viernes, 17 de octubre de 2014

La materialista, individualista, mezquina y egoísta naturaleza humana

Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

Oscar Lewis (1914-1970) fue un antropólogo estadounidense muy conocido por sus trabajos sobre la pobreza. Según él, la precariedad provoca deshumanizados comportamientos sociales. Algo que denominaba “cultura de la pobreza”. Quizá una de sus obras más conocidas sea “Los hijos de Sánchez”, en la cual se refiere a los infortunios de una familia mexicana asentada en los empobrecidos barrios de la ciudad de México de los 1950’s, específicamente en Tepito. Retrata Lewis todo lo que sucedía entre hacinados personajes, habitando en las llamadas “vecindades”, las carencias con que vivían, la promiscuidad, la falta de valores y otras anomias.

En otro libro, “La vida”, refiere la existencia de puertorriqueños pobres viviendo en Estados Unidos (EU), tales como prostitutas, ladrones y otros personajes del llamado “bajo mundo”.

Sin embargo, muchas de las características negativas de su denominada “cultura de la pobreza”, no sólo se circunscriben al nivel social de los pobres, sino que son generalizables a toda la estirpe humana. Son, digamos, intrínsecos a hombres y mujeres de todo el mundo, en unos más, en otros, menos, pero están presentes. Y, contrario a lo que afirmaba Lewis, al crecer en poder y dinero la gente, se agudizan tales negativas características.

Extrañamente, Lewis nunca realizó estudios dentro de los EU sobre los estadounidenses pobres, quizá para no afectar la imagen de país “rico” que tenía su país, sobre todo cuando el llamado American Dream pareció mostrar que el bienestar logrado por el capitalismo era permanente y a prueba de fallas, pero si lo hubiera hecho, habría escrito también sobre la marcada carencia de valores en EU que, como señalo antes, se extiende a la sociedad mundial y no es sólo típica de la pauperizada población.

Precisamente hay autores estadounidenses que, justo, a pesar de la panacea que pareció mostrar el Sueño Americano, se atrevieron a desafiar que todo en EU fuera, si no perfecto, sí, algo cercano a la utópica “sociedad ideal”. Realmente Lewis pudo haber analizado en su país el bajo comportamiento social que se da en todos los niveles, no sólo en los estratos pobres. Mezquindad, egoísmo, ruindad, deshumanización… entre otras negativas facetas son características inherentes al ser humano, pero que dentro de la materialista, individualista sociedad que el capitalismo salvaje nos ha impuesto, se acentúan aún más.

Ya me he referido en otro artículo a Sinclair Lewis (1885-1951), agudo escritor, muy crítico del sistema de vida estadounidense, quien, al ser galardonado con el Premio Nobel de literatura en 1930, dijo que “En Estados Unidos, muchos de nosotros, no sólo los lectores, sino los escritores, aun tememos cualquier literatura que no sea aquélla que sólo sea la glorificación de todo lo estadounidense, una glorificación de nuestras faltas y también de nuestras virtudes. Pero Estados Unidos es uno de los países más contradictorios, depresivos y convulsos de cualquier otra tierra que exista en el mundo hoy día. Nuestros profesores prefieren solamente una literatura que sea clara, fría, pura y terriblemente muerta”. Justamente Lewis era muy criticado por sus novelas, como la de “Elmer Gantry”, en la que se refiere a un mediocre personaje, Gantry, que acoge la religión tan sólo como una manera fácil de enriquecerse, aunque para ello simulara buen comportamiento y que poseía grandes valores, pero que, en el fondo, era un explotador de las conciencias y un mercenario religioso, que no dudaba en hacer lo que fuera, aún siendo reprobable y perverso, con tal de lograr sus materialistas fines (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2012/06/sinclair-lewis-y-su-acerrima-critica-la.html).

Al hurgar en una colección de libros heredados de mi padre, hallé hace poco a una olvidada autora que muchos compararon, en su momento, con Sinclair Lewis, sobre todo por la crudeza y mordacidad de una de sus novelas más famosas y críticas de la sociedad estadounidense de su tiempo (y al leer dicha obra, se puede ver que los problemas relatados continúan o han crecido en nuestros días). Me refiero a la escritora Grace Metalious (1924-1964), quien a pesar de su corta existencia convulsionó a los EU cuando publicó, en 1956, su novela “Peyton Place”, su mejor trabajo.

Ubicada entre 1937 y 1945, la obra narra, como señalé antes, eventos que causaron furor, sobre todo porque su crudeza escandalizó las conciencias de millones de estadounidenses que querían, obtusamente, suponer que situaciones como las que describe Metalious no podían o no debían suceder en su país.

De hecho, fueron eventos que realmente sucedieron, pero que la autora se cuidó de disimular muy bien, con tal de no dar lugar a protestas y demandas, comenzando por el nombre del “ficticio” pueblo en donde se dieron, Peyton Place, al cual, incluso, le armó toda una leyenda, describiendo que así se llamaba en honor a un esclavo negro, Samuel Peyton, quien había logrado huir de sus amos y que había escapado a Europa, a Francia, en donde había hecho una gran fortuna. Regresó a EU, casado con una bella dama de alcurnia, se construyó un castillo y allí vivió el resto de sus días. Previamente, debió sufrir la muerte de su esposa, lo que lo dejó muy deprimido. Antes de morir él mismo, heredó a los lugareños y autoridades locales todas sus vastas tierras, con la condición de que su castillo se preservara y se llamara al sitio “Peyton Place”, en su honor.

Y en ese sitio, Metalious ubica crudas historias, que tomaban lugar tanto en los pobres suburbios del pueblo, como entre las “clases acomodadas” de la rural población. Describe las promiscuas vidas que llevaban los pobres, tales como un padre violador de su hija, un grupo de alcohólicos que se la pasaban semanas tomando, encerrados en sótanos, hasta que muchos de ellos morían por congestión etílica (quizá Metalious misma se reflejara en esas escenas de la novela, pues ella era fuerte bebedora, muriendo justo de una aguda cirrosis), la vida del rico que manejaba el pueblo a su antojo y que poseía los negocios más prósperos del lugar, como el aserradero, en donde prohibía a sus trabajadores formar cualquier tipo de organización sindical, so pena de despedirlos en el acto. Habla sobre el hijo de este rico, que embarazó una muchacha y pidió a su padre que lo desembarazara de tenerse que casar, arreglando con falsos testigos que había sido “víctima” de una chica fácil y que también logra evadir enrolarse en el ejército para irse al frente, durante la segunda guerra, alegando que desarrollaba labores “estratégicas” para el país, lo cual era, claro, mentira. Se refiere a un borracho, convertido en pastor por absurdos “milagros” (balbuceó incoherencias dentro de una iglesia, al estar sumamente borracho, que la gente tomó como “palabras y profecías divinas”). O describe el caso de una mujer que debió falsificar el nacimiento de su única hija y que se creó una historia de repentina viudez, con tal de que la gente no hiciera chismes ni burlas de su vida. Describe perfectamente un parricidio por parte de una chica maltratada y violada por su padrastro, la que es llevada a juicio, pero exonerada al comprobarse que su padrastro, el asesinado por ella, la había violado incontables veces, incluso, embarazándola (el doctor del pueblo la ayuda a abortar, a pesar de que era un delito castigado entonces con cárcel). Relata el caso de un matrimonio arreglado por conveniencia (una joven mujer que, aconsejada por su joven novio, se “casa” con un anciano médico, al que precipita hacia su muerte por suicidio por sus infidelidades, con tal de quedarse con su herencia: su casa y cientos de miles de dólares en el banco). Narra los juicios arreglados con tal de no pagar justa indemnización a una joven que perdió el brazo en un juego mecánico de una feria, cuyo propietario también era el rico del pueblo y que compró a cuanto testigo pudo, con tal de pagar una bicoca a la chica, pues alegaron en su contra que andaba “husmeando” fuera de las áreas permitidas del juego mecánico (una casa embrujada). Y describe muy bien a los ancianos quienes, por única diversión, hablaban y juzgaban a todo mundo… y así. Incluso, la maestra del pueblo, razona que de nada sirve que muchos de sus estudiantes vayan a la escuela, si su futuro va a ser como simples y pobres trabajadores de ese pueblo o de otro sitio y muy pocos tendrán, en efecto, la oportunidad de salir de ese nada promisorio porvenir.

Al leer la novela, no se dejan de ver las similitudes que no sólo con la actualidad, sino con problemas que no se limitan a la vida pueblerina, se pueden trazar.

Además, es importante recalcar la trascendencia que la literatura de denuncia tiene, pues refleja, como señalo arriba, la naturaleza materialista, individualista, violenta, mezquina y egoísta, que entre otras negativas “cualidades” posee el ser humano, las que sólo con un sensibilizador proceso pueden, si no anularse del todo, sí, mitigarse.

Un primer aspecto de comparación es sobre los pobres de los que habla la autora, a los que muchos consideraban una carga. Pues bien, en EU, actualmente, ya poco más de la mitad de estadounidenses viven de vales para comida del gobierno, así como que habitan en sitios asistenciales, como casas-hogar, los más afortunados, pues muchos viven en la calle, en alcantarillas, o en bosques. El proceso de pauperización es brutal, a pesar de ser EU el centro del capitalismo salvaje mundial, el que lo defiende a ultranza. De acuerdo con estudios recientes, EU está regresando a los niveles de concentración de la riqueza que había en el siglo 19, cuando unos cuantos millonarios, como Jay Gould, el magnate ferroviario, o los Rockefeller, que no constituían más del 1% de la población, controlaban más de un tercio de la economía (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/04/28/opinion/032o1mun).

Aún así, muchos republicanos, principalmente, están en contra de que se siga ayudando a los pobres y han buscado recortes, sobre todo en vales de comida. Ese es un miserable comportamiento. En la novela de Metalious, muchos de los habitantes clasemedieros de Peyton Place pugnaban porque se expulsara a los pobres que vivían a las orillas, pues daban, decían, un “mal aspecto”, viviendo en sus “chozas”, construidas con cartón y otros endebles materiales. Alegaban, los más molestos, que si se les permitía seguir viviendo así, incluso se les hacía un mal. Eso recuerda los planteamientos de Thomas Malthus, quien proclamaba que darles salarios altos a los pobres favorecía que se reprodujeran aún más y eso crearía sobrepoblación, la que, según él, crecía exponencialmente, en tanto que la producción de alimentos lo hacía aritméticamente, por lo que habría muy pronto una catástrofe, conocida como la “catástrofe malthusiana”, justo en “honor” a esos absurdos “principios”. Entonces, concluía Malthus, era mejor dar salarios muy bajos a los pobres, para que, casi, casi, se murieran de hambre.

Vemos el paralelismo de los mafiosos “congresistas” estadounidenses con tales ideas, sobre todo los republicanos, quienes alegan, para recortar la ayuda alimentaria que, en realidad, es una afectación y que ese dinero, bien puede emplearse para “crear empleos”. Sin embargo, lo que no consideran es que la pobreza en el capitalismo salvaje ya es endémica, es una condición propia de ese contradictorio sistema, que cada vez crea menos empleos y concentra más la riqueza. De hecho, se han reducido los gastos sociales de todo, además de los vales de comida, como en educación, salud, programas gubernamentales… y otros, pues no se considera que los pobres sean prioritarios. Así, más de dos mil millones de seres humanos padecen hambre y deben de sobrevivir con menos de un dólar por día. Mientras tanto, el 1% de la población disfruta de muy suntuosos, obscenos estilos de vida. Son quienes compiten cada año por mostrar quién tiene la mayor fortuna y puede figurar entre los mil más ricos de Forbes o Fortune. Precisamente para que ellos existan, es que debe de haber tanta pobreza y miseria en el planeta, es una ley natural del capitalismo salvaje.

Eso lo observamos por estos días, cuando la epidemia de ébola está pegando muy fuerte en Liberia, un empobrecido país africano, así como en Nigeria y el Congo, que ya presentan casos de contagio y muertes. Claro, como se trata de pobres, más aún, africanos, para qué atenderlos, para qué ocuparse o preocuparse por tener una vacuna lista. Y si algunos esfuerzos internacionales se están haciendo ya, es porque esa mortal enfermedad, que se contagia tan fácilmente (con fluidos corporales), se está convirtiendo en un problema mundial (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/09/10/sociedad/042n1soc).

Simulaciones matemáticas muestran que los contagios pueden llegar a más de un millón y medio de aquí a enero del 2015. Por eso es que Cuba está enviando médicos y enfermeras. EU, por su parte, símbolo de fuerza, está enviando mariners, ¿¡para qué!?, nos preguntaríamos, ¿¡para matar a los contagiados y evitar que sigan contagiando!?

