeros de los lagos y mares del Sur, impedir la contaminación de las aguas, construir estructuras adecuadas en el ámbito local para la conservación de los alimentos y para su comercialización. Es necesario garantizar la soberanía alimentaria con el fin de permitir que millones de personas que viven tradicionalmente de la pesca puedan hacerlo dignamente.

Para revelar la postura paternalista, eurocéntrica, arrogante de un buen número de organismos del Norte, se puede mencionar el discurso del presidente francés Nicolas Sarkozy, pronunciado en Dakar el 26 de julio de 2007:
«El drama de África reside en que el hombre africano todavía no ha entrado suficientemente en la historia. El campesino africano que, desde hace miles de años, vive de acuerdo con las estaciones, cuyo ideal de vida es estar en armonía con la naturaleza, sólo conoce el eterno recomienzo del tiempo, al ritmo de la repetición sin fin de los mismos gestos y de las mismas palabras.
En este imaginario donde todo recomienza siempre, no hay lugar ni para la aventura humana ni para la idea de progreso.
En este universo en el que la naturaleza manda sobre todo, el hombre escapa a la angustia de la historia que atenaza al hombre moderno, pero el hombre permanece inmóvil en medio de un orden inmutable donde todo parece estar escrito por adelantado.
Nunca el hombre se lanza hacia el futuro. Nunca tiene la idea de salirse de la repetición para inventarse un destino. El problema de África y permitid que lo diga un amigo, está allí. El reto para África es entrar realmente en la historia. Y en ella buscar la energía, la fuerza, las ganas, la voluntad de escuchar y de unirse a su propia historia.» |1|

¿Cuánta arrogancia, no os parece?

El concepto de eurocentrismo, según el cual Europa es superior, está profundamente arraigado en el espíritu de los intelectuales, dirigentes políticos, periodistas. Este extracto, proveniente de una obra clave de un influyente universitario en el mundo anglosajón, lo afirma claramente: «Los nuevos dirigentes del mundo, sean los que fueren, heredarán una posición que ha estado construida por Europa y por Europa sola. Son las técnicas europeas, los modelos europeos, las ideas europeas que han sacado al mundo no europeo de su pasado —lo arrancaron de la barbarie, en África, lo arrancaron de una civilización mucho más antigua, lenta y majestuosa en Asia—. Y si la historia del mundo influyó de alguna manera, durante estos últimos cinco siglos, es en la medida en que ha sido europea. No creo que nos debamos excusar de abordar la historia desde un punto de vista eurocéntrico.» |2|

Los grandes organismos internacionales influyentes, como la OCDE, publican trabajos que abundan en el mismo sentido. En particular, pienso en los trabajos de Angus Maddison (un economista de renombre de la OCDE) que ha tratado de demostrar que Europa occidental no debe su supremacía, después del siglo xvi, al recurso de la fuerza. Con ese objetivo, intenta demostrar que Europa occidental había alcanzado a los países más avanzados de Asia a fines del siglo xv, antes de lanzarse a la conquista militar del resto del mundo. Angus Maddison se opone a los que, como Paul Bairoch |3|, revelan el papel explotador de las potencias europeas y cuestionan el sistema capitalista. Angus Maddison escribe: «Si Paul Bairoch tuviera razón, una gran parte del retraso del Tercer Mundo debería atribuirse a la explotación colonial, y una buena parte de la superioridad de Europa no podría explicarse por sus avances científicos, por los siglos de lenta acumulación y la solidez de su organización y de sus finanzas.» |4| Este hombre no puede aceptar que Europa haya logrado dominar una gran parte del mundo notablemente mediante la fuerza. Por ello, en su obra publicada por la OCDE, Angus Maddison se aplicó a demostrar la superioridad de Europa y del capitalismo a partir del siglo xvi. Dedico una parte de mi curso sobre las relaciones Norte /Sur en la Universidad de Lieja a estos debates y a la crítica del eurocentrismo |5|.
Muestro cómo el Banco Central promueve un desarrollo que supone la generalización de la mercantilización de los bienes y los servicios (privatización y mercantilización de las tierras comunales y colectivas, del agua, de l salud y de la educación…) y la apertura más amplia posible de las economías del Sur a las inversiones extranjeras, a los bienes y servicios extranjeros. En una obra que consagré al Banco Mundial, cité un extracto de uno de los informes oficiales que demuestran claramente la orientación de este banco: En el Informe sobre el Desarrollo en el Mundo de 1987 manifiesta: «En Principios de economía política (1848), John Stuart Mill evoca las ventajas que resultan del “comercio exterior”. Aunque haya pasado más de un siglo, sus observaciones siguen siendo tan válidas hoy como en 1848.» Hablando de las ventajas indirectas del comercio, Mill dice: “... un pueblo puede estar en un estado letárgico, indolente, inculto, con todas sus aspiraciones satisfechas, adormecido, y no puede poner en acción todas sus fuerzas productivas por la falta de un objeto que desear. La aventura del comercio exterior, al hacerle conocer nuevos objetos u ofrecerle la tentación de adquirir objetos que hasta entonces no pensaba poder procurarse [...] alienta a quienes se contentaban con un poco de comodidad y un poco de trabajo a trabajar duro para satisfacer sus nuevos gustos, incluso a ahorrar y acumular capital.» |6|

Estas diferentes citas demuestran que el CADTM no combate fantasmas sino que ataca a conceptos profundamente arraigados actualmente en el pensamiento y en la acción de los organismos internacionales poderosos, de los dirigentes políticos de peso, del establishment intelectual y de los medios dominantes.

2.- ¿Piensa usted que las «ONG políticas» han sido marginadas dentro del sector de ONG? Si esto es así, ¿por qué se ha producido?

Por supuesto que sí. Las ONG (y otras asociaciones) que tienen una visión política emancipadora y crítica sobre los problemas de las relaciones Norte/Sur han sido francamente marginadas tanto por los grandes medios como por el poder. Hay una política sistemática de los organismos que subvencionan de marginar este tipo de organización, o de inducirlas, con el pretexto de mejorar su capacidad técnica, a evolucionar, abandonando la visión global crítica del sistema. Las ONG (y otras asociaciones) que tienen una visión crítica globalizadora deben estar en lucha permanente para no sucumbir a las presiones. Y de esta manera conseguir apartarse de la tendencia que hace que algunas ONG pierdan de vista la perspectiva estratégica que implica cuestionar una serie de fenómenos estructurales. Ahora bien, con estos temas no se consiguen fondos fácilmente ni se convence suficientemente a los patrocinadores. Existe también una tendencia, en un importante número de ONG, que consiste en responder a temas que permiten obtener fondos con facilidad, como el sostén al microcrédito, la lucha contra el sida o contra el cambio climático (Respecto a nuestra posición crítica sobre el microcrédito véase en ATTAC-CADTM Marruecos: «Le micro-crédit ou le business de la pauvreté», folleto en versión pdf, publicado el 26 de febrero de 2014, (http://cadtm.org/Le-micro-credit-ou... y http://cadtm.org/Caravane-Internati...). El CADTM critica esta tendencia de las ONG a seguir un efecto moda ligado a la manera como los grandes medios presentan los problemas prioritarios del planeta y con la que los gobiernos del Norte elaboran una jerarquía de prioridades para el acceso a los fondos. Los gobiernos buscan claramente en todo el mundo, tanto en el Norte como en el Sur, poder instrumentalizar las ONG, cosa que a menudo consiguen. El CADTM, que trabaja sobre el tema de la deuda del Tercer Mundo, estuvo varias veces confrontado a la idea de los patrocinadores de que la deuda ya no era un problema para el Tercer Mundo y que tampoco se necesitaba continuar hablando de ella. Algunos argumentos eran: «Ustedes nos piden que los subvencionemos para decir que los países endeudados con el Norte no deben continuar pagando su deuda porque ésta es ilegítima; ¿encuentran esto convincente para recibir fondos?». A pesar de todo, mantenemos nuestra independencia. Por otra parte, el presupuesto del CADTM con respecto al de las grandes ONG es ínfimo…

3.- Algunas personas, del Norte o del Sur, abogan por suspender la ayuda internacional acusándola de haber creado un desarrollo dependiente en los países en vía de desarrollo. ¿Qué piensa usted de esto?

Depende de donde provienen las críticas (por ejemplo, si es de políticos de extrema derecha, que prefieren dar la prioridad a sus países, o de voces del Sur que cuestionan las estructuras de la ayuda oficial al desarrollo —AOD— tal como funciona actualmente). La posición del CADTM es que se debe dejar de hablar de ayuda al desarrollo. En el derecho internacional, hay una obligación de cooperación al desarrollo en el sentido de organizar transferencias para (r)establecer equilibrios. Es el resultado de combates realizados durante los últimos cincuenta años, especialmente en el marco de los trabajos de las Naciones Unidas.

La Declaración de las Naciones Unidas sobre el derecho al desarrollo adoptada en 1986 |7| constituye un fundamento sólido para determinar un enfoque positivo del desarrollo humano. Esta declaración es poco conocida, por lo que os propongo algunos extractos:
Las políticas neoliberales establecidas en todo el mundo desde los años 1980 han impedido la concreción de esta Declaración de las Naciones Unidas. Para el CADTM, es necesario realizar un cambio radical en el ámbito internacional: es necesario redefinir la cooperación internacional para conseguir, finalmente, poner en práctica este texto fundamental de las Naciones Unidas así como los pactos internacionales sobre los derechos económicos, sociales, culturales (PIDESC) |8|, civiles y políticos (PIDCP) |9|.

Existe una obligación de los países más ricos del planeta de transferir recursos hacia el Sur para que se puedan satisfacer las necesidades fundamentales de las poblaciones. Para nosotros, estas transferencias remiten a un tipo de deuda de los países del Norte con respecto a los países del Sur. La riqueza de Europa a partir del siglo xv es en parte consecuencia del pillaje a los países del Sur. Por lo tanto, sí que debe haber reparaciones, compensaciones, que se deben aportar por ese saqueo multisecular (un puro y simple robo o un comercio desigual, etc.). Por consiguiente, para nosotros no es generosidad ni caridad sino un deber de reparación.
Cuestionamos la ayuda al desarrollo concebida por los países del Norte como una prolongación de su política exterior y como un acompañamiento de sus industrias exportadoras, incluidas las de servicios. Queremos un mecanismo de transferencias y de reparación que aporte directamente resultados concretos a las correspondientes poblaciones, con proyectos de desarrollo elaborados por las sociedades del Sur de manera soberana y que en esas sociedades exista un control de las comunidades sobre la utilización de esos fondos. A las reparaciones, agregamos la suspensión de la reclamación del pago de una deuda ilegítima, la restitución de los bienes mal adquiridos —los bienes culturales que se encuentran en los museos occidentales como el Louvre, el Museo Británico, el Bruselas-Tervueren, en Viena , Nueva York.., así como los bienes colocados en el Norte por regímenes corruptos que expoliaron a sus pueblos—. Y también eliminar los mecanismos de saqueo de las empresas farmacéuticas o de semillas del Norte de la biodiversidad de los países del Sur, la abrogación de los tratados bilaterales sobre las inversiones que favorecen de manera descarada a las grandes sociedades privadas internacionales, el cuestionamiento de los tratados comerciales que constituyen armas de destrucción masiva para los productores locales que no pueden sobrevivir a la competencia de las grandes empresas exportadoras privadas. Hay que trabajar sobre estos mecanismos globales. Si detuviéramos los fenómenos de saqueo y de transferencias de riquezas del Sur hacia el Norte, la cooperación necesaria al desarrollo humano sería mucho menos importante que en la actualidad.

