lunes, 29 de diciembre de 2014

China: Un socio para no imitar

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

China ha transitado por sucesivos períodos de transformación anticapitalista, adaptación mercantil y formación de una clase dominante. La dinámica de la acumulación, la desigualdad y la precarización laboral ilustran un avanzado estadio de restauración capitalista. Pero esta regresión no es definitiva por los desequilibrios que genera y las resistencias sociales que afronta. Este dato introduce una diferencia con lo ocurrido en la ex URSS.

El entrelazamiento con capitales foráneos y la estrategia de libre-comercio impiden a China forjar un bloque internacional cooperativo. Pero América Latina necesita el contrapeso de esa potencia como socio comercial y aliando geopolítico frente a la dominación estadounidense. Cuba aporta un importante antecedente de estrategias revolucionarias autónomas.

Las reformas económicas se discuten en Cuba evaluando la transformación mayúscula que ha registrado China. La nueva potencia asiática no es sólo un socio comercial de primer orden. Por su envergadura económica y su relevancia internacional se ha convertido en un importante aliado geopolítico para contrapesar las agresiones estadounidenses. Pero en un análisis desde la izquierda China interesa por un motivo adicional: ¿su modelo actual mantiene perfiles socialistas? (1)

Dos etapas diferenciadas

China ocupa en la actualidad un lugar tan significativo como el alcanzado por la URSS en el pasado. No sólo es una gran economía en ascenso. Su expansión introdujo en las últimas décadas cambios significativos en el orden internacional.

El país ya integra el club de las economías centrales luego de multiplicar 13 veces su PBI (1978-2010). Logró prosperar en medio de tres grandes temblores contemporáneos. No fue afectada por las décadas pérdidas que demolieron a los países subdesarrollados en los años 80-90, se mantuvo al margen del desplome sufrido por el bloque soviético y actuó como socorrista de los bancos internacionales en la reciente crisis del 2008 (Lo, Zhang, 2011).

Su crecimiento no partió de cero, puesto que ya poseía en los años 80 un PBI superior a muchos emergentes actuales. Pero posteriormente consumó un salto histórico que aproxima, empareja o sitúa a China por encima de varias potencias.

Es evidente la importancia del acervo acumulado durante las transformaciones anticapitalistas previas al avance actual. Sin la industrialización, la alfabetización, la superación del hambre, la modernización productiva y la acumulación extensiva hubiera sido imposible la extraordinaria expansión posterior. Basta comparar esas mutaciones con el subdesarrollo continuado que por ejemplo afectó a la India (Amin, 2012).

Pero la incógnita radica en lo ocurrido posteriormente. ¿En la nueva trayectoria afianzó o abandonó el proyecto socialista? La tesis oficial subraya la continuidad. El Partido Comunista continúa dirigiendo los destinos del país y sus líderes declaran oficialmente la preeminencia de un modelo de “socialismo de mercado”, compatible con los principios del marxismo. Esta visión resalta la presencia de elementos pos-capitalistas, junto a las reglas de la acumulación y la ganancia imperantes en la economía.

El enfoque oficial destaca que los principios socialistas introducidos en los años 50-70 fueron posteriormente ajustados a las necesidades de la modernización. Considera que esa evolución se adapta a la tradición milenaria de una civilización, que ha seguido rumbos de desarrollo muy distintos al patrón occidental.

El diagnóstico opuesto subraya la preeminencia de un proceso de restauración capitalista, asentado en la explotación del trabajo, la polarización social y la corrupción de las elites (Hart-Landeberg, 2011). Otros enfoques intermedios caracterizan al proceso en curso como una fase de acumulación primitiva transitoria, que puede desembocar en la estabilización capitalista o en la renovación del socialismo (Yi, 2009). ¿Quién tiene razón?

Para clarificar este complejo problema conviene reconocer la existencia de las dos situaciones diferenciadas. Entre 1978 y 1992 se reintrodujo limitadamente el mercado dentro de un sistema de propiedad pública. Se buscaba fomentar el desarrollo agrícola, la expansión del consumo y la gravitación de la pequeña empresa, en un marco de precios parcialmente libres.

En esa etapa se registró un crecimiento balanceado impulsado por el mercado interno y la flexibilizaron los precios agrícolas. Este cambio incrementó el poder compra en el sector rural y generó un desahogo urbano. La tasa de crecimiento repuntó aceleradamente y la inversión fue incentivada mediante una rigurosa selección estatal de los sectores priorizados.

Ese modelo incluía cierta diferenciación social y zonas francas para las transnacionales, pero mantenía restricciones compatibles con una construcción socialista. Pero a principios de los 90 se implementó una orientación distinta. Comenzaron las privatizaciones en gran escala, la generalización de normas capitalistas de gestión y la formación de una clase de grandes empresarios con exponentes directos en los organismos dirigentes.

Este nuevo esquema comenzó con inversiones destinadas al mercado interno y se afianzó privilegiando las exportaciones. En la última década se acrecentó la apropiación privada de las grandes empresas, en un escenario de creciente desigualdad y precarización del empleo.

La principal transformación social generada por esta reconversión ha sido el surgimiento de una clase capitalista local, asociada a las empresas transnacionales y promotora de una ideología neoliberal. La gravitación de este sector en las altas esferas del régimen político se verifica en el pragmatismo de esta conducción. La tradición maoísta de la revolución cultural es rechazada y los empresarios son bienvenidos dentro del partido. El pensamiento de Marx y Confucio son combinados, en función de las necesidades políticas de cada momento (Xie, 2009).

En esta segunda etapa varios rasgos clásicos del capitalismo han quedado incorporados a la economía china. Hay competencia, beneficio, explotación y acumulación. La desigualdad aumenta a un ritmo más acelerado que en el resto de la región y los niveles de explotación se ubican por encima de Corea, Taiwán o Singapur.

El alcance de la restauración

Los teóricos del “socialismo de mercado” reivindican la acelerada industrialización y el desarrollo tecnológico autónomo, que le permitieron a China contar primero con los resguardos defensivos requeridos para afrontar la presión imperialista. El país construyó una bomba primero atómica (1964), luego otra de hidrógeno (1970) y finalmente colocó un satélite en el espacio (1970). Sobre estos pilares negoció la apertura hacia Occidente, a partir del emblemático viaje de Nixon (1972).

También consideran que ese período de economía planificada se agotó y fue sucedido por mecanismos de gestión mercantil que revitalizaron el socialismo, permitiendo el gran desenvolvimiento de las últimas décadas (Yang, 2009).

Pero este razonamiento confunde la extensión de la gestión mercantil con la introducción de normas capitalistas. Desde los años 90 no sólo se flexibilizó el manejo de los precios, sino que también se afirmó la nueva propiedad de los capitalistas sobre un sector muy significativo de la economía. Este cambio en la posesión de las empresas estratégicas es incompatible con cualquier perspectiva de socialismo.

Una transición hacia la sociedad igualitaria puede incluir formas de gestión centralizadas o descentralizadas, con modalidades más o menos flexibles de planificación. Pero el afianzamiento de clases propietarias y desposeídas de los medios de producción sólo augura la vigencia del capitalismo.

Los teóricos de las mixturas entre ambos sistemas afirman que esa combinación se está consumando en los hechos, a través de modificaciones paralelas en el capitalismo mundial, que habría incorporado formas del estado de bienestar y valores de igualdad (Yang, 2009).

Pero omiten que la tendencia contemporánea predominante de este sistema ha sido exactamente la opuesta. El neoliberalismo de las últimas décadas ha sepultado las conquistas sociales de posguerra, para garantizar las ganancias de los grandes bancos y empresas. En lugar de un amoldamiento del capitalismo al ímpetu socialista de China se verifica un proceso opuesto: aumenta la gravitación de los patrones de rentabilidad y explotación en la economía asiática.

Esta incidencia es incluso inocultable para defensores del curso actual. Reconocen la magnitud de las diferencias de ingreso y esperan que la propia dinámica del mercado achate esas inequidades (Yang, 2009).

Pero nunca explican cómo ese mecanismo corregiría el defecto que ha introducido. Su expectativa es inconsistente y desconoce que las brechas sociales se originan en la existencia de una nueva clase capitalista interesada en afianzar esas diferencias.

Otros enfoques del mismo tipo aceptan la existencia de segmentos patronales pero relativizan su influencia. Presentan la incorporación de empresarios al Partido Comunista, como un signo de patriotismo de los enriquecidos y una manifestación de madurez del funcionariado (Ding, 2009).

Pero, en los hechos, los nuevos capitalistas consolidan su posición social al ganar influencia en las cúpulas del sistema político. Cualquiera sea la veracidad de sus pronunciamientos patrióticos afianzan una fractura de clases, que contradice los enunciados básicos del socialismo. Se puede discutir cuál es el grado de intercambio mercantil que debería prevalecer en una sociedad pos-capitalista ya avanzada, pero resulta insólito imaginar que ese estadio incluiría explotación, plusvalía y altos niveles de desigualdad social.

Estas incongruencias han sido resaltadas por muchos críticos del curso actual, que presentan indicios contundentes del curso de la restauración. Un ejemplo son los cambios en el sistema de fijación de precios planificados. El declive de esos guarismos a favor de cotizaciones mercantiles ha sido monumental.

El primer tipo de precios decayó del 97,8% (1978) al 2,6% (2003) en el rubro minoristas y del 100% (1978) al 10% (2003) en el sector industrial. Otra evidencia de la misma tendencia se verifica en la pérdida de gravitación de la propiedad estatal en la industria, que declinó del 100% (1978) al 41.9% (2003). El estado sólo mantiene la supremacía en cinco sectores y ha perdido peso en las 23 actividades más dinámicas (Hart-Landeberg, 2011).

Esta misma evolución pro-capitalista se corrobora en la erosión del tejido social generado por el avance de la precarización y la declinación del empleo tradicional. De los 30 millones de obreros que fueron despedidos entre 1998 y 2004 quedaron 21,8 millones viviendo con el ingreso mínimo.

En muchas empresas rigen, además, jornadas laborales de 11 horas durante 26 días al mes. Las super-explotación afecta duramente a los 200 millones de trabajadores rurales que emigraron a las ciudades en los últimos 25 años, sin lograr el status de residencia (Hart-Landeberg, 2011).

China se ha ubicado al tope de los índices de desigualdad medidos por el coeficiente Gini. En la región es tan sólo superada por Nepal y luego de Estados Unidos alberga al mayor número del billonarios del mundo. Por esta razón florecen los negocios del lujo y los clubs de yate. Toda la generación de ahijados del viejo liderazgo comunista maneja las grandes compañías. Allí se concentra la nueva elite. Basta observar que un tercio de los 800 individuos más ricos del país son miembros del PCCH.

Estos datos económicos, sociales y políticos no dejan ningún margen de duda sobre la tendencia a la restauración del capitalismo que rige en China. Los neoliberales se congratulan de este cambio y los heterodoxos se limitan a presentarlo como un momento necesario de la acumulación.

Pero muchos teóricos del marxismo enfrentan este escenario con desconcierto. Algunos hacen malabarismos para presentar los datos de China como signos de modernización del socialismo. Más allá del desgastado recurso de subrayar las singularidades del país (“socialismo con características chinas”), no logran demostrar cómo se compatibiliza ese sistema con el creciente poderío de los acaudalados.

El lenguaje diplomático, las abstracciones y el reemplazo del término capitalismo por mercado, no alcanzan para disfrazar un curso evidente. Es discutible el grado de consolidación alcanzado por la restauración capitalista, pero no la primacía de esta tendencia (Weil, 2009).

Las nuevas resistencias

Al caracterizar la existencia de dos períodos diferenciados -introducción del mercado en una economía planificada (1978-92) y giro pro-capitalista (1992-2014)- se puede entender la naturaleza de la transformación en curso. El pasaje del primer modelo al segundo marca una ruptura cualitativa, que ha bloqueado (o sepultado) cualquier transición socialista.

Ese cambio no implicó sólo otra política económica (de primacía del consumo a la inversión) o de entrelazamiento del sector financiero con el productivo. Tampoco se redujo a un pasaje de las comunas rurales a unidades agro-industriales o a una conformación de zonas francas en la costa para fabricar bienes exportables mediante inversiones extranjeras.

