martes, 2 de diciembre de 2014

La epopeya cubana

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

Cuba aportó un ideario de transformación social y un ejemplo de resistencia que contribuyeron a cambiar el escenario latinoamericano. Su esquema igualitario le permite mantener indicadores sociales muy superiores a cualquier país equivalente. Pero afronta adversidades geopolíticas que la obligan a introducir un cambio significativo.

Una economía moldeada para apuntalar la extensión del socialismo debió adaptarse al escenario opuesto, modificando su estructura de elevada estatización. Las reformas en curso están concebidas para ampliar la gravitación del mercado, sin permitir el retorno al capitalismo.

Mientras que la extensión del cooperativismo contrapesa el riesgo de enriquecimiento privado, las propuestas de mayor estatismo agravarían el estancamiento. Muchas denuncias de restauración capitalista se formulan sin caracterizaciones ni alternativas viables. Mayores grados de democracia son necesarios, pero no generan milagros. Hay que valorar la revolución y postular caminos para renovarla.

Cuba aportó el mayor ideario de transformación social a varias generaciones de latinoamericanos. Su revolución conmovió a la juventud, convulsionó a las organizaciones políticas y sacudió a la izquierda.

En los años 60 el castrismo rompió todos los dogmas al demostrar que un proceso socialista era posible en el continente. A 90 millas de Miami introdujo generalizadas nacionalizaciones para responder a las conspiraciones del imperialismo. Posteriormente intentó una heroica extensión regional de la revolución.

La decisión cubana de resistir la restauración capitalista luego del colapso de la URSS generó un nuevo asombro. La población de una pequeña isla lindante con el centro imperial afrontó un sofocante aislamiento internacional y realizó inconmensurables esfuerzos para mantener su independencia.

La perdurabilidad de ese proceso fue determinante del cambio que ha registrado el escenario sudamericano. La reinstalación de una colonia estadounidense en Cuba habría obstruido la resurrección de los procesos radicales y limitado las victorias logradas contra el neoliberalismo.

Resulta muy difícil imaginar los avances de Venezuela o Bolivia sin el ejemplo de un país que supo confrontar con el poderío estadounidense. La repetición en la isla de la trayectoria seguida por Rusia o Europa del Este habría sepultado, por un largo período, todas las tradiciones revolucionarias transmitidas al continente.

Pero transcurridas más de dos décadas del desplome del desplome de la URSS y su bloque económico internacional (COMECOM) se han registrado importantes transformaciones en Cuba. Estos cambios contienen enormes posibilidades e incuestionables peligros.

Logros y desafíos

La principal enseñanza reciente de lo ocurrido en Cuba es la enorme capacidad de mejora popular que ofrece un esquema económico-social no capitalista. En medio de la penuria económica, el aislamiento diplomático, las provocaciones militares, las presiones financieras y la agresión mediática se logaron preservar parámetros de esperanza de vida, escolaridad o mortalidad infantil muy superiores al resto de la región.

Esta extraordinaria realización resulta incomprensible para los apologistas del capitalismo. Como no pueden presentar ejemplos equiparables, eluden cualquier mención de esos logros. Cuba demostró de qué forma se puede evitar el hambre, la delincuencia generalizada y la deserción escolar con escasos recursos.

El país afronta actualmente graves dificultades para mantener la gratuidad de los principales servicios, pero esas limitaciones son muy diferentes a las adversidades que predominan en los países semejantes.

Cuba no es Argentina, Brasil o México. Hay que comparar su situación con las economías latinoamericanas situados por debajo de ese escalón de desarrollo económico. Ninguno de esos casos puede exhibir el perfil de una isla sin desempleo, indigencia o pobreza masiva.

En la isla están cubiertas las necesidades básicas de la población. Todas las familias tienen acceso a la alimentación, la educación y la salud. La escasez de abastecimientos o la falta de variedad de los consumos, no incluyen a los bienes indispensables para garantizar esa cobertura.

Cuba cuenta con un excelente nivel de escolaridad. Un reciente estudio del Banco Mundial estima que su sistema educativo mantiene parámetros de formación profesional, en muchos planos semejantes al nivel de Finlandia, Singapur o Canadá (Lamrani, 2014).

También ha logrado un índice de esperanza de vida que supera en cinco años al resto del continente y cuenta con tasas de mortalidad reducidas en todos los grupos etarios. Consiguió el promedio más bajo de malnutrición de América Latina y uno de los porcentajes más elevados de conexión de viviendas a las redes de agua potable (Navarro, 2014).

El país preserva, además, el índice de seguridad alimenticia más elevado de la región y un bajísimo nivel pobreza (4%), en comparación a la media de Latinoamérica (35%) (Vandepitte, 2011). De acuerdo a las estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Cuba es uno de los tres países latinoamericanos que ha logrado ubicarse en el casillero de alto nivel de desarrollo (PNUD, 2014).

Pero la isla afronta un serio problema para sostener esos avances. El estancamiento y las privaciones que siguieron al derrumbe de la URSS se atenuaron, pero obligan a implementar un giro económico. Toda la sociedad reconoce esa impostergable necesidad, puesto que nadie ha podido recuperar el patrón de ingresos vigente en los años 70-80.

El desplome del sostén soviético fue seguido por un agravamiento del bloqueo estadounidense (ley Torricelli en 1992 y acta Helms Burton en 1996). Ese cerco obstruye el comercio y genera costos monumentales. Un barco que toca puerto cubano no puede amarrar en Estados Unidos y al principal mercado del mundo no puede ingresar un producto con componentes cubanos.

La isla ha sufrido periódicas provocaciones que obligan al estado a solventar un gravoso aparato militar defensivo. El gobierno cubano necesita mantener 600.000 hombres en condiciones de acción bélica inmediata y debe financiar una estructura armada totalmente desproporcionada para las dimensiones del país (Isa Conde, 2011).

Además, en los últimos años el país padeció fuertes adversidades comerciales y climáticas. Cayó el precio de las exportaciones (níquel) y subió el costo de las importaciones (alimentos). Hubo huracanes, sequías e inundaciones de gran intensidad, especialmente entre 1998 y 2008. Estos trastornos no provocaron tragedias humanas como habitualmente ocurre en el resto del continente, pero que implicaron costos millonarios. La crisis internacional generó también una reducción de los ingresos del turismo, a pesar del moderado aumento de los visitantes.

La economía es gestionada desde hace varios años con cierto déficit presupuestario y el nivel de actividad es sostenido al filo de la navaja. El equilibrio comercial es tan ajustado como la financiación externa.

Cuba resistió la restauración del capitalismo con el gran sacrificio que implicó el “período especial” de los años 90. El impacto económico del desplome de la URSS fue demoledor. Todo el comercio de la isla estaba asociado con los países del COMECON y las ventas de azúcar a ese bloque solventaban el conjunto de los gastos externos.

El país se quedó sin nada y tuvo que asegurar su defensa y abastecimiento de bienes básicos, en condiciones de encierro y colapso del transporte, la electricidad y el combustible. Muy pocos regímenes políticos han logrado sortear adversidades de esa envergadura.

Un reciente estudio explica la fuerza de esa resistencia por la memoria de las transformaciones sociales logradas en los años 60-70. También resalta el rechazo a convertir nuevamente a la isla en un burdel estadounidense. El trabajo traza una aleccionadora comparación con la devastación de derechos populares padecida por los países del COMECON, que reingresaron al capitalismo durante el mismo período (Morris, 2014).

Pero al cabo de esa experiencia, Cuba no está en condiciones de continuar el camino precedente al socialismo. Salta a la vista la imposibilidad de erigir en forma solitaria una sociedad de abundancia e igualdad, en una pequeña localidad del Caribe. La continuidad de la revolución permitió defender lo conquistado, pero no asegura el desarrollo productivo y el bienestar material que supondría la consolidación del socialismo. Si en la URSS se verificaron dificultades para forjar esa sociedad cortando lazos con el mercado mundial, es obvio que Cuba ni siquiera puede concebir esa posibilidad.

El importante cambio de contexto latinoamericano ha contribuido a revertir el aislamiento del país. Se aligeraron las privaciones y se normalizó el funcionamiento de la economía, especialmente a través de la cooperación con Venezuela. Pero este desahogo sólo ayuda a sostener lo conquistado.

Tres problemas

Las mutaciones que debe encarar Cuba obedecen a tres cambios de largo plazo. En primer lugar, la nueva realidad geopolítica que introdujo el colapso de la URSS desajustó toda la estructura productiva. El país había amoldado su economía a una expectativa de grandes avances pos-capitalistas en el mundo o por lo menos en la región.

Siempre se supo que un alcance efectivo del socialismo era imposible en una sola isla y por esta razón se intentaron altos de niveles de complementación con los socios del Este. Esa conexión fue combinada con la apuesta a una sucesión de victorias revolucionarias en América Latina.

Esa estrategia política explica la elevada especialización que desarrolló la isla en médicos, ingenieros, educadores y militares. En torno a esas actividades se construyeron los valores de una sociedad que ponderaba a los héroes en combate, a los brigadistas y a las misiones internacionalistas.

El legado de ese período se verifica en muchos planos. Cuba aportó sus métodos de alfabetización, medicina preventiva y preparación militar a numerosos países de Latinoamérica y África. Este acervo fue particularmente compartido con Angola y Nicaragua en los años 70-80, con Haití (durante el terremoto) y actualmente con Venezuela (intercambio de educadores por petrolero) o con Bolivia (médicos y cirugías de alta complejidad).

Otra prueba reciente de esta especialización cubana en acciones de socorro y solidaridad es el cuerpo de médicos enviados al África para lidiar con la epidemia de ébola. Nada menos que el New York Times dedicó un elogioso editorial a esta acción, contrastando los riesgos que asumen esos profesionales con la reticencia estadounidense a enviar misiones al lugar. Más chocante es la negativa de las compañías de seguros a cubrir el financiamiento de esas operaciones (New York Times, 2014).

Los ponderados médicos cubanos son un producto de la educación militante que la revolución introdujo para apuntalar la expansión internacional del socialismo. Cuando esa meta se frustró, el país debió afrontar la paradoja de contar con una población educada y con ambiciones del Primer Mundo, en una frágil economía del Tercer Mundo.

Una masa de trabajadores y profesionales con altos niveles calificación y conciencia laboral se desempeña en una isla con industrias y sectores agrícolas de baja productividad. Este divorcio entre el alto desarrollo cultural e intelectual de la sociedad y el estrechísimo basamento económico tiene incontables manifestaciones. Los receptores del turismo, por ejemplo, cuentan con mayor preparación profesional que el promedio de los visitantes.

Esta desconexión genera difíciles problemas para quienes no encuentran trabajo con remuneraciones acordes a su especialidad. Que un taxista o un camarero multipliquen con toda facilidad el ingreso de un ingeniero o un médico es la mayor evidencia de esa extraña situación (Padura, 2010, 2012).

En los últimos 20 años Cuba registró cambios radicales en su economía, que generaron un segundo tipo de problemas estructurales. El país sobrevivió aceptando el turismo, los convenios con empresas extranjeras y un doble mercado de divisas, que segmenta a la población entre receptores y huérfanos de las remesas.

La aparición de este importante flujo de divisas determinó una transformación económico-social muy significativa. El grueso de los dólares ingresados no es invertido. Se transfiere al consumo, produciendo una fractura en el poder de compra entre los sectores favorecidos o privados de esa moneda.

Algunos analistas describen cómo este doble mercado creó una importante estratificación social. Los marginados de ese circuito viven con presupuestos ajustados y se alimentan con comidas austeras. Los que tienen divisas pueden disponer de mejores vestimentas, computadoras o teléfonos celulares (Vandepitte, 2011).

Esta brecha surgió en 1993 con la implantación de un doble mercado que buscó paliar la falta de divisas. Ese impacto inequitativo fue atenuado con políticas impositivas. Para adaptar el ideal igualitario a la adversidad externa, el estado acotó con gravámenes la nueva desigualdad.

Un tercer problema de la economía cubana deriva de la errónea imitación del modelo ruso de estatización completa. La fascinación acrítica con la URSS condujo en los años 70 a una inoperante extensión del sector estatal, que impactó en forma muy negativa sobre la productividad agro-industrial. Esa oleada de estatizaciones anuló todos los pequeños comercios y fabricantes privados. En 1977 se eliminaron los últimos vestigios de las actividades por cuenta propia.