Otro mezquino aspecto de la realidad mundial es la discriminación, que, a pesar de estar en pleno siglo 21, en lugar de disminuir, tiende a crecer. Particularmente en EU es terrible que aún haya crímenes motivados por la raza. Mucho tiene que ver el aberrante legado esclavista que ha dejado hondas huellas en la historia estadounidense (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2014/05/estados-unidos-y-el-aberrante-legado-de.html).

Por ejemplo, sigue habiendo jóvenes afroestadounidenses asesinados por criminales “policías” blancos, tan sólo por ser “sospechosos”, como uno de los más recientes, el de Michael Brown, joven negro de 17 años, a manos de un policía blanco, Darren Wilson (ver: http://en.wikipedia.org/wiki/Shooting_of_Michael_Brown).

Lo peor es que a esos “policías” no les hacen nada, pues alegan defensa propia. Así ocurrió en un asesinato, aun más cercano, en Misuri, el Vonderrit Myers, otro joven afroestadounidense de sólo 17 años de edad, también asesinado por un policía blanco, quien alega que Myers le disparó. Sin embargo, testigos afirman que Myers iba desarmado (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/10/10/mundo/033n1mun).

Agreguemos a eso los casos de brutalidad policiaca en EU, que son muy frecuentes contra afroestadounidenses o latinos. Hace poco se hizo viral un video en donde un par de energúmenos policías de Nueva York le están propinando una golpiza a un afroestadounidense sólo porque, según ellos, estaba “fumando marihuana” (ver: http://www.nydailynews.com/new-york/nyc-crime/brooklyn-suspended-pistol-whipping-teen-article-1.1965977).

En otro más, también “policías” de Nueva York, golpean a una mujer colombiana embarazada, sólo porque se metió a defender a su hijo, al que dichos energúmenos estaban golpeando (ver: http://7online.com/news/pregnant-woman-slammed-to-ground-by-nypd-to-speak-out/321827/).

Justo en la novela de Metalious, Peyton es el ex esclavo que logra su libertad y hacerse rico, pero que, precisamente por ser negro, siguió siendo despreciado. Y a pesar de que EU ahora tiene un presidente afroestadounidense, pareciera que éste quiere ser mejor que un blanco en cuanto a ejercer su papel de deportador en jefe, pues han sido deportados casi dos millones de ilegales durante su mandato, más del doble de los que deportó Bush durante sus dos administraciones (ver: http://www.voanoticias.com/content/llaman-barack-obama-deportador-en-jefe-reforma-migratoria/1864931.html).

Esos miles de indocumentados expulsados que han seguido tratando de ingresar ilegalmente a EU, lo hacen huyendo de la violencia y la pobreza que se han apoderado de sus países (ver: http://www.noticiasnet.mx/portal/oaxaca/general/agropecuarias/227642-ninos-migrantes-huyen-miseria-violencia-una-tragedia-humanitaria).

Ese drama humano, finalmente, ha sido ocasionado por la depredadora acción del capitalismo salvaje, tan promovido por EU, como señalo antes, que tanto lo defiende, el que ha destruido las empresas y economía locales de decenas de países por todo el mundo, particularmente latinoamericanos, que está dejando sin empleos ni oportunidades a sus empobrecidos habitantes (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2010/05/el-capitalismo-salvaje-lleva-la-quiebra.html).

¿Cuál ha sido la pasmosa respuesta de EU a ese drama humano? Militarizar la frontera, como en Texas, lo que ya ordenó el gobernador Rick Perry. También, permitir que enajenados, violentos fanáticos “defiendan” su país. Tipos armados, haciéndose llamar los “Patriotas” o “Ciudadanos defensores”, recorren ranchos y zonas desérticas buscando con potentes binoculares a “peligrosos ilegales”, a los que amenazan con sus rifles de alto poder para que no “invadan” su “gran país” (ver: http://news.yahoo.com/armed-patriots-private-citizens-secure-u-border-100519616.html). Mezquinas y egoístas actitudes.

Y en este análisis de infamias humanas, destaco lo que sucede en los territorios palestinos, a los que el enclave neocolonial bautizado como “Israel”, constantemente ataca desde hace años (lo llamo enclave, porque no es un país que haya existido desde siempre en el territorio en donde precisamente se enclavó, sino que fue una apropiación forzada de territorio palestino en 1948, impulsada por Inglaterra, ese colonialista país, que entonces mantenía el control de Palestina).

Por cualquier pretexto, “Israel” ataca frecuente y duramente a lo que queda de Palestina: Cisjordania y la franja de Gaza, dejando miles de muertos, como en la más reciente invasión, la que provocó más de 2000 palestinos asesinados, casi 500 niños entre ellos (ver: http://www.milenio.com/internacional/investigacion_penal-Gaza-Israel-conflicto_en_Gaza-ataques_a_Gaza_0_370763059.html).

De por sí, además de esas crueles matanzas, los palestinos viven recluidos, cual si estuvieran en un campo de concentración, temiendo ser desalojados de sus casas, por cualquier absurdo pretexto, pasando por retenes a cualquier lugar que vayan y rodeados de altos muros que los encierran, con tal de que los judíos se sientan “muy seguros” (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2012/04/el-holocausto-palestino-manos-de-israel.html).

Pero lo más aberrante es que la industria militar judía ve a esos ataques como pruebas de laboratorio en donde mide la “eficacia” de nuevos armamentos que se estrenan allí. Le llaman a esa despreciable práctica “combat tested”, probado en combate, con lo que certifican que el arma comprada es muy buena y se garantiza que matara a mucha gente (ver: http://www.argenpress.info/2014/08/los-ataques-periodicos-gaza-motor-de-la.html).

De por sí que la venta de armas es un lucrativo negocio que monta más de un billón de dólares ($1,000,000,000,000) anuales en todo el mundo. Así es que la irracional “lógica” para la lucrativa industria militar es que haya guerras, tan frecuentes como sea posible (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2011/12/ferias-de-armas-exhibicion-de-fuerza-de.html).

Mención aparte merecen las armas termonucleares, amenaza siempre presente, que si se llegan a emplear, como cada vez es más factible que se haga (los aventurerismos bélicos de EU contra Rusia o China, podrían detonar en un cercano futuro una guerra nuclear), sería el fin irremediable del planeta (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2012/07/el-mortifero-legado-nuclear.html).

Cualquier conflicto bélico, por la causa y el lugar que sean, será, siempre, un muy buen negocio para los armeros, tanto las empresas legítimas, digamos, como aquellas personas que cada vez más se dedican, también, a fabricar armas artesanales, las que, últimamente, dados los precios tan altos de muchas armas o las dificultades para adquirirlas, han tenido mucho auge. Basta con que el constructor sepa elementales principios de balística, explosivos y materiales, para que pueda diseñar, por ejemplo, morteros o granadas “caseros” más o menos efectivos para el fin al que se les destina, o sea, asesinar a otros. Aquí, por estos días, en Jalisco se descubrió a una banda que fabricaba clandestinamente armas (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/10/08/politica/015n2pol).

También en la guerra “civil” que se sostiene en Siria desde hace tres años, han tenido mucho auge las armas artesanales, pues son más baratas y están “más a la mano” de los compradores (quienes las fabrican son igualmente mercenarios que se oponen al gobierno de Bashar Assad). Esa disponibilidad de armas de ese tipo, ha permitido que se alargue demasiado ese conflicto, el que ya lleva miles de muertos, civiles, principalmente y complicado ahora por la aberración estadounidense llamada Estado Islámico.

Por si fuera poco, ser soldado, al menos en EU, siempre se ha tratado de mostrar como si fuera un honor. En la novela de Metalious, uno de los personajes, el hijo de una viuda, se enlista para ir a combatir a Europa durante la segunda guerra mundial, pero es regresado muy pronto debido a su frágil salud. Sin embargo, su madre arregla todo con él para que pareciera que al chico lo habían herido en batalla, pero que por su “valentía”, había sido condecorado y regresado al país como un héroe. De ese engaño, sólo se entera el doctor del pueblo, quien, muy prudentemente, para evitar un escándalo mayor, nada dice. Así que a la madre del chico sólo le interesa guardar las apariencias, que la gente piense que su hijo es un héroe de guerra, sin considerar las implicaciones morales que, tanto el haber sido soldado, así como el engaño del que lo hace partícipe, puedan tener en el muchacho, con tal de que no fuera la “burla” del pueblo. Vemos cómo la carga de prejuicios que arrastra la humanidad, está siempre presente en todos los niveles y en cualquier época histórica.

También en la novela tiene lugar un incendio que dura semanas en combatirse. Se cree que fue intencional. Y es algo que muy bien podemos trasladar al presente, en donde no existe ningún respeto por cuidar el medio ambiente del planeta. Al contrario, en lugar de disminuir, crecen exponencialmente las actividades industriales, muy peligrosas y contaminantes la mayoría de ellas, que lo están destruyendo aceleradamente. EU es el país que más emisiones contaminantes produce, pues es el que más energía consume, alrededor del 38% (sólo la ciudad de Nueva York consume lo que toda el África subsahariana).

Aún así, cada que se tratan de establecer protocolos para la disminución de los gases efecto invernadero, dicho país es el primero en negarse, pues, justifica, eso pondría en “peligro” su actividad económica. Sin embargo, ya sufre los embates climáticos extremos, provocados por el calentamiento global, como fuertes huracanes, tornados, tormentas y sequías, como igualmente a todo el planeta lo están afectando.

Además, estamos destruyendo aceleradamente al medio ambiente debido a la incontrolada actividad industrial, cuya glotonería exige cada vez más y más materias primas. China es un buen ejemplo de que el inobjetable crecimiento económico que ha tenido, se está eclipsando por la altísima contaminación que está afectando a sus ríos, bosques, tierras y, sobre todo, ciudades, en donde los niveles de contaminación tan alta obligan a las personas a usar tapabocas permanentemente, sobre todo cuando sales de sus hogares (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2013/09/china-autoritarismo-capitalismo-salvaje.html). Eso ha hecho de China el tercer país con más enfermos del planeta (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2011/01/el-sobrevalorado-y-anarquico.html).

Aún así, China se negó a participar en una reciente reunión de la ONU, en la que se trató de idear un plan para reducir las altísimas emisiones contaminantes, que arrojan millones de toneladas de gases efecto invernadero cada día y están ocasionando ya el desastre ecológico que ya estamos presenciando, pues además de los efectos climáticos, miles de especies animales y vegetales están en vías de extinción o ya han desaparecido. Eso sucede en Latinoamérica, por ejemplo, en donde en sólo cuatro décadas se ha perdido el 83% de peces, aves, mamíferos y reptiles (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/10/01/sociedad/041n1soc).

A pesar de ese ecocidio, hay grupos criminales que trafican con especies animales en vías de extinción, como sucede en el aeropuerto de la ciudad de México, que es una vía usual para el infame tráfico de especies. Como a muchos de los animales contrabandeados, se les droga o se les mantiene envueltos en ropa, muchos llegan muertos a su destino final (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/09/29/sociedad/041n1soc).

Y esa falta de respeto por el equilibrio ecológico sucede en todas partes. Por ejemplo, aquí en México, una megaminera vertió, ahora se sabe, a propósito 40 mil toneladas de desechos sumamente dañinos, producto de su depredadora actividad minera (pertenece al nefasto Grupo México. Se explota cobre), al río Sonora aledaño (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/09/20/politica/007n1pol).

Las terribles consecuencias son, por un lado, que el envenenamiento del río y de las tierras cercanas es irreversible y, por otro, que la gente no tiene agua ni para beber, menos para sus otras necesidades fundamentales, pues se surtían del río y de las presas cercanas que se llenaban con aquél, las que también presentan altísima contaminación (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/08/27/politica/005n3pol).

Consecuencia de tanta destrucción y contaminación sin freno, como comento antes, es que el planeta se está calentando aceleradamente, lo que ocasiona los extremos fenómenos climáticos, tales como huracanes, torrenciales tormentas, tornados, tifones, largas sequías, rápida extinción de animales y plantas… y así, cada vez peor.

Ah, pero hasta el calentamiento global es motivo de lucro capitalista, pues hay ya varias muy rentables actividades, que se sirven del calentamiento global para existir (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2014/03/el-muy-lucrativo-calentamiento-global.html).