Perspectivas

4.- Después de medio siglo de actividades, la incapacidad de generar cambios duraderos es una crítica central a la actuación de la cooperación al desarrollo. ¿Qué piensa usted del cuestionamiento de la legitimidad de las ONG como verdaderas inductoras del cambio?

De todas maneras, es necesario preguntarse sobre la legitimidad de las organizaciones y de sus políticas. Se trata especialmente de realizar un análisis riguroso de los resultados de sus actuaciones. Pienso que una gran parte del trabajo de las ONG, aunque se haga con un espíritu positivo y no de acaparamiento o de interés personal, es limitado y francamente criticable. Pero, y en el mismo sentido que respecto al cuestionamiento de la ayuda al desarrollo, depende de quien lo haga. Si hay actores del Sur que cuestionan el papel paternalista de las ONG del Norte o sus maneras de actuación, en particular, respecto a su nivel de vida, lo entiendo perfectamente —a propósito del personal de las ONG humanitarias que se desplazan en 4x4 con grandes gastos y alojado algunas veces de manera muy confortable mientras que, al mismo tiempo, el organismo o Estado que envía esta ayuda de urgencia pide al Estado que la recibe que despida a personal de sanidad o de educación—. En este caso, se debe cuestionar la legitimidad. Lo vemos a diario: durante una crisis humanitaria en el Sur, se envía a organismos del Norte y la ayuda al desarrollo del Norte va a esos organismos del Norte, se fletan aviones del Norte, se paga a personal médico del Norte, se compran medicamentos a sociedades farmacéuticas del Norte, mientras existe personal sanitario disponible localmente y los medicamentos se podrían comprar en la India, en la República Sudafricana, en Brasil o en Cuba, que producen excelentes medicamentos. Este tipo de comportamiento debe cuestionarse.

5.- Según el último informe de evaluación del impacto político del CADTM (objetivo final del círculo virtuoso del Comité), a pesar de que la sensibilización de los responsables progresa positivamente, pocos textos legislativos son adoptados: «…las obligaciones financieras de los Estados continúan, un poco por todos lados, prevaleciendo sobre los derechos humanos». ¿Qué piensa usted de esta falta de salidas políticas?

Como tantas otras organizaciones, el CADTM tiene enormes dificultades para obtener resultados políticos desde el punto de vista de los responsables políticos, por ejemplo un gobierno o un parlamento. Como ejemplo, el CADTM junto a otros movimientos de solidaridad Norte/Sur obtuvimos por parte del Senado belga la adopción de una resolución concerniente a la necesidad de Bélgica de efectuar una auditoría de la deuda que reclama a los países pobres del Sur. A pesar de ser adoptada por una mayoría del Senado fue bloqueada por el gobierno (en particular por los ministros de las finanzas y de la cooperación, dirigentes de la familia política liberal) que consideraba que una resolución no es obligatoria, no es una ley, y que no había los medios financieros para hacer esa auditoría. Algunos años más tarde, no conseguimos juntar un número suficiente de parlamentarios convencidos para transformar esta resolución en una ley que obligue a Bélgica a actuar. Nuestros resultados políticos no están a la altura de nuestras expectativas.

6,- Frente a unos problemas que ahora son globales, ¿de qué manera el sector de las ONG puede influir en las decisiones políticas más importantes para aportar esos cambios radicales tan esperados?

Esto exige que las ONG constituyan un frente con fuerzas más amplias, especialmente organizaciones sindicales, organizaciones o movimientos ciudadanos, o partidos políticos que deseen unos cambios profundos. Es necesario que se consiga aumentar el número de fuerzas sociales, ciudadanas y políticas, que sostengan los problemas que priorizamos y los lleven a la arena política. Esto exige un esfuerzo importante porque las organizaciones nacionales estarán sobre todo movilizadas por temas nacionales, regionales o locales. Hablar de la deuda del Tercer Mundo, de los tratados comerciales internacionales, de los tratados bilaterales sobre las inversiones, de la política de la OMC, de la política del BM no está entre los temas inmediatos de una serie de interlocutores, tanto a escala regional como nacional. Y este es un reto a tener en cuenta. Trabajamos en ello pero no es evidente que consigamos los resultados que nos gustaría alcanzar.

7.- ¿Cuáles son las relaciones del CADTM con las ONG de desarrollo? ¿Hay alguna especie de competencia dentro del sector?

Lo que hace el CADTM, que es un movimiento, en relación a los otros actores del desarrollo humano y del cambio es muy claro: tratar de buscar el máximo de convergencias. Poner de lado lo que nos divide y establecer acuerdos estratégicos o puntuales para reforzar convergencias sobre objetivos precisos. Está en el centro del manifiesto político de nuestro movimiento internacional (véase Declaración de principios del CADTM el manifiesto en http://cadtm.org/Declaracion-de-pri... http://cadtm.org/Red-Internacional-... 1). Y esta voluntad concentra toda nuestra energía hacia los otros actores independientes del gobierno. Por lo tanto, no estamos de ninguna manera en una posición competitiva.

8.- El movimiento altermundista está considerado como el descendiente del tercermundismo. ¿Está usted de acuerdo con esa consideración?

Sí y no. El movimiento tercermundista correspondía —y eso estaba muy bien— a una ola de solidaridad Norte/Sur. El altermundismo se inscribe en esa tendencia pero va más allá de la solidaridad Norte/Sur, y quiere construir un movimiento común donde ya no se trate simplemente de una relación de solidaridad sino de que exista una relación de unidad de acción, de una cooperación mucho más estrecha. El CADTM ha tenido un papel muy activo en la constitución del movimiento altermundista desde los años 1990. Participó en el Foro Social Mundial desde su comienzo en 2000-2001. Contribuyó a forjar el término altermundista (en los primeros tiempos del movimiento los medios hablaban de antiglobalización, o en francés de antimundialización, mientras que nosotros estamos por otra mundialización, de allí surge el término altermundista).

9.- Desde 2005 se habla de estancamiento, incluso de declive, del movimiento altermundista. ¿Qué piensa de eso?

El movimiento altermundista atraviesa una crisis desde los años 2005-2006. Tuvo su apogeo en la segunda mitad de los años 1990 y comienzos de los años 2000, con una enorme capacidad de movilización contra la OMC, el BM, el FMI, el G7, el G8, combinado, en algunos casos, con una gran capacidad de propuestas. Siguiendo ese camino se constituyó el FSM que agrupaba una parte importante de las fuerzas altermundistas del planeta. Este éxito redefinió las estrategias de los grandes organismos y sufrimos ataques importantes. El movimiento altermundista ya no consigue impedir o dificultar las reuniones de las grandes instituciones internacionales ya que, sabiéndose detestadas, han decidido reunirse en lugares inaccesibles. También hay otras explicaciones: el éxito llevó a una serie de fuerzas con grandes medios, entre las que encontramos ONG, a unirse a la dinámica del FSM para asegurar su propia visibilidad. Esto condujo a la institucionalización del FSM —convertido en una cuestión económica, especialmente para la industria hotelera local, ya que una reunión del FSM de unas 100.000 personas o más durante 4 o 5 días constituye una gran oportunidad de ganancia para la industria turística local—. Y esto afecta al FSM en su capacidad de mantener una gestión independiente, crítica, que privilegie el militantismo. Incluso algunas fuerzas sociales que habían sido elementos motrices del FSM comenzaron a sostener a sus respectivos gobiernos, por ejemplo, el gobierno Prodi de centro derecha en Italia (2006-2007), el gobierno de Lula (2003-2010), luego de Dilma (2011-…) en Brasil, etc. Esta lógica de cogestión con un gobierno amigo también contribuyó a la institucionalización del FSM |10|. Pero, a pesar de todo, sigue siendo una referencia |11|. Sin embargo, el FSM encuentra dificultades en definir las estrategias y prioridades, en la capacidad de intervenir para cambiar el curso de los acontecimientos que evoluciona de manera inquietante. El movimiento altermundista tiene un verdadero problema para encontrar un nuevo aliento.

Estamos en uno de los períodos más difíciles de los últimos 15-20 años para la creación de una estructura y de un movimiento de convergencia de diferentes resistencias para impulsar alternativas.

En 2011, el CADTM tuvo muchas esperanzas en el movimiento de los indignados en España, que luego se extendió a Grecia, a Portugal y que pasó el Atlántico originando el movimiento Occupy Wall Street |12|. Fue formidable. Pero nos dimos cuenta de que ese movimiento tenía dificultades en dotarse de una estructura internacional y de una prolongación, de una continuación. Ese movimiento tan importante, en el que también hemos participado, no tenía relación con la dinámica institucionalizada del FSM. Era una nueva generación que entraba de una manera extraordinaria en la acción social y política. No hubo aportes de este movimiento al antiguo movimiento del FSM. Y este nuevo movimiento tan prometedor no encontró, hasta ahora, una manera de prolongarse en el tiempo. Por lo que estamos en una situación donde faltan fuerzas propulsoras. El CADTM participa en el movimiento de los indignados en España. También aconteció la primavera árabe en 2011 y el CADTM estuvo particularmente activo en los procesos de luchas que se desarrollaron en Túnez (derrocamiento del dictador Ben Ali en enero de 2011) y en Marruecos (movimiento del 20 de febrero).

Por otra parte, y es muy esperanzador, hay una fuerte dinámica alrededor de la auditoría ciudadana de la deuda en Europa (España, Portugal, Grecia, Francia, Bélgica… véase ICAN http://cadtm.org/ICAN,750). El CADTM tuvo un papel movilizador de este nuevo fenómeno. Pero, si la deuda pública es un elemento importante con respecto a las políticas de austeridad, no pretendemos, mediante la auditoría ciudadana, reunir tanta gente como la congregada por el movimiento altermundista o el movimiento de los indignados, en donde convergen todas las alternativas frente a la mundialización que se nos impone. Por consiguiente, el CADTM tiene una función en su sector, pero desea desplegarse junto a otras redes internacionales para dar una nueva vida al movimiento alter. No lo hemos conseguido, pero eso no quiere decir que bajemos los brazos. Estamos en uno de los períodos más difíciles de los últimos 15-20 últimos años en cuanto a la creación de una estructura y de un movimiento de convergencia de las diferentes resistencias para impulsar alternativas.

10.- ¿Es optimista sobre el inicio de unas relaciones Norte/Sur más equilibradas y un mundo más igualitario y justo?