Esas medidas desconocieron que la transición al socialismo sólo es factible mediante un paulatino avance del plan sobre el mercado, en función de la eficiencia lograda por el sector estatal en comparación al privado. Cuba repitió la modalidad rusa de estatización integral, sin considerar la aplicación de las estrategias más moderadas que adoptaron Yugoslavia o Hungría.

Todos los intentos para subsanar los inconvenientes creados por la estatización completa fueron infructuosos. El trabajo voluntario, la zafra de 10 millones o la rectificación de fines de 80 sólo aportaron paliativos. Tampoco fueron escuchados los cuestionamientos expuestos en algunos organismos de la época como el CEA (Centro de Estudios sobre América). El principal efecto negativo de esa estatización fue el declive de la productividad y la dependencia que mantiene Cuba de la importación de alimentos.

Seguramente esta equivocación obedeció a problemas teóricos (incomprensión de la transición al socialismo) y a manejos burocráticos. Pero también es cierto que no resultaba fácil compatibilizar la prioridad asignada a la estrategia revolucionaria continental, con políticas contemplativas hacia el mercado. El primer objetivo requiere un nivel de idealismo, heroísmo y equidad que choca con la vida comercial. Para los revolucionarios nunca fue sencillo equilibrar el romanticismo con el realismo. Lenin y Trotsky enfrentaron problemas muy semejantes a fines de los años 20. (1)

Las reformas en curso

Para lidiar con este complejo escenario, el gobierno ha decidido ampliar la gravitación económica del mercado con el objetivo de favorecer la inversión. Después de muchas discusiones, y vacilaciones han comenzado a aplicarse las resoluciones discutidas desde el 2008 y sintetizadas en los lineamientos del 2011. Se relajan las restricciones vigentes para la pequeña actividad privada, se autoriza la creación de negocios y la contratación de empleados. También se anulará la libreta, habrá una paulatina liberalización de los precios y se buscará eliminar la existencia de dos monedas.

Las medidas incluyen una mayor autonomía en la gestión de las empresas estatales. Cada firma podrá manejar en forma descentralizada su presupuesto, adquirir insumos y vender productos en función de sus propios cálculos (PCC, 2011).

El objetivo inmediato es el ahorro de divisas. A diferencia de la ex URSS o China, Cuba no puede sobrevivir en la autarquía. Necesita dólares para adquirir combustibles e importar alimentos. Por esta razón se ha dispuesto reordenar las cuatro fuentes de ingreso de moneda dura: turismo, níquel, servicios profesionales y remesas.

Para reanimar la agricultura se entregarán tierras ociosas a la pequeña producción privada y a las cooperativas, buscando repetir la expansión que logró China en los años 80. Pero la isla no sólo enfrenta una escasa disponibilidad de tierras fértiles. También carga con un altísimo nivel de urbanización que dificulta los incentivos para trabajar en el sector rural.

El punto más conflictivo de las reformas es la introducción de un status de trabajadores “disponibles”, para todos los afectados por la reorganización de las empresas públicas. La falta de recursos obliga a transparentar la dura realidad de compañías deficitarias, que no pueden ser solventadas por el estado. Por esta razón se elimina el principio de garantía oficial del empleo. Se busca crear un nuevo segmento de ocupados en el sector privado y cooperativo, que absorba los recortes del trabajo estatal (Maiki, 2011).

El gobierno ha pospuesto reiteradamente decisiones que chocan con las aspiraciones de la revolución y con los valores pregonados durante décadas. Pero entiende que no le queda otro remedio. Las reformas pro-mercantiles son vistas como el único camino para superar el crítico estancamiento de la economía.

Estos cambios no implican por sí mismos un retorno al capitalismo. Este sistema presupone propiedad privada de las grandes empresas y bancos, formación de una clase dominante y generalización de la explotación. Las reformas no introducen ninguna de estas características. Amplían la gravitación de la gestión mercantil en el marco precedente. Se otorgan concesiones a la acumulación privada, con límites tendientes a evitar la restauración burguesa.

En los últimos años comenzaron a implementarse estos cambios. Se han dispuesto numerosas autorizaciones para la compra-venta de viviendas o automotores y se han distribuido parcelas cultivables. Aparecieron pequeños negocios (como los “paladares” de comidas) y numerosos emprendimientos comerciales.

Ya existe un clima de mayor actividad privada y se avizoran inversiones en el mejoramiento de las viviendas. La flexibilización introducida en este sector incluye restricciones a la propiedad de extranjeros y a la herencia, para evitar una corriente de compras desde Miami. Los principales convenios con empresas extranjeras están centrados en la renovación del Puerto de Mariel y en la construcción de una zona industrial en esa región.

Un punto crítico es la emigración de trabajadores calificados. Desde la eliminación de las trabas para viajar al exterior se ha registrado una fuerte corriente de salidas. Esta expatriación se verifica especialmente entre los graduados universitarios. Mientras no se genere trabajo para la masa de ingenieros, sociólogos o médicos será difícil frenar ese drenaje de materia gris.

La reorganización general del empleo ya comenzó con los 350.000 empleados que dieron el salto hacia los pequeños negocios. Los trabajadores por cuenta propia conforman una porción mínima (6%) de la fuerza laboral, pero podrían alcanzar un alto número en los próximos años.

El peligro de una gran oleada de corrupción junto a las reformas pro-mercado es una amenaza conocida. Hay más de 300 funcionarios enjuiciados o encarcelados por este motivo. Todos saben cómo esa enfermedad desangró a la ex URSS y afecta a China. Pero el principal desafío es acelerar el ritmo de crecimiento de una economía que no ha logrado expandirse a más del 2 o 3 % anual. Las inversiones son escasas y el financiamiento internacional no llega (Rodríguez, 2014).

Las reformas se desenvuelven hasta ahora en un marco semejante a la NEP ensayada en la URSS en los años 20 y en China en la era pre-Deng. No traspasan los límites compatibles con la continuidad de un proyecto socialista. La experiencia ha demostrado que el salto hacia el capitalismo no se produce por simple extensión del radio mercantil. Aparece cuando predomina el sector de la burocracia que favorece la reconversión de las elites en clases dominantes.

Lo ocurrido en la URSS demuestra que esa decisión política es el factor determinante del retorno al capitalismo. Las divisas para repetir este proceso de restauración no se encuentran en Cuba en manos de los funcionarios, sino entre los receptores de dólares. Pero los dirigentes definen cómo se utilizan esos recursos.

Cooperativistas y estatistas

La reforma se debate intensamente en la isla, desmintiendo la imagen de unanimidad o silencio que existe en el exterior. Todos los mitos sobre la ausencia de discusiones se basan en el desconocimiento de esas polémicas. Tres corrientes diferentes han cobrado forma en estos debates. Un planteo destaca la conveniencia de preservar la preeminencia del estado, otro promueve mayores mecanismos mercantiles y un enfoque autogestionario postula expandir las cooperativas.

La propia marcha de las reformas suscita también duros cuestionamientos al alcance previsto para el trabajo asalariado. Hay reclamos de establecer impuestos compensatorios y límites más precisos para esa contratación (Piñeiro Harnecker, 2010).

Otros señalamientos polemizan con medidas que ampliarían la desigualdad social (creación de campos de Golf, residencias exclusivas) y con iniciativas para permitir la adquisición de propiedades por parte de extranjeros (Campos, 2011).

Muchos cuestionamientos son formulados por los partidarios de reforzar las cooperativas. Promueven alentar las redes de almacenes en los barrios y reforzar las empresas de autogestión ya existentes (UBPC). Estiman que reavivará la economía sin fomentar el individualismo (Isa Conde, 2011).

Este modelo incentiva firmas auto-administradas que aprovechen el conocimiento de cada territorio y sector. Propone formas de control social por parte de los ciudadanos y los gobiernos locales sobre esos emprendimientos (Dacal Díaz, 2013).

Este enfoque se inspira en un balance crítico del ahogo burocrático sufrido por esas empresas. Recuerda que las UBPC enfrentaron trabas y tuvieron poca capacidad de decisión en los esquemas organizativos verticalistas del pasado (Miranda, 2011).

Con estos planteos se busca acotar el apetito por los beneficios que genera la reintroducción del mercado. Se defienden los valores socialistas, limitando la apertura a la iniciativa privada (Alonso, 2013).

Pero las cooperativas no resuelven por sí solas los cuellos de botella que afronta la economía. Aportan un complemento indispensable a las reformas introducidas para transformar las divisas atesoradas (o consumidas) en inversión. En el escenario actual, la creación de este sector de pequeña empresa privada es insoslayable. China puede aportar créditos y Venezuela petróleo, pero Cuba debe reciclar sus propias fuentes de ahorro hacia la actividad productiva.

Algunos cuestionamientos frontales a las reformas desde ópticas puramente estatistas presentan otro tono. Afirman que las transformaciones actuales abren el paso al capitalismo, repitiendo el giro que inicio Gorbachov con la Perestroika. Denuncian las “propuestas burguesas” de los documentos oficiales, atacan su contenido “anti-socialista” e impugnan su proximidad con el neoliberalismo (Fernández Blanco, 2011; Cobas Avivar, 2010).

Esta mirada retoma los viejos argumentos de la ortodoxia, sin explicar por qué razón la estatización completa afectó tan seriamente a la economía cubana. Supone que el colapso de la URSS obedeció a simples conspiraciones reaccionarias, omitiendo el rol asfixiante la burocracia y los privilegios que acumuló acallando el descontento popular. Con esa visión supone que Cuba puede congelar su situación actual, reciclando el estancamiento.

Este enfoque alerta contra peligros reales de desempleo y polarización social. Pero no aclara cómo se podría evitar la pauperización general reforzando un proceso de estatizaciones sin recursos. Es cierto que existe una posibilidad de gestación de clases dominantes con la malversación de los fondos estatales. Pero la única forma de contrarrestar ese escenario es ampliando el control popular.

La reintroducción del capitalismo no se consumará con el florecimiento de la pequeña propiedad. Ese fantasma sirvió en el pasado para reforzar comportamientos burocráticos y sofocar la iniciativa económica individual. No es cierto que la expansión del comercio derivará en la inmediata creación de grandes riquezas privadas.

Esa secuencia constituye ciertamente un riesgo, frente a un peligro mayor de colapso por simple languidecimiento. Cuba enfrenta alternativas de supervivencia que exigen optar por el mal menor.

Es puro fatalismo suponer que toda NEP desembocará en el capitalismo como ocurrió con la Perestroika. En el periodo que sucedió a muerte de Lenin el resultado fue completamente diferente. Se afianzó la colectivización forzosa y el estatismo coactivo. El desafío actual es evitar ambos desenlaces.

Los críticos afirman que las reformas son implementadas por una casta burocrática para perpetuar sus privilegios sacrificando la revolución. Pero no explican por qué razón no consumaron ese tránsito luego del colapso de la URSS. En ese momento tenían más argumentos que en la actualidad para abrazar la causa del capitalismo.

En los hechos este enfoque se limita a proponer alguna modalidad de planificación compulsiva, que en el mejor de los casos conduciría a recrear una situación semejante a la vigente en Corea del Norte. Cuba ha logrado evitar el encierro militar que padece ese país. El estatismo extremo aporta más problemas que soluciones a las disyuntivas que enfrenta el país.

Cuestionamientos dogmáticos

Una visión convergente con las críticas del estatismo extremo postulan los enfoques dogmáticos, que observan el curso actual de Cuba como una ratificación de la restauración capitalista (Petit, 2011).

Este diagnóstico no explicita los criterios que utiliza para caracterizar esa regresión y tampoco expone datos sobre ese proceso. Simplemente constata la existencia de ese retorno como un hecho que no exigiría mayores explicaciones. También sugiere que el imperialismo apuntala este proceso, como si la isla no padeciera un duro acoso estadounidense.

Esa mirada establece además una analogía con China, suponiendo que el curso capitalista pos-Deng se reproduce ahora en el Caribe. Con estas afirmaciones despacha el tema y sanciona el entierro de la revolución.

Otra caracterización inspirada en fundamentos parecidos ensaya argumentos más consistentes, polemizando con nuestra visión. Acepta distinguir períodos o modelos y evita enunciar la simple vigencia de un proceso restaurador. Toma en cuenta nuestra comparación con la NEP soviética y considera que presentamos un diagnóstico realista sobre los objetivos de las reformas pro-mercado.