En la novela de Metalious, el rico del pueblo somete a Peyton Place a sus muy individuales intereses. Casi es el gobernante fáctico, obligando, de algún modo, a todos los habitantes del lugar a hacer lo que a él le conviene. Por estos días, tienen lugar en China una serie de protestas, sobre todo de estudiantes, en Hong Kong, exigiendo que pueda elegirse por sufragio universal a un gobernante de esa ex colonia inglesa. La respuesta del autoritario régimen ha sido la represión, pues no están dispuestos los autócratas chinos a permitir la más mínima apertura política (ver: http://www.jornada.unam.mx/2014/09/29/mundo/028n2mun).

China es un muy buen ejemplo que ilustra que crecimiento económico, apertura política y derechos humanos no van de la mano, pues gran parte de tal crecimiento se ha debido a un férreo control de la sociedad china, con tal de que el capitalismo salvaje y sus dispares leyes reinen allí y hayan convertido a ese país en la maquiladora del mundo, con abundante mano de obra y materias primas baratas (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2013/09/china-autoritarismo-capitalismo-salvaje.html).

No sólo eso, sino que se está transformando brutalmente a la población china, pues los tradicionales valores de solidaridad y ayuda mutua se están acabando aceleradamente y en la actualidad casi el único objetivo que mueve a los chinos es la búsqueda de la satisfacción material, tener mucho dinero, figurar en las listas de millonarios… como en el resto del planeta, claro, que mucha gente es hasta capaz de matar, si ello le permite tener mucho dinero. Un buen ejemplo de la descomposición social que ha tenido lugar en China, lo podemos ver en la cinta “Un toque de pecado”, del director chino Jia Zhangke, que refiere cuatro crudas historias de la violencia cotidiana que enfrentan a diario los chinos (ver: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/04/17/pantalla-nomada-un-toque-de-pecado-9438.html).

También Metalious relata la historia de una chica violada constantemente por su padrastro, sin que nadie, ni siquiera la madre de la chica la defendiera. Ello refleja el machismo, una aberrante característica que ha reinado a lo largo de la historia de la humanidad, debido a la cual, la mujer siempre ha sido sometida y humillada por los hombres. Eso se da en todos los países y a todos los niveles sociales. A pesar de que ya estamos en pleno siglo veintiuno, se siguen violando y asesinando miles de mujeres cada año, quedando impunes la mayoría de esos delitos sexuales y asesinatos. Son abrumadoras las cifras, pues se estima que una de cada cinco mujeres en el mundo será víctima de violación o de intento de ser violada. Además, 70% de las mujeres son víctimas de violencia, tanto física, como psicológica durante su vida. Lo peor es que tal violencia es perpetrada por las parejas sentimentales de esas mujeres, como novios o esposos. De hecho, varios estudios muestran que la mitad de las mujeres asesinadas en el mundo, lo han sido por sus maridos o ex parejas sentimentales. Así de grave está lo del machismo. Lo peor es que en lugar de evolucionar, empeora día a día (ver: http://www.un.org/en/globalissues/briefingpapers/endviol/).

Justamente hablando de impunidad, se menciona en la novela que el rico del pueblo logra evadir la justicia cuando una chica pierde un brazo en una de las atracciones mecánicas de la feria que aquél poseía. En México, por ejemplo, miles de delitos de todo tipo y de cualquier nivel social quedan impunes, incluyendo, precisamente, los asesinatos de mujeres, los de activistas, los de líderes… muchos de ellos perpetrados por grupos con fuertes intereses económicos, que dominan fácticamente. De hecho, las estructuras de los poderes fácticos que dominan al planeta son mafiosas, imponiendo sus muy mezquinos intereses, como salir impunes de los delitos que cometan (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2014/08/la-estructura-mafiosa-de-los-poderes.html).

En una parte de la novela, Metalious refiere la historia de un grupo de hombres que solían encerrarse por varios días en un sótano, bien dotados de bebidas alcohólicas de todo tipo, principalmente aguardiente casero. No tenían ninguna otra finalidad, más que la de estar tomando hasta perderse, separarse de la realidad. Pues bien, el alcoholismo, a escala global, es un serio problema. Lo peor es que las estadísticas confirman que cada vez es menor la edad en que las personas comienzan a beber. En EU, por ejemplo, de acuerdo con el Instituto Nacional sobre el abuso del alcohol y alcoholismo, NIH, se estima que un 3.4% de adolescentes entre 12 y 17 años, tienen ya severos desórdenes de salud por el empleo de alcohol, muy grave. En el 2012, reporta el NIH, que el 87.6% de personas de 18 o más años de edad, dijeron haber bebido durante alguna etapa de su vida, 71% lo habían hecho el año anterior y 56.3%, el mes anterior. No sólo es problemático el alcoholismo en sí, pues es considerada ya una enfermedad incurable, sino que las muertes asociadas por su influencia suben año con año. Señala el NIH que en el 2012, a nivel global, 3.3 millones de muertes, que son 5.9% del total (7.6% son hombres y 4%, son mujeres), son atribuibles a la ingesta de alcohol (accidentes automovilísticos, por ejemplo, los más comunes). Además, el alcoholismo contribuye al desarrollo de 200 enfermedades y problemas ocasionados por lesiones provocadas por beber. Entre tales enfermedades, las más frecuentes son el alcoholismo, cirrosis hepática, distintos tipos de cáncer y lesiones. En el 2012, el alcoholismo fue responsable del 5.1% de la disminución del promedio de vida esperado en todo el mundo (hay que ver cómo se acaba la salud de un alcohólico, quien se ve envejecido en relación a los años que realmente tiene). A nivel global, el abuso en el beber, es el quinto factor de riesgo que lleva a la muerte prematura o a la discapacidad, pero entre gente de edades que van de los 15 a los 49 años, es la primera causa (ver: http://www.niaaa.nih.gov/alcohol-health/overview-alcohol-consumption/alcohol-facts-and-statistics).

Aparte, hay que tomar en cuenta los problemas que ocasiona vivir con un alcohólico, un padre, por ejemplo, que desatiende sus obligaciones familiares, como la manutención, con tal de pasársela bebiendo o las personas que mueren en accidentes de todo tipo por estar alcoholizados.

Aun así, la industria alcoholera es muy lucrativa. Se estima que para el 2014, las ventas mundiales serán de poco más de un billón de dólares ($1,000,000,000,000), con un volumen de litros de casi 210 mil millones de bebidas de todo tipo. La cerveza, la sidra y las bebidas alcohólicas saborizadas, son de las más demandadas. Tres empresas controlan casi el 40% del marcado, entre las que figuran el grupo Anheuser-Bush InBev, que controla poco más del 20% del mercado (ver: http://www.reportlinker.com/ci02014/Alcoholic-Drink.html).

Así que con tantas ventas y ganancias por la comercialización de bebidas alcohólicas, acompañadas con una creciente publicidad (alrededor de $2000 millones de dólares por año), pues ¿qué les va a interesar a dichas compañías que enfermen o mueran millones de personas al año por el alcoholismo? No, nada, ninguna afectación. De hecho, estudios recientes estiman que 38% de las ventas de alcohol recaen en los bebedores crónicos y los menores de edad. Así que eso de “beber responsablemente”, como hipócritamente “recomiendan” las alcoholeras hacer, es pura faramalla (ver: http://www.treatmentmagazine.com/feature/119-pathological-drinking-drives-booze-industry-profits.html).

Lo mismo podría decirse de los armeros, a quienes no afecta que cientos de miles de personas sean asesinadas año con año a causa de sus mortíferas creaciones. Ni tampoco a los fabricantes de drogas, tanto “legales”, como ilegales, les interesa que millones enfermen o mueran cada año por el consumo de algún psicotrópico, pues se calcula que el narcotráfico deja ventas por más de 400 mil millones de dólares anualmente (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2007/11/especulacin-y-narcotrfico-nuevos_21.html).

Mezquindad pura

Por último, Metalious se refiere a la religión y lo nefasta que puede llegar a ser. Ironiza que uno de los personajes, justo un alcohólico, al entrar a una iglesia pentecostal, en plena borrachera, se pone a gritar incoherencias. Su infiel esposa, igualmente tomada, va al rescate, pero el hombre la maldice, diciéndole “puta”, aunque nadie le entiende. Sin embargo, el pastor en turno, dice que es un “milagro”, pues el borracho es un profeta que está señalando a una “pecadora”. Así, con tan simple “argumentación”, se le toma por un “mesías” y desde ese día es parte de los pastores que ofician misa.

Muy interesante esa parte, ya que Metalious lleva a la reflexión de la hipocresía con que se conducen todas las religiones, las que comercian con la fe, además de que inducen a un fanatismo extremo, que en ocasiones llega a ser fatal. De hecho, la historia de las religiones y su influencia en la humanidad es basta, no podría abarcarse en este breve sumario de atrocidades y mezquindades. Pero, por ejemplo, las Cruzadas, fueron un enfrentamiento entre fundamentalismos católicos e islámicos, que ocasionó miles de muertos y gastos de parte de ambos bandos, todo por defender las tierras “sagradas” reclamadas para sus respectivos dioses. Quizá la religión católica es la que más se has distinguido por cometer atrocidades, como la imposición de la “Santa Inquisición”, un terrible aparato de represión, más que de “justicia”, que empleó la iglesia para asesinar a gente por cualquier motivo, sobre todo a personas acomodadas, a las que se les inventaba que estaban “poseídas por el demonio”, se les torturaba, asesinaba y sus fortunas pasaban a la “bendita curia”. Más recientemente, se han destapado todos los escándalos de pederastia que han golpeado fuertemente la “calidad moral” de la iglesia católica, incapaz de justificar tan aberrante conducta por parte de algunos de sus “representantes de Dios”. Se estima que alrededor de 4% de los sacerdotes son pederastas y es un problema que siempre ha existido (ver: http://rationalwiki.org/wiki/Child_sexual_abuse_in_the_Roman_Catholic_Church).

Además de que el comercio de la fe que realizan todas las religiones, deja muy buenas ganancias en todo el mundo. Ya en 1917, en su libro “Ganancias de la religión”, Upton Sinclair escribió que “La religión institucionalizada es una fuente de ingreso para parásitos y el aliado natural de toda forma de opresión y explotación”. Particularmente, Sinclair cuestiona a la iglesia católica, la que a pesar de hacer “obras de caridad”, trata los síntomas, en lugar de las enfermedades, ya que los católicos no cuestionan, afirma, las situaciones que hacen a la gente pobre. De hecho, en mi opinión, capitalismo salvaje y catolicismo van muy bien de la mano. Me referí arriba a Sinclair Lewis, quien en su novela “Elmer Gantry” también critica duramente a la religión y sus lucrativas prácticas.

Sí, muy lucrativas, pues, por ejemplo, la religión católica se considera una de las más ricas, ya que sus gastos equivalen a los de las mayores firmas y sus activos. Tan sólo en EU, se calcula que sus gastos, que muestran su poder económico, ascienden a $170 mil millones de dólares anualmente, así que, además de “divulgar la fe en Dios”, es muy buen negocio (ver: http://www.slate.com/articles/business/moneybox/2013/03/catholic_church_and_pope_francis_religious_institutions_are_exempted_from.html).

En fin, que la novela de Metalious es un cúmulo, finalmente, de tantas negativas características de una raza humana que, llevada a los extremos, no dudaría en matar, como lo está haciendo el 1%, a la mayoría, y destruir el medio ambiente, con tal de que prevalezcan sus materialistas, egoístas, mezquinos e individuales intereses.

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Las 25 noticias más censuradas 2013-14 (07): FBI ignoró planes contra líderes Occupy mientras la NSA y el gran capital daban golpes a los disidentes

PROYECTO CENSURADO

Traducción: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

En octubre de 2011, cuando el movimiento Occupy llegó a Houston, los manifestantes fueron objeto de vigilancia local y federal, con infiltración de agentes provocadores y asaltos de la policía. Meses después, un documento obtenido en diciembre de 2012 en la oficina en Houston del FBI, reportado por Dave Lindorff en WhoWhatWhy, muestra que la agencia conocía un diagrama para asesinar líderes del movimiento Occupy y no hizo absolutamente nada. El documento fue desclasificado legalmente en Washington por Partnership for Civil Justice Fund, que lo solicitó invocando la Ley de Libertad de Información (FOIA, según su sigla en inglés), pero fue liberado con tachaduras. Aún así algo se lee:

Un identificado [SUPRIMIDO] planeó en octubre armar ataques de francotiradores contra manifestantes (sic) en Houston, Texas, si se considera necesario. Un identificado [SUPRIMIDO] había recibido inteligencia indicando que los manifestantes en Nueva York y Seattle planean protestas similares en Houston, Dallas, San Antonio y Austin, Texas. [SUPRIMIDO] planea reunir información de inteligencia en contra los líderes de los grupos de protesta y obtener fotografías, y luego formular un plan para matar a los líderes, suprimiéndolos vía rifles de francotirador.

