lunes, 5 de enero de 2015

A más de un mes de la muerte de un trabajador, nada ha cambiado en el Hospital Posadas

LA RETAGUARDIA

A mediados de noviembre, Emanuel García, camillero del Hospital Posadas, intentó salvar a un paciente psiquiátrico que había subido hasta la terraza del nosocomio de Haedo con intención de suicidarse. Tras forcejear, ambos cayeron al vacío y perdieron la vida. Los trabajadores denuncian que al joven lo mató la desidia y este lunes 29 realizaron una radio abierta y un paro que se extendió por 48 horas. En este marco habló Ana María Martínez, mamá de García, quien denunció las responsabilidades del Hospital ante lo sucedido y la falta de contención a los compañeros de la víctima.

“Manu fallece el 13 de noviembre y hay una causa abierta como homicidio-suicidio, esto significa que en el momento que Manu fallece un paciente con intención de suicidarse lo mata. Según esto, el hospital no tendría ningún tipo de responsabilidad, sino que la responsabilidad es del paciente que al matarse lo mata a Emanuel. Entonces acá hay un homicidio que sí es cierto, que es el de Emanuel, y un suicidio que es el del paciente, que es una persona que si bien ha muerto, concurrió al hospital buscando lo que todo el mundo viene a buscar acá: ayuda, atención, algunos vienen porque pueden venir, otros vienen como en el caso de este señor porque lo traen”, expresó Ana María Martínez, mamá de Emanuel, quien falleció en la madrugada del jueves 13 de noviembre de este año.

El camillero de 34 años había subido junto a un compañero hasta la terraza del Hospital Posadas, donde trabajaba desde hacía varios años, para intentar evitar que un paciente psiquiátrico se suicidara. Sin embargo, mientras ambos forcejeaban, cayeron al vacío y fallecieron.

Ana María, que también trabaja en el Posadas como enfermera, confirmó que la causa por la muerte de su hijo, en la que ella actúa como querellante, se encuentra en manos de la justicia penal: “a mí la justicia civil no me interesa; así me lluevan dólares a mí nadie me recupera a mi hijo, entonces lo que yo quiero que llueva son responsabilidades de todo tipo, de la gente que no estaba, de la parte de higiene y control, de todos los controles que faltan y no hay en el hospital, y que sigue todo exactamente igual”.

Falta de atención para todos y todas

Durante la radio abierta que realizaron los trabajadores frente al Hospital Posadas este lunes 29 diciembre, la madre de Emanuel García criticó el accionar del nosocomio: “habiendo un equipo de salud mental que no sé dónde estaba, (el paciente) no fue atendido en la guardia de emergencia, que históricamente es el lugar a donde concurren los pacientes. Este paciente accedió (a la terraza) por una puerta que estaba abierta en el séptimo piso; a los medios no se les permite entrar pero esta puerta sigue tan abierta como en ese momento, esa puerta tiene una fajita de bancos que la cruza, y un cartelito que dice ‘prohibido pasar’... ese es un balcón abierto donde incluso los familiares de los pacientes internados del séptimo piso y los mismos pacientes salen a fumar. Eso sigue abierto. Esto que están tratando de decir que por ahí era una salida de emergencia no es así: tiene una escalera que va hacia arriba y no hacia abajo, entonces no entiendo hasta dónde puede ser una salida de emergencia. No conecta a ningún lado”.

Ana María García se refirió además a la forma en que se investigó lo sucedido y a cómo se trató a los testigos del hecho: “hace un tiempito, en la guardia de adultos, un paciente denunció haber ingresado al hospital con una billetera marrón con mil pesos y que después de ser atendido le faltaba ese dinero. Las seis médicas que estuvieron de guardia esa noche tuvieron que ir a la comisaría, también los enfermeros y gente que estaba alrededor de ese paciente; pero por el caso de Emanuel no fue nadie porque no se le pidió a nadie que fuera, la única persona que declaró fue el médico que estaba como jefe de guardia, que en ese momento no estaba, y Martín, que fue el compañero que trató de sostenerlo”.

En este punto, Martínez denunció especialmente el trato recibido por Martín: “se lo llevó a declarar desde el hospital, después de medicarlo con la medicación que le iban a aplicar al paciente psicótico que tenía que ser internado. En esas condiciones fue Martín, y una vez que declaró se lo dejó solo y le dijeron ‘pibe, ya está lo tuyo’. Martín salió así de la comisaría sexta de Morón y se perdió; o sea que mientras que con un grupo estábamos velando a Emanuel en Coronado, otro grupo estaba desesperado buscando a Martín”.

Respecto a cómo se encuentra actualmente el joven, la madre de la víctima aseguró que está muy mal: “el lunes pasado lo quisieron dejar internado, el sábado recibí un llamadito de él, que lo tengo grabado, son 16 segundos del pibe llorando desesperado... acá no nos contienen. En la parte nueva del hospital donde se atiende a pacientes ambulatorios, si el paciente no concurre a la consulta se lo llama por teléfono y se lo re-cita, y si no concurre a una segunda consulta se le envía un telegrama; a todos los que estuvimos esa noche auxiliando a mi hijo, ninguno fue citado, ni fuimos llamados, ni fuimos desde el hospital atendidos desde la parte de salud mental”.

La mamá de Emanuel también se refirió a otras compañeras de su hijo que estuvieron presentes el día de su fallecimiento: “una de ellas, Gaby Soria, lo estuvo masajeando, es decir estuvo masajeando a un muerto y después de eso fue a mi casa a buscarme y después atendió al papá que estaba con hipertensión, y después de eso un montón de cosas. Además no solo es compañera sino que es amiga de hace diez años. Al martes siguiente, cuando junto a otra compañera plantearon que no podían tomar la guardia, un doctor por el pasillo les dijo: ‘busquen un psiquiatra y si se los concede no vengan’. Ninguna de las chicas está pudiendo trabajar. Mariana Bandin, jefa de residentes, que fue la que lo intubó, es decir intubó a un muerto, es monotributista, por lo tanto no le corresponde ART, se está bancando solita su tratamiento y se ha reintegrado en estos días haciendo una jornada reducida, y no puede conectarse ni con sus compañeros, ni con los pacientes porque es una situación muy fea la que han vivido”.

Finalmente, Martínez lamentó la ausencia de funcionarios en la radio abierta y su falta de respuestas: “lamento mucho lo que le pasó a la presidenta con su fractura, yo la esperaba ver por acá, que se viniera a hacer atender acá ya que somos un hospital tan maravilloso, pero tampoco apareció”.

Como es habitual ante la inacción de la justicia y -en este caso- de las autoridades del nosocomio, la lucha por obtener justicia para Emanuel García y para que se investiguen las responsabilidades del hospital en lo sucedido, continúa en manos de su familia y compañeros de trabajo.

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