Sin embargo estima que nuestra mirada es puramente economicista. Considera que introducimos comparaciones indebidas por la pérdida de una brújula política. Afirma que la NEP de Lenin podría coincidir con iniciativas semejantes en China o Cuba, pero estuvo inspirada en políticas revolucionarias ausentes en ambos países (Yunes, 2011).

Este enfoque valida a Lenin y desecha a Castro, a pesar de reconocer la existencia de orientaciones económicas parecidas. Justifica en el bolchevique lo que objeta en el guerrillero por un simple presupuesto previo. Una figura es endiosada y la otra descalificada, a pesar del rol equivalente que tuvieron en dos extraordinarias revoluciones socialistas del siglo XX. No se entiende por qué razón esa diferenciación invalidaría las semejanzas de programas económicos en coyunturas comparables.

Si la NEP rusa fue sólo meritoria por su bautismo leninista carece de relevancia como modelo para la transición socialista. Si por el contrario brinda pautas para combinar el plan con el mercado, es un esquema que puede ser valorado en distintas situaciones. Este segundo criterio permite entender su relativa aplicación en varios momentos de la URSS, China y Europa del Este. Evaluar esa instrumentación no implica recurrir a ninguna simplificación economicista.

Nuestro objetor denuncia a la burocracia como el principal enemigo de la revolución dentro de Cuba. Pero con esta genérica denominación no indica quiénes son exactamente esos conspiradores. Sugiere que la dirección castrista cumple ese rol de manera análoga a Gorbachov, como si la resistencia del “período especial” hubiera sido liderada por fantasmas.

El crítico denuncia a los funcionarios que acumulan el dinero que se utilizará en la reconversión capitalista. Nadie niega ese peligro. Pero de esa advertencia no se deduce la existencia de una ley de repetición histórica, que augura para Cuba el mismo destino seguido por la URSS.

Hay que presentar indicios del cuestionado enriquecimiento para evaluar el alcance de la involución denunciada. De lo contrario es puro prejuicio. En los últimos veinte años la dirección cubana dio muestras de ejemplaridad y austeridad y las principales manifestaciones de desigualdad involucraron más a los receptores de divisas que a los funcionarios.

Pero si todo el problema se redujera a señalar quién se enriquece, los dilemas de la economía cubana quedarían inmediatamente superados difundiendo ese listado. El mayor problema radica en definir una agenda: ¿Habría que prohibir el ingreso de divisas desde el exterior? ¿Convendría anular el turismo? ¿Se deberían cortar las inversiones extranjeras? ¿Habría que impedir el resurgimiento de la pequeña propiedad?

Frente a estos escabrosos problemas nuestros críticos optan por el silencio. Consideran que cualquier definición induce al “economicismo” y prefieren transitar por la nebulosa, olvidando que Cuba enfrenta dramáticas disyuntivas de subsistencia. De sus críticas a las reformas sólo se deduce la promoción de alguna modalidad de anulación total del mercado (como por ejemplo existió en Albania).

La otra opción sugerida es la convocatoria a una revolución mundial inmediata, que permitiría superar todos los dilemas del aislamiento construyendo el socialismo universal. Pero las propias dificultades que han enfrentado en la última centuria las corrientes dogmáticas para concretar esas victorias socialistas, ilustran la complejidad de ese camino.

Realismo y escepticismo

Los críticos depositan grandes expectativas en la democracia soviética para resolver las asfixias económicas cubanas. Resaltan la centralidad que le asignó Trotsky a este mecanismo, para superar los problemas de la economía rusa en los años 30.

Sin duda este aspecto es importante, pero al sobrevalorarlo se termina esperando resultados mágicos de su aplicación. La isla afronta embargos comerciales, provocaciones militares, penuria de aprovisionamientos, carencia de recursos y pérdidas de aliados estratégicos, que no desaparecen (ni se atenúan automáticamente) con mayores cuotas de democracia interna.

Trotsky era un político realista y nunca apostó al milagro de la democracia. Enfatizaba sus críticas a la contrarrevolución stalinista, pero enunció propuestas económicas muy precisas para Rusia. Se oponía a la estatización forzosa y proponía combinar el plan con el mercado en sintonía con la NEP. Ese esquema puede servir de antecedente a las reformas en curso en la isla (Trotsky, 1973; 1991: 55-72).

En el tema de la democracia hay que ser muy cuidadoso con las comparaciones. Trotsky confrontaba con Gulags y fusilamientos de bolcheviques que jamás existieron en Cuba. Al contrario, ese país fue el epicentro del proceso revolucionario con mayor nivel de democratización y participación popular del siglo XX. Logró consumar transformaciones sociales ciclópeas con un número reducido de pérdidas humanas. Además, mantuvo regímenes de excepción muy acotados en comparación a procesos semejantes, incluido el caso soviético de la era Lenin-Trotsky

Los dogmáticos ubican a las reformas cubanas pro-mercantiles dentro del paradigma ortodoxo neoliberal. Estiman que introducen un plan de ajuste, contrapuesto a la resistencia desarrollada durante el período especial (Yunes, 2010).

Lo más curioso de esta caracterización no es la ceguera frente al evidente abismo que separa a la política económica cubana de Thatcher, Merkel o Cavallo. Se presenta un contrapunto con lo realizado por el mismo gobierno en la década precedente. Los dirigentes que encabezaron una proeza de lucha contra el imperialismo, ahora implementarían las recetas de Washington. ¿Cómo se produjo semejante mutación?

La explicación dogmática habitual señala el “comportamiento bonapartista de Castro” frente a la “presión de las masas”. Pero resulta muy difícil encontrar alguna evidencia de esa relación, puesto que sobran los indicios opuestos de liderazgo oficial en la resistencia de los 90. Tampoco es fácil demostrar la existencia de rechazo popular a la posterior introducción de las reformas.

Los críticos navegan en una maraña de contradicciones. Cuestionan la baja productividad de la economía, pero sugieren encierros que acentuarían esa adversidad. Rechazan el aislamiento, pero objetan la alianza de supervivencia que estableció Cuba en el pasado con la URSS. Pronostican el fracaso de reformas económicas que recién comienzan, sin explicar por qué razón las previsiones de colapso cubano fallaron en los últimas dos décadas. Con ese tipo de miradas no se puede calibrar la excepcional epopeya cubana de los últimos 50 años.

En otros sectores del progresismo hay mayor cautela con los pronósticos, escasa preocupación por la naturaleza social del régimen y gran escepticismo sobre el futuro. Suelen remarcar el peso de la represión, el declive de la utopía libertaria y la consolidación de un sistema político autoritario (Stefanoni, 2013).

Pero olvidan que en las terribles condiciones de hostigamiento que ha padecido la isla se pudo concretar una revolución con inéditos grados de libertad. Este nivel de tolerancia no sólo superó los precedentes de Rusia o China, sino también al grueso de las experiencias nacionalistas radicales. El trasfondo del problema es la legitimidad de cualquier revolución y sus protecciones defensivas.

No es muy sensato suponer que los logros en la isla se habrían podido obtener sin sufrimientos, sacrificios y errores. La valoración de la revolución es particularmente importante en un momento de tantas presiones para convertir a Cuba en un “un país normal”. Con ese engañoso estandarte se puede enterrar todo lo construido en medio siglo y abrir las puertas para recrear la desigualdad y criminalidad predominantes en América Latina .

Oportunidades y expectativas

Algunos analistas registraron en los últimos años la existencia de un clima de entusiasmo con los cambios en curso. Destacan que Cuba vive una primavera que rompe con el inmovilismo (Burbach, 2013). Otros partícipes más directos de este proceso resaltan el impacto positivo del curso actual, pero advierten la necesidad de adoptar iniciativas de mayor democratización, como la reforma del sistema electoral y el acceso irrestricto a Internet (Campos, 2011).

En esta misma evaluación se inscriben las propuestas de nuevos esquemas de difusión de la información y control popular sobre la estructura estatal. Se remarca la tardanza en implementar los cambios y también la insensibilidad frente a las críticas (Dacal, 2013).

Esos desaciertos tuvieron negativas consecuencias en el pasado. El entusiasmo por un cambio no dura eternamente. Conviene recordar todas las oportunidades de renovación del socialismo que se perdieron en los países del Este. La frustración que siguió a la Primavera de Praga desmoralizó a toda una generación y facilitó la posterior restauración del capitalismo.

La apatía es el principal peligro en una sociedad que pasó la prueba del período especial, pero debe cicatrizar las heridas que dejó ese trauma. En la coyuntura actual hay que lidiar con la desesperanza que genera la necesidad del cambio y la preocupación por sus consecuencias. El giro hacia el mercado implica la adopción de medidas que muy pocos desean y todos comprenden (Guanche, 2011).

Involucrar a los ciudadanos en el manejo directo de su futuro es el principal antídoto contra los peligros de las reformas. Este propósito puede lograrse apuntalando la democracia socialista. La vitalidad de este sistema es un remedio efectivo contra la apatía. Lo ocurrido en la URSS debe servir de contra-ejemplo. Como la población se consideraba ajena al régimen político se mantuvo al margen de los cambios que restauraron el capitalismo.

Cuba cuenta con niveles de democracia real superiores a cualquier plutocracia capitalista. Sus líderes no son elegidos por una elite de banqueros e industriales, ni surgen de la cosmética publicitaria que construyen los medios de comunicación. Tampoco rige el terror contra la población o la intimidación que impera en varios regímenes policíacos de Centroamérica. Pero existen incontables manifestaciones de insuficiencia de la democracia en el sistema político y la prensa. Las reformas son la oportunidad para corregir esas deficiencias.

Si los cambios económicos logran combinar acertadamente las cooperativas, la pequeña propiedad y la primacía estatal, la recuperación de la economía renovará el optimismo. Las transformaciones productivas y comerciales podrían generar mejoras visibles en el nivel de vida de la población. El gran desafío es motorizar esos avances con el mercado, impidiendo al mismo tiempo la restauración del capitalismo.

La clave inmediata para sortear ese peligro es limitar la desigualdad social, mediante el mantenimiento de sistemas educativos y sanitarios públicos y únicos. La ejemplaridad de los dirigentes, junto a este soporte permitirá superar la nueva encrucijada que afronta el país.

El pueblo cubano ha demostrado una extraordinaria capacidad para sobreponerse a las dificultades retomando la confianza en la revolución. Es el país que exige mayor cautela a la hora de formular pronósticos. Muchas veces se dijo que no soportarían el bloqueo, las invasiones, las penurias o el aislamiento y siempre salieron airosos. Seguramente volverán a ganar la partida.

Claudio Katz es economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro de Economistas de Izquierda.

Nota:
1) Nuestra visión sobre este tema en: Katz, (2006: 113-157).

Referencias:
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-Borón, Atilio, (2014), “Padura en Buenos Aires”, Rebelión, 6/05.
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-Campos, Pedro, (2011), “Una batalla estratégica en el seno de la Revolución, por el futuro del socialismo”, enlacesocialista.org.mx, 06/03.
-Cobas Avivar, Roberto, (2010), “La patria es ara, no pedestal”, kaosenlared.net, 28/9.
-Dacal Díaz, Ariel, (2013), “Apuntes para preguntarle al contexto”, 1er Encuentro de Psicología Social y Comunitaria, La Habana 4-6.
-Fernández Blanco, Roberto, (2011), “Consideraciones acerca del carácter burgués del Proyecto de lineamientos”, www.penultimosdias.com, 10/2.
-Guanche, Julio Cesar, (2011), “Cuba: Los distintos grupos sociales se enfrentan a los cambios en condiciones desiguales”, www.Kaosenlared, 14/6.
-Isa Conde, Narciso, “Transición del socialismo de estado al nuevo socialismo: el caso cubano”, old.kaosenlared.net, 6-4.
-Katz, Claudio, (2006), El porvenir del socialismo, Edición venezolana: Monte Ávila, Caracas.
-Lamrani, Salim, (2014), “Banco Mundial diz que Cuba tem o melhor sistema educativo”, www.brasildefato, 4/9.
-Maiki, Jorge, (2011), “Los retos de Cuba hoy”, postaportenia.blogspot.com /25/02.
-Miranda, Lorenzo Humberto, (2011), “Revolución, autogestión y cooperativas. Una visión desde la presente perspectiva cubana”, www.rebelion.org, 30/07.
-Morris, Emily, (2014), “Unexpeted Cuba”, New Left Review, 88, July- August.
-Navarro, Vicenç, (2014), “¿Ha fracasado el socialismo?”, www.attac.es, 13/9.
-New York Times, (2014), “La impresionante contribución de Cuba en la lucha contra el Ebola”, www.nytimes, 20-10.
-Padura Leonardo, (2012), “Eppur si mouve en Cuba”, Nueva Sociedad, 242, noviembre-diciembre.
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Entrevista a Guillermo Almeyra: El gobierno del PRI está haciendo una campaña que pone en peligro todos los derechos democráticos

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)

M.H.: Le había propuesto que continuáramos con el tema de México, ante la situación política y social que ha generado la desaparición de los 43 estudiantes en el estado de Guerrero, impensada hace 2 o 3 meses para la nación mexicana. Ahora bien, el sábado 22 se conocieron declaraciones respecto de que Enrique Peña Nieto haría un anuncio importante esta semana en medio de la crisis que vive el país, y en este sentido asomó la idea de una reforma al estado de derecho, por lo menos eso es lo que señaló el secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio que no dio demasiados detalles pero sí indicó que serán decisiones para modificar donde exista debilidad en el Estado mexicano y particularmente en los municipios. ¿Tiene alguna información al respecto?