Lindorff reportó -en junio de 2013- que el FBI conocía la identidad de la (s) persona (s) que planearon los ataques con francotirador, pero no había desclasificado ningún nombre.

Paul Bresson, jefe de la oficina de prensa del FBI, explicó: "Los documentos FOIA [Free of Information Act] a que Ud. hace referencia fueron redactados en varios lugares con arreglo a la FOIA y a las leyes de privacidad que rigen la divulgación de dicha información, por tanto no soy capaz de ayudar a llenar los espacios en blanco... [S]i el FBI estaba al tanto de información creíble y específica implicando un plan de asesinato, la policía habría respondido con una acción apropiada".

Activistas Occupy de Houston especularon que la expresión "si se considera necesario" podría indicar que el planificador no identificado fue una organización, quizás un grupo de la policía o de seguridad privada. Los documentos del FBI y del ministerio de Seguridad Patria identifican al movimiento Occupy como actividad "terrorista".

El FBI tiene un registro de ataques a orquestar contra organizaciones de ciudadanos que se consideran amenazas. Por ejemplo, las audiencias del Comité Church del Senado en la década de 1970 revelaron que el FBI orquestó los ataques de la policía local (en Chicago, San Francisco y Nueva York) contra los líderes del Partido Pantera Negra (Black Panther Party).

Estado y Gran Capital reprimen a disidentes

Beau Hodai, del Centro para los Medios y la Democracia (CMD), de Madison, Wisconsin, ofreció en mayo 2013, en el sitio Prwatch.org, "una mirada reveladora sobre cómo las agencias de lucha contra el terrorismo de Estados Unidos observaron el movimiento de la ocupación en 2011 y 2012", según un reporte de Alex Kane, de Alternet.

Los documentos oficiales estadounidense obtenidos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, su sigla en inglés), y de otras oficinas gubernamentales, por el CMD y DBA Press revelan "un mosaico sombrío de las operaciones de lucha contra el terrorismo" y las actitudes negativas hacia los activistas y otros ciudadanos, concluyó Kane.

Por ejemplo, la mayor acción Occupy en Phoenix, Arizona, tuvo lugar a principios de diciembre de 2011, mientras allí también sesionaba el American Legislative Exchange Council (Alec), organización financiada por corporaciones que reúne a grupos de presión de derecha y políticos conservadores para impulsar un modelo legislativo en los parlamentos de los estados. El Alec contrató a 49 funcionarios activos, aunque “fuera de servicio”, del Departamento de Policía de la ciudad y a 9 oficiales en retiro para actuar como seguridad privada durante sus reuniones.

Hodai informó que el resultado de estas prácticas a escala nacional fue "la criminalización al por mayor de decenas de miles, si no cientos de miles, de ciudadanos estadounidenses que se han atrevido a expresar su oposición a lo que se considera cada vez más la influencia indebida de intereses privados corporativo-financieros en las funciones de gobierno público".

La protesta pacífica Occupy fue empañada en Phoenix por la violencia policial, que arrestó a 5 activistas, con despliegue de oficiales premunidos de spray de pimienta. La policía retrató la protesta como obra de anarquistas violentos, narrativa de poco fundamento en la realidad.

"La unidad de respuesta táctica" de los funcionarios que reprimieron estuvo bajo la dirección del sargento Eric Harkins, del Departamento de Policía de Phoenix, quien "en realidad estaba fuera de servicio, pero gana 35 dólares por hora como guardia de seguridad privada empleado por ALEC", reveló Hodai. ALEC también empleó agentes de policía fuera de servicio del Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg durante otra reunión en mayo de 2012.

El CMD también proporcionó detalles sobre cómo policías rastrearon y vigilaron de incógnito el movimiento Occupy. Un policía encubierto que dijo llamarse "Saúl DeLara" y se presentó a sí mismo como activista mexicano sin hogar, asistió a reuniones Occupy y luego informó sobre su contenido a la policía.

El CMD dijo en un comunicado de prensa que "desde el 11 de septiembre 2001, el aparato contra el terrorismo de la nación se ha aplicado a ciudadanos comprometidos políticamente en el ejercicio de sus derechos constitucionalmente protegidos por la Primera Enmienda".

Fuente:
Dave Lindorff, “FBI Document—‘[DELETED]’ Plots to Kill Occupy Leaders ‘If Deemed Necessary,’” WhoWhatWhy, June 27, 2013, http://whowhatwhy.com/2013/06/27/fbi-document-deleted-plots-to-kill-occupy-leaders-if-deemed-necessary.
Beau Hodai, “Dissent or Terror: How the Nation’s Counter Terrorism Apparatus, in Partnership with Corporate America, Turned on Occupy Wall Street,” Center for Media and Democracy’s SourceWatch/DBA Press, May 2013, http://www.prwatch.org/files/Dissent or Terror FINAL.pdf.
Alex Kane, “How America’s National Security Apparatus—in Partnership With Big Corporations—Cracked Down on Dissent,” AlterNet, May 21, 2013, http://www.alternet.org/print/news-amp-politics/how-americas-national-security-apparatus-partnership-big-corporations-cracked-down.

Student Researchers: Danielle Davis and Andie Bugajski (Sonoma State University)
Faculty Evaluators: Robert Switky and Melinda Milligan (Sonoma State University)

Ver también:
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (05): Estado profundo. “Gobierno sin referencias al consentimiento del gobernado”
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (04): Banqueros de Wall Street tienen apoyo pese a sus crímenes mayores
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (03): Corporaciones proveedoras de Internet amenazan su neutralidad
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (02): La gran prensa ignoró denuncia de WikiLeaks sobre el Tratado Trans-Pacífico (TTP)
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (01): El aumento veloz de la acidificación de los océanos pone en peligro la vida marina
- Hoy se publican las 25 noticias más censuradas en 2013-2014

Proyecto Censurado, Project Censored, Censored, Ernesto Carmona, Universidad Sonoma State, Sonoma State University, Peter Phillips, Estados Unidos, Censura, Medios de Comunicación

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Bolivia: El desafío después del triunfo

Rafael Bautista (especial para ARGENPRESS.info)

Nadie podría negar el hecho de que Bolivia se ha vuelto un referente a nivel ya no sólo regional; lo cual ha permitido que las ideas que emergen del “proceso de cambio” repercutan de modo positivo en ámbitos hasta académicos. La descolonización, el vivir bien y el Estado plurinacional son conceptos ineludibles a la hora de referirse a los nuevos horizontes políticos que han inaugurado los pueblos de esta parte del planeta; horizontes que llenan ahora la orfandad utópica que la crisis del primer mundo arrastra como señal de su propio eclipsamiento civilizatorio. La aparición irreversible de un embrionario mundo multipolar, muestra la decadencia, ya no sólo del capitalismo, sino del horizonte cultural y civilizatorio que le dio origen: la modernidad.

La crisis climática es la denuncia más elocuente a una racionalidad que, en cinco siglos, ha desatado una multiplicación de crisis globales que arrastra a la humanidad a un punto de no retorno. La producción y el consumo modernos se hacen irracionales a la luz de la constatación de la finitud de los recursos naturales. La naturaleza no es infinita, es sujeto, Madre, en consecuencia, es un ser vivo y tiene derechos. En ese sentido, el “vivir bien” no es un slogan sino lo que se deduce de una relación de respeto y equilibrio entre ser humano y naturaleza: de la vida de la Madre depende la vida de los hijos. Una economía que, para producir debe constante y sistemáticamente destruir la fuente de donde emana todo lo que sirve para vivir, es una economía suicida; se vuelve una economía de la muerte. La forma de vida que patrocina esa economía es sólo vida para la codicia de algunos (el 1% rico del planeta) pero muerte para todos, incluida la naturaleza.

Lo que emana de Bolivia se refuerza políticamente por eventos como el que se vivió en las pasadas elecciones. Una vez más el compañero-presidente Evo Morales es depositario de la confianza del pueblo boliviano por una amplia mayoría y será cabeza estatal hasta el 2020. Pero pasado el triunfo, conviene la reflexión meditada de lo que se viene; pues si la primera gestión de gobierno estuvo amenazada por la resistencia fascista conservadora, la segunda se caracterizó por serias contradicciones que emanaron del propio gobierno y que dieron lugar, en esta última elección, a una disminución considerable del voto. No se trata de una “aplastante victoria”, pues los porcentajes bajaron considerablemente en el occidente del país (donde el MAS pasaba del 70% ahora sólo pasa del 60%), lo cual merece una detenida mirada de carácter estratégico, pues esta tercera gestión debiera de resolver las contradicciones que envolvieron la última gestión estatal.

Es cierto que Evo representa un parteaguas en la historia de Bolivia, pero ese parteaguas no es diáfano y es, porque se trata de un proceso, de un transitar no exento de contradicciones; que no se tratan de las “tensiones creativas” que le gusta repetir a nuestro vicepresidente sino de contradicciones que manifiestan lo que René Zavaleta llamaba la “paradoja señorial”. Es decir, las condiciones objetivas de un proceso revolucionario pueden ser disueltas si las condiciones subjetivas de, sobre todo, la dirigencia del proceso no están a la altura del acontecimiento revolucionario. En Bolivia esta paradoja consistió siempre en la creencia señorialista de que sólo hay patrón mientras haya indios; en términos izquierdistas esto supuso siempre abrazar el desarrollismo como el verdadero modelo que nuestros pueblos debían asumir para “modernizarse”.

Se decía (y se sigue creyendo) que, para alcanzar el socialismo, primero hay que adoptar la dinámica del capitalismo (desarrollo de los medios de producción, de las fuerzas productivas, etc.); que el capitalismo sería la etapa desarrollista necesaria para alcanzar la etapa emancipatoria del socialismo. Pero ese es precisamente uno de los dogmas que produjeron el fracaso del socialismo del siglo XX (si algo hay que actualizar en la discusión es precisamente la discusión de Marx con los narodniki rusos, los llamados populistas (por los bolcheviques), pues de aquella discusión se colige que el capitalismo no es un paso necesario y ni siquiera deseable si se trata de producir una economía socialista).

En ese sentido, “modernizarse” supuso siempre un proceso de asimilación por subsunción. Renunciar a lo que se es para adoptar la forma de vida del dominador; desde el liberalismo hasta el nacionalismo y hasta para los marxistas, lo indio que cargamos es algo que tiene que desaparecer en el tren del progreso y el desarrollo. En esa apuesta no se parte de lo propio sino lo propio es la rémora que impide la “modernización”. Por eso el Estado no objetiva lo propio de la nación sino que se sostiene en ideales, valores y fundamentos ajenos que estructuran un Estado aparente, carente de soberanía propia. Por eso se trata de un Estado colonial; es decir, no es colonial por premoderno sino por querer ser precisamente moderno.

La modernidad nace rebosante de mitos de dominación, uno de ellos es el racismo, que consiste en la clasificación antropológica de la humanidad en torno a la naturalización de las relaciones de dominación. Sólo produciendo la inferiorización del indio puede la subjetividad moderna concebir su superioridad. Este mito constituye la creencia ingénita e irrenunciable de la ciencia y la subjetividad moderna, que la reproducen hasta los revolucionarios marxistas (por eso un proceso de liberación puede devenir en una nueva dominación). El desarrollado se impone, hasta por imperativo moral kantiano, desarrollar al menos desarrollado; si éste se resiste es culpable hasta de la violencia que se le administra por su propio bien.

Se supone que el señor es el desarrollado y el indio no y, si el indio quiere desarrollarse, debe aspirar a ser señor, pero para ser considerado señor debe haber indios, o sea, inferiores. Modernizarse significa entonces dominar, aspirar a ser señor, patrón; pero en un mundo ya establecido en patrones clasificatorios, los señores periféricos sólo lo son a medias, pues su poder es sólo local y, en la medida en que ingresan al mundo moderno y sus prerrogativas, lo hacen en calidad de subordinados. Por eso el desarrollo al que apuestan desarrolla al centro y nunca a la periferia. El proceso de asimilación amputa toda posibilidad de liberación, pues lo único afirmado resulta las ideas y los prejuicios del dominador (traducidos en ideología, tenemos al desarrollo).