La modificación central entre ambos períodos ha sido un cambio en la reglas de propiedad, que facilitó la conversión de una elite de funcionarios en dueños de grandes empresas. Este giro fue acompañado con el otorgamiento de mayores atribuciones a los gerentes para reorganizar las unidades de producción. Mientras que el elevado crecimiento económico permitió reducir la pobreza, el esquema de gran desigualdad instaurado impide actualmente a las familias obreras afrontar los gastos corrientes de salud y educación (Li, Piovani, 2011).

La segunda etapa económica de China estuvo signada por un explosivo crecimiento económico y acompañado de agudas manifestaciones de corrupción. Por esa vía la nueva clase privilegiada se apropia de una gran tajada del desarrollo actual.

Esos grupos de la alta burocracia debieron tolerar -durante el largo período que sucedió a la revolución- la preeminencia de grandes conquistas populares, que obstruían su enriquecimiento. Cuando alcanzaron el poder suficiente para arrebatar esas mejoras, comenzó el salto hacia su nuevo status capitalista. Actualmente sostienen su poder en el manejo del estado y cuentan con el apoyo social de una clase media, que ascendió soñando con alcanzar el estilo de vida norteamericano (Li, 2009).

Entre los autores que resaltan este nítido curso pro-capitalista muchos dejan abierta una definición sobre la madurez de esta involución. ¿Se ha consumado por completo la restauración, como ocurrió en Rusia o los países de Europa Oriental?

El carácter irreversible de este giro es puesto en duda por quienes cuestionan la solidez de la nueva clase capitalista. Afirman que el estado mantiene un gran poder de intervención y una consiguiente capacidad para introducir cambios de tendencias (Lin, 2009; Lo, Zhang, 2011).

Otros destacan la persistencia del legado socialista en la vida cotidiana y la sensibilidad (o temor) de las autoridades ante cualquier expresión de descontento popular. Señalan que la reacción de estas elites es muy distinta a la conducta de clases opresoras de Occidente, que acumulan siglos de experiencia en el ejercicio de su dominación (Wang, 2009).

Finalmente, las nuevas resistencias populares que irrumpieron en los últimos años son vistas como otro síntoma de grandes reservas de oposición al rumbo capitalista, que subyacen en la sociedad china (Li, Li, Xie, 2012).

Esta variedad de argumentos ilustra cuán complejo es definir el grado de concreción de la restauración capitalista. Este proceso no supone solamente transformaciones objetivas en la escala de la propiedad privada vigente, sino también drásticos cambios en el nivel de aceptación subjetiva del capitalismo. La restauración implica un proceso dual de consolidación de ambos componentes.

En nuestra caracterización de estos procesos establecimos cinco criterios para mensurar esa restauración, subrayando tres aspectos económicos (precios libres, planificación reducida, crisis por acumulación), un pilar político (modalidad institucional) y un elemento social-subjetivo de resistencia y defensa del ideal socialista (Katz, 2006: 72-76).

En el plano económico las reglas del capitalismo se encuentran muy avanzadas en China, tanto en la forma que asume el ciclo y la gestión macroeconómica, como en el manejo de las empresas. Este dato es reconocido por los propios defensores del modelo actual, que describen el comportamiento de una clase capitalista con influencia preeminente en todas las instituciones y medios de comunicación. Pero las elites más neoliberales no dominan todo el aparato del estado y los grandes desequilibrios regionales, sociales y agrarios que desata la acumulación ponen en duda la consistencia del naciente capitalismo.

El desemboque final de este proceso es incierto, puesto que a diferencia de lo ocurrido en la URSS la clase obrera está recuperando protagonismo. Hay grandes huelgas que imponen concesiones a los gobernantes. El número de protestas creció de 58.000 (2003) a 87.000 (2005) y a 94.000 (2006). Desde el 2009 el incremento de estas resistencias determinó un cambio de conducta de los dirigentes, que optaron por sustituir la reacción represiva inicial por negociaciones y concesiones (Yu, 2012).

Este cambio converge con la multiplicación de corrientes críticas y planteos anticapitalistas de tendencias de izquierda, que demandan medidas de renacionalización y reversión de las privatizaciones. Exigen restaurar la gratuidad de la educación y la salud y confrontan con los enriquecidos (Zhu, Kotz, 2011).

Estos segmentos militantes son más influyentes que lo supuesto en Occidente. Suelen combinar reivindicaciones básicas con demandas de cambio en los impuestos y los patrones de crecimiento. Muchos mixturan la defensa del igualitarismo con propuestas de democratización política. Todas las referencias a un “modelo chino al socialismo” deberían ser identificadas con estas vertientes de resistencia por abajo a la restauración (Choi, 2009).

La política internacional

Algunos analistas registran líneas de continuidad de China con su pasado antiimperialista. Consideran que el país retoma los principios de soberanía y cooperación impulsados durante el emblemático encuentro de 1955 con Egipto (Nasser) e India (Nehru) (Revista Bandung, 2011).

Pero resulta muy difícil corroborar algún resabio de esos proyectos. China está embarcada en un curso radicalmente opuesto de ampliación de las inversiones en el exterior y afianzamiento de los tratados de libre-comercio.

Otros autores estiman que el país edifica los basamentos del nuevo modelo global, que reemplazará la decadente hegemonía de Estados Unidos. Suponen que erigirá un esquema de cooperación favorable al grueso de la periferia. Esta visión fue difundida por Arrighi, al contraponer el belicismo yanqui en declive, con un ascendente “Consenso de Pekín” basado en el pacifismo de la potencia asiática (Arrighi, 2007: cap 5-6).

Este mismo enfoque es presentado por quienes suponen que este país orientará la economía mundial hacia el igualitarismo, liderando el nuevo bloque contra- hegemónico de los BRICS.

Pero no es sensato concebir algún devenir pos-capitalista bajo la dirección de una potencia que emerge en términos capitalistas y con tanta rivalidad como asociación con Estados Unidos. Los propios dirigentes chinos enfatizan este perfil en todas las iniciativas que asumen a escala mundial. Suelen exhibir una ideología más próxima a la idolatría mercantil- liberal que a cualquier vestigio de mensajes socialistas.

La significativa asociación de las elites chinas con los principales bancos y empresas de Occidente contradice la esperada formación de un bloque de economía cooperativa global. Ese entrelazamiento con el capital extranjero se verifica dentro de China en la incidencia de ese sector en las ventas industriales. También se expresa en la fanática adopción de principios del libre comercio luego del ingreso a la OMC. El país asciende en el escenario mundial como socio de las grandes compañías y es un natural custodio del status quo vigente.

Este importante vínculo con la producción, el comercio y las finanzas globalizadas impide a la nueva potencia cumplir con un papel progresista. Se ha convertido en un pilar de la mundialización neoliberal y no puede actuar simultáneamente como gestor de modelos pos-capitalistas.

Las propias tendencias generadas por la crisis del 2008 confirman esa imposibilidad. Si China decide reforzar su posición en el escenario mundial -transformando en propiedades sus enormes acreencias en dólares- consolidará su asociación con grandes empresas capitalistas. Los bienes adquiridos a su rival serían reciclados bajo el mismo esquema de la globalización neoliberal, afectando a todos los perdedores de la reorganización capitalista. (2)

Pero no es necesario evaluar estas hipótesis para verificar cuál es el comportamiento internacional predominante de las elites chinas. Los acuerdos concertados con sus abastecedores de materias primas están regulados por estrictos principios de libre-comercio.

La asociación de los capitalistas chinos con sus pares occidentales ha obstruido, además, el esperado desacople internacional y el consiguiente giro chino hacia el crecimiento interno. Los efectos de esta limitación ya pesan severamente sobre una economía que ha reducido significativamente su ritmo de crecimiento. Los vínculos transnacionales recortan los márgenes de acción autónoma de la nueva potencia.

En la propia dirección china los partidarios de estrechar la relación con Occidente (elite de la Costa) chocan con los críticos de esa asociación (elite del Interior). Pero ninguna de las dos vertientes promueve los cursos de ruptura antiimperialista requeridos para gestar un modelo internacional cooperativo.

En este terreno se verifica una significativa diferencia con la estrategia postulada por los dirigentes de la vieja URSS. También allí todos los sectores de la burocracia gobernante habían archivado cualquier perspectiva de estrategia socialista. Pero la coexistencia pacífica que mantenían con el imperialismo se basaba en un principio de división territorial (“áreas de influencia”), que recreaba los permanentes conflictos de la guerra fría. Los campos de acción económica estaban totalmente separados y los vínculos comerciales, financieros o productivos entre los dos contendientes eran mínimos.

En el curso de las últimas décadas la burocracia china siguió un camino diferente de integración plena al mercado mundial. Por esta razón el programa de Nuevo Orden Internacional (NOEI) -que impulsaba la URSS para asociar al Segundo y Tercer Mundo- no tiene continuidad en el liderazgo chino.

Esta dirección concibe todas sus acciones internacionales partiendo del entrelazamiento que estableció con las empresas y bancos del Primer Mundo. Por eso desarrolla una política exterior más cautelosa que los soviéticos, con bajo perfil, alto realismo y convivencia con la economía estadounidense.

Alianzas sin imitación

En su configuración actual China puede ser vista como un socio de los procesos transformadores de América Latina, pero nunca como el modelo a seguir para la construcción del socialismo. El gigante asiático se ha distanciado estructuralmente de ese objetivo.

Al igual que la URSS en el pasado, China es muy importante en la actualidad para Cuba y América Latina. La región necesita aliados para cualquier batalla contra el imperialismo estadounidense. El gigante del Norte sigue tratando a las naciones situadas al sur del Río Grande como piezas de su patio trasero. Nunca abandonó sus pretensiones de anexar Centroamérica y tutelar Sudamérica. Envió marines, organizó golpes de estado y diseñó todas las masacres requeridas para perpetuar su dominación.

Estados Unidos respondió al surgimiento de proyectos socialistas en el hemisferio con sabotajes, invasiones y conspiraciones. Comandó un estricto monitoreo anticomunista y llevó a cabo explícitas acciones de intervención contra Chile y Nicaragua. Las décadas de bloqueo que soporta Cuba o las conspiraciones que afronta Venezuela retratan esta injerencia.

Es totalmente falsa la creencia que Estados Unidos se ha olvidado de América Latina y que ha renunciado al intervencionismo. Basta registrar el protagonismo yanqui en el golpe de Honduras, el despliegue general de la IV Flota o las nuevas bases en Colombia para desmentir esas ilusiones. Hay cambios en el lenguaje (del anticomunismo al antiterrorismo) y mayor delegación de acciones en militares locales. Pero el Pentágono persiste como la principal barrera para cualquier perspectiva no sólo de socialismo, sino de efectiva independencia.

El desahogo que se observa en los últimos años (declive de la OEA, surgimiento de la CELAC, retorno de Cuba a la diplomacia regional) es un resultado provisorio del escenario creado por las rebeliones populares. Hay gobiernos más autónomos, pero la obstrucción imperial a cualquier proyecto de emancipación de la América Latina no ha cambiado.

Resulta por lo tanto indispensable apuntalar las alianzas internacionales que permitan proteger los procesos antiimperialistas en la región del abrumador poderío del Pentágono. Por su peso geopolítico a escala global, China puede actuar como contrapeso de esa amenaza.

La trayectoria seguida por Cuba desde los años 60 aporta un interesante antecedente de la forma de implementar una política exterior revolucionaria, sin subordinación a los mandatos de los grandes jugadores mundiales. El Che puso en práctica una estrategia de expansión internacional del socialismo, en contraposición al status quo permanente con el imperialismo que propiciaban los líderes de la ex URSS. En su discurso de Argelia fue particularmente crítico con la escasa solidaridad de estos dirigentes hacia las sublevaciones del Tercer Mundo.

Guevara convocó a forjar “uno, dos, tres, muchos Vietnam”, en oposición a la pasividad del Kremlin. Impulsaba esas sublevaciones frente a la utopía de restringir la edificación del socialismo a un solo país o región. En el Congo puso el cuerpo y en Bolivia entregó su vida a esos ideales (Katz, 2008; Sánchez Vázquez, 2007).