G.A.: No en particular, lo que sí es evidente y que vengo marcando hace meses, es que tienen que ir a un endurecimiento marcado de la intervención represiva y para eso tienen que armarse de supuestas coberturas legales, tienen que modificar un montón de cosas, el hábeas corpus, que allá se llama recurso de amparo, tienen que eliminar toda una serie de cosas legalmente para poder decir que están en la legalidad.

M.H.: He visto que este Secretario de gobernación, Osorio, también ha señalado que quienes no hayan tenido nada que ver con los hechos de violencia el pasado 20 de noviembre en el Zócalo, no tienen de qué preocuparse, pero sí quienes hayan participado en las agresiones en contra de policías federales y del Distrito Federal.

G.A.: Si, es muy fácil, la policía agrede a una manifestación pacífica, la inmensa mayoría de la gente reacciona como puede, golpeándoles los escudos, tirándoles lo que encuentran. La policía organiza una provocación, un grupito de 3 o 4 tipos enmascarados en algún lugar y en otro, que ya venían con molotovs, los atacan y hacen redadas indiscriminadas donde se han llevado incluso un estudiante del Doctorado de Arte de nacionalidad chilena, con el resultado que tuvo que ir el Ministro de Relaciones Exteriores de México hasta Chile para explicarse con la familia y con el gobierno chileno y tratar de enmendar el terrible error.
Recurrieron al montaje de un caso supuestamente terrorista, por ejemplo, el de este estudiante chileno que estaba simplemente al lado de su bicicleta cuando se lo llevaron, lo acusaron de intento de homicidio, de motín, de terrorista, cosas insostenibles. Entonces justifican y organizan las provocaciones. La última manifestación, la del 20 de noviembre, fue absolutamente pacífica, la gente iba en masa protestando, pero llevaban chicos, incluso iban viejos. Fue la policía la que provocó por orden del gobierno federal.
Entonces, hay una represión que tiene que recrudecer, no pueden enfrentar a una situación de protesta general de la parte más activa de la sociedad sin recurrir a la represión masiva, tratando incluso de amedrentar a los extranjeros con esta medida xenófoba que toman diciéndoles “a vos también te va a venir” y de amedrentar a los estudiantes para que no participen.
Hay un ambiente que se ve en la Cámara de diputados, los del PRI gritan como fascistas, echándole la culpa de todo a la oposición que por otra parte les ha sido servil apoyando todo lo que ellos querían, los acusan de terroristas, entonces simplemente la oposición legal es considerada terrorista, están haciendo una campaña que pone en peligro todos los derechos democráticos, de manifestación, de difusión de ideas, derechos para escribir, todo.

M.H.: En este contexto, ¿qué puede pasar con esta tregua de 6 días que dieron los estudiantes para que el mandatario Peña Nieto presente su renuncia al cargo?

G.A.: Es muy difícil que renuncie, porque depende del visto bueno de Estados Unidos a un recambio, y no lo tienen. Ese recambio sería legal, sería la presidencia del Parlamento la que aseguraría el recambio y convocaría a elecciones, pero sería más de lo mismo y la gente no lo aceptaría, entonces no es conveniente para Estados Unidos en este momento.
La otra vía más lógica es la del aumento de la represión, porque Peña Nieto es simplemente un muñeco, representa al sector dominante que son las transnacionales porque no hay capital mexicano y esos no ven oportuno en este momento hacerlo renunciar.
Por otra parte, Peña Nieto no tiene en frente una alternativa, la movilización es muy importante pero no tiene dirección ni objetivos concretos fuera de la renuncia de Peña Nieto y en ese caso no tienen quién dirija ese proceso, entonces lo más probable es un aumento de la represión.

México es un Estado en descomposición que parece la China de los años 20/30, con señores de la guerra y delincuentes armados

M.H.: En este contexto se conocieron declaraciones del presidente uruguayo Mujica, quien señaló a México como un “Estado fallido” y luego se desdijo.

G.A.: Mujica es un tipo honesto y dijo lo que pensaba, después tuvo que desdecirse porque le dijeron que se pasó, pero realmente México ha dejado de ser un estado independiente y soberano, yo lo he escrito muchas veces también, no tiene monopolio de la violencia legítima, por un lado, están los narcos armados y, por el otro, están creciendo los grupos de autodefensa y las policías comunitarias que no reconocen la autoridad del Estado y que aplican su propia justicia. No tiene apoyo, sino el consenso pasivo de un sector mayoritario todavía, pero por atraso o por despolitización. No tiene un control de la economía porque pasó a ser todo de las transnacionales, desde la agricultura, importa la mayoría de sus alimentos, el petróleo que exporta es exclusivamente y al precio fijado por Estados Unidos. No tiene nada, no tiene ninguna de las características de un Estado, es más, el Pentágono dice que México es controlado por el Tercer Cuerpo del Ejército de Estados Unidos, que controla toda Centroamérica hasta Colombia. México forma parte de eso y hay policías y soldados de Estados Unidos, disfrazados, pero que están ahí permanentemente. Entonces, es un Estado en descomposición que parece la China de los años 20/30, con los señores de la guerra y los delincuentes armados.

M.H.: Ya que mencionamos al presidente Mujica, este domingo hay segunda vuelta en Uruguay

G.A.: Yo creo que va a ganar Tabaré Vázquez, a pesar que no entusiasma mucho porque es un hombre muy ligado a Estados Unidos, muy conservador en todo terreno y va a representar un viraje hacia la derecha dentro del Frente Amplio, de todas maneras la alianza entre colorados y blancos está todavía más a la derecha, así que va a ganar e incluso la participación de la población en la votación va a ser muy alta.

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Colombia: “Nosotros soldados no valemos nada”

Dick Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

La liberación de Paulo César Rivera y Jonathan Andrés Díaz por parte de las FARC y las declaraciones duras de los soldados liberados sacude a la cúpula militar.


Foto: Guerrilleros, miembros de la Cruz Roja Internacional y representantes de los países garantes en el lugar por la entrega guerrillera de sus dos militares en el departamento de Arauca. / Autora foto: Viviana Fernández, FARC-EP.

Mientras el general hace pocos minutos se despidió de la institución castrense después 33 años de servicio, los dos soldados profesionales Paulo César Rivera y Jonathan Andrés Díaz, también capturados en combate en el departamento de Arauca, envían a sus propios hermanos de armas un mensaje “que miren, que piensen, que por favor abran los ojos y miren como nosotros soldados no valemos nada”.

El reportaje exclusivo y polémico hecha por la reportera guerrillera Viviana Fernández, integrante de la Delegación de las FARC-EP en La Habana, es como un combo de dinamita política.



Ella estuvo presente cuando el Frente de las FARC, que había capturado a los dos soldados profesionales en un combate con la contraguerrilla hace tres semanas, fueron entregados por la guerrilla a la Cruz Roja Internacional y los representantes de los países garantes del proceso de paz, Noruega y Cuba. En el mismo viaje, que partió de La Habana, participó también el comandante guerrillero Carlos Antonio Lozada, integrante también de la Mesa del Diálogo de Paz en La Habana.


Foto: Ante la población civil habló el comandante guerrillero Carlos Antonio Lozada, integrante de la Delegación y del Secretariado de las FARC. / Autora foto: Viviana Fernández, FARC-EP.

“Ni una sola mala palabra”

Fue el día 25 de Noviembre cuando fueron liberados los dos soldados profesionales Paulo César Rivera y Jonathan Andrés Díaz. Viviana Fernández entrevistó, con el permiso de los dos soldados, a los dos prisioneros de guerra. Las declaraciones no han caído bien en la cúpula militar y aún menos en los sectores oficialistas de los medios de comunicación colombianos. Inmediatamente comenzaron a cuestionar la veracidad de las declaraciones hechas por los dos soldados.

Por supuesto que ellos se encontraban en calidad de prisioneros y es lógico de cuestionar una entrevista con tal carácter porque no está hecha bajo una situación normal.

Cuando te capturaron ¿cómo te trataron?

- Bien. Ni una sola mala palabra, nada, nada. Ellos donde llegaron me ofrecieron agua. De lo que comieron me daban a mí primero. El trato fue muy excelente, muy bueno.


Autora foto: Viviana Fernández, FARC-EP.

Son las palabras de Jonathan Andrés Díaz Franco, de 23 años. Su compañero Paulo César Rivera, de 24 años, pertenecen a la Contraguerrilla colombiana, es decir soldados de profesión. Sus mandos constantemente insisten que la guerrilla tortura, mata y desaparece a los militares o policías capturados en combate.

- Ahora vemos las cosas de otra manera. Buen trato. (Han sido) 15, 16 días y no me he sentido como prisionero de guerra, dice Paulo César Rivera de 24 años.


Autora foto: Viviana Fernández, FARC-EP.

El desempleo en Colombia y la guerra como salario

A la pregunta a Jonathan ¿por qué se hizo soldado profesional? éste responde:

- Por el desempleo que hay en Colombia. Ahí tenía un sueldo, . . . un sueldito y pues tenía como ayudar a mi abuela, mi hermano.

La misma circunstancia social y económica tiene Paulo:

- Encontré una forma de vida, de ayudar a mi familia, a sacarla adelante. Mi papá es campesino vive en el campo, cultiva y mamá es costurera. Sabemos que el ejército es una empresa. . . como le diría. . . que más oportunidades tiene. Por qué trabajo (civiles) casi no hay. Algunos nos toca. . .

Sobre la experiencia de convivir 16 días con los guerrilleros, Jonathan expresa sin vacilación:

- Todos somos campesinos y humildes. Muchos de nosotros estamos aquí (en el ejército) obligados, o sea por el desempleo.


Foto: Guerrilleros y soldados de la misma clase social pero la diferencia es ¿al servicio a quién? / Autora foto: Viviana Fernández, FARC-EP.

Niegan de haber sido secuestrado

Cuando fueron tomados prisioneros de guerra después el combate hace más de tres semanas, los medios oficialistas inmediatamente tildaron la retención como “secuestro”. Pero ni Paulo ni Jonathan están de acuerdo con esa expresión:

- Anteriormente consideraba secuestrado.

¿Por qué?

- Pues, es lo que uno aprende. Pero cuando uno está acá es diferente. Secuestro es cuando es con plata.

Jonathan:

- Prisionero, porque nos cogieron en combate, no cuando fue “recochando” (en colombiano: pasarla muy bueno, sin cohibirse, sólo dejarse llevar) ni en la casa sino fue en combate. ¡Retiran las tropas y brindan la seguridad para nosotros porque de momento. . . En el primer momento me iban a soltar pero eso era bombardeo por ahí por allá, que los Black&Hawks, que las operaciones. . . Que no se monte en una película, que no es verdad, porque de pronto les vamos a rescatar en sangre y fuego. Pero en sangre y fuego es matar a mí mismo, matarnos a nosotros los soldados que estemos ahí. . . El cese bilateral de fuego es mejor, hasta la paz ya. . . que acabamos esa violencia.