Con toda franqueza, no soy optimista, en absoluto. En el corto plazo, estoy preocupado porque algunas experiencias muy prometedoras están cambiando en forma inquietante, particularmente en Venezuela, Ecuador y Bolivia. Al contrario de la propaganda mediática, estas experiencias nos procuraban una auténtica esperanza porque había reformas políticas con nuevas constituciones democráticas, experiencias ciudadanas importantes, experiencias de reconquista por las poblaciones de sus recursos naturales, de despliegue de servicios públicos, de afirmación de una dignidad y de una soberanía reencontradas y de la voluntad de una integración alternativa a la integración concebida según el modelo neoliberal. Vemos que estas experiencias están mostrando sus límites desde 2009-2010 (por ejemplo, la extrema lentitud en el comienzo de la actividad del Banco del Sur, que fue oficialmente lanzado en 2007) |13|. Se presentan fenómenos de burocratización, de pérdida de entusiasmo y de energía, de corrupción… Los gobiernos prosiguen con una política de desarrollo ampliamente basada en las exportaciones de materias primas (petróleo, gas, minerales, productos agrícolas). Felizmente, se llevan a cabo políticas realmente alejadas del neoliberalismo tal como se vive en Europa o en América del Norte. Pero estos procesos en curso en América del Sur todavía no consiguieron encontrar las buenas fórmulas para una autoorganización de las poblaciones, para una expresión política que, en el plano gubernamental, estaría fundada, siempre, en el control popular o en formas de autogestión, que están en germen en algunos lugares, pero que aún no se han desarrollado lo suficiente.
En la misma forma, la primavera árabe, simultánea a los movimientos de indignados en 2011, encuentra dificultades para llegar a formas de gobierno democráticas que rompan con el neoliberalismo. Más evidente en Egipto, aunque también es cierto en Túnez.

Por lo tanto, no soy optimista a corto plazo. Aunque también constato que, de manera periódica, las poblaciones se rebelan, que las sucesivas rebeliones terminan por generar resultados políticos, que el trabajo del CADTM se arraiga en procesos locales en países de Europa y del Sur (en África, América Latina y Caribe, en Asia). También he sido testigo de que el cuestionamiento de las deudas ilegítimas toma fuerza y que el problema se amplía de manera coherente: no solo se trata de cuestionar las deudas públicas ilegítimas, insostenibles, odiosas o/e ilegales, se trata también de luchar por la anulación de las deudas privadas ilegítimas reclamadas a los millones de familias de las que los bancos abusaron mediante los préstamos hipotecarios —particularmente importante en Estados Unidos, España, Irlanda, y en varios países de Europa Central y del Este—. También a los centenares de miles de familias víctimas de los tipos de interés usurarios en los microcréditos, principalmente en el Sur, a los campesinos —y en especial de la India, en donde más de 250.000 campesinos sobreendeudados se suicidaron en la última década— víctimas de tipos de interés usurarios y de las políticas del Banco Mundial. Esto hace que el CADTM y todas las otras organizaciones e individuos que luchan por la anulación de las deudas ilegítimas tengan nuevas responsabilidades.

Con respecto al medio y largo plazo, seguramente no estaré presente para vivirlo, pero guardo una esperanza entusiasta en la capacidad de las poblaciones para tomarse el destino en sus manos frente a los desafíos globales tales como la deuda o el cambio climático. También conservo la gran voluntad de contribuir a la continuación de la lucha emancipadora. Estoy persuadido de que las generaciones próximas podrán forjar un nuevo proyecto emancipador y de formas de organización que responderán a las crisis y a los fenómenos de institucionalización y de fatiga, con los que las generaciones anteriores se encontraron. Por ahora, la prioridad es contribuir a la formación de la joven generación. Y es una de las fuerzas del CADTM ya que el equipo de trabajo lo lleva mayoritariamente un grupo de personas que tienen entre 20 y 45 años, y eso me induce optimismo.

11. ¿Cómo piensa usted que será el porvenir de la cooperación al desarrollo en general y de las ONG en particular?

Los organismos oficiales de la cooperación internacional del Norte tienen un papel que puede y debe ser criticado: con frecuencia, hacen prevalecer su función humanitaria para cubrir los intereses de política exterior de su Estado y de su gobierno. Las organizaciones como el CADTM deben hacer la crítica y mostrar los límites de este modo de hacer las cosas.

Espero que las voces críticas con respecto a la cooperación, tal como se hace ahora, se irán reforzando, que esta cooperación tradicional entrará en una fase de crisis más aguda que la actual, que las políticas de austeridad que se aplica en el Norte y que recortan la ayuda al desarrollo sea compensada por una opinión pública que vea necesario un Norte solidario con el resto del planeta y una cooperación entre iguales. Espero que los movimientos de solidaridad Norte/Sur y las ONG que reflexionan seriamente tendrán la capacidad de cuestionar para priorizar la reflexión y la acción sobre las cuestiones estructurales, puesto que es necesario trabajar en campañas sobre temas globalizantes y que traten problemas estructurales y no puntuales. Espero que la crisis que atraviesa la cooperación internacional, que los peligros que representan las políticas de austeridad llevadas a cabo por los gobiernos actuales, que la tendencia a favorecer lo humanitario, la urgencia, las soluciones técnicas, que esos aspectos estarán superados y que se volverá a tener la capacidad de tener en cuenta los problemas estructurales. Son los desafíos que se nos presentan y trabajaremos con otras fuerzas para avanzar en ellos. De todas maneras, el futuro dependerá de la capacidad de las ciudadanas y los ciudadanos para llevar una auténtica lucha de liberación social.

Traducido por Griselda Pinero y Raúl Quiroz

Notas:
1| Fuente: http://www.afrik.com/article12199.html
2| Trevor-Roper, The Rise of Christian Europe, 1965, citado por Jack Goody, Le Vol de l’Histoire. Comment l’Europe a imposé le récit de son passé au reste du monde, Gallimard, París, 2010, 487 p.
3| Véase especialmente Paul Bairoch, Mythes et paradoxes de l’histoire économique, La Découverte/Poche, París, 1999, 288 p
4| Angus MADDISON, L’économie mondiale: une perspective millénaire, Centre de Développement de l’Organisation de coopération et de développement économiques (OCDE), París, 2001, 403 p
5| Véase Eric Toussaint, "La mundialización desde Cristóbal Colón y Vasco da Gama hasta nuestros días", publicado el 17 de febrero de 2008, http://cadtm.org/La-mundializacion-... Véase también Eric Toussaint, «La mondialisation du 15e au début du 20e s ou comment les Européens et le capitalisme se sont imposés par la violence au reste de la planète», presentación, publicada el 13 de marzo de 2014, http://cadtm.org/La-mondialisation-... ; véase Eric Toussaint, «Les enjeux de l’action de la Banque mondiale et du FMI de 1945 à 2014», presentación, publicada el 7 de abril de 2014, http://cadtm.org/Les-enjeux-de-l-ac...
6| Banco Mundial, Informe sobre el desarrollo en el mundo 1986, Washington D.C., 1987, p. 4.
7| Fuente: http://www2.ohchr.org/spanish/law/d...
8| El Pacto internacional relativo a los derechos económicos, sociales y culturales fue adoptado en Nueva York el 16 de diciembre de 1966 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 2 200 A (XXI). Entró en vigor el 3 de enero de 1976. Véase el texto integral del pacto y la lista de Estados firmantes en la web de la ONU: http://www2.ohchr.org/spanish/law/c...
Véase una presentación sucinta en: http://es.wikipedia.org/wiki/Protoc...
9| El Pacto internacional relativo a los derechos civiles y políticos (PIDCP) fue adoptado en Nueva York el 16 de diciembre de1966 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 2200 A (XXI). Este Pacto entró en vigor el 23 de marzo de 1976. Véase el texto integral en: http://www2.ohchr.org/spanish/law/c...
10| Véase Eric Toussaint , Olivier Bonfond, ¿Llegará el capitalismo a devorar el Foro Social Mundial?, 21 de marzo de 2010, http://cadtm.org/Llegara-el-capital...
11| Véase Éric Toussaint: «El Foro Social en contacto con una realidad en ebullición produce una reacción química positiva», publicado el 30 de marzo de 2013, http://cadtm.org/Eric-Toussaint-El-....
12| Véase la Serie: El contexto internacional de las indignaciones mundiales (5 partes). "Breve visión retrospectiva de los movimientos que precedieron a la primavera árabe, a los indignados/as y a Occupy Wall Street", 8 de enero de 2012, http://cadtm.org/Breve-vision-retro... y http://cadtm.org/De-la-primavera-ar...
13| Véase Éric Toussaint, El Banco del Sur y la nueva crisis internacional, El Viejo Topo, Mataró, 2008, descarga en francés http://cadtm.org/Banque-du-Sud-et-n... Véase también Eric Toussaint, Benito Pérez, "El Banco del Sur podría ser una alternativa, no así la propuesta de los BRICS", 25 de agosto 2014, http://cadtm.org/Eric-Toussaint-El-....

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Precariedad laboral en la primera década del siglo XXI: La que jamás pagan

OBSERVATORIO DEL DERECHO SOCIAL DE CÓRDOBA - ACTA

La mediatización actual del problema del pago de la deuda externa, centralizada ahora en la sentencia de la Corte de Estados Unidos a favor de los llamados fondos buitres, vuelve a esconder el debate no sólo si se toma o no deuda, si se pagan o no intereses, sino principalmente cuál es el destino de estos fondos y en tal sentido, qué modelo de país ayudan a construir.

El tema de la deuda sobrepasa el problema de los fondos buitres

La Argentina es un país con un bajo nivel de endeudamiento, en el contexto de un mundo con abundante liquidez y en búsqueda constante de nuevas oportunidades de negocio. De hecho la política de desendeudamiento argentina en la última década ha sido uno de los caballitos de batalla de los gobiernos kirchneristas desde 2003. Sin embargo, esta política no ha sido enteramente voluntaria, sino que en buena parte el gobierno intentó presentar como virtud algo que se le presentaba como necesidad. Aún así, cabe destacar que el Gobierno Nacional nunca se planteó como alternativas frente al problema de la duda la revisión de su legitimidad o la ruptura directa con los mercados financieros internacionales.

En 2001 la deuda pública equivalía a “apenas” el 54% del PBI, pero el 97% estaba emitida en moneda extranjera (lo cual generaría que con la devaluación de enero de 2002, pasara a representar 166% del PBI) y su repago generaba una tensión irresoluble sobre las Reservas Internacionales. Por ende, Argentina declaró la cesación de pagos en diciembre de 2001. Esto dejó al país fuera de toda posibilidad de volver a endeudarse en los mercados voluntarios internacionales; aunque se mantenían líneas de crédito con organismos internacionales como el FMI, con quien nunca se entró en default y a quien además en 2006 se le pagó todo lo que se le debía (USD 9.611 millones en efectivo). La necesidad de financiamiento externo era en esos años relativamente baja: Argentina podía crecer con los recursos ociosos que tenía tras la crisis, y podía además hacer frente a las nuevas necesidades que iban surgiendo con fuentes internas de financiamiento. El discurso anti-deuda que enarboló el kirchnerismo en sus primeros años era pragmático, ante un mundo que no quería prestarle dinero al país y una Argentina que no lo necesitaba en el corto plazo.

El rápido crecimiento económico (a un ritmo promedio del 5,5% anual entre 2005 y 2013) hizo que la relación entre la deuda pública y el PBI se redujera al 42% en 2011, para estabilizarse luego en torno al 45%. En términos nominales, empero, la deuda se incrementó hasta superar los USD 200.000 millones por primera vez en su historia. A esa cifra debe agregársele la deuda adicional recientemente reconocida y acordada con el Club de París, CIADI, REPSOL y lo que se deba pagar a los holdouts (los llamados “fondos buitre”, que implican en esta primera instancia cerca de USD 1.500 millones, a los cuales podrían sumárseles USD 13.000 millones más cuando los demás holdouts entablen sus juicios contra el país), que no eran contabilizados como compromisos de deuda hasta ahora.