Más allá del resultado de esas acciones, la experiencia cubana ilustró cómo la alianza con una potencia para contrabalancear el peso del imperialismo, no implica sometimiento o imitación del socio. Ese modelo ofrece un importante punto de partida para concebir las relaciones con China de los procesos radicales actuales y futuros de América Latina.

- Claudio Katz es economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI.

Notas:
1) Este texto continúa el análisis abordado en: Katz (2014).
2) Esta posibilidad es analizada con otras conclusiones por Dos Santos (2011).

Referencias:
- Amin, Samir, (2012), “El mundo visto desde el Sur”, ALAI, 30-3.
- Arrighi Giovanni, (2007), Adam Smith en Pekín, Akal, Madrid.
- Choi, Wai Kit, (2009), “Toward a Communist immnent critique”, Science and Society, vol 73, April.
- Ding, Xiaoqin, (2009), “The socialist market world economy, china and the world”, Science and Society, vol 73, April.
- Dos Santos, Theotonio, (2011), “Algunos comentarios a la entrevista de Wallerstein”, ALAI, 18/8.
- Hart-Landeberg Martin, (2011), “The Chinese Reform experience: A critical assessment”, Review of Radical Political Economics, vol 43, n 1.
- Katz Claudio (2014), “La epopeya de Cuba”, www.lahaine.org/katz.
- Katz Claudio, (2008), “El legado del Che”, 2008, www.lahaine.org/katz.
- Katz, Claudio, (2006), El porvenir del socialismo, Edición venezolana: Monte Ávila, Caracas, 2006
- Li, An; Li, Zhongjin; Xie, Fuaheng, (2012), “Guojinmintui: China new public-private debate”, Science and Society, vol 76, n 3, july.
- Li, Minqi, (2009), “A harmony of capitalism and socialism?, Science and Society, vol 73, April.
- Li, Minqui; Piovani, Chiara, (2011), “One hundred millón jobs for the chinese workers”, Review of Radical Political Economics, vol 43, n 1.
- Lin, Chun, (2009), “The socialist market economy, Step forward or backward”, Science and Society, vol 73, April.
- Lo, Dic; Zhang, Yu, (2011), “Making sense of China´s economic transformation”, Review of Radical Political Economics, vol 43, n 1.
- Revista Bandung, (2011), Vol 1, setembro 2011, Cedebras, Belo Horizonte.
- Sánchez Vázquez, Adolfo, (2007), “La revolución cubana y el socialismo”, El marxismo en América Latina, Antología. Editorial LOM, Santiago de Chile.
- Wang, Fengzhen, (2009), “Crossroads: China´s future under debate”, Science and Society, vol 73, April.
- Weil, Robert, (2009), “Class bases of Chinese marxisms todays”, Science and Society, vol 73, April.
- Xie, Shaobo, (2009), “Crossroads: China´s future under debate”, Science and Society, vol 73, April.
- Yang, Jinhai, (2009), “The historical significance of the combination of socialism and market economy”, Science and Society, vol 73, April.
- Yi, Jiexiong, (2009), “A marxist perspective on chinese reforms”, Science and Society, vol 73, April.
- Yu Au, Loong, (2012), “De maitre a serviteur”, Inprecor 588-589, novembre-décembre.
- Zhu, Andong; Kotz, David (2011), “The dependence of China´s economic growth on exports and investment”, Review of Radical Political Economics, vol 43, n 1.

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Cuba

Juan Diego García (especial para ARGENPRESS.info)

La decisión del gobierno estadounidense de reanudar relaciones diplomáticas con Cuba luego de más de medio siglo de rompimiento es un hecho de enorme trascendencia aunque aún faltan muchos obstáculos por remover, empezando por el total y completo desmantelamiento del bloqueo económico, el fin de la hostilidad política hacia la Isla y terminar el fomento de las acciones terroristas de la minoría que en Miami aún sueña con la restauración de la Cuba de antaño y, naturalmente, concretar la devolución de Guantánamo, ilegalmente ocupada por Estados Unidos.

El asunto se debería entender como lo que es en realidad, como un comienzo, pero un comienzo que se inaugura con las propias palabras del presidente Obama reconociendo la derrota de la estrategia de su gobierno y de los muchos que le anteceden en la vergonzosa tarea de violar todas las normas del derecho internacional y someter al pueblo de la Isla a mil y una privaciones. En el discurso del presidente estadounidense no hay ni una palabra de excusa, ni una manifestación de arrepentimiento por el crimen cometido, pero eso si, la reiteración de que los Estados Unidos seguirá tratando de realizar su sueño de derrotar la Revolución, esta vez por otras vías.

Nada de esto se produce por azar. Tanto la hostilidad y la agresión abierta predominante hasta hoy, así como las amenazas de futuro forman parte de la naturaleza imperialista del capitalismo estadounidense. Sin embargo, el hecho en sí constituye una nueva constatación del declive de la hegemonía de Washington en la región (y en el mundo). En este contexto, los pensadores lúcidos del imperio parecen haberle aconsejado al presidente Obama que era el momento preciso para llevar a cabo algo que realmente se venía preparando desde mucho antes. Basta recordar las exigencias de los granjeros para aliviar el bloqueo permitiendo la venta de sus muchos excedentes de cereales a la Isla (son anticomunistas pero naturalmente primero velan por sus intereses inmediatos) sin importarles demasiado la histeria de los grupitos de exaltados de la emigración y de sus voceros a sueldo; tampoco han faltado las presiones de los círculos académicos, artísticos y deportistas por un contacto fluido y de mutua conveniencia y, por supuesto, no se debe olvidar la influencia decisiva de los estrategas mayores, aquellos que representan los intereses del gran capital que ven cómo su país se aísla cada vez más en la región en favor de los socios europeos pero sobre todo de China y Rusia que hacen ya una exitosa competencia a las transnacionales estadounidenses. El mensaje de aires nuevos no es entonces solo para Cuba; lo es para todo el continente.

En efecto, el New York Times (vocero del gran capital) viene abogando de forma reiterada en los últimos meses por un cambio en la política de Washington hacia Cuba. Además, para algunos analistas, el asunto llega más lejos; es (o debería ser) un mensaje dirigido igualmente a los otros gobiernos de la región y entendido como el inicio de dinámicas de buena vecindad. En una arranque de optimismo navideño hasta se podría pensar que se trata de una renuncia a los métodos gansteriles de intervención. ¿Habrán entendido que la diplomacia de cañoneras da malos resultados en el difícil escenario mundial de hoy? El tiempo lo dirá. Por el momento algo de eso hay en el discurso de Obama aunque de sus palabras se deduce claramente que, por supuesto, los Estados Unidos no renuncian a intervenir ni abandonan su estrategia imperialista, pero ahora sin los métodos groseros y ordinarios, las intervenciones directas y la falta de tacto, frutos de la arrogancia y la prepotencia que solo conducen al fracaso. Y Cuba sería el mejor ejemplo de ello.

En el discurso de Obama aparecen ambas coordenadas. De una parte, la reiteración -esta vez muy diplomática- de la voluntad intervencionista y la reafirmación de su voluntad de potencia hegemónica en lucha por asegurarse una influencia decisiva en la región. Pero, de otra, el reconocimiento del fracaso de la estrategia de la fuerza bruta, del terrorismo, del sabotaje y la subversión de todo gobierno que no les resulte simpático. Ojalá con ese mismo enfoque no solo se desarrollen de forma conveniente los pasos que siguen a esta reanudación de relaciones diplomáticas sino que se aplique lo aprendido al resto del continente, en particular por lo que respecta a gobiernos como el de Venezuela, un país que por el camino que van las cosas se estaría perfilando como el candidato ideal para ser objeto de políticas similares a las que soporta y ha soportado Cuba en el pasado medio siglo.

Hay, además, un elemento que puede parecer de menor significación pero sin el cual muchas cosas no son comprensibles en el caso cubano: los Estados Unidos siempre han querido la anexión de la isla, tragarse a Cuba, convertirla en un nuevo territorio de la Unión. Y siempre fracasaron. Obama no hace más que registrar un nuevo y sonado fracaso de esta estrategia. El sentimiento nacionalista de la población de la Isla siempre ha sido muy enfático, de una tenacidad inmensa en medio de los avatares más oscuros y de las perspectivas menos halagüeñas. La cubanidad, como elemento central de su identidad como pueblo ha jugado siempre una rol destacable. En los momentos más duros la ciudadanía cubana se ha negado a ceder sus principios, a doblegar su voluntad por un plato de lentejas.

Después de esta victoria contundente se abren para los cubanos nuevos retos en todos los órdenes. Tampoco será fácil ni mucho menos gestionar las relaciones con Washington con nuevas reglas de juego en las que “se pueda convivir de forma civilizada dentro de las diferencias”. El gobierno de los Estados Unidos no es precisamente un modelo de buen amigo ni de mejor vecino. Y Cuba lo sabe. Pero pase lo que pase, este acontecimiento eleva la autoestima de todos los pueblos de la región, acostumbrados a soportar la opresión política del imperio, a ver saqueadas sus riquezas y afectada su propia identidad, a ser inducidos a sentir vergüenza de sus orígenes, del color de su piel, de su origen étnico, de su cultura. No por azar en el corazón de todo latinoamericano la noticia arrancó hasta lágrimas de alegría y sentimientos de esperanza. Esperanza acerca del valor que tienen la dignidad y la lucha precisamente cuando todo el horizonte se cubre de nubarrones y parece que la victoria resulta imposible.

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La dependencia del ingreso de capitales define al capitalismo argentino

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

Estamos sobre el fin del año y muchos me consultan sobre la evolución de la inflación y el tipo de cambio, insistiendo en que este, el tipo de cambio es un precio más en la economía, el de las monedas extranjeras, o sea, las divisas, entre otras, el dólar, el euro, el yen o el yuan.

La cuestión de los precios trasciende la coyuntura y expresa, como aprendimos con Marx, aspectos esenciales de la producción y la circulación, ya que los precios son la manifestación en dinero del valor de cambio, y este, resume la contradictoria relación social de intercambio en el capitalismo, entre compradores y vendedores, entre valor de uso y valor de cambio o valor. Los precios condensan las contradicciones del capitalismo, el intercambio de equivalentes y la generación y apropiación del plusvalor.

Aludimos a una cuestión teórica que está en la esencia del régimen de explotación. Los precios remiten al dinero, y este es expresión de una forma histórica del valor, que fetichizado se impone con autonomía de su origen como relación social. La inflación o deflación de los precios está asociado a la teoría del valor y por ende del dinero. No hay autonomía del dinero sobre la producción y circulación en el capitalismo, y por lo tanto, en el dinero y la política monetaria, financiera, cambiaria o de precios se manifiestan las contradicciones inmanentes en el doble carácter del trabajo materializado en las mercancías.

El tema de los precios y la inflación requiere de consideraciones que remiten a la coyuntura y sus impactos en las distintas clases y sectores sociales, como una mirada teórica que permita dilucidar el origen del problema en las contradicciones sociales del orden capitalista.

Los aumentos expresan la dominación de clases

Sobre la evolución de los precios en Argentina se evidencia una aceleración respecto de los años anteriores, proceso en curso desde el 2007. La afirmación se verifica con los datos de la medición oficial o con los que difunden otras mediciones alternativas, de privados o de algunas provincias aferradas a metodologías previas a los cambios en el INDEC. Los datos varían entre el 30 y el 40%. Puede creerse más en una o en otras mediciones, pero nadie duda del alza de los precios en la economía argentina, lo que evidencia un problema en la capacidad de compra para los sectores de menores ingresos y enfatiza la desigual relación social entre quienes fijan los precios y la mayoría que los sufre.

Nuestra economía es parte de la economía mundial, capitalista por cierto, que resume en un mercado mundial crecientemente sostenido con precios internacionales independientes de los costos de producción locales. Lo que se intercambia en el mundo son comodities, más que bienes y servicios. La soja o el petróleo, el oro, los minerales y el conocimiento son comodities y no interesa su localización para la producción, salvo en lo atinente a la búsqueda de la mayor productividad, o la disminución del costo de producción para maximizar la ganancia.