“Estuvo muy bien que él estuviera ahí”, el General

Las declaraciones sobre la captura del general Rubén Darío Alzate es también de la misma dinamita política:

- Por una parte bien para que él se dé cuenta, porque ellos son los que mandan a uno, no es como ellos piensan, que la guerrilla no es una banda criminal o sangrientos, nada. Es mejor que. . . estuvo muy bien, estuvo muy bien, sí que él estuviera ahí que viera con sus propios ojos, si viviera en el momento. Por qué el algo que nunca se ve, siempre eran los soldados, entonces cuando ellos ven salir a uno habla bien de la guerrilla entonces (dicen) métele psicología, psicología. Pero ahí esta él, de que en verdad hable y ojala que le dejen de hablar a la luz pública lo que verdaderamente (es) la guerrilla y como lo tratan.


Foto: Los guerrilleros de las FARC en espera de la retirada del lugar para la entrega. / Autora foto: Viviana Fernández, FARC-EP.

- Ahí es donde yo más mando un mensaje a todos los soldados que miren, que piensen, que por favor abran los ojos y miren como nosotros soldados no valemos nada, no valemos nada al presidente, supuestamente presidente de la paz que gobierna, que la población manda arriba para que la paz, pero nosotros no valemos nada. Por qué si no hubieran agarrado al general, nosotros estuviéramos acá, no hubieran hecho nada de la liberación y esto. Eso me dio más tristeza del presidente.

Cuando se escribe esto, el General Alzate ha renunciado su cargo. Sin duda los dos soldados liberados serán objetos por un “tratamiento especial” por sus declaraciones y crítica a la forma que se esta llevando la guerra en medio del proceso de paz. Son los hijos más humildes de Colombia que son “carne de cañón” en esta guerra. Después de la entrevista con los dos, no cabe duda de eso.

Entrevista y filmación hecha por Viviana Fernández, integrante de la Delegación de las FARC-EP en La Habana.
Dick Emanuelsson es sub director ANNCOL.

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"Es una política para destruir la escuela pública y avanzar en la mercantilización de la educación"

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Guillermo Sánchez Porta, de Docentes en Marcha, nos brinda -reflexivamente- un balance de las políticas educativas K y su mayor cómplice: la burocracia de CTERA.



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¿Discursos progresistas?

Miguel Andrés Brenner (especial para ARGENPRESS.info)

El término “progresista” adolece de ambigüedad. Diversos sectores de las llamadas derechas y de las llamadas izquierdas utilizan los mismos conceptos o discursos cualificados de “progresismo”. Tal confusión ideológica es funcional al poder hegemónico.

Introducción

“Paulo Freire acuña el término de educación bancaria para describir el sistema alienante de educación, donde el adulto impone su mirada, sus conocimientos, su visión del mundo. Freire propone una pedagogía que se centre en la vida del sujeto, aprender de las experiencias, de nuestras historias personales, desarrollando una pedagogía de la liberación donde los actores son responsables de su propio ser y guías de su propio destino.” De la pg. web de la película “La educación prohibida”, auspiciada y financiada por la ONG ASHOKA Argentina (1) (cuyos sostenedores en Argentina son: Acíndar, Banco Hipotecario, Bayer, BMW, Embajada de los Estados Unidos, Diario La Nación, HSBC, Laboratorio Boehringer, Johnson, Universidad de San Andrés, Wal Mart, Wester Union, etc.)

Es decir, apreciamos como la derecha utiliza los textos freireanos fuera de la significación del propio Freire, descontextualizados.

Problemática

Así como sectores de derecha se apropian, engañosamente, de conceptos liberadores, sectores de izquierda se apropian y hacen suyas categorías de la derecha, provocativas, seductoras, hasta impactantes, pero ideológicas, falsa conciencia, conducentes a la opresión económica, política, social.

Las funciones del lenguaje son conocer, comunicar, posicionarse políticamente. De ahí la importancia de las políticas discursivas y/o conceptuales.

El neoliberalismo capitalista es muy fuerte. Nos ha insertado una especie de clichés conceptuales en nuestras mentes, con la finalidad de conocer, comunicarnos y posicionarnos políticamente de una manera y no de otra.

Con el apoyo de los Estados Unidos y otros (caso ASHOKA), Paulo Freire puede ser bandera explicativa de la derecha, pero también en boca de sectores de izquierda podemos escuchar términos originados subrepticiamente en la ideología neoliberal/capitalista, por ejemplo: igualdad, equidad, inclusión educativa, etc. Veamos, al respecto, tres conceptos según sus modos binarios igualdad/desigualdad, equidad/inequidad, inclusión/exclusión:

Igualdad/desigualdad

En el ámbito jurídico burgués todos tenemos los mismos derechos, somos iguales ante la ley. Juancito, de 9 años, que vive cartoneando desde la basura de la ciudad, ¿es igual o es desigual ante la ley? Ni lo uno ni lo otro. El derecho civil es para los que hacen contratos y manejan dinero y Juancito no tiene dinero para eso, el derecho penal es para los pobres y no delinquió, en tanto los derechos universales son para los no pobres. Mientras saca cartones de los basureros, le recito a Juancito los Derechos Universales del Niño: ¿me entenderá? También recito, a quienes comercializan alimentos, los Derechos Universales del Niño a la alimentación: ¿me entenderán, por ejemplo, las pocas grandes cadenas de hipermercados? ¿No pasará, quizá, la cosa, por otro lado: que Juancito viva en una familia donde aprenda que el pan es fruto del trabajo digno de sus padres? ¿Pasa la cosa por la igualdad o el derecho?, ¿o por la lucha organizada contra la injusticia? Además, ¿por qué todos tendríamos que ser “iguales” en una época supuestamente en que se valora la “diferencia”? Es que el concepto igualdad proviene de la democracia liberal, donde cada individuo es igual al otro, tanto para hacer un contrato como para votar. Pero, hete aquí que el “individuo” no existe, es un recorte arbitrario de la realidad, como si yo cortara mi mano y dijera “esta, mi mano, soy yo” (ustedes hasta podrían decirme que el ejemplo es sanguinario). Veamos. Juancito es Juancito porque vive en una comunidad, pertenece a una clase social, a un pueblo. Con la noción individuo/igualdad se niegan las clases sociales producto de la injusticia u opresión, se niegan las comunidades de víctimas, se niegan los pueblos. ¿Quién sería “igual” a quién: un individuo a otro?, el individuo de por sí no existe, es un invento liberal, y la misma “igualdad” es una abstracción ahistórica.

Equidad/inequidad

En los discursos, equidad (2) ha tendido a reemplazar el término justicia. Aequitas: simetría o imparcialidad. Simetría: correspondencia exacta en forma, tamaño y posición de las partes de un todo, es decir, “equilibrio”. ¿Y cómo se logra el equilibro?: mediante políticas de compensación, dar más al que menos tiene, pero sin modificar las condiciones estructurales de injusticia. A ello en la Ley Federal de Educación de 1993 se llamaba “asistencia”, desde la Ley de Educación de 2006 se lo denomina “políticas socioeducativas”.

Inclusión/exclusión. En un documento de la UNESCO (2003) se afirma que “la marginación es una amenaza para la sociedad”. “Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el mundo hoy día es el número cada vez mayor de personas que están excluidas de una participación positiva en la vida económica, social, política y cultural de sus comunidades. Una sociedad así no es ni eficaz ni segura.” ¿Y qué significa inclusión/exclusión? El que está dentro está dentro porque está dentro, el que está fuera está fuera porque está fuera, pero sin ninguna mirada dialéctica, lo uno no sería consecuencia de lo otro, para así dentro de un movimiento de lucha poder superarse la instancia inclusión/exclusión. La solución sería “meter adentro”, incluir, sin embargo, cuando “meto” también “saco”, la inclusión excluye.

Pareciera ser el triunfo del actual capitalismo sin opción alternativa, debilitando la esperanza, cerrando el futuro a una posibilidad más humana. En este contexto, sin horizonte promisorio, se inventa el término “inclusión-exclusión”. ¿Cuál su significado? Reitero, y no a la manera de un pueril juego de palabras: lo que está dentro está dentro porque está dentro, lo que está fuera está fuera porque está fuera. Incluir: meter dentro. Excluir: sacar afuera. Hilemos ahora fino: el paradigma de interpretación…

• se subsume la realidad a un espacio (dentro o fuera), se espacializa la vida humana,

• de esa manera niega el tiempo y, en particular, un futuro alternativo más humano en razón de esa negación,

• niega relaciones contradictorias en las que una es consecuencia de otra, la exclusión es negada como consecuencia de la inclusión, se niega que la inclusión produce exclusión,

• otro ejemplo y desde otro lugar puede señalarse con el tan arbitrario concepto “línea de la pobreza”, donde quien está arriba está arriba porque está arriba y quien está abajo está abajo porque está abajo, sin interpretar la desposesión a partir de relaciones contradictorias que pueden ser superadas en la historia, en el tiempo,

• con más ejemplos de espacialización: “espacio público, curricular, de reflexión, colonial, multicultural…”, “líneas de fuga, de interpretación…”, “cartografía…”, “diagramas…”, “redes…”, “perspectiva de…”, “inscripción en…”, “mapas…”, “observatorio de…”, “deriva…”, “territorio o territorialidad”, “pliegues”, “borradura”, “tejido…”, “lazos…”, “textura”, “hilos…”, “escena o escenario”, “flujos”, “fluido”, “trazados”, “trayecto o trayectoria”, “declive”, “dilución”, “rizoma” (3), “nodos”, “puntos”, etc.

Reiterando, en esas categoría no cabe la contradicción, no cabe el futuro, imaginar lo utópico, y se instituye un paradigma de interpretación “naturalizado”, amén de “seductor” por su esteticismo terminológico.

Existen otros conceptos engañosos, aquí solo menciono uno más: “saberes socialmente productivos” -SSP- que, pretendidamente, superarían al de “competencias educativas”. Desde aquí, pueden formularse algunas preguntas: ¿es que los saberes son únicos, no críticamente considerados?, ¿lo social es homogéneo, no contradictorio?, ¿productivos para quién y contra quién? Adriana Puiggrós afirma lo siguiente. “En la escuela circulaban saberes socialmente productivos, es decir, vinculados a las prácticas laborales, organizativas, recreativas, etc., en las que se ponían en juego las relaciones económicas, sociales, barriales y regionales. Estos saberes fueron potenciando la tarea alfabetizadora de la escuela, no sin tensiones, pero cooperativamente. Lamentablemente la sociedad argentina ha ido perdiendo estos saberes… A la vez que la escuela no ha sido capaz de pensar prospectivamente el actual escenario de desarticulación entre ambos mundos. Es imperativo, entonces, volver a articular estos espacios alfabetizadores mediante puentes entre la cultura letrada y los saberes de la sociedad civil.” (4) Analicemos sus conceptos: a) circular, según la Real Academia Española, ir y venir o andar, moverse en derredor, es decir, su criterio resulta “espacial”; b) tiempo atrás en la escuela “circulaban” esos saberes cooperativamente entre los diferentes sectores sociales, aún con tensiones, pero conciliando capital y trabajo; c) la sociedad argentina “ha perdido” esos saberes, la sociedad es vista como una especie de homogéneo, y dicha pérdida sería lamentable, habría que recuperar o restituir lo perdido (5); d) mientras tanto, la escuela es la “culpable” por no haber sido capaz de pensar esa desarticulación; e) hay que volver a articular esos espacios alfabetizadores entre la cultura académica y los saberes de la sociedad civil (y al respecto dos cuestiones: 1) no señala la autora quién es el responsable de esa articulación, 2) ¿qué desea significar con “sociedad civil”, en virtud que también infinidad de ONGs asociadas a entidades financieras internacionales o empresas con matriz especulativa se signan, también, como “sociedad civil”?). Y un interrogante más: ¿o será que en un “antes” los docentes conocían esos SSP y les resultaba más fácil el enseñarlos, mientras que en un “ahora” serían ignorantes de ciertas ideas que se “bajan” desde el ejercicio de un poder académico progresista? Como puede estimarse, las argumentaciones son engañosas o demasiado pueriles, o ambas a la vez.

¿Qué hacer?

Importa desocultar contenidos ideológicos que sobreabundan en los discursos llamados “progresistas” en educación.

De ahí que, en tal sentido, tanto la Academia y el sindicalismo debieran tener un papel predominante.

Sin embargo, tendencialmente:

a) La Academia tiende a mimetizarse con el poder del Estado, y desde el aval de ese Estado, produce contenidos pedagógicos funcionales al capitalismo vigente. La Academia abandona al docente en el aula, juega contra el docente.

b) El sindicalismo, salvo excepciones, no considera lo pedagógico/político como núcleo de las condiciones laborales del docente y de su lucha (6). El sindicalismo también abandona al docente en el aula, juega contra el docente.