La tensión actual que el gobierno tendría que dilucidar en esta tercera gestión es aquella apuesta decidida que la anterior gestión, sobre todo, se ha encargado de efectivizar a costa de los ideales propios del “proceso de cambio”. Se trata de la tensión (nada creativa) entre el desarrollismo y el “vivir bien”. Si bien nuestro discurso es, ante el mundo, propositivo, éste no deja de ser retórico cuando lo que efectivamente se produce, en los hechos, es, aun en términos post-neoliberales, capitalismo puro; o sea, se puede ser anti-neoliberal y seguir afirmando el capitalismo (incluso se puede afirmar un post-capitalismo sin renunciar a los ideales modernos, como el famoso progreso infinito, presupuesto de un crecimiento ilimitado y un desarrollo infinito, base epistémica de la racionalidad económica que la crisis climática se ha encargado de poner, precisamente, en crisis).

Por ello no es de extrañar que las entidades económico-financieras globales tomen a Bolivia como ejemplo; pues si de lo que se trata es de recomponer el sistema económico mundial y su disposición geopolítica centro-periferia, nada mejor que, precisamente, nuestras economías, como siempre, subvencionen una nueva recomposición de los capitales centrales. El crecimiento, la estabilidad macroeconómica y el PIB sirven para eso. Por eso no es raro que el PIB sea ahora el factor decisivo de la medición de lo que nuestras economías realizan y, sumado a ello, la abusiva tendencia financierista a afirmar que el crecimiento del PIB garantiza el bienestar material de las grandes mayorías; cuando se sabe muy bien que este índice, desde su creación (allá por el 1937, cuando Simon Kuznets presentó al congreso norteamericano un informe sobre “El ingreso nacional: 1929-1935”), se convierte en el criterio para evaluar el comportamiento exclusivamente capitalista de una economía, en términos además macro, sus alzas y bajas y, expresamente, para compararla con las demás, bajo el paradigma desarrollista de la competencia de las economías en torno al mercado.

Esto quiere decir que el PIB, por sus propias prerrogativas, no puede considerarse como medida apropiada para verificar el estado de bienestar de toda una población, sobre todo si es periférica. Hasta Moses Abramovitz se mostraba muy escéptico con la visión de que la tasa de crecimiento del bienestar puede estimarse a partir de los cambios en la tasa de crecimiento del producto; lo mismo que Joseph Stiglitz, para quien el PIB no es un índice adecuado para medir el bienestar. Esto quiere decir que una economía puede crecer según el índice PIB sin que ello signifique que crezca el empleo, se reduzca la desigualdad o desaparezca la pobreza o que ello signifique mayor bienestar.

Un Estado que adopta este tipo de criterios de evaluación de sus logros económicos, destaca haber asumido aquella normalidad de un Estado insensible a las señales de la desigualdad congénita del capitalismo (como reconocía Hegel, la sociedad moderna es posible por la producción sistemática de desigualdad). Por eso el PIB se vuelve un credo para los economistas, ministros y, sobre todo, para los Bancos y para los actores financieros; en el PIB se condensa la visión de las élites, porque éstas defienden sus privilegios, que se reflejan en la estabilidad macroeconómica; la defensa de esa estabilidad se hace dogma para una economía que se piensa como ciencia de los negocios. Que en Bolivia el PIB haya pasado de 9.525 millones de dólares en 2005 a 30.381 en 2013, y el PIB per cápita saltó de 1.010 a 2.757 dólares, manifiesta una medida nominal, no real. Añadamos esto: del PIB per cápita no se deduce un bienestar material general y menos un bienestar espiritual.

Bolivia ha crecido económicamente y los 14.430 millones de dólares en reservas internacionales equivalen al 47 % del PIB, lo cual representa el porcentaje más alto de América Latina y hace de Bolivia el país de mayor crecimiento del continente en este 2014. Pero todos estos logros sólo hacen referencia a una eficiente administración de una economía que se comporta según los patrones establecidos, es decir, según las necesidades y requerimientos de una economía que, para colmo, ha entrado en crisis terminal y, sin embargo, sobrevive por la tendencia de nuestros procesos a seguir manteniéndola a toda costa. Una lectura geopolítica y geofinanciera podría ayudarnos a entender que, de nada sirve nuestro crecimiento, si éste permite la estabilidad del dólar y la consecuente legitimación de su institucionalidad mundial en crisis.

El desacoplamiento financiero del dólar es tarea urgente en un proceso de liberación real. El hecho de que nuestras economías no tienden hacia aquello le da un respiro al primer mundo, que puede recomponer su economía gracias a nuestro sostén, brindándoles además la posibilidad de reponer su poder y restablecer su tablero geopolítico. La liberación es, hoy por hoy, ante todo, financiera. Pero esto no quiere decir solamente su control público sino su democratización bajo un nuevo horizonte de vida; y esto pasa por una transformación de la propia racionalidad que ha articulado los valores y las creencias de la economía como ciencia de los negocios, desde donde se justifica la desigualdad y se promueve una cultura de la producción y del consumo irracionales, en torno siempre a la maximización de la tasa de ganancias.

En ello consiste el crecimiento económico y el desarrollo como fundamento de una sociedad (profundamente insensible a la injusticia) que se constituye bajo la ilusión del progreso infinito. En ese contexto, el proceso boliviano se sitúa en una disyuntiva que es precisamente la disyuntiva que enfrenta la propia humanidad. El precio de recomponer la economía actual es un precio que lo tendría que pagar la propia naturaleza. Por eso se hace urgente un redireccionamiento de las finalidades mismas de la economía. Sólo en ese caso el “vivir bien” deja de ser retórica.

El “vivir bien” no es un modelo. Se trata más bien de un horizonte de sentido, del cual se puede deducir criterios de evaluación de toda acción racional económica; en ese sentido, la acción racional medio-fin o la instrumental, queda supeditada a una racionalidad circular que nace del respeto a la relación simbiótica que establecen naturaleza y ser humano; de ello se colige que ninguna producción puede ni debe destruir la capacidad reproductiva de la naturaleza, que a los costos de extracción de algún recurso debe añadírsele los costos de reproducción que le cuesta a la naturaleza reponer lo que se le ha sacado.

Eso, imposible para la visión empresarial, sólo puede ser acometida por un Estado; de lo cual se colige que toda producción estratégica no puede estimarse según el criterio de la ganancia. La producción, que es producción para la vida, no puede ser evaluada según criterios mercantiles. Lo cual nos conduce a establecer otro tipo de criterios de evaluación de los rendimientos económicos deseables.

Todo esto debiera ser acompañado por un nuevo marco jurídico que proteja a una nueva economía que ya no presuponga la propiedad privada como la objetivación de un sujeto de derechos. Desde la legalidad liberal moderna, ni el carente de propiedad, el pobre, ni la naturaleza son sujetos de derechos (por eso se los puede dominar y explotar sin piedad), por eso esa legalidad es pertinente exclusivamente para el capitalismo; ninguna nueva economía puede desarrollarse si no cuenta con un nuevo marco legal que la haga posible. A una nueva economía comunitaria o para la vida le corresponde una nueva legalidad.

Toda la promoción del crecimiento actual, en términos siempre desarrollistas, genera grandes excedentes y riqueza impactante, eso explica el desiderátum oficialista de enmarcar nuestra economía en los cánones macroeconómicos y asegurar una estabilidad financiera acorde a los requerimientos de la acumulación de capital global (vía transferencia de valor, de la periferia al centro); pero esa riqueza es ilusoria y, en el mediano plazo, dada la crisis climática (como consecuencia de ese tipo de producción de riqueza), nos conducirá inevitablemente a situaciones regresivas de carácter irreversible (que serán más cruentas en nuestros países, dada la vulnerabilidad de nuestras economías). El precio de la acumulación de aquella riqueza, cada vez más impactante, será impagable.

Por ello la economía ya no puede sostenerse según los índices que establece su orientación exclusiva hacia la acumulación de la tasa de ganancia. Incluso siendo fieles al modo inicial de despegue capitalista en el mundo, no sólo la defensa del mercado local (no apertura de fronteras comerciales) es fundamental sino, sobre todo, la producción y el consumo local (no es la agroindustria la que alimenta a la humanidad sino la producción campesina local). Lo que mueve la economía global son las transnacionales y la competencia de éstas en torno a la maximización de sus ganancias es lo que está destruyendo al planeta; el flujo de capital del Sur al Norte, por la arquitectura financiera del dólar, sostiene la insania de esa economía, que no sólo promueve una producción irracional (para seguir ganando) sino también un consumo irracional (para seguir ganando).

El capitalismo se expande por la producción de ese tipo específico de consumo, porque en el consumo se realiza no sólo el capital sino la forma de vida contenida en la mercancía; porque lo que se consume, en última instancia, es la intencionalidad contenida en el producto. La forma de la producción produce no sólo al productor sino al consumidor también. La alienación prototípica de la producción capitalista contiene esa constancia, muy poco advertida por el economicismo marxista. Por eso, no es lo mismo producir para ganar que producir para la vida. En el primer caso nadie gana, pues si todo consiste en ganar, gano para que otros pierdan, mi riqueza es miseria ajena, lo producido ya no satisface ninguna necesidad sino se vuelve mediación para que siga ganando, de ese modo mi producción ya no me humaniza sino me llena de codicia. Un crecimiento ilimitado es la formalización de la pulsión de la codicia hecha forma de vida.

Por eso la derecha es derrotada en las últimas elecciones, porque los propósitos económicos que se plantea la tendencia desarrollista en el gobierno son inobjetables para ella misma. Por eso se quedan sin discurso, porque el indio presidente les ha demostrado que puede administrar sus propias prerrogativas y hasta del mejor modo posible; por eso lo único que pueden argüir es reclamos pueriles de corrupción o autoritarismo (cultura que constata una estructura colonial que la derecha se encargó de impulsar en pleno periodo neoliberal).

La última contienda electoral estuvo, por ello mismo, desprovista de toda lucha ideológica. La discusión política se hace más mediática, lo cual quiere decir que se gasta más en publicidad que en educación, eso explica que nuestros procesos hayan perdido horizonte y perspectiva y se hayan diluido en un pragmatismo utilitarista; por ello no es raro que casi todo consistía en cuánto más ofrece tal o cual candidato. Frente a la insurgencia mediática los gobiernos populares sólo responden reactivamente y ya no propositivamente.

Pero en este periodo de transformación ya no se trata sólo de defender el proceso sino de profundizarlo; pareciera que se ha olvidado que, en un proceso de constitución de un nuevo Estado, la lucha es simbólica y ésta sólo puede ser acometida por la clarificación del horizonte tentativo. La clarificación de este horizonte tentativo que abraza el nuevo Estado tiene que devolverle al propio Estado su carácter político, esto quiere decir su capacidad de generar un nuevo sentido común y la visión operativa de un porvenir común; sólo así puede determinarse como la mediación histórica adecuada para articular a todo un pueblo en voluntad democrática y constituirse como proyecto histórico. La llamada democracia participativa no puede diluirse en lo testimonial sino debe recuperar lo deliberativo de todo ejercicio democrático. Eso es lo que el presidente Evo demandaba cuando afirmaba que la política debe constituirse en “la ciencia de servir al pueblo”.

Esta tercera gestión es decisiva. En ella se advertirá la resolución de la tensión que mencionamos. Para bien o para mal, una de las tendencias se afirmará por sobre la otra. Si la tendencia desarrollista triunfase entonces podríamos hablar de otro ciclo estatal nacionalista que consiste en la promoción de una nueva elite que, a nombre de la nación, se constituye en el sujeto sustitutivo que desplazó definitivamente al pueblo como sujeto histórico. Esta promoción es democrático-revolucionaria en la medida que amplía los márgenes del poder político, pero se trata de una revolución democrático burguesa. Pero si hablamos de una revolución democrático-cultural, entonces lo que debiera anunciarse es una trasformación estructural de carácter trascendental.

En ese sentido, un proceso de despegue industrial no tendría por qué imitar el concepto de industria actual basado, para colmo, en energía fósil. El mismo concepto hegemónico de energía debiera ser trascendido por la recuperación del contenido que prevalece en la producción local de los sistemas de vida aún existentes; el derroche de energía fósil es consecuencia del concepto que de energía comprende el mundo moderno.