La deuda pública equivale entonces al 45,6% del PBI (al tercer trimestre de 2013, último dato disponible) y los pagos que se hacen por esa deuda cada año equivalen al 10,2% del PBI. No parecen números tan lejanos a los del año 2000, de 45,7% y 11,4% respectivamente. Sin embargo, la diferencia de fondo es crucial. En la actualidad buena parte de la deuda que contabiliza el Tesoro Nacional tiene como acreedores al Banco Central y a la ANSES, lo que implica un nulo riesgo de cesación de pagos (ya que tanto el Banco Central como la ANSES pueden refinanciarla indefinidamente), a costa de deteriorar el balance del BCRA y de afectar las prestaciones que perciben jubilados y pensionados(1)(1).

Sin embargo, en los últimos años, el comportamiento de la economía argentina comienza a evidenciar serios obstáculos, de los que dan cuenta el virtual estancamiento económico y la persistencia de altas tasas de inflación. Este contexto es más grave aún por cuanto el país no puede obtener internamente las divisas que requiere para hacer frente al pago de vencimientos de la deuda externa sin que ello afecte aún más a las alicaídas reservas del BCRA, que en los últimos tres años se redujeron de más de U$S 50.000 millones a menos de U$S 30.000 millones.

Efectivamente, el problema de la deuda ya se volvía acuciante cuando no se contabilizaba el monto referido al pago a los “fondos buitres” Frente a este escenario, el goboerno nacional ha intentado impulsar dos estrategias. Por un lado ha intentando cerrar todos los frentes de conflicto, con éxito al menos hasta el último revés judicial con los holdouts en Estados Unidos. Entre esos acuerdos se cuentan los alcanzados con el Club de París (que incluye promesas de nueva inversión extranjera en el país), Repsol, el CIADI, nuevos créditos del Banco Mundial y la renovación del IPC en línea con lo requerido por el FMI. Por el otro ha ofresido multiples ventajas al capital extranjero para atraer inversiones fundamentalmente destinadas a actividades extractivas (con el acuerdo YPF-CHEVRON como punta de lanza).

Semejante atención ligada al cumplimiento con los acreedores externos y a la creación de un “clima de negocios” tentador para las empresas multinacionales contrasta con la situación que todavía atraviesan millones de trabajadores en nuestro país.

La deuda interna: trabajadores ocupados pero pobres

El crecimiento económico de la etapa comprendida entre 2003 y 2012, no ha impactado de la misma manera en la resolución de diferentes problemáticas que aquejan al conjunto de los trabajadores argentinos. Efectivamente, la deuda es con la informalidad laboral, el magro ingreso, el poder irrestricto de las patronales para perseguir y despedir. La deuda es con la accesibilidad de los trabajadores a salud y educación de calidad. La deuda es con la imposibilidad de acceso a la vivienda y la inestabilidad laboral.

A pesar de este crecimiento económico la pobreza en la etapa es similar al promedio de la década del 90. La diferencia sustancial radica en que aumento el empleo. Hablamos entonces de trabajadores ocupados que son pobres que no logran vivir, ni ellos ni sus familias, dignamente. El grueso de estos trabajadores ocupados pobres refiere a los llamados “informales”, es por esto que en este apartado analizaremos su situación. Efectivamente, los importantes niveles de crecimiento de la etapa se sostuvieron sobre relaciones laborales con altos niveles de precariedad laboral e informalidad. (el 35% de los ocupados percibe actualmente un ingreso menos al salario mínimo fijado en $3600).

Falta de registro y limitación de derechos

Si bien el crecimiento sostenido del empleo generó mejores condiciones para llevar adelante reclamos laborales, a partir del debilitamiento de la amenaza a perder el puesto, los trabajadores no lograron contrarrestar la forma precaria que asumió parte de la creación del empleo en la etapa. Producto del aumento del empleo y con él, de la conflictividad laboral, los trabajadores avanzaron desde comienzos de la década en un proceso que revierta los altos niveles de precarización laboral. Efectivamente, para 2003 el trabajo no registrado pisaba los valores más críticos de la historia de nuestro país (49,2% en el segundo trimestre) que se estancaron en torno al 34% de los asalariados a partir del año 2008.

Pero qué significa que el 34% de los trabajadores no esté registrado? No tienen acceso a las prestaciones de la seguridad social (aportes jubilatorios, asignaciones familiares, pensiones, etc.), no tienen cobertura frente a enfermedades ni accidentes laborales, enfrentan numerosas dificultades al momento de ejercer sus derechos laborales (aplicación de salarios de convenio, goce de licencias laborales, percepción de otros beneficios sociales, etc.), su puesto de trabajo está sujeto a mayor inestabilidad laboral, etc. Además la existencia de una gran cantidad de trabajadores no registrados implica una mayor debilidad para el conjunto de los trabajadores (incluidos los registrados) al momento de pretender ejercer sus derechos a través de la acción colectiva.

Esta disminución es problemática. Este indicador de precariedad que de por si da muy alto, excluye a los trabajadores del sector público por “no existir el no registro en el sector”, pero además no registra los casos (muy frecuentes) de falta de registro de una parte del salario. Efectivamente, muchos trabajadores poseen sumas en negro que pueden abarcar desde porcentajes insignificantes del suelo a sumas muy significativas dentro del mismo.

Por otro lado, la medición excluye a los trabajadores autónomos (el XX% del total de ocupados) de los cuales el 64% no cuenta con registro. Se trata en muchos casos de trabajadores asalariados encubiertos obligados a facturar por sus empleadores. Si tomamos en cuenta estos casos los trabajadores no registrados llegan al piso del 44% de los ocupados según un informe reciente de OIT Argentina. Incluso, a partir de la EPH puede observarse un aumento sostenido de la ocupación de autónomos y una disminución en términos absolutos de la cantidad de asalariados dentro del sector ocupados. Lo que puede estar indicando un crecimiento del fraude laboral.

Finalmente, la informalidad laboral esconde particularidades relacionadas con aspectos tales como zonas geográficas, edad y actividad económica. Efectivamente, las regiones del país en las que se perciben menos ingresos son las que tienen tasas de informalidad laboral más alta. El Noroeste Argentino presenta un 43,3%, de trabajadores no registrados (Tucumán aparece con 46%) y el Nordeste un 43%.

Por su parte, la falta de registro alcanza a los jóvenes de una forma abrumadora precarizando la mayoría de los primeros empleos. Entre los jóvenes de 15 a 24 años, la informalidad, alcanza el 60,5% cifra muy por encima de los porcentajes de países vecinos.

Pero la informalidad laboral no solo se mide con la falta de registro de los trabajadores. Los trabajadores pueden ser además trabajadores de centros de trabajo informales. De los trabajadores informales el 25% trabaja en Hogares, 31% en una unidad productiva con empleo formal y el 44% en una unidad productiva sin empleo formal.

La precariedad laboral no es patrimonio exclusivo de los trabajadores del sector privado. En efecto, los trabajadores del sector público se constituyen en la etapa como uno de los sectores más relegados. Por un lado por la desregulación contractual que se hace y deshace al antojo de las administraciones municipales y provinciales y sus cambiantes presupuestos. Por otro lado por la debilidad regulatoria que poseen a la hora de realizar negociaciones colectiva y la imposibilidad de contar con la garantía de un salario mínimo vital y móvil.

En la etapa se registra un fuerte aumento del empleo en el sector público marcado principalmente por figuras que le esquivan a la planta permanente: monotributistas, locadores de servicios, pasantes o practicantes rentados son algunas de las múltiples formas en que el estado como empleador evade la aplicación de los derechos laborales. A estas formas se suman el trabajo en cooperativas y la prestación de servicios de beneficiarios de planes sociales que esconden relaciones de dependencia con los diferentes gobiernos.

Todos ellos con un alto nivel de vulnerabilidad frente a la crisis presupuestaria general, pero especialmente focalizada en la administración provincial y municipal. Efectivamente, frente al ajuste estos trabajadores se ven doblemente perjudicados. Por un lado se trató de ajustar las plantillas de trabajadores mediante la negativa a renovar contratos (de individuos o cooperativas de trabajo), a incorporar nuevos trabajadores y a recategorizar al personal existente. Por otro lado, debido a la exclusión de estos trabajadores del amparo del Salario Mínimo Vital y Móvil y de la descentralización de la negociación colectiva, que los obliga a negociar con un gobierno municipal empobrecido o ahorcado presupuestariamente.

Frente a la atención mediática, política y económica que se le brinda en la actualidad al conjunto de acreedores (incluidos los fondos buitre), cabe preguntarse por quienes han sido y siguen siendo los principales perjudicados por el funcionamiento de la economía en la última década en nuestro país aportando fuerza de trabajo barata. En tal sentido, la deuda impaga para con el conjunto de los trabajadores, y en particular para los trabajadores informales parece haber sido naturalizada por los responsables políticos, quienes apuntan su accionar a garantizar el pago de la deuda al 100% de los acreedores. En dicha concepción los trabajadores informales no parecen hacer tenido la suerte de estar incluidos en el listado.

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La Deuda Externa y los “engaña pichanga”

Adolfo Pérez Esquivel

Cuando era niño armaba una pelota de trapo con papel de diario y medias viejas, y la envolvía con piolines para que resista las patadas. También nos divertíamos con otros juegos, entre los que estaba uno al que llamábamos el “engaña pichanga”. Cuando alguien contaba algo y dudábamos, o descubríamos que nos mentían, le decíamos que era un engaña pichanga (porque nos querían “meter el perro”). Y cuando descubríamos la mentira recibíamos un caramelo y cuando no, debíamos pagar una prenda.

El problema de la deuda externa, es un juego similar al que juegan señores de afuera y de adentro, llamados "buitres” y donde el árbitro trata de hacer jaque mate al país, mientras a los pueblos nos ubican de espectadores.

El juego del “engaña pichanga” no es nuevo en el mundo de las finanzas y la especulación. Se trata de mover las piezas y hacer creer a los países empobrecidos que son deudores de los países ricos y que los pueblos deben pagar la deuda externa y eterna bajo pena de default, embargos y toda la batería de sanciones.

Nuestro gobierno se encuentra acorralado en el juego del engaña pichanga. Al darse cuenta que ningún juez de los Estados Unidos emitiría un fallo judicial a favor de la Argentina, abre el paraguas y dice que hay que “honrar la deuda soberana”.

Perdonen mi ignorancia pero, a qué se refieren cuando afirman que hay que honrar la “deuda soberana”: ¿Por qué el país, tiene que pagar lo legítimo y lo ilegítimo sin investigar una deuda inmoral, injusta, manchada con la sangre del pueblo? ¿Por qué pagar una deuda que ya se pagó tantas veces? ¿Qué han hecho los gobiernos democráticos para no ceder la soberanía nacional a tribunales extranjeros y evitar este engaño?

Hace más de 30 años que organizaciones y personalidades, venimos proponiendo una auditoria sobre la deuda y es necesario referirnos a Alejandro Olmos, quien inició el juicio sobre la deuda externa y después de 18 años, el Juez Ballestero, envía su resolución al Congreso Nacional para que investiguen el daño hecho al país. Sin embargo, desde hace 14 años este fallo duerme el sueño de las complicidades, y se encuentra cajoneado en el Congreso.