Es una afirmación para localizar a los fijadores de precios en el mercado mundial. No es desde la Argentina que se define el alza o la disminución del precio internacional de la soja o del petróleo, aunque sin duda y a escala, la producción local interviene en tanto y en cuanto participa de la producción global de cada mercancía. Sin perjuicio de lo dicho, el carácter nacional de la política y por ende del Estado, favorece una redistribución del poder global en el orden local, y eso explica las transferencias de ingresos al interior de cada país, siendo la inflación interna el mecanismo de redistribución regresiva del ingreso a escala interna, local. Es un ejercicio del poder, de quienes pueden subir precios y encontrar su realización en el mercado.

Las tendencias actuales en los precios y la política pública

También puede decirse que en el último tramo de este 2014 se percibe una desaceleración de la tendencia general ascendente de los precios, cuya explicación puede encontrarse en la baja de la actividad económica y la recesión productiva, con impacto directo en la pérdida de empleo y las restricciones para operar una reanimación de la economía local, que termina dependiendo de los estímulos externos, sean inversiones o préstamos provenientes desde el exterior.

El límite a la expansión de los precios está entonces condicionado por la reducción de la capacidad de realización en el mercado, sea por disminución de las compras empresarias o del consumo en general, especialmente entre los sectores de menores ingresos. Y por ende el ajuste en la contratación de fuerza de trabajo y un agravamiento de las formas de flexibilización laboral y salarial.

La política económica, es decir, el accionar del Estado, intenta frenar la evolución de los precios y activar la economía, incluso compensando con política social a los sectores más desprotegidos, vía planes sociales o renovadas moratorias previsionales. Es parte del aprendizaje del Estado capitalista en la administración de la crisis, legado de los 30´ y del keynesianismo que hoy asumen hasta los más conservadores de la política económica convencional en los principales Estados del capitalismo mundial.

En ese sentido y en la Argentina se anotan: a) los precios cuidados; b) los préstamos en cuotas para el consumo diverso; c) el estímulo al crédito para la vivienda o compra de automotores; d) las restricciones a la compra y venta de divisas; e) y ahora la disminución del 5% en el precio de los combustibles.

Uno de los problemas a destacar es que esas políticas no tienen efecto universal, ya que los precios cuidados no involucran más que una canasta de bienes que se distribuye en una cadena comercial de grandes supermercados y limitada geográficamente, con vencimiento a comienzos de enero y una fuerte disputa por la actualización de valores para su continuidad en el 2015.

Con el acceso a los créditos, el problema se presenta por los límites establecidos en los ingresos de los posibles adjudicatarios, excluyendo amplios sectores sociales que sufren el déficit habitacional.

Aun considerando los estímulos crediticios, con tasas subsidiadas a la pequeña producción, constituyen la minoría de la cartera bancaria, ya que lo principal del crédito bancario tiene destino en confirmar la estructura concentrada de la economía argentina y una orientación privilegiada en la especulación y el financiamiento estatal de la deuda pública.

Incluso la reducción de los combustibles es limitada para no entorpecer el estímulo al ingreso de inversores externos para la producción petrolera que morigere el déficit energético que supone la importación de combustibles, al tiempo que los estacioneros denuncian ser los principales perjudicados y señalan el privilegio hacia las grandes petroleras.

Vale también mencionar que las restricciones a la operatoria con moneda externa suponen una intervención para evitar la transferencia del precio de las divisas hacia el resto de los bienes y servicios. El problema es la referencia que supone en muchas actividades económicas el tipo de cambio paralelo y aún, la pérdida de reservas para atender las demandas de atesoramiento de pequeños inversores u ahorristas, que en cuenta gotas acumulan cuantiosos recursos, unos 3.000 millones de dólares estimados en todo el año, que son retirados de la actividad productiva.

La dependencia como lógica del funcionamiento del capitalismo local

En este marco, la economía en la Argentina está atrapada en la lógica capitalista de un excedente definido por el capital externo que presiona vía precios por su apropiación.

En el origen de la acumulación está el inversor de dinero (D) que pretende en un tiempo y espacio obtener más dinero (D´, o D +d, siendo d, el plusvalor). Esta ecuación define la valorización del inversor. Así, quien aporta D pretende D´ (D +d), o sea un incremento (d) de la inversión originaria (D). La economía local demanda crecientemente de inversores externos dispuestos a colocar su D en el proceso local de producción, y esos inversores demandan la búsqueda de seguridad jurídica para obtener el suficiente valor acrecentado (d) según la lógica de la ganancia monopolista de un capitalismo en crisis. Vale adicionar que los capitales hegemónicos, ya asentados en el país, defienden su posición de dominación vía precios, mientras pueden y no tienen límites de mercado o de la regulación estatal.

La cuestión de los precios en alza, incluso del tipo de cambio, apunta a capturar la renta socialmente generada en la Argentina y disponerla en el circuito de la valorización mundial que definen las corporaciones transnacionales que actúan en el país.

Por todo esto es que sostenemos que el gran problema de la economía capitalista argentina es la dependencia del ingreso de capitales para asegurar el ciclo de valorización económica. Es que para la valorización hace falta una dinámica de inversión reproductiva, la que proviene del excedente económico generado por el funcionamiento de la economía local o por su inserción en la economía mundial.

La dinámica del capitalismo argentino está definida por los capitales externos, tal como se deriva de la estructura económica social hegemónica del capital externo en los sectores productivos y de servicios. Por eso es que hablamos de dependencia de los capitales transnacionales y del mercado mundial capitalista. En el agro, la minería, la energía, la industria, el comercio y los servicios de comunicación, bancarios y transporte, entre muchos, resultan definitorias las inversiones externas y el paquete tecnológico en manos de las corporaciones transnacionales.

Más aún, en términos más generales, el punto de partida del ciclo del capital en la argentina se resume en la capacidad de ingresar capitales externos, siendo las fuentes de esos ingresos: a) el menguante superávit comercial; b) las renuentes inversiones externas; c) y el esquivo endeudamiento proveniente del exterior.

Es más, la apuesta de política económica apunta a sostener el superávit comercial, aun frenando importaciones y regulando las exportaciones; generando condiciones para el ingreso de inversiones, asegurando elevada rentabilidad, especialmente para petroleros interesados en explotar yacimientos no convencionales; y logrando una parcial inserción en el mercado de crédito mundial por medio del acuerdo bilateral con China. Por estas medidas es que puede explicarse la recomposición de reservas internacionales en torno de los 31.000 millones de dólares, la contención de las expectativas por una devaluación, claro que todo tiene un costo, principalmente social.

La afectación de la dinámica de producción y reproducción capitalista afecta principalmente a los trabajadores, la mayoría de la sociedad. El nuevo endeudamiento presiona sobre los recursos fiscales compitiendo con demandas sociales de gasto público en salarios, salud, educación, seguridad o promoción de las economías regionales y una política productiva y de desarrollo para satisfacer necesidades de otro modelo y patrón de producción y consumo.

Nuestra reflexión apunta a la construcción de una argumentación que supere los límites a que nos condena el régimen del capital e ir más allá, contra el orden capitalista, por la transformación social para la emancipación y la liberación. Ello supone la crítica a la mercantilización creciente, o sea, a la subordinación del orden social a la lógica mercantil de producción de valor y plusvalor que definen la producción, la distribución, el cambio y el consumo, y si se quiere superar estas condiciones históricas del funcionamiento social, se requiere ir más allá en la imaginación de la sociedad necesaria, pensando más en satisfacer necesidades que en la lógica de la ganancia, la acumulación, el poder y la dominación capitalista.

El tema es la revolución para modificar las relaciones sociales de producción, y aquella se juega en la acumulación de poder popular y su orientación en la construcción de una nueva sociedad sin explotación, un paradigma que define los nuevos horizontes de la lucha de clases desde los trabajadores y los pueblos.

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Petróleo corrupto

Félix Herrero (INFOSUR)

Incapacidad y corrupción, motivos centrales del fracaso de la política energética oficial.

Este 29 de diciembre se cumplen 10 años de la creación de Enarsa por parte de Néstor Kirchner. Los combustibles en el país suben mientras en todo el mundo tienden a la baja. Incapacidad y corrupción, motivos centrales del fracaso de la política energética oficial

Mientras en todo el mundo el precio de las naftas está yendo a la baja por la caída brutal que está teniendo el valor internacional del petróleo, en la Argentina esta reducción no se ve reflejada en los valores que muestran los surtidores de las estaciones de servicio locales. Peor aún, algunos sectores argumentan que se vienen nuevas subas en 2015, cuando en 2014 ya se incrementaron en un 40 por ciento.

Un caso representativo de la inoperancia del Estado para manejar los combustibles, es el de Enarsa, la empresa fundada por Néstor Kirchner y que el próximo 29 de diciembre cumple 10 años de su creación. Según todos los especialistas energéticos consultados por Hoy, la firma representa un fracaso inconmensurable.

Esta empresa creada por el kirchnerismo fue acusada en reiteradas ocasiones de ser un “paraíso” para ñoquis y militantes rentados, siendo una de las “cajas negras” de la política oficial. Por ello miles de millones de dólares, que deberían haberse usado para la exploración y explotación petrolera, en un país que hace tiempo perdió el autoabastecimiento energético, terminaron en negociados y en manos de caciques K que llevan adelante repudiables prácticas de clientelismo político.

En diálogo con Hoy, el abogado y economista especializado en energía, Félix Herrero, ex director de Yaciretá durante la última presidencia de Juan Domingo Perón, aseguró que “en un país que se decía que a través de la creación de Enarsa y las concesiones a los sectores privados se iban a bajar los costos y por ende los combustibles iban a ser por ende más baratos, hoy tenemos uno de los combustibles más caros del mundo”.

Para el miembro del Grupo Moreno, “la creación de Enarsa sirvió de muy poco. Tan poco sirvió que se tuvo que volver a la nacionalización parcial de YPF, y las funciones de Enarsa, ya sea en la compra de locaciones de gas natural líquido, han sido tomadas por las acciones de YPF y por la Ley de Hidrocarburos. Ahora nos encontramos con que la gente sólo observa como los precios de los combustibles suben sin que se establezca un tope a estos aumentos”.

El Estado en vez de solucionar el problema que habían creado los privados en el sector luego de la privatización de YPF, lo único que hizo fue agravar la situación. En algún momento se impulsaron estaciones de servicios de Enarsa, pero se instalaron apenas 3 unidades conjuntamente con la petrolera venezolana PDVSA, en un país que tiene una red de más de 5.000 locales de este tipo. El resultado fue una gran desilusión y fracaso.

“Esta empresa fantasma es una empresa que otorgaba subsidios a empresarios amigos, con crecimiento de la corrupción, donde los subsidios que no iban a un desarrollo de las técnicas petroleras de extracción y exploración, era una fuente de contratos, es decir, era una empresa contractual y no una empresa energética o petrolera”, subrayó Herrero.

Ha sido el propio kirchnerismo quien ha admitido el fracaso de Enarsa, ya que con la Ley de Hidrocarburos se les retiraron a la empresa estatal todas las áreas que se le había otorgado. El general Perón decía que “la única verdad es la realidad”, y en un mundo donde la baja del petróleo lleva a los precios a la baja, en la Argentina los precios de los combustibles no retroceden.

Breve historia de una decepción

Enarsa (Energía Argentina Sociedad Anónima), fue creada por el expresidente Néstor Kirchner el 29 de Diciembre del 2004, a través de la Ley Nacional 25.943 y promulgada mediante el Decreto del Poder Ejecutivo 1529/2004.

De esta manera, el gobierno kirchnerista daba inicio a la ficción de la recuperación de los recursos estratégicos del país, que analizados una década después, marcan una fuerte decepción con los postulados para los que fue creada.

Por casi 9 años, la empresa estuvo conducida por Exequiel Omar Espinoza, uno de los pasajeros del famoso avión que trajo al venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson al país con una valija llena de dólares cargada sin declarar.

Espinoza, un hombre de estrecha confianza del ex todopoderoso ministro K, Julio De Vido, estuvo siempre relacionado a diversos hechos poco claros, que lo terminaron alejando de la función pública en mayo del año pasado, en medio de graves denuncias que lo tienen contra las cuerdas judiciales.

A lo largo de toda esta década, la empresa estatal recibió casi 200.000 millones de pesos de las arcas oficiales, en los cuales el control de dichos fondos siempre estuvo ausente, motivo central que ha llevado a que desde la oposición se la denuncie como una enrome caja negra de la política clientelar del gobierno para ganar votos en épocas eleccionarias.