Es un problema a visibilizar.

Por favor, necesitamos una academia y un sindicalismo que no acepten contenidos pedagógicos que meramente nos “bajen”.

Al hacer alianza con algún Estado, difundiendo y “bajando” líneas pedagógicas, en tanto las políticas oficiales carezcan de un perfil liberador, quienes producen pedagogía se mimetizan con la opresión. Además, una filosofía pedagógica liberadora nada tiene que ver con “bajar líneas”. Ello es totalmente antifreireano.

Aludiendo a Paulo Freire y a la educación popular, nos recuerda lo que ya Carlos Marx dijo: “Eso de ‘educación popular a cargo del Estado’ es absolutamente inadmisible. ¡Una cosa es determinar, por medio de una ley general, los recursos de las escuelas públicas, las condiciones de capacidad del personal docente, las materias de enseñanza, etc., y… velar por el cumplimiento de estas prescripciones legales mediante inspectores del Estado, y otra cosa completamente distinta es nombrar al Estado educador del pueblo! Lo que hay que hacer es más bien substraer la escuela a toda influencia por parte del gobierno...”, “…es, por el contrario, el Estado el que necesita recibir del pueblo una educación muy severa.” (7)

Notas:
1) http://argentina.ashoka.org/ashoka-argentina-suma-tres-nuevos-emprendedores-su-red y http://argentina.ashoka.org/aliados (consulta: 12/09/2014)
2) Hay discusiones académicas acerca de si “equidad”, en las últimas décadas, se origina en las teorías de John Rawls -de cúneo moral y político/jurídico- o en el posicionamiento economicista del Banco Mundial y de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), cuestión que aquí no detallaré. Sin embargo, de manera muy breve, considero hay una continuidad por coincidir ambos marcos teóricos en criterios netamente liberales, aunque desde perspectivas diferentes. Valga aclarar que mientras Juan Carlos Tedesco fue Director de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC), UNESCO, con sede en Santiago de Chile, la CEPAL y la OREALC (1992) publicaron conjuntamente “Educación y conocimiento: eje de la transformación productiva con equidad”, digamos, especie de matriz de las ideas neoliberales (brutalmente economicistas) en educación. http://www.cepal.org/cgi-bin/getProd.asp?xml=/publicaciones/xml/0/4680/P4680.xml&xsl=/tpl/p9f.xsl&base=/tpl/top-bottom.xsl (consulta: 12/07/2000)
3) Deleuze, Gilles & Guattari, Félix (1997). Mil Mesetas. Capitalismo y esquizofrenia. Valencia: Pre-Textos. “…el rizoma sólo está hecho de líneas: líneas de segmentaridad…también líneas de fuga o de desterritorialización….” “…el rizoma está relacionado con un mapa… con múltiples entradas y salidas, con sus líneas de fuga…” Pg. 25.
4) Fuente: Revista 2010, Nro. 20, setiembre 2008. http://www.revista2010.com.ar/edicionesanteriores/20-politicanacional/septiembre20avance2010politicanacional.html (consulta: 15/05/2013) /subrayado nuestro/
5) Ciertamente, durante la dictadura genocida cívico/militar con apoyo de la potencia del Norte y del peronismo menemista, se debilitaron o destruyeron saberes del trabajo, la pregunta es si meramente debiera haber un proceso de restitución o de superación, o sea, regresar a una especie de equilibro perdido o resolver las contradicciones en una realidad más humana, realmente humana. Lidia Rodríguez, que trabaja con Adriana Puiggrós, sostiene que los saberes socialmente productivos “tienen la capacidad de contribuir a la construcción de trama social”. http://tumbi.crefal.edu.mx/decisio/images/pdf/decisio_30/decisio30_saber10.pdf (consulta: 15/08/2014) Aparece nuevamente el señalado paradigma espacial. Según la Real Academia Española, trama es un conjunto de hilos que, cruzados y enlazados con los de la urdimbre, forman una tela. Por ende, dicha metáfora, tiene la potencia de negar las clases sociales, las comunidades de víctimas, los pueblos, etc.
6) Aquí no hay una negación de la lucha salarial, mas bien, un señalamiento: el núcleo al que debiera supeditarse toda lucha es el político/pedagógico que se materializa en el aula/escuela. En el segundo tipo de alienación, alienación de la actividad productiva, Carlos Marx, en sus Manuscritos Económico Filosóficos de 1844, afirma que la alienación se da por cuanto en la actividad productiva el obrero se siente un desdichado, pues no se realiza como ser humano y, en tanto ello, apunta su actividad a algo más allá de la actividad misma, el salario para subsistir. Importa sentirnos felices o dichosos mientras enseñamos y los alumnos felices o dichosos mientras aprenden, caso contrario, hay alienación.
7) Marx, Karl. Glosas marginales al programa del Partido Obrero Alemán. https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/gotha/gotha.htm Aquí, podríamos afirmar el “subir” líneas pedagógicas al Estado. Ahora bien, el cualificativo “severa”, indica que no es posible su materialización sin lucha.

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Entrevista a Pablo Alabarces: “El periodismo deportivo es parte del problema de la violencia en el fútbol”

Aramis Lascano - Ol Ekkert - Augusto Soberón (OTRO VIENTO)

Algunas horas viajando en el transporte público fueron suficientes para sumergirnos en el barrio de Flores y conversar sobre fútbol, violencia y medios masivos con Pablo Alabarces, investigador principal del CONICET y docente universitario (UBA, UNLP, y otras). Licenciado en Letras (UBA), magíster en Sociología de la Cultura (UNSAM) y Doctor en Filosofía (Univ. De Brighton, Inglaterra) es considerado uno de los fundadores de la sociología del deporte en Latinoamérica y acumula varias autorías y coautorías de libros sobre fútbol, nacionalismos, violencia, cultura popular, medios y política. Hace algunas semanas, ya está disponible su último libro “Héroes, Machos y Patriotas. El fútbol entre la violencia y los medios” (Editorial Aguilar).

Respecto a tu último libro ¿Cuál es el significado del título?

En el libro se habla de la cuestión de la patria, de los héroes y mucho del exceso de masculinidad que ordena la cultura futbolística argentina en torno de la categoría del aguante. Por primera vez, se le dedica muchas páginas a desplegar lo que sería una teoría general del aguante que sirve de estructura a la violencia.

La lógica del aguante indica que “si vos sos macho, tenés aguante, si tenés aguante, sos macho” y eso divide al mundo en dos partes: de un lado, los “machos”; del otro lado, los “no machos”, que no son las mujeres, sino justamente los que no son machos (un mundo cerradamente masculino).
Por otro lado el subtítulo apunta también a otro de los nudos fuertes del libro que es la cuestión de los medios de masas, el periodismo deportivo y el Fútbol para Todos. Hay un par de cosas que el título no cuenta. Uno es un capítulo que está en relación con la cuestión de lo patriótico, dedicado al mundial del ‘78, donde vuelvo a trabajar sobre el tema con más material que lo que había hecho en “Fútbol y Patria” (mi libro del 2002). Y un capítulo entero dedicado a fútbol y literatura, que era algo sobre lo que casi no había escrito. Cuando empecé a trabajar hace veinte años estaban Soriano, Fontanarrosa y pará de contar, y después había cinco cuentos.

Hace unos años hubo una explosión, inclusive hay una editorial llamada Al arco que publica literatura sobre fútbol y aparece también el fenómeno de Sacheri, gran best seller escribiendo sobre fútbol. Es la primera repercusión negativa de la que me he enterado respecto del libro porque en un par de entrevistas de las que estuve haciendo estas últimas dos semanas hablo del tema de Sacheri, lo critico bastante, y hace unos días empezó a circular en Twitter que parece que Sacheri está un poco enojado. Lo que es bastante ridículo. Sacheri vende centenares de miles de ejemplares y a mí -a duras penas- me leerán mil personas. Entonces realmente que se enoje con un pelotudo habla mucho más de su pelotudez que de la mía.

¿Cómo analizas el rol de los medios de comunicación hegemónicos en la consolidación de los discursos y análisis sobre la violencia, el rol del Estado y los distintos actores involucrados en el fútbol?

Son decisivos en dos sentidos. Primero, porque consagran una interpretación absolutamente errada respecto del fenómeno de la violencia que es la que dice que la violencia es una práctica excepcional debida a sujetos excepcionales llamados “los violentos” y si vos seguís esta interpretación, la única solución, o la más simple es desterrar a los violentos del fútbol.

Como los medios abonan esta interpretación, construyen un sentido común erróneo y de pura ignorancia respecto del fenómeno. Esto no es así. La violencia no es excepcional, los sujetos que practican violencia no son excepcionales.

La otra cuestión es que los medios, especialmente Diario Olé, Fox, y fundamentalmente también Fútbol para Todos, no se dan cuenta hasta qué punto su lenguaje está organizado por lo mismo que causa la violencia, que es la lógica del aguante, el dramatismo exacerbado puesto sobre el juego y la idea de que toda victoria o derrota se puede metaforizar en términos sexuales: está el que tiene huevos, el que se coge al otro, al que le rompen el culo, el que rompe el culo de otro. Entonces en el momento en que todo ese periodismo deportivo participa de ese lenguaje es parte de aquello que critica. Es parte del problema, no es parte de la solución.

En el libro, cuestiono muy fuerte a Olé y a Gustavo Grabia que se jacta de ser un especialista. Pero Grabia es un especialista en violentos, no en violencia. Es un especialista en particularizar los casos a través de informantes, lo que cualquier barrio llamaría un “buchón”, rodeado de buchones. Él lo que hace es decir, “fulano se entiende con pengano consigue la guita de mengano y juntos le van a dar una paliza a sultano”.

Eso es ser un especialista en violentos pero en ningún momento Grabia puede decir -porque su medio no se lo permite- “sultano le pega a mengano porque cree que tiene aguante y porque tiene que demostrar el aguante”. Si él dijera eso, Olé desaparece porque está estructurado a partir de ese tipo de concepciones.

Para Olé, el fútbol es un universo en el cual hay un tipo que tiene más huevo, lo que hay que hacer es poner huevo y cogerse unos a otros. A partir de esa concepción, eso se transforma en enfrentamiento físico y en violencia. Pero eso es entender la violencia, no entender los violentos. Olé no puede entender la violencia porque es parte de esa violencia y está estructurado en torno de una violencia simbólica y verbal exacerbada.

Los medios son corresponsables en ese doble sentido. En difundir una explicación ignorante de sucesos sociales mucho más complicados y por el otro lado, ser parte del problema. Esto incluye Fútbol para Todos, porque sencillamente no introdujo ningún cambio ni en el lenguaje periodístico, ni en la concepción del periodismo deportivo, sino que simplemente tomó lo que estaba, y le cambió el nombre.

Al analizar la situación del fútbol en Chile, Colombia y en la región en general, dijiste alguna vez que en nuestro país era mucho más difícil erradicar la situación actual ¿Ves algunas variaciones teniendo en cuenta los distintos gobiernos latinoamericanos?

Todos los gobiernos democráticos latinoamericanos están en serios problemas en la cuestión de la violencia por dos razones. La primera, por culpa del argentino. El modelo argentino se exporta y es atractivo para las hinchadas latinoamericanas. A todas las hinchadas latinoamericanas, las barras argentinas les parecen absolutamente maravillosas, un modelo de conducta. Y esto incluye a Brasil, un dato que no tenía y me lo dieron en mi última reunión allá: las torcidas brasileras están empezando a admirar a las barras argentinas. Insólito.

Por otro lado, el otro problema que hay en toda América Latina es que, en general, se comparte esta ignorancia respecto del fenómeno. Hace algunos meses en Chile, escuché a un jefe de carabineros decir que si a él lo obligaban, iba a hablar con los barristas, pero él no estaba de acuerdo porque los barristas no existen porque la ley lo dice. Ese es el grado de negación de la realidad que tiene un Estado nacional. La ley dice “los barristas no pueden existir”, por lo tanto los barristas no existen. Vos no podés decir que no existen porque la ley dice que no deberían existir. Vos tenés que trabajar con lo que tenés, no con lo que querés tener.