La tragedia es que los gobiernos de los países endeudados, se han transformado en fieles creyentes del Dios Molok, a quien le rinden culto en sus templos haciendo el ritual del pago de la deuda eterna, con el objetivo de ser algún día merecedores del paraíso fiscal, y poder recibir nuevos créditos, para pagar los intereses de la deuda externa y asegurarse que se incremente para volver a pagarla, y recibir las indulgencias del capitalismo que reclama más y más sacrificios.

En su angustia existencial, y como fieles creyentes, los gobernantes, ministros, políticos, y empresarios, ruegan, patalean, se rasgan las vestiduras y hacen discursos anunciando que el país está dispuesto a pagar la “deuda soberana” con el hambre del pueblo. Las consecuencias son el hambre, la mortalidad infantil, la inflación que devora todo a su paso provocando mayor pobreza, la falta de recursos para la salud, la educación y el aumento de la violencia social y estructural, agudizando la desigualdad.

El pueblo sabe que el paraíso prometido no existe, salvo para los ricos. Nos vendieron el engaña pichanga, como lo hizo el Club de París, cuyo deporte favorito es jugar al saqueo de los países empobrecido.

Mientras el gobierno está dispuesto a negociar lo inaceptable, hay quienes desde la oposición política y económica, piensan que hay que pagar todo, sin discutir nada. Son los sumisos peones del juego del engaña pichanga, que esperan que el Juez Griesa y los buitres le den el jaque mate al país. No hay que olvidar lo ocurrido con la Fragata Libertad en Ghana, que casi la envían a pique con el embargo, una metáfora nada lejana de la realidad nacional.

Por eso debemos asumir los desafíos y no aceptar el lugar de espectadores. Debemos reclamar el pago de la deuda interna.

Los pueblos tienen capacidad de resistencia, de ser protagonistas y constructores de su propia historia, y de luchar para ser libres y soberanos. Debemos convocar a todos los sectores sociales del país, sin discriminación ideológica y política, y conformar foros en todo el país, en cada comunidad, en los sindicatos, iglesias, en las universidades y movimientos estudiantiles, organizaciones sociales culturales y políticas, para analizar y plantear alternativas al laberinto en que se metió el gobierno y no sabe cómo salir.

Es necesario auditar la deuda externa y convocar una consulta popular, y el gobierno debe sumarse a esa convocatoria, escuchar otras voces y analizar posibles alternativas económicas para enfrentar, no sólo a los buitres de afuera, sino también a los de adentro. Porque la única deuda soberana a pagar es con el Pueblo Argentino.

Marechal decía: “del laberinto se sale por arriba”, hay que optar en bien de todos y saber que lo que sembramos recogemos. El pueblo no puede dejarse someter por los engaña pichanga.

Adolfo Pérez Esquivel es Premio Nobel de la Paz.

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Deuda, despidos y suspensiones, y un nuevo paro al gobierno

Eduardo Lucita (LA ARENA)

Los crecientes desequilibrios de la economía y el acoso financiero de los fondos buitre tuvieron como respuesta sendos proyectos de ley, en tanto que despidos y suspensiones motorizaron el paro nacional de esta semana.

Todo indica que el deseo de la presidenta Cristina Fernández de "llegar tranquila al 2015" tendrá serias dificultades para concretarse. La presión imperialista canalizada por la justicia norteamericana y una coyuntura económica cada vez más compleja empujaron al gobierno a nuevos niveles de enfrentamiento, tanto a nivel internacional como local. En tanto las suspensiones, los despidos y la caída del poder adquisitivo de los ingresos fijos alimentan el descontento en las filas obreras y populares. Así el "fin de ciclo" ha sumado mayores complejidades.

El Congreso a debate

La respuesta del gobierno nacional al acoso financiero y a su impotencia para controlar el alza de los precios ha provocado un nuevo volantazo. Abandonando su política de acercamiento a los mercados y vuelta al endeudamiento, se ha pasado a una política de "vivir con lo nuestro". Al menos en lo que hace al financiamiento, según el discurso de CFK en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires donde afirmó: "Estamos ante una oportunidad histórica de generar un mercado de capitales propio en Argentina".

En los hechos el gobierno ha desacatado el fallo del juez Thomas Griesa. Bajo la consigna "Queremos pagar y no nos dejan", envió al parlamento un proyecto de ley de "pago soberano local de la deuda externa" que contempla el cambio voluntario de jurisdicción (de Nueva York a Buenos Aires) y del agente de pago (del Banco de Nueva York al Nación). La posibilidad de un nuevo canje de bonos y la reapertura del canje para los que no ingresaron a los anteriores, completan el envío.

En simultáneo elevó también un proyecto para reformar la Ley de Abastecimiento. En rigor, son tres iniciativas que crean: a) el Fuero Judicial para usuarios y consumidores; b) un Observatorio de Precios; y c) modificaciones a la ley. Este proyecto ha unificado, tal vez como nunca antes, a las centrales fabriles y empresariales que han sido respaldadas por todos los bloques de la oposición derechista.

El proyecto elimina las penas de cárcel y las reemplaza por multas, que tienen un límite, aunque en caso de ser multados los infractores deben primero abonarlas y luego recurrir a la Justicia. También le otorga poder a la Secretaría de Comercio para fijar márgenes de rentabilidad, niveles de precios y volúmenes de producción.

Salvo algunas modificaciones menores, el texto no es algo muy diferente a la actual ley vigente desde 1974, ni de la que se sancionara en 1964. Valga recordar que nunca fueron aplicadas con rigor estas leyes.

Convocatorias

Es en este marco, que combina deterioro de las principales variables económicas con enfrentamientos con los grupos de poder locales y roces crecientes con el imperialismo, que llamaron al paro de esta semana las centrales sindicales opositoras, apoyadas por la izquierda sindical y política.

Como otras veces, está convocatoria es resultado de acuerdos de cúpula sin consulta a las bases. Esta práctica burocrática no le quita legitimidad a la medida pero sí limita sus alcances. Más cuando en los gremios enrolados en las centrales oficialistas el descontento se hace sentir -en el caso del sector de la Alimentación todo indicaba que las seccionales de Capital y Córdoba se plegaban a la medida-.

Los tironeos en cuanto a la participación de la UTA hablan de la importancia que ha adquirido en este tiempo el transporte urbano de pasajeros para garantizar un paro general. Más cuando los grandes gremios industriales, también Comercio, Uocra, Sanidad y Ctera, entre otros, no adhieren. Por su parte, la UTA no se plegó, lo que dio mayor relevancia y visibilidad a los piquetes y cortes anunciados por la CTA y las organizaciones de izquierda. Lo que entre otras cosas dará cobertura a los trabajadores precarizados.

Las consignas que se levantan son inobjetables, aunque es necesario señalar que los pliegos reivindicativos de las dos centrales si bien tienen puntos en común, no expresan lo mismo. La CTA pone el énfasis en los despidos y suspensiones. No en vano marchará sobre el Congreso para presionar por un proyecto de ley que los prohíba por un año, y en la ocupación de toda fábrica que cierre. Mientras que el eje de la CGT estuvo centrado en el impuesto a las ganancias y en los fondos de las obras sociales. La diferencia no es menor porque implica una valoración cualitativamente diferente de la situación.

Disputa de consignas

No deja de ser llamativo que las convocatorias no incluyeron alguna expresión de rechazo a la presión imperialista de los fondos buitre y a las amenazas del juez Griesa, aunque justo es reconocer que la CTA reclama la suspensión de los pagos y la investigación de la deuda. Tampoco hacen referencia a la Organización Mundial de Comercio que denuncia a la Argentina por proteccionismo de su mercado interno.

Llama la atención porque en un país capitalista dependiente como el nuestro la lucha antiimperialista forma parte del acervo histórico del movimiento de los trabajadores, claro está que esto no implica la subordinación de las reivindicaciones de clase a esta lucha.

Tal vez convenga también recordar que todo paro nacional implica un enfrentamiento con el Estado y el gobierno de turno, y así lo es ahora. Pero esto no debe impedir que la convocatoria contenga la denuncia a las patronales, especialmente de los formadores de precios, siendo que los grandes conflictos en curso -PATY, Lear, Donnelly, Emfer-Tatsa, Weatherford, entre otros-, se desenvuelven en el sector privado en el que no pocas empresas están haciendo un uso capitalista de la crisis. Buscan imponer los turnos de trabajo americanos, a lo que se resisten las comisiones internas y los cuerpos de delegados. Un posicionamiento en este sentido también está ausente en las convocatorias de las centrales.

Las luchas de clase no deben subordinarse a ningún poder constituido, pero la independencia de clase exige también delimitar los campos, para no terminar siendo funcionales a los intereses derechistas. Esto no implica tener una actitud pasiva, pero sí saber que los trabajadores, los sectores populares no son indiferentes a como se resuelvan las contradicciones de la coyuntura.

Se trata de disputar la calle, las consignas y las propuestas no solo con el gobierno sino también con la oposición derechista y los sectores que hoy operan como correas de transmisión del gran capital.

Después del paro

Pensando en el día después es necesario ampliar los ejes de la convocatoria. Por ejemplo el rechazo a las presiones imperialistas de la justicia norteamericana y los fondos buitre se debe completar con la suspensión de los pagos y la investigación de la deuda. La prohibición de despidos y suspensiones debe ir acompañado por la exigencia de la reducción de la jornada y el reparto del trabajo existente, así como la estatización con gestión obrera de toda empresa que cierre. Las defensa del poder adquisitivo con la reducción del IVA a artículos de primera necesidad y la actualización periódica de salarios e ingresos populares según la evolución de los precios. La anulación del impuesto al salario debe ir acompañada de una propuesta de nueva política tributaria. Frente a las maniobras de los empresarios debe exigirse la aplicación efectiva de la Ley de Abastecimiento -control de costos, tasas de ganancia y volúmenes de producción de los formadores de precios-. Para financiar déficit fiscal aplicar un impuesto extraordinario a quienes fugaron miles de millones de dólares.

En síntesis se trata de superar el estado corporativo de las demandas para elevarlas al plano de la política nacional.

Eduardo Lucita es integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.

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Una caracterización de las fuerzas políticas en presencia

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)

La gran burguesía ya optó por una línea de salida frente a la emergencia de una nueva bancarrota económica Quien comenzó a implementarla ha sido el propio gobierno con los pagos, con mayor deuda externa, a Repsol, el Club de París o las privatizadas que litigan en el CIADI. El acuerdo (secreto) con Chevron ocupa en este aspecto un lugar especial, esto porque delinea un régimen económico de acaparamiento de la renta minera por parte del capital internacional. Se replica en los acuerdos ferroviarios y el financiamiento de represas con China, atado a la compra de equipos en el exterior.

Asistimos a la tentativa de re-endeudamiento internacional (aunque el gobierno ha venido emitiendo deuda extranjera, desde hace algún tiempo, con los Boden 2015 y 2017), que no es otra cosa que un pedido de rescate internacional. Esto implica un cambio de régimen económico, que se manifiesta en el naftazo y un ajuste masivo de tarifas, que serán acompañados por la mega devaluación y la libertad de cambios Esta hoja de ruta ha sido aprobada por el conjunto de los partidos opositores del ‘establishment’.