En ese sentido, la trampa que comprende el concepto de “adaptación” al cambio climático, descansa en la idea extendida de que la energía se quema (hay que quemar menos pero seguir quemando). Aun cuando la invención de la bombilla eléctrica demuestra lo contrario, una civilización basada en la energía fósil y un poder financiero sostenido en los hidrocarburos, hace imposible un recambio de patrón (sólo la industria petrolera mueve 55 billones de dólares en inversión, por eso no les interesa ningún cambio). El cambio sólo puede provenir del Sur global pobre, pues son países no tan atravesados por el desarrollo y la industrialización imperante. Si nuestros países optaran por remedar la industria actual, en 50 años (que es lo que dura una revolución industrial) no sólo quedaría obsoleta (porque la tendencia inobjetable es hacia energías renovables) sino inoperable, por el agotamiento de los recursos (en gran medida por las tasas de consumo creciente en el primer mundo).

Este panorama hace impostergable la promoción de un nuevo sistema económico y financiero que descanse en un nuevo horizonte de vida, que le brinde a la humanidad la posibilidad de frenar la carrera insensata de un progreso y desarrollo que sólo deja destrucción y miseria a su paso. La apuesta es urgente.

La capacidad de la biosfera de absorber el CO2 está seriamente disminuida, debido sobre todo a un incremento constante de las emisiones de carbono (la concentración de éste en la atmósfera llega al 142% del nivel de la era preindustrial, el de metano llega al 253% y el óxido nitroso al 121%); hay un continuo deshiele de polos y glaciares y la consecuente subida del nivel del mar. Los riesgos de todo aquello se agudizarán cuando el calentamiento global supere 1° y se hará irreversible a partir de los 3°. Esta escenografía resitúa la discusión en torno a las apuestas económicas y nos muestra que el “vivir bien” y los “derechos de la Madre tierra” dejan de ser un slogan romántico del “bon savage” y se convierten en algo digno de tematizar y de realizarse en cuanto política de Estado.

Si la globalización neoliberal consistía en la imposición de un régimen global bajo el imperio de la ley del mercado, donde nuestros Estados cedían su soberanía para ser simples garantes de las decisiones de una burocracia privada transnacional; ahora que se vislumbra un incipiente mundo multipolar, el Sur global no puede desaprovechar esta oportunidad histórica de sepultar un orden unipolar y promover alternativas económicas regionales promovidas por sus Estados, devolviéndoles a sus pueblos la toma democrática de decisiones soberanas para defender y sostener, en el largo plazo, la viabilidad de una economía desacoplada de los intereses de los poderes centrales.

Entonces, lo que se promueva en esta tercera gestión será decisivo para situar o no al “vivir bien” en una panorámica mundial. El Estado plurinacional no es todavía una realidad, pues las estructuras normativas mismas que le sostienen siguen siendo liberales; la constante alusión oficialista a la modernización de las funciones estatales, muestran hasta qué grado se impone todavía la adopción colonial del modelo de Estado moderno.

Su transformación no se garantiza por la yuxtaposición de actores. Tampoco el reconocimiento de las naciones indígenas puede quedar en un reconocimiento meramente culturalista sino que debe hacerse un reconocimiento pleno de derechos políticos; esto es lo que está todavía ausente en las leyes llamadas estratégicas. Los prejuicios señorialistas modernos son todavía el obstáculo del reconocimiento pleno de las naciones componentes de este Estado plurinacional. Cabe recordar que la Liga Iroquesa de los indios de Norteamérica fue el modelo que adoptó la confederación de los Estados Unidos y que manifestó la profunda vocación democrática de las naciones del Nuevo Mundo, pues esa y otras formas democráticas eran comunes a lo largo del continente que invadió Europa.

La democracia, tal cual la concebimos actualmente, no proviene de Europa, pues los europeos eran herederos de tradiciones monárquicas, que impusieron en el Nuevo Mundo, frente a las tradiciones democráticas que ejercían los pueblos de este continente. Del mismo modo, la literatura utópica, desde “Utopía” de Tomas Moro, la “Nueva Atlántida” de Francis Bacon o la “Ciudad del Sol” de Campanella, se basan todas en relatos de cronistas de la Conquista. El mismo sistema federal podría decirse que lo inventaron los indígenas de Norteamérica. Esto supone que el Estado no es una invención moderna y que, de la recuperación de formas estatales despreciadas por el mundo moderno, podría producirse una trasformación inédita, novedosa, propositiva, que haga posible una transición positiva del concepto de Estado-nación moderno, hoy en plena crisis, incluso en Europa, hacia lo que sería el Estado plurinacional trans-moderno.

Lo cual no es simplemente el reconocimiento de la diversidad propia de un Estado sino la ampliación democrática del ámbito de las decisiones políticas. La democracia liberal moderna lidia con individuos, por eso resume la democracia en el voto; una democracia comunitaria afirma la comunidad y la comunidad, por definición intersubjetiva, se sostiene en la deliberación democrática. Por eso no hay nada más democrático que una deliberación comunitaria (la validez democrática es sólo posible en una comunidad de argumentación); sólo en la recuperación de las formas comunitarias de vida, la democracia podría amplificarse y democratizarse a sí misma. Si es que el MAS recupera el sentido de su sigla original, el Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos, IPSP, tendría que dejar de ser un gobierno de los movimientos sociales (si es que alguna vez lo fue) y pasar a ser el ámbito de deliberación de la soberanía de las naciones que componen este nuevo Estado plurinacional.

Sólo un pueblo soberano podría transferir esa soberanía al Estado, pues el Estado no puede brindarse, desde sí mismo, aquello. Ante la crisis civilizatoria necesitamos recomponer formas de vida que nos enseñen cómo hacer frente a la crisis. Por eso se trata de restaurar lo que como humanidad habíamos perdido, en resumidas cuentas, el sentido de la vida. Siempre se ha creído que las culturas indígenas son las atrasadas, que hay que disolverlas y modernizarlas, pero parece que es al revés, pues ninguna de estas culturas eran tan destructora como la moderna, parece que desde ellas se ve mejor las consecuencias fatales del progreso infinito, parecen ser ellas la brújula para salir de la crisis.

La ratificación del presidente Evo afirma un no retorno de la derecha, lo cual no cancela la derechización de la propia izquierda en el poder. Pues la hegemonía actual cuenta con alianzas preocupantes, desde agroindustriales muy ligados a las transnacionales como Monsanto, hasta sectores empoderados que, ya sea como nueva burguesía agraria (el caso de la quinua o la coca) o cooperativistas privados de la minería, impulsan todos una carrera desarrollista que, hace del gobierno un mero administrador de los intereses particulares de estos grupos de poder, mientras estos le garantizan apoyo y una amplia base de legitimación.

Resta saber si el liderazgo incuestionable del presidente Evo podrá articular y subsumir estratégicamente aquellos intereses al bloque histórico que lo llevó al poder (lo propiamente indígena de lo plurinacional) y reencauzar la política estatal en torno a lo que se constituyó como “proceso de cambio”, es decir, a potenciar aquel máximo de nueva disponibilidad común que se constituyó a partir del horizonte propuesto por el sujeto plurinacional.

Rafael Bautista es autor de “la Descolonización de la Política. Introducción a una Política Comunitaria”, Plural editores, la Paz, Bolivia.

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Entrevista a Henry Boisrolin del Comité Democrático Haitiano: El presidente Martelly tenía su carnet de tonton macoute

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)

Mario Hernandez (MH): Damos comienzo a “Metrópolis” con una entrevista que venimos postergando a Henry Boisrolin del Comité Democrático Haitiano. Algún oyente puede pensar que hoy nos estamos aprovechando de un acontecimiento del cual tuvimos noticias el fin de semana, la muerte de Baby Doc, Jean Claude Duvalier, quien con 19 años fue el Jefe de Estado más joven del mundo, tras heredar a la muerte de su padre las riendas del régimen haitiano, ejerciendo el poder desde 1971 hasta 1986. Me gustaría que presentaras a este personaje a nuestros oyentes.

Henry Boisrolin (HB): En primer término habría que decir que su padre, Francois Duvalier, “ganó” las elecciones en setiembre de 1957 y asumió el poder el día 22. Después de modificar varias veces la Constitución, en 1964 se declaró presidente vitalicio, con la autoridad y el poder suficientes para designar su sucesor. Antes de morir, en 1971, con la oposición prácticamente destruida, y el apoyo incondicional de los norteamericanos que lo consideraban un baluarte anticomunista frente a la importancia e influencia de la revolución cubana. No hay que olvidar que Haití es el país más próximo a Cuba, nos separan 77 kilómetros y compartimos la misma isla con la República Dominicana y, por lo tanto, tiene una importancia geopolítica para EE. UU., entonces, con el apoyo de la Embajada norteamericana en Puerto Príncipe y una oposición destruida designa a su hijo que acababa de terminar la secundaria porque era el hijo del presidente ya que nunca fue un alumno aplicado, ni siquiera mediocre. Entró a la Facultad de abogacía y a los 2 o 3 meses el padre murió y asumió el poder como presidente vitalicio planteando que el padre había hecho la revolución política y él haría la económica repitiendo a cada rato en creole que el hijo del tigre también era tigre.
Se mantuvo en el poder gracias al apoyo norteamericano, igual que el padre, por la entrega de los recursos del país y a dos aparatos represivos importantes, los tontons macoutes, llamados voluntarios de la II Internacional y las Fuerzas Armadas totalmente domesticadas por el poder duvalierista. Este hombre vino a proseguir con el régimen de su papá, matando gente, imponiendo una dictadura tremenda, impidiendo el funcionamiento normal de la prensa, con centros de tortura, detención y desaparición de personas durante su régimen que todavía siguen siendo famosos en la historia del pueblo haitiano, con mucha gente partiendo al exilio por razones políticas o económicas.
Desde el punto de vista económico fue un desastre porque el liberalismo que aplicó no fue otra cosa que la entrega del país al no tener la posibilidad de desarrollo de ninguna burguesía de tipo nacional. La burguesía subsidiaria, servil y entreguista a los intereses de los grandes monopolios arruinó aún más al campesinado y a los trabajadores haitianos. Un régimen marcado prácticamente por la venta de esclavos para los ingenios en República Dominicana para el corte de caña de azúcar.

MH: Pero a él sí le fue bien económicamente.

HB: Exactamente. Es difícil saber la fortuna que ha amasado este hombre, de cualquier forma vivió 25 años en el exilio en Francia sin trabajar nunca y sin tener un sueldo porque no le pagaban el de ex presidente. Me gustaría saber cómo hizo, sobre todo en los primeros 5 o 6 años gastando fortunas y viviendo en castillos como un rey. Queda claro que había robado, lo cual no es un secreto para nadie, incluso el juez que lo eximió de los cargos de lesa humanidad, reconoció que hubo malversación de fondos públicos, por lo cual tenía que ser juzgado.

MH: ¿Por qué el actual presidente Martelly dijo: “pese a nuestras divergencias saludamos la partida de un auténtico hijo de Haití”?

HB: Esto demuestra una vez más que Martelly es un auténtico neoduvalierista. Duvalier era su amigo. El hijo mayor de Baby Doc, Nicolás, es actualmente asesor del presidente Martelly. Además, en su gobierno hay hijos de grandes dinosaurios duvalieristas y nunca escondió su simpatía, incluso dijo que tenía su carnet de tonton macoute, si bien argumentó que por protección. No hay ninguna duda de esto. También afirmó que si la justicia haitiana en algún momento llegaba a condenar a Duvalier, él lo amnistiaría. Ahora su gran dilema es qué tipo de funeral van a hacer, oficial o no, porque el primero implicaría poner la bandera a media asta, decretar algunos días de duelo que encima en Haití exige a las emisiones radiales emitir solo música sacra. No solo el colectivo de familiares de víctimas del régimen duvalierista, sino distintos intelectuales y personalidades del país, entre ellas, la gobernadora de Canadá, de origen haitiano, dicen que hay que seguir con el juicio y dar justicia a las víctimas. Martelly todavía no ha dicho qué tipo de funeral hará porque sabe que eso puede provocar un gran malestar, tirando aceite sobre el fuego que ya está candente por el tema electoral.
La familia Duvalier tiene que entender que nosotros no celebramos la muerte de nadie, celebramos la justicia y lamentamos que no actuara con celeridad para que este hombre pudiera responder frente a la sociedad haitiana y el mundo por sus crímenes. Tienen que ver que miles de haitianos durante su régimen y el de su papá no pudieron tener un funeral, no se sabe nada de ellos. El país ha cambiado, más allá de su régimen neoduvalierista, y él podrá tener su funeral con sus familiares, amigos y partidarios. Digo esto porque hay que entender que un funeral nacional es la manifestación de un homenaje hacia alguien que ha aportado servicios importantes al país y lo único que hizo Duvalier fue sembrar la muerte, robar, domesticar la prensa, expulsar periodistas, detenciones ilegales, secuestros, violaciones, arbitrariedades, entonces no veo cuál es su mérito. Un portavoz de la presidencia argumentó que como fue jefe de Estado están obligados por el protocolo. Yo me imagino en Alemania al gobierno diciendo que hay que rehabilitar a Hitler.