En toda América Latina se comparte la misma definición errada: existe violencia porque hay ciertos sujetos patologizados que les gusta pelearse y lo que hay que hacer es sacarlos. Otra definición común a toda América Latina, es que hay que sacarlos para que “vuelva la familia a los estadios”.

Esto es motivo de risa entre todos los especialistas latinoamericanos porque todos sabemos que la familia nunca fue. No puede volver la familia porque nunca fue. La familia como colectivo nunca fue al estadio. Podían ir algunas familias pero no es que la asistencia al estadio era una práctica familiar en América Latina y, de pronto, por obra y gracia de los violentos, las familias se fueron de los estadios. Está mal el planteo.

Según me comentan, Colombia parece que le ha dado un giro a la política consistente en mucho más diálogo, mucha más integración, mucho más reconocimiento del barrista como actor, etc.,

En relación a algunas cuestiones que has mencionado y que intenta ser destacado permanentemente ¿Cómo se fue desarrollando la evolución del rol de las mujeres y/o otras identidades en el escenario futbolero?

No es una novedad que a las mujeres les guste el fútbol, sí es una novedad que les guste masivamente. Tenemos problemas estadísticos, no se puede cuantificar porque las mujeres siempre pagaron la misma entrada que los niños y los jubilados. Nunca sabemos si la cantidad de entradas son de mujeres, de niños o de jubilados.

Se puede describir a partir de observaciones participantes que cada vez hay más mujeres en las canchas. Y tiene que ver también con un crecimiento fuerte de mayor activismo de las chicas. Hoy no hay piba de 15 años que no sea hincha de un club, y que -de ser posible- vaya a la cancha. Algunas inclusive de modo muy militante. Esto era muy excepcional hace algunas décadas.
Cuando empecé a trabajar con todo esto hace 20 años, conocía casos muy esporádicos de militancia femenina. La “Raulito” y la “Gorda” Matosas eran figuras profundamente masculinizadas de los ’70. Veinte años después es algo mucho más extendido.

Ahora bien, el personaje de Diana Maggi en la película de Discépolo “El Hincha” (1951) o las filmaciones que muestra la imagen de la platea de mujeres de Independiente de los años ’40, te están diciendo que esto ya existía.

Las mujeres intervienen en la discusión futbolera de manera activa. Nunca –en las redes sociales, al menos- intervienen en término de la técnica futbolística. Intervienen en términos afectivos-pasionales. Eso las lleva a que son habladas por una fraseología masculina que habla a través de esos sujetos femeninos. La intervención de las mujeres en las redes sociales puede caer en “tuvimos más huevo que ustedes” o “les rompimos el culito”.

La otra cosa para analizar es la cuestión del periodismo femenino. No hay que confundir hinchazón con gordura, un crecimiento de las mujeres en el periodismo deportivo, fundamentalmente futbolero, tuvo mucho que ver con la lógica del periodista joven y bonito de Fox Sports y sus alrededores.
Así como “Toti” Pasman solamente podía ser periodista porque era joven y bonito -porque es un idiota- podían florecer señoritas de polleras cortas e ideas tan cortas como sus polleras, porque lo que importaba era una presencia meramente erótico-estética. Fútbol para Todos se vuelve problemático cuando asume llevarla a Viviana Vila de comentarista y a Ángela Lerena a hacer campo, aunque cuando llega el Mundial las deja afuera (salvo el día de la final que la llevan a Ángela para cumplir con la cuota de género).

Y ahí hay un problema, porque creo que hay una oportunidad excepcional para armar planteles de mujeres. Al menos por ahora, las mujeres no han podido narrar fútbol en los grandes medios. Sería fantástico que eso creciera.

Sobre el fútbol femenino hay mucho más para pensar y para trabajar aunque no tengo tantos datos. Sí que hay un crecimiento de jugadoras, de presencia, de circulación del fútbol femenino en la Argentina. Ha surgido también el fútbol como práctica informal y aficionada. Igualmente todavía hay que dejarlas crecer un poco.

En cuanto a los niveles de violencia ¿Ves rupturas o continuidades en otros deportes?
Hay cosas que se trasladan. El básquet es un deporte que ha tenido muchos incidentes y, en general se hacen todos los boludos y miran para otro lado. Pero en el básquet también por su cercanía con el fútbol, hubo incidentes enormes por ejemplo entre Vélez y Ferro en el básquet de ascenso porteño o entre Peñarol y Quilmes en Mar del Plata.
Aparece la violencia futbolizada: el local tiene que demostrar que tiene más aguante, que el otro no te puede ganar en tu territorio, etc. En el rugby, en general, la jactancia es tratar de parecerse lo menos posible al fútbol entonces se comen una mamúas legendarias y además, este es un dato muy divertido y que muestra lo que es la clase social en la Argentina: la venta y consumo de bebidas alcohólicas está prohibida en todos los espectáculos deportivos -no solo los futbolísticos- pero en los clubes de rugby se consume cerveza libremente ¿Por qué? Porque son “buenos muchachos”, ellos “no van a hacer nada”. Los pobres se emborrachan mientras que los ricos se ponen en pedo ¿no?

¿Hay alguna correlación entre el aumento de la violencia en el fútbol y el aparente aumento de la conflictividad criminal urbana en términos generales?
No hay una correlación punto por punto, siempre tuvo mucha autonomía. Tiene mucha más correlación con un síntoma más amplio que podría conectar a fenómenos como la fragmentación y desintegración social, el crecimiento de la desigualdad. Los indicadores socioeconómicos de la última década te dan mayor inclusión entre comillas, más crecimiento del empleo, mejora de la institución económica, pero te sigue dando los mismos índices de desigualdad y de fragmentación social.
La fragmentación de la sociedad implica que tu núcleo territorial pasa a tener una importancia mucho mayor, lo que se ha llamada la barrialización de las identidades sociales. Ahí la relación del barrio con el fútbol es muy potente porque si hay un club de fútbol, eso se constituye en símbolo de la identidad de manera muy fuerte. Pero en principio no habría correlación con el delito porque la violencia futbolística tiene mucha autonomía, se estructura de manera muy particular y entonces cuando analizas los ciclos de violencia en el fútbol, en principio, no tienen relación con indicadores socioeconómicos o con indicadores de delitos.

Una cuestión interesante es que los datos que tenemos hasta ahora indican que en los últimos años, producto también de la prohibición de los visitantes, crece muchísimo la disputa interna de la barra que antes no era tan visible.
Antes se solucionaba de una manera más elegante. Ahora, en cambio, la interna de la barra es mortal como lo demostró la de “Los Borrachos del Tablón” y ahora recientemente -y seguirá- la de “La 12”. El fútbol tiene una caja propia, como el narcotráfico. Es una caja particular, que no tiene nada que ver con ciclos económicos.

Grondona estuvo más de 30 años en el trono de la AFA ¿Qué análisis se puede hacer de lo que puede pasar en el futuro?
El grondonismo residual sigue siendo potente y sigue siendo terrible. Se habla de que el grondonismo residual quiere imponer a José Luis Meiszner como presidente de la AFA, y Meiszner es un hijo de puta con todas las letras.
Y por el lado “renovador”, no se puede confiar en una renovación encabezada por Angelici, el presidente de Boca, o por Tinelli. Con la figura de Tinelli, evocaría más (en alianza con el macrismo) a la figura del burgués empresario que viene a gestionar. Un camino podría conducir hacia por ejemplo la privatización de los clubes.
Pero para que quede claro, hace algunas semanas eligieron como presidente de la AFA por un año a un tipo (Luis Segura, presidente de Argentinos Juniors) que fue acusado por sus propios socios de vender el descenso del club y que un año después fue acusado de traficar entradas por izquierda con anuencia de la FIFA. Peor no podíamos estar.

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La triple frontera y la esperanza

Carlos Del Frade (APE)

-Un hombre viene y me ofrece pasarla mejor pasándome vodka y drogas. Que las lleve en la mochila. Que así la voy a pasar mejor. Le digo que no…y ahora tengo miedo porque a ese señor lo veo todos los días por el pueblo - dice la estudiante de cuarto año que se negó a ser usada para algo más que la despedida que todos los años le ofrecen las pibas y los pibes de cuarto año a los de quinto en lo que se conoce como la fiesta del parque en la localidad de San Guillermo, noroeste de la provincia de Santa Fe.

Horas antes, un pibe que no llega a los diecisiete, denuncia que su padre que lo abandonó cuando era muy chico es hoy uno de los principales narcos muy cerca de Suardi, también en esa región santafesina. El muchacho no aguanta el dolor que surge del fondo mismo donde se originan las palabras y estalla en lágrimas.

En Colonia Vignaud, una localidad cordobesa del noreste, con menos de mil habitantes, ya hay vendedores permanentes de cocaína. Pero también existe una postal de la historia de la esperanza. Se llama Mauro Gallo y fue adicto durante doce años. Primero fue consumidor consumido del alcohol y después de la cocaína. Tres veces intentó suicidarse y después el último, pidió ayuda y una de sus hermanas estuvo allí, justo donde y cuando más lo necesitaba. Ahora Mauro corre maratones y las gana. El atletismo le dio un sentido nuevo a su vida y lleva sus charlas a los distintos lugares donde las pibas y los pibes lo escuchan con atención y le preguntan cuestiones íntimas y sociales. “De perdedor a ganador”, le pusieron en las propagandas que lo presentaban en las distintas localidades que pululan en esa región de la triple frontera cercana: donde se encuentran Santa Fe, Córdoba y Santiago del Estero.

-Zona de narcotráfico, contrabando, abigeato, cocinas, policías corruptos y trata de personas - sintetiza el periodista Miguel Peiretti, uno de los que más conoce sobre estos temas en esa región donde los homicidios y el consumo de sustancias ilegales empiezan a ser la principal preocupación de padres, madres y docentes.

“Los chicos no manejan las mafias”, dice otro de los asistentes de esas charlas debate que suelen convertirse en un canal de denuncias indispensables para esas comunidades pequeñas que conocen muy bien los límites de la valentía de sus principales funcionarios al mismo tiempo que se van animando a generar acciones conjuntas para luchar contra policías corruptos que, generalmente, son los primeros socios del narcotráfico desbocado en distintas geografías de la Argentina.

-Nunca me enseñaron lo que no debía hacer…me disparaba de la escuela…consumí poxiran, nafta, vino con pastillas, porros, merca, paco…no ves nada ni te importa. No volví a robar. Ahora estoy en una iglesia y hacer algunos meses que no consumo nada. Les fui a pedir disculpas a los que les robé…la misma policía te ofrece cosas… Mi familia me corre y entonces me voy llorando - confiesa Alejandro, “el Rapa”, un joven muchacho enfundado en una camiseta del Barcelona y debajo de una gorra con visera mientras se dirige a las pibas y pibes de distintas escuelas secundarias de San Guillermo.

Peiretti propone asambleas intermunicipales, que la gente hable y denuncie y que los funcionarios actúen. Que por abajo se encuentran las soluciones. Que no vienen de arriba. Y que se puede, de abajo, se puede.

En esa región de la triple frontera que dibujan los perfiles de Santa Fe, Córdoba y Santiago del Estero, mientras el nacotráfico avanza con complicidades políticas, judiciales, empresariales y policiales, las pibas y los pibes empiezan a hablar en voz alta porque no quieren ser manejados por los hilos de unos pocos. La palabra, públicamente expuesta, es la primera demostración de rebeldía y esperanza.

Fuentes: Entrevistas a Mauro Gallo, Miguel Peiretti y decenas de asistentes a las charlas realizadas en Colonia Vignaud, San Guillermo, Suardi y Morteros, entre los días 20 y 21 de noviembre de 2014.

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Boletín informativo de CORREPI

Brutal represión en Fiske Menuco - Caso Pablo Vera / ¿Comisaría, concesionaria o remisería? / Más gatillo fácil en el conurbano bonaerense / ¡Luz y Diego libres! / Subcomisario a juicio y gendarme con la remera del Che.