La crisis con los fondos buitre es un accidente de ruta de esta política, lo cual explica los afanes de bancos y empresas argentinas, primero, y bancos internacionales, después, por encontrarle remedio. En este escenario se desenvuelve una lucha de buitres entre sectores diversos del capital financiero – una pelea por la tajada que obtendrán del operativo rescate. Es que la cotización baja de la deuda de Argentina es un bocado de cardenal para quienes quieren lucrar con su revalorización, apenas se produzca la devaluación, la liberación de tarifas y la entrega petrolera.

Macri y Massa

Macri y Massa se destacan, en estas circunstancias, como los promotores primeros de este cambio de frente que reclamaba la burguesía nacional. De ahí su rápido ascenso como candidatos del viraje. Macri se ha convertido en abanderado incondicional del re-endeudamiento, como lo comprueba la deuda externa de la Ciudad, nominada un 95% en dólares. El Banco Ciudad acompañó la primera tentativa de arreglar con los buitres, comprometiendo una garantía del fondo de depósitos del Banco Central. Es un agente de los negocios internacionales que habilita una tasa de interés internacional que no levanta del 2% anual, como consecuencia de la deflación de la economía mundial. Antiguo amigo de la Mesa de Enlace, aboga por la eliminación de retenciones, con más razón ahora que el precio de la soja ya toma forma de quebranto. Detrás de Macri están también los capitales chinos, que han anudado varios negocios de importancia con el estado porteño. (De paso, que estas corporaciones se encolumnen con un agente directo del capital financiero demuestra que la penetración china no pretenden desarrollarse en oposición a los `buitres`).

Las diferencias entre Macri y Massa exponen las grietas que la crisis ha desarrollado en la burguesía nativa. En el seno del massismo opera la burguesía ligada a la industria, que resiste el desmantelamiento de la protección comercial. En el campo petrolero, la división seguiría las siguientes líneas: el gobierno a favor de un monopolio relativo de YPF para asociarse al capital extranjero; Macri, en cambio, piedra libre para los pulpos; Massa ha salido, notoriamente, en la defensa de los Bulgheroni y otros capitales nacionales (promueve una investigación judicial contra Galuccio).  

Detrás de Massa se está encolumnando una gran parte la patronal más favorecida con los primeros años del kirchnerismo. En los albores de los 90, la burguesía nacional hizo la misma tentativa de defensa de sus negocios propios, cuando llevó al primer gabinete de Menem a un ministro de Bunge y Born; trajo a Cavallo, quien organizó otro tipo de arbitraje entre la burguesía nacional y el capital financiero. Una de las espadas del macrismo, Pinedo, acaba de advertir que, después de 2015, `nadie podría gobernar` sólo.

Disolución del UNEN

En esa pugna estratégica, UNEN no ha encontrado su lugar; lo muestra el vehemente macrismo de Carrió. Massa acaba de alzarse con la mitad del comité bonaerense de la Coalición Cívica. Mientras diez candidatos provinciales del radicalismo negocian alianzas con el PRO, otra media docena de aspirantes a gobernador de la UCR hacen lo propio con Massa. En esta fractura, Cobos y Binner quieren erigirse en rescatistas de UNEN. Pero incluso el Frente Cívico santafecino está amenazado por los radicales, que se irían con el macrista Del Sel para encabezar la fórmula a gobernador. Macri y Massa se están comiendo las fichas de UNEN.

La reciente convención de la UCR ha sido la muestra final del derrape UNEN: votó la “defensa del UNEN como alianza nacional`, mientras habilitó a la formación de frentes con el PRO en todos los distritos del país. Creen que pueden hacer ‘la gran Cristina”, quien en 2011 apañó listas provinciales rivales, que se comprometía a apoyarla para la reelección.

El progresismo o centroizquierda –Solanas, Libres del Sur- saldría de un estallido del UNEN completamente desquiciado, ello si antes no se bebe la cicuta hasta el final – es decir acepta promover una Paso con el Pro. En la Legislatura porteña, el legislador de Solanas y la mayoría de UNEN acaban de votarle al PRO el `neoliberal` instituto de la evaluación educativa. Luis Juez, por su lado, reciente bandera del partido comunista y del MST, ha comenzado a encontrar “gente honesta en el PRO” –y esto no es un chiste cordobés.

Volatilización del centro político

El kirchnerismo libra una batalla de retaguardia o de supervivencia. Ninguno de sus candidatos centrales procede del riñón de la camarilla presidencial. Desde Scioli a Randazzo, apoyan la operación rescate del re-endeudamiento y la entrega petrolera. El motonauta se encuentra en figurillas para refinanciar una deuda de u$s 1 mil millones, que no puede enfrentar el año que viene. Con independencia de lo que digan las encuestas, Scioli se encuentra, estratégicamente, a la cola de Macri y Massa.

Como en otros procesos continentales, la declinación del nacionalismo burgués abre la puerta a salidas derechistas, que él mismo transita con anticipación, sea en economía como en política (Berni, Milani). Este es el cuadro político de fuerzas que enfrenta la izquierda, en primer lugar frente a la agudización de la crisis económica y política, (y una agudización inevitable de la lucha de clases), en segundo lugar frente a las elecciones próximas. El derrumbe del bonapartismo tardío de CFK deja un escenario sembrado de rivalidades entre las fuerzas de orden existente, y una nueva volatilización del centroizquierdismo, como ocurrió con el Frepaso a partir del 2000.

Esta caracterización define las responsabilidades y tareas de la izquierda revolucionaria.

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El paro fue un éxito

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)

A pesar de la carnereada de la UTA, que generó en el gobierno expectativas de concurrencia a los lugares de trabajo, y de las declaraciones del secretario general del Smata, Pignanelli, advirtiendo “el que para arriesga el trabajo”, primó la bronca y el paro fue un éxito.

Las primeras horas de la mañana de ayer permitieron observar en Buenos Aires colectivos semivacíos y pocos transeúntes en los principales puntos de transporte.

La medida de fuerza había comenzado el día anterior donde a partir del mediodía comenzaron batucadas en las oficinas públicas, confluyendo luego militantes de la CTA-Micheli y organizaciones populares y de izquierda en el Congreso Nacional. “Volvemos a la calle y al paro por el 82% móvil, un aumento salarial acorde al proceso inflacionario y la eliminación del impuesto al trabajo”, señalaron.

El pliego de reivindicaciones incluyó también la decisión de ocupar toda fábrica que cierre, la reapertura de paritarias, la derogación de la Ley Antiterrorista y la suspensión del pago e investigación de la deuda externa.

Mientras tanto, la CGT de Moyano y la Azul y Blanca de Luis Barrionuevo establecieron el día siguiente para continuar la jornada de paro nacional.

La situación previa arrojaba indicadores que avalaban las medidas.

Entre marzo y junio 320.000 personas perdieron su puesto de trabajo o pasaron a trabajar menos de 35 horas semanales, pasando el desempleo de 7,2% al 7,5%, aunque los más afectados son los jóvenes de entre 16 y 24 años donde los índices de desempleo se duplican.

Los casos puntuales que alimentan estas cifras son los 1.500 puestos de trabajo perdidos en marroquinería, según denunció la Cámara Industrial de Manufacturas de Cuero. El cierre de la gráfica Donnelley afectando a 400 trabajadores y la situación de Lear donde aún continúan despedidos 60 operarios, entre otros.

En la provincia de San Juan, el cierre de Alicorp (Champú Plusbelle) produjo el despido de 120 trabajadores y otros 20 en Felfort con el argumento de una “baja en la producción por falta de insumos importados”.

Esta semana se conoció el acuerdo entre las cuatro fábricas del neumático y el dirigente de la CTA oficialista, Pedro Wasiejko, para suspender 3.700 trabajadores, a los que hay que agregar los 422 trabajadores de Emfer-Tatsa produciendo al 5% de la capacidad de la fábrica, donde avanza un vaciamiento silencioso por parte del grupo Cirigliano.

El paro en el interior

Rosario y su cordón industrial fueron otro de los puntos de alta adhesión al paro. Silvio Acosta, delegado de Acindar en Villa Constitución realizó un resumen del panorama que se está viviendo en la región: “este paro le pega al riñón de un modelo productivo que lo único que hace es generar que los compañeros adentro de las fábricas se rompan los brazos, los hombros, por los ritmos de producción. Un modelo productivo nacional y popular no sé de dónde porque hacemos acuerdos con China y por culpa de esos acuerdos, fábricas como Paraná Metal, que hace los motores para General Motors, hoy están suspendidas y con posibles despidos. Hoy tenemos cerca de 100 frigoríficos cerrados. Tenemos empresas carroceras en la provincia y en todo el país que bajaron su producción”.

Jorgelina Signa, concejal de Bermúdez por el Partido Obrero, en declaraciones desde el piquete en el acceso a San Lorenzo señaló "el paro en el cordón industrial de San Lorenzo es total. La adhesión al paro se expresó rápidamente en la simpatía de los obreros a los distintos cortes. Es evidente que hay una gran deliberación en los trabajadores que en numerosas fábricas y gremios, independientemente de la central sindical a la cual pertenecen, hicieron asambleas para votar adherir al paro”.

La jornada de lucha en Neuquén arrancó con un piquete obrero en la Ruta 7, en el Parque Industrial, donde se concentraron trabajadores de Papelera Molarsa, el Sindicato Ceramista, docentes, la junta Interna de ATE del hospital Castro Rendón y estudiantes del CEHuma.

A partir de las 10:30 los trabajadores se movilizaron hacia Neuquén Capital donde marcharon por el centro de la ciudad hasta la Casa de Gobierno junto a los trabajadores de ATEN, el SEJUN y la Multisectorial contra el fracking, a un año de la escandalosa votación a favor de Chevron en la Legislatura neuquina.

Un contundente bloqueo mantuvo parado el Parque Industrial de Pilar donde trabajan más de 18 mil personas, en sus casi 200 fábricas en su mayoría multinacionales, garantizando que puedan ejercer su derecho a huelga.

Las comisiones internas y trabajadores de WorldColor, Unilever Planta Knorr y de Procter & Gamble votaron en asamblea adherir al paro a pesar de que sus propias conducciones sindicales no convocaban a la medida por ser oficialistas. Además votaron bloquear los tres accesos principales al Parque Industrial desde las 5 am. Junto a ellos se sumaron obreros de otras fábricas por mejores condiciones laborales, contra los despidos y suspensiones que se vienen sucediendo como en Atanor y la autopartista alemana Kromberg & Schubert que presentó un concurso preventivo de crisis, repitiendo la política de Donnelley.

Balance y perspectivas

En cuanto al balance del paro de hoy, Rubén “Pollo” Sobrero, dirigente ferroviario, lo consideró "un éxito". Además, destacó que "todos los ferrocarriles están parados" gracias a que hubo acuerdo entre los tres gremios. "Ningún ramal está funcionando", al tiempo que dijo ver "muy pocos colectivos y vacíos".

Sobre las razones que motivaron al paro, el gremialista remarcó: "las suspensiones, los despidos sobre todo en las empresas automotrices, alimenticias y mecánicos, la reapertura de las paritarias y también el Impuesto a las Ganancias". En relación a esto último, se quejó porque "el 92 por ciento" de los trabajadores ferroviarios lo pagan: "Nos están eliminando los dos aguinaldos".