Despropósito oficial

Especialistas del sector energético, explicaron desde un comienzo que la creación de Enarsa no iba a solucionar el grave problema energético que tenía el país. El gobierno, en vez de escucharlos, hizo oídos sordos a sus reclamos y propuestas.

Carlos Pierro, exPresidente del Comité Argentino del Consejo Mundial de la Energía (CACME), afirmó a Hoy que “la creación de Enarsa no tenía un objetivo claro. Una empresa que se ocupe de todo el sector energético es una locura, para eso está la Secretaría de Energía. Una empresa que tenga atribuciones para trabajar en todo su plan energético me parecía un despropósito”.

Para el extitular de YPF “Enarsa está mal creada. El gobierno echó a empresas que tenían la responsabilidad de generar, transmitir y distribuir la energía eléctrica, sin explicarle por qué no les permitían ir ajustando las tarifas, fijando tarifas sociales y tarifas que todo el resto podía pagar”.

“En vez de hacer esto, permitieron subsidiar a un sector industrial que tiene una incidencia muy baja en su matriz de costos en la producción, y a un sector de altos ingresos que podrían haber pagado tarifas altas. Quizás esos sectores son los que más consumen y son a los que se les regaló la energía a lo largo de esta década”, remarcó Pierro.

En la relación de los hechos con las palabras, el kirchnerismo no ha sido muy coherente. Esto que se quiso hacer con Enarsa acompaña el fracaso de la energía argentina, donde un país que estaba autoabastecido deja de serlo, y el gobierno se muestra totalmente incapaz de revertir este proceso destructivo.

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Ante la reapertura de la causa que juzga a los responsables políticos de la masacre de Avellaneda

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)

El pasado 22 de diciembre, tanto el juez federal Ariel Lijo como el fiscal federal subrogante, recientemente asumido en el cargo, Diego Iglesias, confirmaron el desarchivo de la causa 14.215 "Ruckauf y otros s/homicidio", que investiga las responsabilidades intelectuales y políticas de la denominada Masacre de Avellaneda, donde resultaran asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, y se contabilizaran más de 30 heridos de bala de plomo. Al respecto, reproducimos un artículo publicado por la Revista Topía el pasado mes de noviembre.

Carlos Fuentealba, Maximiliano Kosteki y Darío Santillán a la luz de El Príncipe.

A Jorge Julio López
En el 8º año de su desaparición

El 5 de setiembre pasado concluyó un proceso de impunidad a favor del ex gobernador Jorge Sobisch. La jueza de Garantías Ana Malvido sobreseyó a todos los imputados en la causa Fuentealba II de sus responsabilidades políticas sobre la represión en Arroyito el 4 de abril de 2007 y del asesinato de Carlos Fuentealba por la policía de la provincia de Neuquén.

Su decisión representa una advertencia a toda la población que lucha por sus derechos. Es la manifestación de una política de profundización de la represión y judicialización de la protesta social que está en sintonía con las causas abiertas por luchar a más de 400 trabajadores/as en la provincia, a las represiones a los vecinos que luchan por un pedazo de tierra para vivir o a la campaña del intendente “Pechi” Quiroga de mano dura.

Es el modo de aplicar un ajuste aún mayor y un mensaje a las luchas que seguramente deberán librarse en defensa del salario, la salud, la educación, etc.

Días después, la presidenta Cristina Fernández criticaba al ex presidente Eduardo Duhalde por hablar de la posibilidad que se produzcan estallidos sociales y preguntándose si pedía una nueva masacre como los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.

¿Qué tienen que ver estos hechos con El Príncipe y su autor, Nicolás Maquiavelo?

Los teóricos de “espejos para príncipes” sostuvieron que el principal asunto del gobierno consistía en mantener al pueblo no tanto en estado de libertad como de seguridad y paz.

El verdadero oficio de un buen gobernante era que el pueblo pudiera vivir en paz y tranquilidad. De allí que en El Príncipe Maquiavelo sostenga varias veces que el principal deber de un gobernante debe ser velar por su propia fuerza y seguridad y, al mismo tiempo, que sus súbditos estén seguros.

Dos principales conceptos de la idea de virtú habían surgido de la tradición humanista del pensamiento moral y político. En primer lugar, que es la cualidad que capacita al gobernante a alcanzar sus fines más nobles y, en segundo lugar, que puede equipararse a la posesión de todas las grandes virtudes. Si un gobernante deseaba conservar su Estado y alcanzar el honor, la gloria y la fama, necesitaría ante todo cultivar toda la gama de virtudes cristianas así como morales. Esta conclusión es negada por Maquiavelo. Está de acuerdo en que son los objetivos apropiados para un príncipe, pero rechaza que siempre haya que actuar de una manera virtuosa. (Negritas mías).

Aunque siempre es esencial que los príncipes parezcan convencionalmente virtuosos, a menudo es para ellos imposible comportarse de esa manera. El príncipe “encontrará que algunas de las cosas que parecen ser virtudes, si las practica, le arruinarán, y que algunas de las cosas que parecen ser perversas le darán la seguridad y la prosperidad”. Por lo tanto, un príncipe que desee conservar su gobierno “y alcanzar las mayores alabanzas de honor, gloria y fama”, ha de “aprender cómo no ser virtuoso y a valerse de esto, o no, según la necesidad”.

Maquiavelo y los autores de obras sobre el gobierno principesco -Bartolomeo Sacchi, Patrizi, Pontano, Castiglione- están de acuerdo en las metas que el príncipe debe fijarse: conservar el Estado, lograr grandes cosas, tender al honor, la gloria y la fama. La diferencia se encuentra en los métodos para alcanzar esos fines. Para los teóricos más convencionales el príncipe debía seguir los dictados de la moral cristiana porque, según Maquiavelo, admiran a un gran jefe como Aníbal pero “condenan lo que hace posible sus realizaciones”, especialmente la “crueldad inhumana” que ve como la clave de sus triunfos.

Para Maquiavelo, si un príncipe está genuinamente interesado en “conservar su Estado” tendrá que desatender las demandas de la virtud cristiana y abrazar la moral que le dicta la situación. El gobernante puede intentar mantener hasta donde le sea posible la apariencia de poseer las cualidades cristianas, pero debe abandonarlas por completo en la conducción real de su gobierno. El príncipe “no debe desviarse de lo que es bueno, si ello es posible, pero debe saber actuar mal, si ello es necesario”.

En Maquiavelo el concepto de virtú es utilizado para referirse a cualquiera de las cualidades que el príncipe considere necesarias para “conservar su Estado”. La idea de una equivalencia entre virtú y virtudes es un error.

A esta altura el lector se preguntará si no es una arbitrariedad de mi parte asimilar a la figura de príncipes a Jorge Sobisch y Eduardo Duhalde. Pero sigamos.

¿Cuál era la principal razón para que Maquiavelo pensara que “un príncipe no debe preocuparse de la fama de cruel si con ello mantiene a sus súbditos unidos y leales; porque, con poquísimos castigos ejemplares, será más compasivo que aquéllos que, por excesiva clemencia, dejan prosperar los desórdenes de los que resultan asesinatos y rapiñas; porque éstas suelen perjudicar a toda una comunidad, mientras las ejecuciones ordenadas por el príncipe perjudican tan solo a los menos”?

La respuesta es su visión profundamente pesimista de la naturaleza humana. Declara que “podemos hacer esta generalización acerca de los hombres: son ingratos, inconstantes, mentirosos y engañadores, cobardes ante el peligro y ávidos de lucro”. Así se siente en la obligación de advertir al príncipe que, como los hombres comúnmente son “tan miserables criaturas”, deberá estar dispuesto a actuar desafiando las virtudes convencionales si desea permanecer seguro. Un señor prudente no puede, ni debe, mantener la palabra dada cuando se vuelva en su contra porque “si los hombres fuesen todos buenos, este precepto no lo sería, pero como son malos y no mantienen lo que te prometen”, él tampoco deberá hacerlo. Para concluir: “Procure pues el príncipe ganar y conservar el estado: los medios serán siempre juzgados honorables y alabados por todos, ya que el vulgo se deja cautivar por la apariencia y el éxito…”. (Negritas mías).

La reacción del pueblo neuquino y de todo el pueblo argentino que le dio la espalda a la candidatura presidencial de Jorge Sobisch desmienten a Maquiavelo, así como la lucha que hasta hoy llevan adelante por el juicio y castigo a quienes planificaron el asesinato de Carlos Fuentealba y que le hizo decir a su compañera, Sandra Rodríguez, nuevamente parada bajo una lluvia torrencial como la que el 9 de junio de 2007 cayó sobre los más de 15.000 neuquinos que clamaron justicia por el asesinato de un maestro: "si las Abuelas de Plaza de Mayo tardaron más de 30 años en tener los juicios, yo esperaré también si hace falta 30 años para que se sepa la verdad".

También los casos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán son aleccionadores ya que sus familiares y compañeros de militancia no cejaron en su lucha hasta ver condenados y presos a los autores materiales de los asesinatos, mientras el poder político y judicial, a pesar de la promesa de Néstor Kirchner en el 2003 de investigar “hasta las últimas consecuencias”, mostraron que frente a los poderosos, la respuesta es la inacción y la complicidad.

Sin duda, la “naturaleza humana” ha mejorado desde los tiempos en que Maquiavelo escribió El Príncipe, no así la de su clase política.

Bibliografía:
- Maquiavelo, Nicolas, El Príncipe, Altaya, Barcelona, 1996.
- Skinner, Quentin, Los fundamentos del pensamiento político moderno, Fondo de Cultura Económica, México, 1985.

Mario Hernandez es Licenciado y Profesor en Sociología. Periodista y escritor. Autor de El movimiento de autogestión obrera en Argentina (Editorial Topía, 2013), co-autor, junto a Gerardo Bavio, de El peronismo que no fue. La (otra) otra historia (Editorial Metrópolis, 2014) y compilador de Hugo Chávez y la revolución bolivariana. Ensayos y El debate Piketty sobre El Capital en el siglo XXI (Metrópolis, 2014).

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Sonia Colman (I): La memoria movilizada

La Posta Regional de Moreno - ANRED

El pasado martes 23 de diciembre se cumplieron 7 años del asesinato de Sonia Colman, trabajadora y militante social de 44 años. Su muerte fue producto de la negligencia sistemática que encubre la represión dirigida a los jóvenes pobres del Conurbano. Un recorrido de los hechos y acciones que determinaron en el año 2011 la condena efectiva del policía Oscar Benítez. Memorias activas y colectivas de quienes luchan contra la impunidad del aparato represivo estatal. Primera parte de la entrevista con las voces de Antonio Espasa, su compañero de vida y de militancia y María del Carmen Verdu, abogada y militante de Correpi.

Verdu: "Aquel 23 de diciembre cuando Sonia Colman, fue alcanzada en el pecho por los perdigones de plomo de la escopeta que disparo el sargento de la bonaerense Oscar Benítez. A las pocas horas su compañero Antonio Espasa se puso en contacto con nosotros. Tanto Antonio como Sonia eran compañeros con una historia de militancia en organizaciones de izquierda en nuestro país. Ambos habían sido ambos activos dirigentes en… militantes obreros y de allí existía una vinculación de Antonio con Correpi y era uno de nuestros fieles oyentes junto con Sonia en la columna que teníamos todos los sábados por la tarde con el periodista Herman Schiller en el programa "Leña al fuego" por Radio Belgrano. Rápidamente desde Correpi nos pusimos a disposición de la familia, representamos a Antonio y a sus hijas mayores de edad como querellantes en la causa y comenzó la parte dentro de los muros de los tribunales, que nunca tiene resultados concretos y materiales sino va sustentada y permanentemente coordinada con la parte importante de la pelea, que es del lado de afuera, en las calles, en las plazas, en las movilizaciones, en las marchas, con los escraches. Así fue como en el 2011, tras mucha pelea tras muchos años en los que encontramos absolutamente todo los obstáculos y escollos que son habituales en estas causas en las que uno confronta con un policía o con una institución, en definitiva con el conjunto del aparato estatal, porque como nuestros compañeros familiares organizados en Correpi cantan en las movilizaciones: "jueces y fiscales, protegen a la policía" , comparten un mismo acto y no es el mismo trato que el que acusa a un uniformado. Después de muchos años logramos llevar a juicio a este tipo, que llego por supuesto libre a esas audiencias de debate ante un tribunal oral en San Isidro, como la nomina de los policías, gendarmes, prefectos, servicios penitenciarios que están acusados, incluso de gravísimos delitos como casos de homicidios, homicidios calificados, torturas seguidas de muerte y sin embargo enfrentan el proceso, no como cualquier persona acusada de un delito grave desde la cárcel, sino desde la tranquilidad de su casa con una excarcelación fácil que va de la mano con el gatillo fácil. En este caso no había absolutamente ninguna duda sobre los hechos: Benítez había disparado su escopeta en el lugar más céntrico de Benavidez, en una feria en las vísperas de Nochebuena, en un momento en el que había un montón de personas caminando en la zona haciendo las compras de fin de año y uno de eso perdigones con cartuchos cargados con postas de guerra, fue el que atravesó el corazón de Sonia causando la muerte en el acto."