MH: O a Videla en Argentina.

HB: Claro, aquí no hubo ningún funeral oficial por el ex dictador Jorge Videla.

MH: Ni siquiera conseguían un cementerio que lo recibiera para enterrarlo.

HB: Pero por lo menos pudieron sentarlo en un banquillo y que respondiera por sus crímenes.

Uruguay no quiere transformarse en la guardia pretoriana de un gobierno de facto

MH: Demos vuelta la página. El último martes de setiembre estuviste en Montevideo acompañado por Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas y Beverly Keene, haciendo gestiones tendientes al retiro de las tropas uruguayas de Haití.

HB: Es la segunda vez que tuve la oportunidad de conversar con el presidente Mugica y a diferencia de la primera la discusión fue más política, no tan protocolar. El presidente nos escuchó y tomó nota de nuestras posiciones. En ningún momento defendió que la presencia de tropas de la ONU en Haití se trate de una misión humanitaria aunque se mostró preocupado que al retirarse qué va a pasar el día después. Yo le contesté que la mejor respuesta tiene que venir del pueblo haitiano porque si estamos pidiendo la salida habremos de responder y no hacerlo por nosotros otros diciendo que la vamos a pasar mal, lo que significa desconocer nuestra soberanía, derecho a la autodeterminación y madurez como pueblo.
Mugica estuvo acompañado por su vicecanciller y en ningún momento defendieron esa tesis que dice que las tropas están para evitar masacres o que impiden que entren los yanquis. Nos dijo que para él y su gobierno el tema de Haití era una preocupación permanente. Le hemos dado datos de cómo interviene la Minustah en los asuntos internos del país, manipulando elecciones, el tema de la introducción del cólera, las represiones, de cómo ve realmente el pueblo haitiano a los militares extranjeros, la oposición abrumadora a esta presencia y las encuestas que dan al 89% de los haitianos en contra.
Estuvo tomando nota y nos dijo que van a tratar de encontrarle alguna solución al tema con el argumento que Martelly no ha organizado ninguna elección, cosa que le molesta particularmente, porque Uruguay había dicho que no quería transformarse en la guardia pretoriana de un gobierno de facto y es obvio que este año no habrá elecciones a pesar del compromiso para convocarlas el próximo 26 de octubre. Ni siquiera hay una Ley electoral aprobada y no porque 6 senadores no den el quórum sino porque Martelly formó un Consejo electoral anticonstitucional, que debería estar formado provisoriamente por representantes de organizaciones sociales de la sociedad civil haitiana, en cambio formó uno adicto con miembros de los tres poderes, el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Ha conformado las oficinas departamentales y comunales con su propia gente. Unas elecciones así no serían democráticas porque están basadas en una ingeniería política para asegurar el fraude.

La Minustah ha fracasado pero no pueden admitirlo públicamente

MH: El próximo 15 de octubre vence el mandato anual de la Minustah que se encuentra en Haití desde 2004, hace 10 años, después de la remoción ilegal de Aristide, el presidente elegido democráticamente. ¿Qué se espera que resuelva la ONU en relación a esta Misión que en principio iba por 6 meses?

HB: Mi apreciación personal es que son conscientes del fracaso de esta Misión aunque políticamente no les convenga a sus mentores reconocerlo públicamente, entonces prefieren armar una nueva ingeniería diciendo que van a reducir el número de militares a 2000 efectivos, solo existirán dos contingentes, manteniendo la misma cantidad de policías y civiles. Lo que dice la Jefa política de la Minustah es que cambiará el desarrollo de la potencialidad represiva de la policía nacional haitiana y disminuirá la presencia militar que irrita mucho. Ellos dicen: como el país se ha estabilizado un poco no hacen falta tantos militares. Es el otro costado que quieren hacer ver, aunque creo que esta nueva ingeniería apunta a continuar con el tutelaje y la recolonización.
Frente a esto hay una resistencia popular que cada vez es más fuerte, con más voces, no solo en el interior del país sino también en el exterior reclamando por el fin de esta humillación a un pueblo que no la merece. Creo que la Minustah después de 10 años se verá obligada a hacer algunos cambios cosméticos.
Lo que pasó en Uruguay fue muy importante porque pudimos combinar con Buenos Aires. Debemos hacerlo sistemático, también incorporando a Brasil, para actuar en conjunto en la región porque tendría mucho más peso nuestra actividad si golpeamos juntos. La iniciativa tomada en conjunto para visitar al presidente Mugica, la difusión en los medios uruguayos y el acto en la Universidad ayudan mucho al pueblo haitiano aunque sabemos que la situación se define allá.
Cuando denunciamos abusos, las violaciones sexuales a niños, a nuestras mujeres y jóvenes, el cólera, etc., no estamos pidiendo piedad ni lástima sino respeto, comprensión y nuestro derecho a la rebeldía para poner fin a la ocupación.

MH: Corregime si estoy equivocado pero hubo una manifestación de mujeres haitianas que han tenido hijos con miembros de la Minustah.

HB: Estás en lo cierto, porque no saben dónde están los padres. Ese es otro costado dramático de la ocupación. En la historia argentina hubo un momento, la Asamblea de 1813, que decretó la libertad de vientres pero no de la madre. Después de 2 o 3 años el niño era separado de la madre, pero no tenía padre, se quedaba sin nadie, era otro crimen más. Cuando hay una situación de oprobio, de dominación, de explotación y de avasallamiento de la soberanía y el derecho a la autodeterminación de un pueblo, se suman estos casos como ahora la existencia de un montón de niños cuyas madres empobrecidas no tienen cómo alimentar y educar y los padres no se hacen cargo y han regresado a sus países sin dejarles dinero, ni siquiera un teléfono ni nada, dan falsos nombres, en muchos casos fueron violadas o prostituidas por U$S 10. Es grave. Si uno pudiera sentarse algún día para hacer una lista de todos estos atropellos, crímenes de lesa humanidad y violaciones a los Derechos Humanos, creo que sería demasiado larga. Este es otro drama más como también lo es el cólera.

MH: Quiero retomar lo que dijiste sobre la necesidad que planteabas de coordinar las acciones políticas. Es cierto, pero este año tengo la impresión que hubo un avance en cuanto a la visibilización de la situación haitiana. En Uruguay continuamos avanzando en el terreno ganado el año pasado, pero sobre todo en Argentina con la visita en diciembre pasado del senador Moise, la movilización a Cancillería en julio y la actividad en el Congreso Nacional el mes pasado cuando se renovó la participación de las tropas argentinas de ocupación en Haití, pero por primera vez más de 60 diputados votaron en contra.

HB: Cuando sucedió estaba en Haití pero me enteré.

MH: Creo que hemos avanzado respecto del año anterior en sacar el tema de los despachos.

HB: Coincidimos con tu posición, pero creemos que la coordinación puede ayudar aún más.

MH: Como siempre un gusto haber dialogado contigo una vez más.

HB; El gusto fue mío. Tu colaboración la interpretamos como una muestra plena de solidaridad con el pueblo de Haití y espero que el día de la victoria los compañeros uruguayos y argentinos que integran los comités de apoyo sean reconocidos con la nacionalidad haitiana y vos también.

MH: Para mí será un gran honor.

HB: Lo decimos de todo corazón.

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La muerte de la Vaca

Nicolás Roveri (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

Desde inicios de mes, la caída superior al 20 por ciento de las acciones de YPF en Wall Street refleja que los inversores no creen que "Vaca muerta" reviva a la petrolera "semiestatal".

Una de las razones es la brusca caída del precio del petróleo en los mercados mundiales, que se precipitó en semanas recientes.

Materias primas

"Entre 2000 y 2011, los índices generales de precios de los productos básicos se triplicaron, superando fácilmente el crecimiento global", comenta The Economist (4/10). Pero desde las cimas, alcanzadas en 2011 y 2012, los precios de los alimentos comenzaron una declinación que ahora se ha acentuado.

El desplome de la soja acumula más del 40 por ciento, el cobre baja el 35 por ciento y el petróleo promedia una reducción del 30 por ciento.

Las previsiones de menor crecimiento de la economía global se reflejan, en el caso de la soja, con una gran producción en Estados Unidos y una menor demanda de China. La baja del cobre obedece al menor consumo en la construcción de obras de infraestructura, a las menores inversiones y a la saturación de viviendas (en China, Estados Unidos, etc.).

La brusca caída del petróleo en lo que corre de octubre profundiza una tendencia que obedece a una menor demanda global, especialmente en Europa y China, pero también con una oferta de productores que regresaron al mercado (Irán, Libia) y a que Arabia Saudita, el principal productor, no reduce como en otros tiempos la oferta cuando los precios declinan.

El precio de la energía de oferta

"Tres factores importantes eran claramente visibles hace un año y estos movimientos estaban obligados a bajar los precios debido a la mayor oferta de petróleo. El fin del embargo de Estados Unidos contra Irán presagiaba automáticamente un exceso en el suministro (....) La extrema necesidad de Irán por dinero en efectivo significa inevitablemente bombear tanto petróleo como sea físicamente posible.

"Libia está de vuelta en los negocios. Al igual que Irán, Libia está desesperada por dinero en efectivo y se venderá tanto petróleo como pueda.

La fractura hidráulica (fracking) en Estados Unidos ha alterado fundamentalmente el mercado del petróleo. Los Estados Unidos siguen siendo el mayor consumidor mundial de petróleo. En 2005, Estados Unidos importaron el 60 por ciento (...) Para el año 2014, Estados Unidos sólo necesitará importar el 3 por ciento de su consumo de petróleo. Como el fracking aumenta la producción nacional, Estados Unidos pasará de ser un importador neto a exportador neto de petróleo y va a cambiar las alianzas políticas en el mundo para siempre" (Oilpricenet, 10/6).

Irak "venderá crudo liviano a Asia con el mayor descuento desde 2009" (Bloomberg, 13/10).

La disputa pública entre los príncipes saudíes sobre la reducción de precios que está implementando Arabia Saudita para mantener su porción de mercado y "defenderse del aumento de la producción en Estados Unidos y amenazas de riesgo para sus economías dependientes de los hidrocarburos" (Financial Times, 15/10) revela la temperatura que alcanza la guerra comercial que ya ha comenzado. Esto tendrá implicancias en la "alianza" liderada por Estados Unidos para combatir al Estado Islámico, la que hace agua por todos lados.

La reducción de las proyecciones en la demanda de energía de la agencia de Estados Unidos (IEA) ) "ha repercutido en toda la industria petrolera, golpeando las acciones de los productores de petróleo de esquisto en Estados Unidos y nerviosismo que provocan en los países que dependen en gran medida de los ingresos del petróleo, como Rusia" (Financial Times, 15/10).

YPF

Las caídas adicionales en los precios del petróleo "podrían poner en peligro la inversión en aguas profundas, el Artico y las reservas de pizarra (Vaca Muerta) que requieren un alto precio del petróleo para pagar los gastos, según analistas" (Financial Times, 15/10).

Reflejando esa "percepción", en lo que va de octubre las acciones de YPF caen más del 20 por ciento. YPF estaría "acorralada" por sus escasas perspectivas de inversiones para explotar los yacimientos de Vaca Muerta. Ese fue el pronóstico del medio oficialista Tiempo Argentino cuando días atrás escribieron que YPF estaba "acorralada".

"Existen muchas maneras de especular, pero la maniobra buitre se caracteriza por aprovecharse de los países y las empresas cuando están acorralados" (Tiempo Argentino, 5 /10).

Esto describe las apuestas contra YPF, por parte deAurelius Capital Management, el fondo buitre de Mark Brodsky, "quien compró un tipo de derivado especial llamado PUT por 9 millones de dólares de la petrolera argentina YPF, que implica mayores ganancias cuanto más cae el valor de la acción." También el Citigroup, un ‘amigo’, compró el mismo tipo de derivado por 6,3 millones de dólares.

Con la reciente caída de precios de YPF cotiza debajo de 30 dólares y debe estar dejando fortunas a los apostadores negativos.

El ‘acorralamiento’ de YPF es la resultante de cotizar en Wall Street y someterse a contratos secretos de Chevron y a las concesiones petroleras. Así alimentan a los buitres, Repsol, Esquenazi, Soros, Aurelius, Singer, Citigroup y compañía.