"Espero que se tome el tema del impuesto a las ganancias y se abran las paritarias porque la mayoría consiguió un 28% -de aumento- y la inflación está llegando al 40%", dijo Sobrero. Y estimó que "los gremios que peor están son los que apoyan al Gobierno, como los mecánicos, los metalúrgicos, la alimentación y la UTA". Sin embargo, según Sobrero, mientras los dirigentes apoyan al Gobierno, "sus bases son las que están parando".

Ahora habrá que pensar en la inmediata continuidad del plan de lucha ante los oídos sordos del gobierno nacional como lo anticipan las declaraciones del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien afirmó que el 75% de los trabajadores "manifestó su voluntad de trabajar hoy, no adhiriendo al paro" convocado por las centrales sindicales opositoras, desconociendo la contundencia de la medida de fuerza.

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La voz contundente

Víctor De Gennaro (ACTA)

Hoy se está realizando el tercer paro nacional de los trabajadores, en los últimos dos años. Ante Menem, tardamos cinco años en realizarlo. Fue aquel imponente acto de la Plaza de Mayo al concluir la Marcha Federal hace 20 años, desde el cual lanzamos el paro que se efectivizó el 2 de agosto de 1994.

Con los K, después de 9 años recién se produce esa conmoción que genera el Primer Paro Nacional del 20 de noviembre del 2012.

Vaya si fue diferente. Mucho más tiempo sí. Demuestra la madurez de la situación y que a la clase trabajadora nadie la acarrea ni la apresura en la generación del hecho más nacional y de mayor envergadura política que existe en nuestra Patria después de una elección de Presidente.

Y no se puede tapar el sol con las manos. Más allá de todas las palabras para ocultar, desprestigiar o secundarizar la acción de millones y millones de argentinos que gritamos ¡Basta! de esta política de hambre, pobreza, precarización y desocupación solo para mantener la concentración y extranjerización de la riqueza con el enriquecimiento de los de arriba.

Y no hay retorno. Por más que se llene el aire con palabras altisonantes o injuriosas el pueblo ya está discutiendo la década que viene, el futuro, el destino de nuestros jóvenes que nos son arrebatados en la precariedad no sólo del trabajo sino de su vida.

Por la droga o el gatillo fácil, en el marco de inseguridad generalizada con la que quieren convencernos que hay que devorarnos unos a otros como bestias en vez de encaminarnos a resolver los problemas recuperando nuestra soberanía y decisión en un país como el nuestro donde sobra plata, sobra riqueza y lo que falta es vergüenza en los que mandan.

Por eso compañeros, a tomar debida cuenta del estado de conciencia y hastío de las masas en la Argentina. También de la confusión y de la debilidad de una acumulación política, social y cultural que termine de consagrar otro modelo, no sólo económico sino más justo en una sociedad de convivencia y de felicidad diferente.

La clase está hablando. Nosotros orgullosos y fortalecidos.

Orgullosos porque pertenecemos a una Central de Trabajadores que, encabezada por el compañero Pablo Micheli, y los cientos de dirigentes y miles de militantes de sus gremios y organizaciones adheridas, han canalizado este torrente de fuerza espectacular.

Y fortalecidos por la contundencia de esa voz popular para transitar el tiempo de cambio que estamos construyendo.

Viva la Clase Trabajadora y viva el Pueblo Argentino.

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Argentina: Contexto de un nuevo paro nacional

Fabiana Arencibia (RED ECO)

El paro convocado por el sindicalismo opositor al gobierno es el tercero en menos de dos años. La situación económica en general y de los trabajadores en particular le da a esta medida un marco donde la inflación, las suspensiones y los despidos se ponen como determinantes en esta oportunidad.

El paro nacional comenzó a las 12.00 de este miércoles por la convocatoria de la Central de los Trabajadores de Argentina (CTA), la Corriente Sindical Clasista (CSC) y la Multisectorial e incluyó movilizaciones y cortes en diferentes puntos del país. En la ciudad de Buenos Aires finalizó con una movilización desde Plaza de Mayo hasta el Congreso. Allí se entregó a 30 diputados de los diferentes bloques un petitorio con los reclamos Las únicas ausencias fueron la del Frente para la Victoria y el PRO.

El paro empalmó hoy jueves con el convocado por la CGT opositora. Hubo cortes en diferentes accesos a la capital realizados principalmente por organizaciones de izquierda. En la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén y Jujuy, el paro con cortes de rutas, calles y puentes, tuvo como protagonistas a trabajadores, organizaciones sociales, de estudiantes, partidos de izquierda y desocupados.

En un marco de suspensiones y despidos - que si bien se iniciaron en el sector automotriz, luego se extendieron a otros sectores de la producción local (*) - la CTA, la CSC y la Multisectorial reclamaron, además de la eliminación del impuesto al salario (impuesto a las ganancias sobre los sueldos de los trabajadores en relación de dependencia, que fue parte de las exigencias de paros anteriores), que se prohíban los despidos y suspensiones. La consigna fue: “Fábrica que cierra, fábrica que se ocupa”. Por otra parte, dando respuesta al discurso gubernamental que acusó a los gremios convocantes a parar de ser funcionales (o incluso pagados) por los fondos buitres, exigieron el no pago de la deuda externa hasta que se investigue su origen y la composición actual de la misma. “La única deuda es con el pueblo”, resumió su consigna.

El paro sumó además reivindicaciones vinculadas a la judicialización de la protesta social. Estando latente la condena a cadena perpetua de los petroleros de Las Heras, se exigió el desprocesamiento de todos los luchadores sociales y la libertad a los presos por luchar.

Por otra parte, se volvió a exigir un aumento salarial de emergencia y de todos los planes sociales y jubilaciones, el 82% móvil para los jubilados y el pedido de derogación de las herramientas legales que existen - o que se intentan aprobar - para poner en práctica el castigo legal a los luchadores sociales y trabajadores (Ley Antiterrorista, Ley Antipiquetes).

¿Cómo llegamos al Paro?

*Con un inflación que, según datos conservadores, llega a alrededor del 20% en lo que va del año.

*Con un masa de trabajadores no registrados de casi un 33%, según los datos del INDEC, cifra que se incrementa si se le agregan otra formas de informalidad y precarización laboral (tercerización, falsos autónomos o monotributistas y cooperativas)

*Con la caída del salario real, también según datos oficiales, para el sector privado de un 5% y de 2,6 % para el sector público.

*Con un nivel de desocupación y subocupación, tomando los datos de INDEC, similar al que había a fines de 2007 donde los más afectados son los jóvenes y las mujeres.

*Con aumento de la desocupación, tal como lo dio a conocer la última Encuesta Permanente de Hogares del organismo estadístico para el segundo trimestre de este año.

*Con la baja, según la misma encuesta, en las tasas que miden la actividad y el empleo, siendo la primera (los que buscan trabajo) la menor desde el año 2003 y la segunda (total de ocupados y subocupados) la más baja desde el 2006.

*Con ingresos promedios para la mitad de empleados, cuentapropistas, y trabajadores tanto registrados como no registrados que, en el primer trimestre de este año, según el INDEC, no superaron los 4500 pesos.

*Con un 39% de aumento en la conflictividad laboral con relación a un año atrás.

*Con la destrucción de 482.000 empleos de los cuales el 83% (404.000) se perdieron en lo que va de este año.

*Con cerca de un 80% de los jubilados y pensionados (más de 6 millones) cobrando haberes por debajo de la canasta básica de un adulto mayor, que en el mes de mayo era de 5.678 pesos, de acuerdo a lo que elabora semestralmente la Defensoría de la Tercera Edad de la CABA. Y con un haber mínimo de 2674 pesos de bolsillo que si bien se incrementará desde setiembre a 3.135, permanecerá sin actualizar hasta marzo de 2015.

*Con un sistema impositivo sustentado en la recaudación de IVA, impuesto al consumo que afecta más a los quienes menos ingresos tienen (en julio, según datos de AFIP, se recaudó en concepto de IVA más que de impuesto a las ganancias) y donde el Impuesto a las Ganancias afecta, proporcionalmente, mucho más a los trabajadores alcanzados que a las empresas.

*Con una estructura económica que muestra una baja en la participación dentro del PBI de los sectores que producen bienes (de un 44% en 2004 a un 39% a fines de 2013) y un aumento de los que generan servicios (de un 46% en 2004 a un 61% a fines de 2013). Estos datos del INDEC muestran un perfil productivo marcado por un descenso de las actividades primarias, la industria manufacturera y la construcción para acentuar el crecimiento del comercio, el transporte, las comunicaciones, la actividad de hoteles y restaurantes y, en especial, la intermediación financiera que casi duplicó su participación en ese período.

En cada paro se instala en el sentido común, tanto desde los medios - opositores y/o más o menos oficialistas- como desde diferentes instancias del poder político, la idea de que un paro “democrático” es que el debe darles a cada trabajador la libertad o no de adherirse.

Sin analizar cuál es el contexto en que los trabajadores se encuentran, con una fuerza sindicalizada que no llega al 17%, con conducciones sindicales burocráticas que miden sus intereses con el gobierno y con las patronales mas que la defensa de los derechos de los trabajadores, con altos niveles de precarización que meten temor a perder el trabajo, efectivizar cualquier medida de fuerza, y más un paro, no parece depender solo de la voluntad individual.

Ernesto Marrero, integrante de la CTA Región Centro de la Ciudad de Buenos Aires, en una entrevista realizada por el programa Los Locos de Buenos Aires, reflexionó sobre este tema: “El 70% de los establecimientos laborales de este país no tiene representación gremial porque donde surge un delegado lo echan, entonces no hay libertad de elección de parar. Por eso el paro es un hecho colectivo de la clase, no es un hecho individual. Si en el 70% de las empresas los trabajadores no tienen posibilidad de defensa por no tener una organización gremial que los ampare, entonces es difícil que tomen una decisión que les puede hacer perder su trabajo. El otro tema es el trabajo precario. Es así que hay una masa de laburantes que está en condiciones muy difíciles para ejercer el derecho a huelga”.

En este contexto económico, es de suponer que la conflictividad va a ir en aumento. Por otra parte, el actual gobierno no parece priorizar dar respuesta a los reclamos de estas jornadas. El desafío, más allá de un paro, es si la clase trabajadora podrá confluir con los demás sectores en lucha para dar, en conjunto, una respuesta con más fuerza, más organización y más contundencia en el marco de un plan de lucha extendido.

(*) Datos de suspensiones y despidos . Fuente: Observatorio del Derecho Social (CTA)







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Paro nacional: El día después

Sergio García (MSR)

Paso el paro nacional y de nuevo todo el arco político y sindical hace su balance. El gobierno busca por todos los medios demostrar que el país trabajó con normalidad, cuando se vieron muchas empresas, calles y avenidas vacías. Lo más insólito del gobierno es que se niega dar aumentos salariales, nos cobra impuesto al salario, no le da el 82% a los jubilados, permite despidos y suspensiones, hizo la reaccionaria ley antiterrorista; pagó 190 mil millones de una deuda externa ilegítima para cumplir con el poder financiero; pero acusa a los que paran de hacerle el juego a la derecha. Capitanich ayer y hoy habló contra el paro y contra las corporaciones y los buitres.