Brutal represión en Fiske Menuco - Caso Pablo Vera
Con un amargo 25 de septiembre amanecía Fiske Menuco con la noticia del fusilamiento de Pablo Vera. Esa madrugada, el pibe de barrio de 23 años, papá de una niña, vecino de J. J. Gómez, se acercó al auto de Jorge Villegas, policía de la comisaría 3ª del Fiske, que en ese momento se encontraba fuera de servicio. Villegas le disparó a muy corta distancia y en la nuca mientras el chico intentaba huir.
Su familia, sus amigos, vecinos y militantes repudiaron el asesinato y comenzaron a organizar manifestaciones, marchas y ruidos, al tiempo que, en paralelo, la familia del policía exigía su excarcelación. Sus “compañeros” policías no sólo defendían su libertad, sino que hostigaron a la familia de Pablo. Aún así, familiares y compañeros no aflojaron y sostuvieron la lucha y lograron que el policía siguiera detenido por un tiempo. Pero, como siempre sucede con los asesinos de uniforme, la excarcelación no tardó en llegar.
Apelado el fallo del juez Quelín por la familia, el viernes 28 de noviembre, por la mañana, la Cámara Criminal I confirmó la libertad del policía homicida.
La convalidación de la impunidad por los jueces Stadler, Gauna y Tobares naturalmente generó el repudio de la comunidad, que se movilizó ante el edificio del poder judicial con sus banderas y consignas. La manifestación puso nervioso al juez Maximiliano Camarda, que ordenó a las fuerzas especiales del BORA a hacer su “trabajo”, lo que con gusto y total sumisión los efectivos policiales cumplieron.
Ninguno de los policías se incomodó por la presencia de niños y mujeres, incluso una embarazada, que fueron víctimas de las balas de goma, los gases y los bastonazos que llovieron en el operativo, con un saldo de 50 personas heridas y 24 detenidas, entre ellos seis chicos de 10 a 17 años, la embarazada, dos hermanos de Pablo, otros familiares, vecinos, y un militante de la agrupación estudiantil Independencia en Lucha de la UNCO.
Los compañeros detenidos fueron repartidos entre la comisaría 21ª y la 3ª, donde cumplía servicio el asesino Villegas, acusados por el delito de daño y, ya que estaban, apaleados y torturados. Tras la fuerte presión de una nueva movilización, se logró la liberación de los menores y las mujeres.
La abogada Victoria Naffa interpuso un recurso de habeas corpus y denunció las torturas. El recurso fue rechazado por el mismo juez Camarda que ordenó la represión. Es así que los familiares, vecinos y militantes de organizaciones como Independencia en Lucha y la Coordinadora 13 de Enero iniciaron una vigilia frente a las comisarías, y organizaron un festival artístico el domingo.
Exigimos la inmediata libertad de los compañeros, y resaltamos el accionar de los que hacen frente a la represión de policías y jueces, y resisten la política represiva del estado.

¿Comisaría, concesionaria o remisería?
Es difícil de catalogar el nuevo chanchullo de la Policía Bonaerense que se conoció en los últimos días. Resulta que policías de alto rango de la fuerza, del oeste del conurbano bonaerense, más específicamente Moreno y La Matanza, regenteaban el "alquiler" de patrulleros y motocicletas policiales a empresas particulares para simular un servicio adicional de "protección privada".
Ese cliché tan repetido por los policías ante las cámaras sobre la "falta de equipos y móviles" recibe un sopapo cuándo se destapan este tipo de hechos, donde queda a la luz que las inversiones millonarias destinadas a las fuerzas represivas, decantan en la recaudación para las cajas internas de los comisarios y su séquito de colaboradores en cuanto negociado haya.
Intentando dar una respuesta a la mediatización que tomó el hecho en cuestión, el ministro de Seguridad Alejandro Granados dispuso el pase a retiro del comisario general de Zona Conurbano Oeste Carlos Greco y separó de sus cargos al Jefe Departamental Moreno, comisario mayor Fernando Cunial; al Jefe de la Departamental La Matanza, comisario inspector Walter Golia; a los Jefes Distritales La Matanza Norte, comisario inspector Gustavo Rubbo, y de Moreno, comisario inspector Jorge Quintana; al titular de la Comisaría La Matanza 2ª, comisario Fabio Reyes, y su par de Moreno 1ª, comisario Raúl Godoy.
Este negociado entre efectivos y empresas es de aquellas noticias que "escandalizan" a los periodistas e inciden en la opinión pública por el accionar policial, pero tan sólo vale recordar que en agosto último se desbarató una banda que realizaba secuestros express, robos y extorsiones conformada por siete efectivos (tres de ellos subcomisarios) y cuatro integrantes más (entre ellos, un agente exonerado), que delinquían y, a su vez, patrullaban en La Matanza. O el descubrimiento del cuerpo de Luciano Arruga, que volvió a enfatizar el destino que sufrió el pibe matancero por negarse a robar para los efectivos de la Bonaerense.
Tan solo pizcas del negocio nefasto que se acopla en la represión, y que muy pocas veces, por un poco de suerte o una cuota de desgracia, logra traslucir en los medios de comunicación, aunque el velo no termine de descubrirse para todos.

Más gatillo fácil en el conurbano bonaerense
Miguel y Mauro fueron de los últimos nombres que tuvimos que contar entre los 4.278 casos de asesinados por el aparato represivo estatal desde diciembre de 1983 hasta la fecha. Ambos, pibes jóvenes de las barriadas del conurbano bonaerense, asesinados por el gatillo fácil.
Miguel Scattolini tenía 14 años. Lo fusilaron dos policías el 9 de noviembre a las once de la noche en Lanús. A Miguel le dispararon tres veces y murió luego de ser trasladado al Hospital Evita. Obviamente, la policía intentó hacer desaparecer las evidencias de los disparos y hacer aparecer como un enfrentamiento cuando Miguel ni siquiera tenía un arma y queriendo vincularlo a dos hechos de robo a diez cuadras del lugar.
Los familiares y amigos de Miguel denunciaron fuertemente el asesinato y la responsabilidad de los dos policías que dispararon, publicando en un comunicado “la violación de derechos humanos que implica la ejecución mediando el gatillo fácil de fuerzas armadas por el estado”.
El 3 de noviembre, alrededor de las 3 de la mañana, Mauro Cardozo fue asesinado por un policía en Moreno. El policía asesino, Julián Argañaraz, dijo que Mauro lo sorprendió en la parada de colectivo y le quiso robar con un arma, pero Mauro apareció muerto a metros de la parada y las vainas de los disparos policiales también.
La represión en los barrios es el permanente disciplinamiento que ejerce el estado a manos de las fuerzas represivas de forma cotidiana a los sectores más humildes.
Luego de los asesinatos, las torturas o las detenciones, vienen la impunidad que garantizan las instituciones y la legitimación de esta violencia por parte de los medios de comunicación, siempre están dispuestos a convertir a las víctimas en victimarios y que no dudan en reproducir las versiones “oficiales” aunque las pruebas y los testigos aseguren que “no hubo enfrentamiento”, “que a los pibes los mataron por la espalda”, “que los pibes estaban desarmados”, etc.
La sistematicidad con la que estos casos suceden es la que nos lleva a denunciar con fuerza que el gatillo fácil, las torturas en cárceles y comisarías junto a las detenciones arbitrarias y las desapariciones, son parte de una política de control social que se descarga sobre los pibes jóvenes y pobres de nuestro país.

¡Luz y Diego libres!
El miércoles 26 de noviembre, en los Tribunales de Morón, se vivió la alegría del triunfo obtenido a fuerza de lucha y organización. Luz Gómez y Diego Romero, la pareja jujeña acusada por un homicidio ocurrido en Castelar en el 2011, fue absuelta.
La alegría de esta victoria resulta inevitable. Hace tres años que la justicia burguesa -ésa que solo es justa con los ricos, con los torturadores y represores, con los explotadores- les arrebató su libertad. El 21 de diciembre de 2011, a las 7 de la mañana, un grupo de policías entró a la fuerza en la casa que Luz, Diego y su pequeña hija Zaira alquilaban en Villa Ballester. Buscaban a una pareja que el 1º de octubre de ese año había matado a un hombre que se resistió a ser asaltado en Castelar. En el lugar del crimen, los policías encontraron una mochila Nike negra con un arma marca Taurus Modelo PT92 y un certificado de vacunas a nombre de Zaira.
Luz y Diego se cansaron de explicar que habían perdido esa mochila hacía meses, cuando la dejaron olvidada en un remise, naturalmente sin el arma. De nada sirvió. La necesidad ejemplificadora se expresó en una nueva causa armada a partir de la mochila.
Diego estuvo preso en el penal de Ituzaingó un año y tres meses y Luz estuvo con prisión domiciliaria en la casa de una amiga un año y nueve meses. La causa estuvo siempre llena de irregularidades y las pruebas eran nulas. En marzo se hizo un examen de ADN entre la sangre que se encontró en la escena del crimen y la que le extrajeron a la pareja jujeña: dio resultado negativo. Pero siguieron presos.
Aunque no estuvieron solos. La pareja estuvo acompañada de organizaciones políticas y sociales que exigieron el cierre de la causa y la libertad de los compañeros, señalando que existen miles de causas armadas, todas contra los mismos: los oprimidos y explotados. Los pibes pobres y jóvenes. Pocas veces y a duras penas, avanzan en igual medida las causas reales sobre los otros, los que nos fusilan un pibe por día, y menos aún sobre los que ocasionan que más del 20% de la población viva en la pobreza.
Cuando sos pobre estás más jodido todavía, porque esto no hubiera pasado con dos chicos rubios de La Horqueta
Luego de 3 semanas de juicio, el Tribunal Criminal n° 5 de Morón, a pesar de la acusación y pedido de prisión perpetua del fiscal Marcelo Varona Quintian, no tuvo más remedio, ante una sala llena de militancia, que absolver a los compañeros.
Hoy Luz y Diego están libres, festejando el fin de una larga pesadilla que terminó gracias a la lucha y organización. Como dijo Luz al salir del Tribunal: “Toda esta gente que está detrás de nosotros es la que nos dio fuerza para seguir”, esa fuerza que nace desde la indignación y la injusticia, esa fuerza que a Luz y a Diego también los convirtió en luchadores.

Subcomisario a juicio y gendarme con la remera del Che
En la semana que terminó, mientras CORREPI preparaba el acto en Plaza de mayo en el que presentaríamos la actualización del Archivo de Casos, hubo importantes instancias en dos de las causas que están en trámite contra policías asesinos.
Primero, en Quilmes, la Cámara Criminal rechazó el recurso de la defensa del subcomisario Alfredo Veysandaz, asesino de David Vivas y Javier Alarcón, y que también hirió al hermano del segundo, Marcelo, que afortunadamente sobrevivió. La consecuente lucha de las madres de los pibes, Beti y Gladys, puntales de CORREPI en la zona de Quilmes, logró frenar, por tercera o cuarta vez, el intento de liberar al asesino, al que defiende orgánicamente el SINPOPE (Sindicato de Policías y Penitenciarios), afiliado a la CGT de Moyano.
Así, con la elevación a juicio confirmada por el tribunal de alzada, y el subcomisario preso, nos encaminamos al debate oral, que tendría que llegar el año que viene.
Casi simultáneamente, pero en la ciudad de Buenos Aires, el Juzgado Nacional de Instrucción nº 5 tuvo que cumplir con una de las medidas de prueba ordenadas por la Cámara de Apelaciones después que logramos revertir en esa instancia la decisión inicial de sobreseer al policía metropolitano Víctor More por el fusilamiento de Matías Guerra.
En el atardecer de Pompeya, se hizo la reconstrucción del hecho, que no dejó dudas sobre la imposibilidad de que las cosas sucedieran como dijo el policía. La trayectoria de los cuatro disparos recibidos por Matías, cuando para huir del policía se arrojó dentro de un auto que pasaba, combinada con las declaraciones de los testigos y las constancias médicas acreditaron el fusilamiento sin más.
Pero la nota de color la dio el joven gendarme que fue elegido por el juez para jugar el rol de Matías en la reconstrucción. Cuando le tocó el turno de intervenir, se le dio la orden de quitarse el chaleco identificatorio de la fuerza, y quedó a la vista la inscripción en la remera que el gendarme eligió esa mañana para vestirse: “Sean capaces siempre de sentir, en lo más hondo, cualquier injusticia realizada contra cualquiera, en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda del revolucionario”.
Y a los militantes de CORREPI que acompañábamos a Luis, el papá de Matías, en la diligencia, nos retumbó la letra de aquella canción de Actitud María Marta que acompañó tantas de nuestras actividades hacia fines de los ‘90: “Te ponés la remera del Che, pero en realidad no sabés por qué. Estás envenenado de tu propia confusión, sometido al régimen de tu falsa convicción”. A nosotros, no nos confunden.

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