Antonio: "Nosotros en ese tiempo íbamos constantemente en forma semanal a la fiscalía, hicimos marchas inmensas. Sonia como una luchadora social era muy conocida en la zona de Pilar sobre todo en su barrio de influencia donde vivía que es Manuel Alberti en Del Viso y bueno todo tipo de marchas, actos; colocamos placas, hicimos pintadas, murales. Realmente fue un trabajo muy importante con muchísima gente y luego nos enteramos que el oficial Benítez había sido pasado a disponibilidad pero igual le seguían pagando el 50% del sueldo. Es que a su vez estaba trabajando en una agencia de seguridad privada nuevamente con armas en la mano, o sea que no fue más que un premio porque cobraba 50% de la policía sin presentarse al trabajo y el 100% del trabajo nuevo, así que hicimos una marcha muy importante a la secretaria de derechos humanos en La Plata, donde logramos que manden un comunicado a todas las agencias de seguridad de Pilar para qué realmente no le den empleo porque un personaje de estas características no podía después del desastre que había cometido, estar con un arma en la mano. Así que no lo tomaron más en esas agencias privadas. La justicia poco y nada era lo que llevaba a cabo; las pericias que hizo gendarmería fueron contaminadas, no sirvieron así que tomo cartas en el asunto la fiscalía policial de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Bs. As. Pero el problema que había para hacer esas pericias es que tardaban dos años y además siete meses estuvo la causa parada porque la contaduría de los tribunales de San Isidro no tenia últimos 300 pesos que se precisaban para hacer la ultima pericia balística y luego tuve que ir personalmente discutirle al fiscal mediante luego de negarme su secretaria de que estaba, me instale allí afuera de su despacho con mi abogada hasta que nos recibió y de ahí que los 300 pesos los ponía yo, se lo tire arriba del escritorio para que realmente se hiciera esa pericia y se terminara con toda esa fase preliminar. Al otro día se hizo la pericia, a partir de ahí seguimos la lucha cotidiana porque en realidad, en el camino un fiscal se muere, se cambia de fiscal y para ello el oficial Benítez seguía paseando por el país, nosotros con mucho miedo de que cruzara la frontera y se fugara. Creo que no lo hizo porque hasta último momento pensó que iba a mantener la impunidad y en algún momento tenemos ya la verificación de la fecha para el juicio y sorpresivamente este Tribunal Oral Nro. 3 se negó a llevarlo adelante. Aducían que la abogada María del Carmen Verdu de la Correpi le producía "violencia moral", consultaron si habíamos presentado otro tribunal, nos toco el 4 y también se negó a hacerlo. Tuvimos que anularlo y luego de cuatro años logramos por fin que el oficial Benítez fuese sentado en el banquillo de los acusados. "

Dentro del teje y maneje de la justicia y de la policía que me estabas contando recién ¿Como logran que en el 2011 pueda ser condenado Oscar Benítez?

Antonio: "Logramos como defensa que después de mucha lucha y mucho mover, de mucho andar y presionar: fue para un 30 de agosto en la ciudad de San Isidro, en los tribunales, fuimos con centenares y centenares de personas, con vecinos y sus amigos, organizaciones sociales que estuvieron acompañando. Fuimos con nuestras abogadas y el oficial Benítez entro pensando en la impunidad y salió esposado rumbo a un calabozo porque me parece que la presión de la gente afuera con los bombos y una actitud firme después de tanta lucha tener soportar que se lo dejara en libertad a este sujeto parece que cambio algunas cosas porque el fiscal de juicio que iba a acusar, llevaba dos acusaciones: una había sido doloso y otro por homicidio culposo porque el segundo no tiene una prisión efectiva, no es un pequeño accidente de tránsito el cual carece de prisión en suspenso . Parece ser que cuando vio semejante despliegue lo primero que hizo, salió y entro y dijo al tribunal voy a acusar por homicidio doloso u homicidio simple quizás si con pena de prisión efectiva. Así que luego de esa jornada donde fue realmente muy brava, de ver al asesino en una sala pequeña y de ver casi mil personas ahí afuera, pudiendo entrar solo 11 o 12 y ver a quien realmente te arruino la vida a once metro de distancia . Luego de cinco o seis horas de debate realmente salimos de ahí bastante maltrechos por el dolor y la tristeza con la convicción de que algo íbamos a lograr. Así que cuando fuimos el 5 de septiembre ya con una condena, yo personalmente tenía la confianza de que iba a ser una pequeña pena pero que el tribunal no tenia mas remedio en que terminara en una condena y le dieron el mínimo, por homicidio simple ocho mínimo y veinticinco máximo. Considerando lo que la justicia tenía preparada que eran tres meses de prisión en suspenso, de ese punto de vista habíamos conseguido un logro."

En el aniversario que se está cumpliendo, nos enteramos que estaban haciendo actividades en Pilar…

Antonio:"Hay un mural en una ciudad muy grande en Manuel Alberti donde ella recibía una placa conmemorando el hecho en el lugar donde sucedió en Del Viso. Inclusive un corto documental que se llama "Gatillo Navideño" que fue realizado por los alumnos de la escuela nro. 4 de Del Viso que está a cuatro, cinco cuadras de donde ella cae asesinada que inclusive participo en varios festivales, tanto aquí en Argentina donde fue proyectada en Cine Gaumont y también a nivel internacional. Nunca dejamos de hacer algo, inclusive fuimos al cementerio con muchísima gente haciéndole homenaje y aquí lo que ha surgido en esta nueva oportunidad es que el Concejo Deliberante a determinado que un pasaje de la localidad de Manuel Alberti lleve el nombre de Sonia Colman. Esto es en la plazoleta de la calle Los Olivos y el andén de la estación Manuel Alberti"

Para concluir contanos quien era Sonia Colman, teníamos entendido y por lo que nos contabas vos que ella era militante social aparte de realizar su trabajo como feriante. Contanos un poco que hacia ella, a que se dedicaba, para también mantener esa memoria de la lucha, del tiempo que costó el hecho de que se pueda condenar a este sujeto.

Antonio:"Siempre digo que Sonia era como miles y miles de mujeres argentinas. Preocupada por sus hijos, por su marido, por su casa, por su trabajo, por sus mascotas, por sus plantas y por sus flores. Que era feliz y que tenía un plus, porque era una luchadora social y toda aquella persona que lleva adelante algún tipo de lucha o un reclamo generalizado en forma no rentada sino que lo hace por el bien común, me parece que es una persona que brinda un plus y así fue reconocido. En parte debemos poder alcanzar algún tipo de justicia aunque no es realmente lo que nosotros hubiésemos querido, nos parece que la ley determina que debería de estar en las rejas más tiempo que el que le dieron sin embargo hubo un reconocimiento de parte de la sociedad, de parte de los vecinos y de la gente que la conoció. Fue muy importante en aquellos tiempos de la crisis del 2001/2002 donde abrió las puertas de su casa para transformarla en un merendero donde todas las tardes más de 40 pibes del barrio, venían a merendar. Ella se dio cuenta que realmente la única que comida que esos pibes recibían era en la escuela y la mayoría se acostaba sin comer. Por lo menos desde este merendero ella y otras vecinas del barrio que preparaban una suculenta merienda para que estos chicos no tuvieran la pancita vacía. Una vez voy a un acto de una organización que nos habían ayudado a nosotros como familiares y se me acerca una persona, se presenta como doctor y a la vez como delegado del hospital Gral. Belgrano de San Martin y me dice que solamente la conoció a Sonia porque ella le salvo la vida. Me comento que cuando Estados Unidos invade Irak hubo una marcha muy importante hacia la embajada de los EE. UU y se movilizaron para protestar contra esta invasión yanqui y hubo una feroz represión por parte de la policía, la montada sobre todo que los corrió a los manifestantes por una calle que llevaba hacia Plaza Italia donde habían vallado las calles, donde que no había ninguna calle transversal para poder escapar. Este doctor iba corriendo y dos caballos de la policía estaban justo a punto de darle alcance para golpearlo, tal vez como me dijo él, hasta pasarlo por arriba y quizás quitarle la vida y aparece una mano detrás de una pequeña ochavita y lo agarro de la mano a este doctor y lo tiro como hacia dentro. Esa persona había sido mi esposa, Sonia Colman. Así que bueno no pude menos que en ese momento que se me cayeran las lágrimas y yo sabía quién era Sonia y la fueron conociendo en la lucha, desde la más simple lucha municipal hasta una movilización contra el imperialismo".

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Cazadores de cabezas: Los cuerpos mapuche, trofeos de la argentina blanca

AGENCIA WALSH

El nueve de diciembre se restituyeron los restos del Lonko Inakayal, de su mujer y de Margarita Foyel , exhibidos como restos de animales exóticos en el museo de La Plata. Una muestra más de la barbarie del argentino, que cometió genocidio contra los pueblos originarios y sigue honrando a su Hitler, el General Roca, con estatuas y calles. Aquí va una carta de Gastón Lion para el Lonco Pincen.

«Carta a mi hermano Pincen. Don Lorenzo Cejas Pincen, Lonko de la comunidad Vicente Pincen de Trenque Lauquen. Estimado Cachu, Acabo de ver las fotos del acto que se hiso en el museo de La Plata el pasado 9 de diciembre, sobre las cuales tu aparece. Este acto de devolucion de los restos del Lonko Inakayal, de su mujer y de Margarita Foyel me hiso pensar y volver atras en 1986 cuando nos conocimos en Cosquin. Alla en un congreso del CISA, en la presentacion que yo hise sobre los derechos de tratados yo apunte a esta verguenza de la presencia de los cranos de varios de los principales Lonkos en una vitrina del museo de La Plata. Agrege que “ yo no sabia que los Argentinos eran cazadores de cabezas “ esa frase me valio un rechazo casi unanimo del publico argentino presente, es a este momento que tu intervinos con documentos pruebas en tus manos y que juntos cerdamos las bocas a todos. Nuestra amistad nacio en estas circonstancias! En 1989 cuando el Principe de la Araucania y Patagonia estaba presente en Buenos Aires, aprovechamos el interese que la Prensa le manifestaba para armar con el un acto de protesta ante el museo. Uno de los resulto de esta manifestacion fue que el Senador Yrigoyen, que era amigo del Principe, introducio un proyeto de ley para hacer devolver los restos de Inakayal y Foyel a sus tierras en Chubut, eso paso pero nadie en este tiempo nos aviso que la devolucion no estaba completa. Mas tarde German Canuhe inicio un reclamo de los Ranqueles que logro en 2001 a la devolucion del crano de Mariano Rosa a su tierra de Leubuco. Todavia quedo pendiente la devolucion del crano de Kalvucura a sus desendientes y por supuesto de los restos de 10 miles de indigenas muchas vez anonimos a sus respectivas comunidades. Probablemente que muchos de estos “ anonimos “ no podran ser indentificados y reclamados para sus respectivas comunidades, asi que propongo que ellios sean reunidos en diversos Mausoleos en lugares de particular memoria como por exemplo: Trenque Lauquen donde se inicio la “ conquista del desierto “para los “anonimos “Mapuches y Ranqueles, Valcheta que albergo un campo de concentracion para los Tehuelches, Napalpi que fue el sitio de un terrible masacre en 1924 para los Mocovies, Tobas y autros indios chaqueños. Hoy la legislacion argentina a evolucionado y nos permite de sacar de esta “casa de la muerte” a todos estos martyres y heroes y ninguno debe quedar alla, es una question basica de dignidad! El camino esta todavia largo para seguir, hace part de la reparacion historica, tu tien el merito de haber sido el primero que lo inicio y yo tengo el honor de haber sido el primero no-indigena que dimentiono esta barbaridad y te apoyo para suprimirla. Te deseo mucho nehuen para seguir en este año 2015, con todo lo mejor para tu famillia y comunidad. Te mando un fraternal abrazo tu hermano belga,  Gaston Lion  Rastros de un holocausto: desde museo La Plata restituyeron restos de Inakayal y Margarita Foyel leer más. Los s de Argentina y Chile generaron una masacre estatal y actos de genocidio a finales del siglo 19 con miles de asesinados, esclavizados y familias desmembradas, mayoritariamente del Pueblo Mapuches...»