Pero a la vez se reunió en el Alvear Palace con la Asociación de Bancos y la UIA y con auspicio de Monsanto y Chevrón, para acordar planes para el país. Allí fue junto a los presidenciables de la oposición de derecha. Detrás de las cámaras, este señor feudal del Chaco va, junto a Kicillof, a rendirle cuentas a las corporaciones. Es el símbolo de un gobierno que miente y relata falsedades, pero sigue entregando nuestras riquezas y garantizando el ajuste.

Tomada a su vez dijo que el paro no existió y que no hay condiciones para cambiar el impuesto al salario ni para reabrir paritarias. Un funcionario muy bien pago y sin problemas de billetera se da el lujo de negar un aumento salarial. Además que en su ámbito, el Ministerio de Trabajo, el trabajo en negro y los contratos basura son un flagelo cotidiano. Sin olvidar que es funcionario de un gobierno que le cobra impuesto al salario de trabajadores pero no le cobra impuestos a las transacciones financieras, ni al juego, ni a otros poderes corporativos. En su política impositiva se muestra a quien defienden y a quienes castigan.

Más allá de estos funcionarios alejados de la realidad tangible de millones, el paro fue importante y no se lo puede ignorar. Y lo fue incluso pese a dirigentes gremiales que llamaron a no parar porque son funcionales al gobierno y a las patronales y algunos que recibieron alguna atención económica de última hora. Y pese a que entre los gremios y dirigentes que sí convocaron, también hay referentes de la vieja burocracia sindical que tuvieron que convocar al paro porque la presión de las bases así lo exigió. Con ellos desde el MST no compartimos nada de sus planteos sindicales y políticos, y por eso participamos del paro con nuestras propias opiniones y acciones en todo el país ayudando a que la izquierda sea protagonista muy importante de esta jornada de lucha. Y hoy también reafirmamos una conclusión muy importante: es necesario terminar con este modelo sindical de dirigentes eternos y ricos, sean oficialistas u opositores.

Un cambio profundo de modelo sindical es una tarea presente que impulsamos a diario en todo el país; los trabajadores necesitan dirigentes que estén al lado de ellos, que no vivan como ricos, que solo puedan tener dos mandatos y después volver a trabajar, que consulten a la base y ahí se voten las medidas a tomar y que no cobren compulsivamente la cuota sindical sino que tengan que ir a las puertas de las empresas a rendir cuentas. Por ese modelo sindical peleamos nosotros. Y lo hacemos como parte de un modelo político distinto para el país, un modelo que no puede ofrecer ni el gobierno actual ni ninguno de los candidatos de la oposición tradicional. Solo desde la izquierda planteamos una ley que prohíba los despidos y suspensiones, la estatización de toda empresa que cierre o despida; el reparto de las horas de trabajo sin reducción salarial, la suspensión de todo pago de la deuda externa y poner esos recursos en la deuda social con nuestro pueblo.

Desde el MST y nuestra corriente sindical vamos reclamar ahora un debate democrático en todos los gremios para impulsar la continuidad del paro en nuevas medidas nacionales por los reclamos salariales y laborales pendientes de millones de trabajadores. Y vamos a seguir recorriendo el país con Alejandro Bodart y Vilma Ripoll, para llevar estas propuestas políticas y sindicales, organizando a miles de trabajadores y jóvenes en un nuevo proyecto de izquierda que tenga vocación de mayorías, de trabajar en unidad y ampliamente, y firmeza en propuestas de fondo contra todo tipo de corporaciones para lograr las transformaciones que hacen falta.

Sergio García es Dirigente del MST y Directivo de CTA Capital.

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El pueblo no quiere saber de qué se trata

Alfredo Grande (APE)

Hay mitos fundacionales de la Patria. "¡El pueblo quiere saber de qué se trata!" es una frase anónima que surgió durante una manifestación en la Revolución de Mayo en la actual Nación Argentina, y que en adelante se utiliza en forma icónica para representar los contextos en que la población reclama transparencia a los actos de gobierno. La manifestación mencionada tuvo lugar el 25 de mayo de 1810. Se reclamaba la anulación de la formación de una junta de gobierno presidida por el entonces virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, que había dispuesto el Cabildo el día anterior, contrariando los resultados del Cabildo Abierto del 22 de mayo. Dicha manifestación era fogoneada por Domingo French y Antonio Berutti”. Wikipedia resume lo que hace 200 años era el fundante de la revolución de mayo. Era un saber y era un poder. No traicionar las resoluciones libertarias del 22 de mayo.

Estamos condenados al
éxito... de los traidores
Aforismo implicado (A.G.)

La revolución no admite contradicciones entre lo dicho, lo hecho, lo pensado, lo sentido, lo escrito, lo deseado. Sin embargo, en 200 años, quizá en forma gradual, en muchas generaciones de tristezas y frustraciones, esas contradicciones no sólo fueron toleradas, sino que incluso fueron auspiciadas.

“Si decía lo que iba a hacer no me votaban”. Confesión de parte, relevo de prueba y lo siguieron votando. La mentira tiene más patas que un ciempiés, y si sumamos las falsedades, ya tenemos que hablar de un milpiés. Los virreyes se han multiplicado y potenciado. Don Baltasar acuñó una frase célebre: “si el pueblo no me quiere y el ejército me abandona, hagan ustedes lo que quieran”.

Lamentablemente, si lo que se quería era la independencia, hubo que esperar 6 años. Una Patria Indecisa, Ambigua, Confusa. Luego con las guerras civiles, la revolución empezó a comerse a sus hijos. Y a exiliar y abandonar a sus padres. Huérfanos matando a sus hermanos y a sus hijos, intentaron construir una nueva y gloriosa nación. Como nos contara el gordo Soriano, siempre habrá más penas y olvido. Hay que educar al soberano, nos decía el loco Sarmiento, mientras pedía no ahorrar sangre de gaucho. ¿Educarlo en qué, para qué, cómo? Educar no es neutral. La educación sexual tampoco. La política menos. Educar es someter un poco, y a veces, someter bastante.

Si la cabeza piensa donde los pies pisan, como enseñara Paulo Freire, y al mismo tiempo nadie quiere sacar los pies de ningún plato, entonces la cabeza queda aplanada y achatada. ¿Quiere el pueblo saber de qué se trata? Pienso que no.

La última vez que se asomó a ese conocimiento fue en el 2001. La contundencia del “que se vayan todos” no sólo era un saber, sino que refería un poder. Saber y poder popular fueron demasiado y el asesinato de Darío y Maxi fue el castigo para los que decidieron saber y decidieron tener poder. Luego lo que sabemos: democracia para todos y todas. Democracia representativa donde la profecía de capitalismo serio más derechos humanos contenía al empresariado, alucinatoriamente mirado como burguesía nacional, a los obreros que adhieren a la cosmovisión de la comunidad organizada, y a la militancia social que durante décadas luchó por la vigencia de los derechos humanos.

Pero siempre que llovió y se profetizó, paró. Y el parate tiene diversos indicadores, desde el regreso del capitalismo en joda (que algunos llaman inflación) y la desaparición de las políticas públicas a favor de los derechos humanos (Milani, Berni, Gatillo cada vez más fácil) Las derechas, desde las más paquetas y elegantes, pasando por el fascismo de consorcio, llegando hasta las formas más crueles y salvajes de un neonazismo vernáculo (algunos llaman a esto gobernabilidad provincial) son las herederas de la década ganada.

Si observamos el panorama desde la reina del plata, las caricias entre la vicejefa de gobierno de la CABA y el Dr. Berni festejando la Batalla de Lugano, empezamos a entender de qué se trata. Desde la Gran Injusticia hasta las pequeñas injusticias cotidianas, la derecha prepara su agosto eterno. Un militante de aquellos que piensan donde sus pies pisan, me manda el siguiente comunicado: El Consejo de Administración, máxima autoridad política del Hospital Garrahan, dicta una resolución donde planifica el cierre la Salita de 3 años del Jardín Maternal de las trabajadoras de nuestro Hospital. Dicha Resolución, arbitraria y de una insensibilidad marcada deja a una cantidad aproximada de 30 niños en la “calle”. Para paliar esta barbaridad ofrece a los padres 750$ mensuales para que se busquen un jardín privado”.

Lo arbitrario es una de las tantas formas en las que se puede afirmar que los virreyes han regresado. Algunos se hacen llamar gobernadores, otros gerentes, otros representantes del pueblo. Pero son virreyes del Rey o Reina electa. La Argentina no tiene un sistema presidencialista. Lo que tiene es una Monarquía Sufragiada. El que llega, manda. Los que no llegan, obedecen. Verticalismo obsecuente.

Aunque nadie puede negar que pertenecer siempre tiene sus privilegios y que hace ya tiempo que los únicos privilegiados no son los niños. Esta Democracia Vertical, sin plebiscito vinculante, sin revocación de mandatos, entregando el monopolio de la fuerza pública a la corpo militar y policial, insistiendo en pagar una estafa externa a la cual se ordena honrar como si deuda fuera, está transitando el doloroso camino de los regresos sin gloria.

En una cultura no represora
el deseo nos cría y el viento no
nos amontona
Aforismo implicado (A.G.)

Si la oposición presenta frentes y contrafrentes, junta biblias con calefones, no se avergüenza de sus cambalaches, los oficialismos no tienen mucho que mejor que mostrar. Corren, eso sí, con el caballo y el Estado del comisario. La capacidad infinita de crear circulante, publicidad, impunidades varias, hace que monos y monas se vistan de seda y monos y monas no se quedan. En primera fila, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Vicepresidente de la Nación. Robaron, no huyeron, pero tampoco los pescaron. El cansancio, el hastío, el mortal aburrimiento, hace que nuevamente la política y los políticos sean considerados un dis valor.

Nadie ha logrado desprestigiar más a la democracia que los demócratas. Patearon todos los penales en contra y ahora se quejan de la goleada. Hasta los fondos buitres están prestando un servicio para levantar el orgullo nacional demasiado aletargado y abotagado. Wilhem Reich, psicoanalista comunista que fue repudiado por la Asociación Psicoanalitica y pòr el Partido Comunista, hizo una afirmación inquietante: “las masas alemanas deseaban el fascismo”. Los tiempos cambian, los talentos se devalúan, así que no creo que me expulsen de ningún lado por esta afirmación: el pueblo no quiere saber de qué se trata. De hacerlo, tendría que pasar de la queja a la protesta, y de la protesta al combate. La queja es individual, la protesta es una queja colectiva. El combate es una disputa por el poder pero por fuera del poder actual. Es construir contra poder.

Las internas palaciegas en el Palacio de la Democracia, solamente inquietan a los nuevos aristócratas del voto. La máquina electoral se pone al servicio de encubrir arbitrariedades, injusticias y miserias. Aceptar que los reyes magos no existen puede ser doloroso. Pero aceptar que existen y que son magos exterminadores, es insoportable. Mejor no enterarse.

El sabio sufre más que el ignorante. La máxima aspiración será, publicidad mediante, saber de lo que no se trata. El victimario denuncia las armas de destrucción masiva que no tiene la víctima, solamente para poder seguir fabricándolas. Reyes y virreyes ocupan el centro de todas las escenas. Resucitar el deseo de saber es la premisa necesaria sin la cual solo podremos recitar: “no hay otra”. Y tendremos toda la razón, aunque no tengamos ninguna verdad.

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