Sólo la nacionalización total de toda la industria petrolera dará una salida al abastecimiento de energía para industrializar el país, no cotizando en las bolsas para que los "inversores" se queden con la renta petrolera y endeuden la nación. El capital financiero es buitre por naturaleza.

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Argentina: Trabajo informal, trabajo precario y economía popular

Juan Grabois (ALAI)

¿Informal o Precario?

En los últimos días se produjo cierto revuelo mediático por la difusión de un informe de la OIT y otro informe de la UCA sobre la llamada “informalidad laboral” en la Argentina. La publicación de cifras cercanas al 50% causó –según el Ministro de Trabajo- zozobra. Más allá de las intenciones espurias y la liviandad conceptual de los grandes medios, el problema existe y no es nuevo. Las estadísticas están disponibles hace años y reflejan un fenómeno global: la desaparición del paradigma del trabajo asalariado como modus vivendi predominante de los sectores populares urbanos.

Para comprender mejor el tema es necesario hacer algunas aclaraciones. Las estadísticas de informalidad lo que reflejan es la falta de inscripción en los registros oficiales de un determinado porcentaje de trabajadores que ronda entre el 40 y el 50 por ciento según quien la mida. El trabajo informal o “no registrado” se divide en dos grandes categorías:

1. El trabajo dependiente (comúnmente conocido como trabajo en negro) tanto de empresas formales como de empresas informales;

2. El trabajo independiente , sea individual (cuentapropismo) o colectivo (cooperativas y otras formas de trabajo asociativo)

Sin embargo, esta categoría expresa tan sólo uno de los aspectos del problema, no es ni el principal ni el más extendido. Cuando se habla de informalidad estamos contemplando el encuadramiento del trabajador dentro de las formas institucionalizadas de trabajo y -en particular- la cotización de aportes a la seguridad social (ANSES y otras cajas). El concepto de informalidad no nos habla ni de salario, ni de derechos, ni de condiciones reales de trabajo.

El fenómeno laboral más extendido en el marco de la globalización neoliberal no es la informalidad sino la precarización del trabajo. La precarización no se circunscribe al sector informal. Existe una enorme cantidad de trabajadores dependientes registrados o parcialmente registrados (formales) en situación de precariedad. Los municipales y los textiles son tal vez los ejemplos extremos. Sus salarios son inferiores al mínimo vital y móvil; sus condiciones laborales, deplorables.

Cuando se habla de trabajo precario no se analizan sistemas registrales sino condiciones reales de labor, ingresos, derechos. ¿Quién fija la regla de la precariedad? La OIT establece una regla que podría plantearse como un piso innegociable de derechos para todos los trabajadores. La denomina trabajo decente y abarca al menos los siguientes aspectos: a) respeto a los derechos laborales; b) ingresos adecuados y protección social para la familia; c) seguridad e higiene laboral d) diálogo social, libertad sindical, negociación colectiva y participación.

El concepto de precariedad laboral explica mejor la situación de los trabajadores en la Argentina y el mundo que el de informalidad porque nos habla de la conculcación de derechos. En nuestro país, sin ninguna duda, más del 50% de los trabajadores –formales o informales, independientes o asalariados- están en situación de precariedad. Y aún así, la Argentina tiene uno de los mejores indicadores de América Latina!

Los trabajadores excluidos y la economía popular

Existe, además, un núcleo duro de la precariedad: los trabajadores excluidos. Para encontrarlo hay que salir del “centro” del sistema económico e ir a las periferias, meterse adentro de las villas, en los basurales, en la ferias a cielo abierto, en los talleres clandestinos, entre los cartoneros, en los vagones del tren, entre los paños de los manteros, en las paradas de los motoqueros, en los montes santiagueños, en las fábricas recuperadas, en las cuadrillas de los programas sociales.

Se trata no solo de trabajo informal y precario sino también de una forma de precariedad e informalidad que no es susceptible de ser superada sin un cambio radical en la orientación del Estado. Nuestros compañeros no están en negro, sus procesos de trabajo no se van a regularizar con moratorias, sus problemas no se pueden abordar desde la lógica del sector privado. ¿Por qué? Porque estos trabajadores se encuentran en un sector económico emergente que el Estado se niega a reconocer: la economía popular.

Nosotros definimos la economía popular como el conjunto de actividades económicas, unidades productivas y oficios de subsistencia que desarrollan los sectores más empobrecidos de la clase trabajadora como alternativa a la insuficiente oferta de empleo asalariado. Estos procesos tienen como característica común que los “medios de trabajo” (herramientas, maquinaria, mercancías, instalaciones o espacios de venta) están al alcance de los sectores populares, fundamentalmente porque han sido descartados por el Capital como instrumentos de acumulación o porque el pueblo pobre los ha conquistado en la lucha.

Así, nuestros medios de producción pueden llegar a ser grandes fábricas abandonadas por sus patrones o importantes extensiones de tierra fértil recuperada, aunque en general se trata de carretas, pequeños talleres, vehículos desvencijados, pequeñas parcelas y muy especialmente, del espacio público.

La forma laboral típica que asume el sector popular de la economía es el denominado trabajo independiente. Se trata de actividades por cuenta propia en las que no existe relación laboral de dependencia porque no hay patrón, pero sí existe una fuerte dependencia económica del Estado, la política y el mercado. Debido a esta fuerte vulnerabildiad socioeconómica, sería ridículo decir que nuestros compañeros son "autónomos" asimilándolos a un abogado en su estudio, un psicólogo en su consultorio o un diseñador freelance frente a su Mac. Los cartoneros, los vendedores ambulantes, los motoqueros, los feriantes, los campesinos son algunos ejemplos de actividades por cuenta propia de mera subsistencia que se pretende encuadrar como trabajo autónomo.

Otra forma extendida de laburo en el sector popular de la economía es el trabajo dependiente en empresas informales altamente precarias. Se trata de pequeñas unidades productivas que ni por asomo podrían formalizarse conforme a los estándares laborales, tributarios y hasta bromatológicos del sector privado. Un kiosquito de barrio, un galpón cartonero, un taller familiar, en general “propiedad” de personas de la misma condición social de sus dependientes, muchas veces vecinos. En este segmento existen niveles de estratificación y –podría decirse- explotación inaceptables pero que no pueden ser abordados como meros problemas de policía del trabajo ni asimilarse al “trabajo en negro”.

Una “tercera modalidad” que va creciendo dentro de la economía popular es el asociativismo. No se trata de ese “cooperativismo blanco” del Banco Credicoop ni las utopías de la “economía social” sino de algo bien distinto: son organizaciones productivas del pueblo pobre que asumen formas que no siempre concuerdan con los cánones “democráticos” ni los estándares administrativos del cooperativismo tradicional. Gracias a la intervención de una militancia popular verdaderamente comprometida, estas unidades productivas se multiplican y se perfeccionan tanto en los aspectos técnicos como en las formas cada vez más comunitarias de cohesión interna.

El universo de los trabajadores de la economía popular queda así circunscrito a los trabajadores que desarrollan actividades laborales -individual o colectivamente- dentro del sector popular de la economía, ello con independencia de la forma jurídica o la modalidad relacional que adopte su actividad. Este verdadero gremio de los excluidos y su sindicato más representativo (la CTEP) deben ser reconocido urgentemente por el Estado si se pretende superar esa gran injusticia contemporánea: la precariedad laboral extrema; y su expresión institucional: la informalidad.

Una hoja de ruta para la superación de la “informalidad”

Nosotros sostenemos que el primer derecho de un trabajador es el derecho a organizarse. No entendemos la integración social como un proceso lineal donde un sujeto activo (el Estado, la “sociedad”) subsume a un sujeto pasivo (“los excluidos”) dentro de sus estructuras sino como un proceso dialéctico en el que las contradicciones sociales se resuelven en una síntesis superadora a partir del desarrollo de los conflictos mediante la lucha, la negociación y el acuerdo. Esto implica el reconocimiento del otro, de la contraparte, en este caso, de nuestros compañeros como sujeto social, de sus luchas como legítimas y de sus organizaciones sectoriales como interlocutores. Eso es el empoderamiento del que tanto se habla últimamente.

Desde las organizaciones populares que -encabezados por el movimiento piquetero- hemos sostenido sin herramienta institucional alguna las reivindicaciones laborales de los excluidos -este “núcleo duro de la precarización”- hicimos un enorme fuerzo en pos de la unidad. Dejemos de lado diferencias políticas, personales, ideológicas, identitarias para constituir un organismo gremial de masas. El Estado, en cambio, no puede asumir este desafío, tal vez porque es más fácil conducir a este sector social desde la atomización organizativa e invisibilizando su representación gremial diluyéndola en una multiplicidad de representaciones político-sociales.

Algunos críticos de nuestra propuesta dentro del Estado y el movimiento obrero señalan que el reconocimiento de un sindicato de estas características implica institucionalizar la precarización laboral, que será utilizado por las patronales para flexibilizar a los trabajadores dependientes y que en definitiva si la economía marcha bien el sector “popular” o informal tenderá a desaparecer, hipótesis que la evolución socioeconómica mundial parece descartar.

Para responder a este planteo, es necesario recordar que los primeros sindicatos también fueron de trabajadores informales porque, precisamente, se crearon para regular relaciones laborales que en su momento se regían por una supuesta “libertad contractual” entre obreros y patrones. Además, visibilizar y darle voz a un sector no implica en lo más mínimo legitimar las injusticias que padece. Por último, se debe destacar que nuestro propio estatuto sindical establece que ningún convenio que se firme puede ir en detrimento de la Ley de Contrato de Trabajo ni los Convenios Colectivos vigentes. Como bien saben los técnicos del ministerio, los derechos de los trabajadores en relación de dependencia son irrenunciables e indisponibles por lo que ese supuesto resquemor al caracter flexibilizador de nuestra propuesta no tiene ningún fundamento jurídico rea.

El reconocimiento gremial de la CTEP como sindicato no es solamente un deber del Estado Argentino en el marco de la normativa de la OIT y de la posición de la delegación nacional en la 103 Conferencia Internacional del Trabajo (en la que, dicho sea de paso, una cartonera afiliada a la CTEP se lució con su exposición), sino que además permitiría discutir en un ámbito paritario legítimo los problemas del sector que tanto barullo han generado y encauzar la “conflictividad social” que preocupa al poder político por carriles constructivos. El reconocimiento de los “informales” como trabajadores y la institucionalización de su sindicato es la única forma de superar la informalidad.

En ese marco, la CTEP impulsa una serie de propuestas que –de alguna manera- dan respuesta a los planteamientos que dieron origen a los debates de esta semana. Entre otros temas podemos enumerar:

• Universalización de la Seguridad Social: la ANSES debería garantizar a los trabajadores de la economía popular el acceso a los subsistemas de la seguridad social como aportes previsionales, obra social, riesgos del trabajo y asignaciones familiares; y a las licencias básicas de maternidad y enfermedad mediante un Régimen Especial de Contribuciones para Trabajadores de la Economía Popular a partir de los aportes de los sectores empresarios que se benefician con el trabajo de nuestros compañeros y del propio estado que reconoce el rol social y la dimensión subjetiva del trabajo.

• Regularización de Unidades Productivas Populares: el desarrollo de un esquema progresivo para la formalización de las empresas informales. Esto no implica pretender hacer encajar la realidad de los sectores pobres en los esquemas del mercado sino, por el contrario, encontrar creativamente regulaciones y normativas que permitan dignificar las condiciones de producción y trabajo del sector popular.

• Complemento de Ingreso: el desarrollo de una política masiva de complemento de ingreso vinculada a las actividades y oficios populares para que ningún trabajador esté por debajo del mínimo vital y móvil.

• Diseño de una política única, coordinada y coherente de trabajo comunitario remunerado: la participación protagónica de los trabajadores de la economía popular en el diseño, implementación y control de los programas sociales con contraprestación laboral puede ayudar a reducir la fragmentariedad, feudalización e incoherencia en el manejo de los valiosos programas de ingreso social con trabajo que implementa el gobierno nacional.

Para finalizar quiero dejar sentada una posición que no es mía sino de todos los trabajadores y militantes sociales que impulsamos la institucionalización y agremiación de los trabajadores de la economía popular: no se trata aquí del reconocimiento a una agrupación sino de la integración de todo un sector social excluido, proceso que en la Argentina conocimos durante el gobierno de Perón con la irrupción de los trabajadores. La creación de un sindicato democrático y reconocido de los descamisados del presente, a los nuevos cabecitas, es condición necesaria y el primer paso para superar la informalidad y, sobre todo, la precarización laboral.

Juan Grabois - Secretario de Formación de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP)

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