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Un año después

Carlos Del Frade (APE)

Este lunes se cumple un año de la muerte de Luis “Quiquín” Medina, uno de los narcotraficantes más poderosos que tuvo la ciudad de Rosario y que en los últimos años de su vida había desarrollado contactos en la provincia de Buenos Aires y también con algunos colombianos dedicados al gran negocio que nutre al capitalismo desde hace, por lo menos, cuatro décadas.

El lunes 30 de diciembre de 2013, el diario “La Capital”, escribió que “el ataque ocurrió cerca de las seis de la mañana a la altura de Ayolas. Mortal emboscada a tiros a un jefe narco en el acceso sur. La víctima es Luis Roberto Medina, de 42 años. Su auto fue acribillado y también murió una joven que lo acompañaba. El recibió al menos diez disparos. Un auto lo cruzó y desde otro abrieron fuego. Un especialista en camuflar negocios. Medina amasó una fortuna con actividades ilegales, pero jamás tuvo que dar respuestas a la policía y la justicia santafesinas. El último es una escalada de crímenes mafiosos. Un rasgo común en los casos más recientes en la intervención de sicarios. La jueza que no fue a la escena: María Luis Pérez Vara. “Se supone que tuvieron que seguirlo desde que subió al Citroen, porque no solía usar ese auto. Luis Medina amasó una fortuna en el campo criminal en base a sobornos a la policía y sin que el sistema penal santafesino lo tomara. La primera referencia de Medina, en 1999. Una saga de homicidios de narcos de jerarquía. La violencia de los crímenes mafiosos viene creciendo al punto que se multiplica la acción de sicarios a la luz del día y en la vía pública. Dos de estos homicidios partieron aguas, por quiénes eran las víctimas”.

Para “Clarín”, el caso fue presentado como “una seguidilla sin fin. Violencia narco en Rosario. Acribillan a balazos a un empresario y a una joven. El hombre era investigado por narcotráfico. Recibió unos 25 disparos. Tenía una agencia de autos en Rosario, aunque vivía en un country del GBA. A la mujer que lo acompañaba le pegaron tres tiros. Una saga de asesinatos con el sello de la droga. La mayor cantidad de casos está ligada a la banda de Los Monos”.

-En esta etapa de la investigación no se descarta ninguna hipótesis - sostuvo el fiscal de la causa, Carlos Covani, de acuerdo a lo que dijeron distintos medios de comunicación el último día de 2013.

Se informaban sobre “medidas y pericias para avanzar en la pesquisa del crimen de Medina. Se analizarán una notebook y celulares de la víctima. También se solicitaron imágenes de cámaras de videovigilancia. Al parecer Medina se dirigía hacia el hotel del casino donde estaba alojado y debía retirarse el domingo. Varela: “Pudieron ser conocidos”. Más de 14 tiros. “Debemos hablar sobre hechos y no sobre hipótesis”, dijo Bruschi. El jefe de la policía rosarina se refirió a las complicaciones que debe afrontar la investigación del doble homicidio ante la escasez de testigos”, agregaban las noticias.

El 2 de enero de 2014, ya los diarios hablaban del interés político sobre Luis Medina: “Investigan si un funcionario político abrió la computadora de un jefe narco asesinado. La notebook habría sido desbloqueada por un hombre del Ministerio de Gobierno. Lo que sería violación de prueba. El secretario de tecnología de la provincia, Javier Echaniz, perteneciente al ministerio de gobierno, Rubén Galassi”, informaba el diario “La Capital”. A las pocas horas, una jueza negaba “haber ordenado que un funcionario abriera la notebook de Medina. Raquel Cosgaya dice no haber habilitado a alguien del ejecutivo para ello en la causa del asesinato. Dos ministros adujeron que hubo orden judicial. “Me consultaron si podían registrar un celular. No autoricé a un funcionario del Poder Ejecutivo”, remarcaban los medios.

Un año después, la comisión que se constituyó en la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe todavía no concluyó su informe final.

Tampoco la justicia ha informado sobre los potenciales asesinos materiales y muchos menos sobre los intelectuales del crimen de Luis Medina y Justina Pérez Castelli.
No hubo, en forma paralela, ningún documento que explicara por qué Medina logró instalar cuatro empresas (Ludme, Yazmín SRL, Speranto y Argom SRL) en Rosario desde 2010 en adelante con todas las autorizaciones en regla sin que nadie preguntara por el origen del dinero.

Un año después del asesinato de Luis Medina y su joven pareja, sus familiares siguen recorriendo los juzgados ratificando sus dichos. Mientras tanto el negocio del narcotráfico continúa con su doble ritual invicto: mucho dinero en manos de delincuentes de guante blanco y sangre joven derramada en los barrios.

Fuentes: Diarios “La Capital”, “Clarín”, “La Nación”, “Rosario/12” y “El Ciudadano”, desde el 30 de diciembre de 2013 a mayo de 2014. “Ciudad blanca, crónica negra”, del autor de la crónica. Entrevistas propias.

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Entrevista a María Elena Leuzzi: La Ciudad de Buenos Aires cerró el programa de asistencia a las víctimas de delitos sexuales

LA RETAGUARDIA

En enero de 2014 el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió cerrar su programa de asistencia a víctimas de delitos sexuales, que funcionaba desde 2008. A un año de aquella decisión, Cristina Varela y Luis Angió, en su programa Oíd Mortales, que se emite por Radio La Retaguardia, dialogaron con María Elena Leuzzi, que coordinaba aquella área y actualmente preside A.Vi.Vi. (Ayuda de Víctimas de Violación), sobre cómo fue el primer año sin este programa de asistencia.

“Al quedarnos sin un lugar físico y sin los sueldos del gobierno de la Ciudad que eran muy pequeños pero que ayudaban a sostener lo que era la actividad de A.Vi.Vi, seguimos trabajando pero desde mi casa. Logramos tener un espacio. Los días martes atiende el abogado, y los viernes la psicóloga, es reducido pero está bastante armadito, así que estamos trabajando desde ahí, a los ponchazos porque obviamente no tenemos un sueldo, ni ayuda de nadie”, describió María Elena Leuzzi, dando cuenta de cómo se modificó la forma de llevar adelante las actividades de la organización que preside, luego del cierre del programa que dependía de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Claudio Avruj, desde 2008.

Lo paradójico es que a pesar de esta decisión gubernamental, A.Vi.Vi. responde permanentemente a consultas de organismos estatales: “tenemos derivaciones desde los diferentes ministerios de Nación y de Provincia de Buenos Aires donde nos derivan a las víctimas con un escrito desde diferentes fiscalías; también el 911 nos está derivando a las víctimas. Existimos para los organismos pero no para un gobierno de la Ciudad, ni para un gobierno provincial ni nacional. Las víctimas no se van sin atención, sin asesoramiento”, afirmó Leuzzi en diálogo con el programa Oíd Mortales, que conducen Cristina Varela y Luis Angió.

En este marco, la presidenta de A.Vi.Vi. remarcó la asistencia que reciben quienes se acercan a la Asociación a pesar de la falta de “ayuda oficial”: “las chicas por parte de lo que es salud mental están todas bien asistidas, bien contendidas; pero como estamos desbordados, Julieta Petite, que es nuestra profesional, empezó a armar grupos de autoayuda como para ganar más espacio. El balance que hacemos es que fue un año muy duro a nivel laboral, profesional y a nivel vida de María Elena Leuzzi y su familia, pero que como siempre hemos podido sortear con ayuda de Dios, por sobre todas las cosas, y estoy bastante armada, de todo lo malo que siempre me ha sucedido en la vida, he podido salir y hacer una resiliencia”.

En este punto, Leuzzi fue crítica con la situación en la provincia de Buenos Aires en particular, y de todo el país en general: “desgraciadamente hoy existe una alfombra de sangre, la inseguridad está muy instalada, no se está haciendo nada respecto a eso, solo son proyectos, habladurías de que un jefe de la bonaerense dice que hemos agregado 200 patrulleros, pero no dicen pusimos 200 patrulleros en la calle y tuvimos sacar para que conduzcan ese patrullero a personal de adentro de las comisarías. Nos dan a los ojos una visión de que parezca que hay patrulleros nuevos pero si vamos a hacer una denuncia antes esperábamos dos horas y hoy esperamos seis, quien está a cargo de la comisaría en el momento que ingresamos te pone cinco millones de trabas como para que no vuelvas o no hagas la denuncia. Nunca ellos van a dar puntada sin hilo, como decía mi abuela. Y a nosotros se nos complica, pero somos insistidores y si no nos toman la denuncia volvemos a la comisaría, acompañamos a la familia o a la víctima y exigimos, porque es un derecho que tiene cada individuo que se le tome una denuncia formal y que se inicie una acción penal si así lo requiere la denuncia”.

De cara a 2015

“Sé que es mucho esperar un año para sentir que realmente va a haber un cambio, que realmente los argentinos necesitamos estar contenidos, estar protegidos, sentir que estamos seguros dentro de este país que amamos, apostamos y en el que hemos tenido hijos. La mitad de los argentinos somos hijos de extranjeros, como en mi caso que soy hija de calabreses, pero mis viejos apostaron, y mis abuelos cuando vinieron a la Argentina en el año ’28 apostaron a este país, y nos enseñaron que ante cualquier dificultad no hay que parar y ponerse a llorar, sino que hay que secarse los ojos y pensar qué se puede hacer. A esto los profesionales le llaman ‘resiliencia’, yo digo que a esto le llamo que si tuve un tropezón me tengo que saber levantar con altura y pensar qué puedo hacer para que no me vuelva a pasar, que me enseñaron a amar a mi prójimo, que me educaron para ser una persona solidaria, es mi trabajo, es lo que heredé de esos calabreses que vinieron a la Argentina, y estoy orgullosa de poder ayudar y decir que hoy toda aquella víctima que llegó a A.Vi.Vi. si bien no se le solucionó el problema en un 100%, su causa y su estabilidad psicológica están en un 75% asistida, contenida”, expresó María Elena Leuzzi.

La presidenta de A.Vi.Vi. remarcó que para 2015 tienen previsto la realización de tres juicios por causas impulsadas desde la Asociación: “tenemos ya tres juicios muy grandes sorteados, que van a ser orales y públicos. Sabemos que una sentencia no va a curar a la víctima pero sí va a aliviar, porque sentirá que se va a hacer justicia por aquello que le ha pasado”.

Los procesos se llevarán adelante en Morón, Lomas de Zamora y San Isidro: “nosotros trabajamos a nivel nacional y tenemos nuestro querido doctor (Omar) Ledesma que ha sido perito en una de las autopsias de la chica promotora, Dilma Pérez González, que fue ahorcada (en noviembre de 2013). El equipo de A.Vi.Vi. va a estar ahí con el doctor Ledesma, el doctor (Andrés) Bonicalzi. En el diálogo interno de A.Vi.Vi., a Morón le decimos ‘Tribunales de Morondanga’; en el caso de Lomas, ‘Lo más miércoles que te puede tocar’, a todos le hemos puesto un mote porque realmente sabemos dónde nos metemos. Los juicios no van a cambiar para nada lo que les pasó a los jóvenes, la vida de Dilma no va a resucitar, pero por lo menos la familia va a sentir que de toda la aberración que hicieron con su hija algo se va a pagar; y en el caso de Duca en San Isidro, ella venía de trabajar y la abordaron en la vía pública y la violaron y la maltrataron, esa persona que le hizo eso va a pagar. No estamos pidiendo pena de muerte sino simplemente que esta persona pague por el daño que causó”.

A pesar de que ha sido un año difícil para esta Asociación, integrada por personas que han tenido vidas difíciles, las expectativas por delante son muy grandes: “tenemos muchísimas ganas de que arranque 2015 y poder completar muchas cosas como esta sentencia que vamos a esperar ansiosos, y poder decir que pudimos votar en paz, pudimos llegar sin que la presidenta se vaya anticipadamente como nos ha pasado en otras oportunidades, pero que se nos respete la decisión de poder elegir a alguien que creamos que puede conducir nuestro país y llevarnos a un buen puerto”, afirmó María Elena Leuzzi en el tramo final de la entrevista con el programa Oíd Mortales, que se emite por Radio La Retaguardia.

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Seguridad urbana: Mi vecino el asesino

COSECHA ROJA

El Loco Cacho vivía en un PH en Montes de Oca al 700, en el partido de Avellaneda. El departamento de al lado era de Silvia Isabel Rosso. Hacía 10 años que Cacho y Silvia discutían por una puerta en común: él no la dejaba usarla, ella lo denunciaba en la Justicia. El sábado la mató de cuatro disparos en el tórax, hirió a su hija Yamila de 21 años y se fugó. El novio de la joven quiso vengar al asesino pero se confundió y mató a un vecino de 27 años que se acercó a ayudar. El domingo se entregó. Según un informe de la justicia bonaerense, los conflictos interpersonales son el principal móvil de los crímenes: en el 49 por ciento de los casos la víctima y el victimario se conocían de antes.

“Se le cantó salir a la puerta de la casa y le disparó cuatro tiros a mi mamá en el tórax. Mi hermana atinó a salir corriendo pero recibió tres disparos”, contó Mauricio, hijo de Silvia. El nieto de la señora, de poco más de dos años, vio todo: su abuela y su mamá tiradas en la vereda y los vecinos acercándose para ayudar. Entre ellos, Claudio Martínez, un hombre de 27 años que minutos antes había salido a la calle a fumar. “Cuando vio lo que ocurría fue a socorrer a las Rosso, a quienes conocía del barrio”, contó Roxana, la hermana de Martínez.

Cuando al novio de Yamila, Ángel Machuca, le avisaron lo que había pasado, se acercó a Montes de Oca armado, disparó y mató a Claudio. Los investigadores creen que lo confundió con el asesino. Él mismo se entregó a la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Avellaneda, a cargo del fiscal Mario Prieto. Al Loco Cacho todavía lo buscan y creen que se escapó a la Costa Atlántica. Los vecinos dijeron que tiene amigos en San Bernardo o San Clemente.

El 63 por ciento de los crímenes de la Provincia de Buenos Aires son en la vía pública y el 28, en la vivienda. Así lo indica el informe de la Procuración General de la Corte Suprema bonaerense de 2013. El móvil más repetido es el de “conflictos interpersonales”, que representa un 45 por ciento en el Conurbano y un 47 en el total provincial. Sólo en el segundo semestre el 35 por ciento de esas disputas fue entre vecinos y, en la mayoría de los casos, existía un conflicto concreto previo.

Las cifras coinciden con lo que sucede en la Ciudad de Buenos Aires y derriban los mitos del crimen: en la mayoría de los 176 casos el asesinato fue en el lugar de residencia (62%) y el disparador, una discusión o venganza (44%).Según el informe de la Corte Suprema, en el 47 por ciento de homicidios dolosos en la Ciudad de Buenos Aires la víctima y el victimario se conocían de antes: 2 eran amigos, 44 conocidos, 6 enemigos, 7 familiares, 4 pareja, 11 vecinos y 8 tenían una relación laboral.Como Juan Ignacio Novoa y Walter Farías, que eran compañeros de trabajo hasta que Juan mató a Walter de tres balazos y lo tiró a la basura en Mar del Plata. Lo mismo que Noelia, la joven que apareció muerta entre pastizales: el único imputado es vecino y novio de una amiga, Lucas Luque. O el diariero Sergio Bernal, que fue asesinado en julio de tres tiros por su vecino Oscar Hernández en el partido bonaerense de Vicente López: habían discutido por una fuga eléctrica.

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13 años del 2001: El dolor y la bronca no prescriben

INDYMEDIA

A 13 años de la rebelión popular de diciembre de 2001, que fue respondida por los diferentes niveles del Estado con 38 muertes en todo el país, se realizó en Rosario una bicicleteada hacia Tribunales Provinciales, donde el acto encabezado por los familiares de los caídos convocó a la militancia local. Con olla popular, bandas e intervenciones artísticas se gestó la tarde que terminó en marcha hacia la sede local de gobernación.

Un calor abrasador acompañó una nueva jornada exigiendo justicia para los 9 asesinados en la provincia de Santa Fe en diciembre de 2001. Las bicis nuevamente surcaron la ciudad al grito de “Pocho Vive, la lucha sigue”, consigna que se multiplicó en todos los territorios tras el asesinato del militante Claudio ‘Pocho’ Lepratti aquel 19 de diciembre, en el techo de la escuela donde trabajaba.

El dolor y la bronca no han prescripto. Con el paso de los años y el sostenimiento de la impunidad, familiares y compañeros de los asesinados siguen exigiendo la condena de los responsables materiales y políticos de la masacra, el ex Gobernador Carlos Alberto Reutemann a la cabeza. Otra vez, la solidaridad se hizo presente con los inundados de Santa Fe que comparten el reclamo contra Reutemann, también responsable político nunca juzgado por las 158 muertes* que dejó el fatídico episodio en la capital santafecina.

“Son trece años que se están cumpliendo de lo que nosotros llamamos la masacre del 2001. Seguimos exigiendo lo mismo que en aquel momento, justicia por todos, por cada uno de los asesinados. Siempre tenemos que recordar que Santa Fe, lamentablemente, tuvo un número muy alto, el número más alto de asesinados en el país en aquellas jornadas en cuanto a la cantidad de habitantes y que por todos estos crímenes no hay casi responsables cumpliendo penas; la justicia no los ha alcanzado”, recordó Celeste Lepratti, hermana de ‘Pocho’.

“Si no hay justicia, si lo único que existe es la impunidad como hasta hoy, no podemos hablar de democracia, no podemos hablar de que estamos mejorando, de que somos una provincia mejor o un país mejor”, evaluó la hermana del militante asesinado en Barrio Las Flores.

En su discurso recordó además a Doriz Benítez, fundadora del Centro Comunitario Catu II. La mujer hizo de su casa un centro comunitario donde decenas de pibes y pibas bailaban reggaetón, participaban de la comparsa y lograban así otra perspectiva de vida. Doriz era abuela de Catu, el niño asesinado por un policía en el Parque Independencia, encontrado en una bolsa dentro del laguito de ese parque, crimen también impune. “Hablando de aprender y de crecer, quería recordarla a ella también, otra de las que se fue por tristeza, por la impunidad, porque la justicia no llega, porque el corazón no resiste, como le pasó a Gregoria, mamá de Walter Campos, a mi viejo, a la mamá de Rubén Pereyra, de Juan Delgado. Se habla de enfermedades, pero en realidad es el corazón que no resiste tanta impunidad”, aseguró Lepratti.

A su turno Sara, la hermana de Walter Campos, asesinado por un francotirador el 21 de diciembre, recordó que el adolescente había sido marcado de antes. “Los policías dijeron que solamente agarren al flaquito, o sea mi hermano, el que era conocido por ellos, y lo dejaron ir al otro muchacho que corría con él. Y fue entonces en el arroyo Ludueña donde le dieron varios disparos y Omar Iglesias de las TOE (Tropas de Operaciones Especiales), le dio el disparo mortal, que fue en la cabeza”, rememoró cargada de bronca y dolor.

Con el lacerante desgarro del alma que expresa cada año al cargar la foto de su hija frente a los Tribunales, Lila, madre de Yanina García, habló apoyada en su nieta, quien hoy tiene poco menos de la edad que tenía su madre cuando fue asesinada. Yanina fue alcanzada por una bala en el frente de su hogar y la muerte se la llevó con tan sólo 18 años.

“Vengo a pedir justicia por mi hija que fue también asesinada en el 2001, con solo 18 años, la mató la policía en la puerta de la casa. Estaban saqueando un supermercado y la gente corría para la casa de ella y una bala perdida llego a ella. Ahí estaban 10 policías que fueron indagados y después no se supo más nada”, recordó Lila. Y pidió justicia para que no se repita nunca más una masacre de estas características.

Lo que prescribe es la justicia

Habiendo pasado más de una década, muchas de las causas que no se movieron vinculadas a la masacre del 2001, caerán en el saco de la prescripción. Pensar en todos estos años de lucha de familiares y amigos, que a su vez se encontraron con otras víctimas de la violencia institucional y la desidia de los gobiernos, es la contracara de la situación latente de perpetuación de la impunidad.

Lo cierto es que, como dicen las y los integrantes de la Asamblea 19 y 20 que reúne familiares y compañeros de las víctimas, “la justicia la construimos entre todos”. Y no se habla de la justicia del mármol frío de Tribunales, con historias y dolor agolpadas en papeles que a pocos personajes con poder de resolución parecen importarles. Se trata de la condena social, de la construcción de memoria colectiva que permita que al menos los responsables de generar tanta pérdida y dolor, no caminen por la calle sin ser repudiados. Como pasó con muchos militares genocidas o con funcionarios del menemato, quienes gozan de impunidad jurídica, sufrirán el escarmiento social.

“En Buenos Aires empezaron los juicios del 2001. Una justicia totalmente lenta, torpe, una total falta de respeto a los familiares, la verdad es que no nos han tratado muy bien. Hoy estamos acá acompañando la lucha, no es casual que sean 10 los chicos menores de edad de los 38 asesinados, no es casual que la policía les tire a los jóvenes, no es casual la cantidad de gatillo fácil que sigue y no es casual que nos vayan a seguir tirando otra vez y tenemos que estar más unidos que siempre; mientras siga la impunidad seguiremos luchando”, aseguró Kika Aguilera, víctima de la represión en la capital nacional.

“Lamentablemente si no nos ponemos firmes y nos unimos esto va a seguir sucediendo, van a seguir viniendo acá los pibes de los barrios a pedir justica sin encontrarla”, consideró Sara Campos. “No tenemos expectativas de que de este edificio venga una respuesta; pero estamos acá para señalarlos, para mostrar lo cómplice que son, porque no administran justicia, por el contrario, han garantizado la impunidad y no me refiero solo a los responsables materiales, que sabemos que en su mayoría, ni siquiera recibieron algún tipo de pena mínima; la mayoría de los policías que salieron a reprimir, a matar, siguen brindando seguridad, siguen trabajando como policía. Estoy hablando de los responsables políticos también, de Carlos Reutemann, que sigue ocupando una banca en el senado. El único lugar público que le compete a él es la cárcel y seguimos exigiendo que eso suceda. Pocho vive, la lucha sigue. Cárcel a Reutemann y también marcar muy fuertemente las responsabilidades, tanto locales, provinciales, los distintos gobiernos nacionales, que cuando no actúan son cómplices”, sentenció Celeste Lepratti.

Como en cada acto, varias veces el grito de “presente”, siguió al nombre de cada persona asesinada en la provincia: Graciela Acosta (32); Rubén Pereyra (20); Juan Delgado (28); Ricardo Villalba (16); Walter Campos (16); Claudio Lepratti (38); Graciela Machado (35); Marcelo Pacini (15); Yanina García (18). “¡Presentes, ahora y siempre!”.

*Contra las 28 reconocidas por el Estado, un relevamiento de la Casa de Derechos Humanos de la ciudad de Santa Fe contabilizó 158 muertos por causas atribuibles a la crecida. El desborde del río Salado, que el 29 de abril de 2003 ingresó por un tramo del terraplén de defensa que no había sido construido —pese a estar previsto—, obligó a la evacuación de 135.000 de los 450.000 habitantes.

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