viernes, 9 de enero de 2015

A veces no, a veces sí

RED ECO

Consultoras privadas, criticadas desde el gobierno porque sus números no van en sintonía con las estadísticas oficiales, podrían ahora ser contratadas por el Estado nacional para que releven precios de 200 productos en todo el país por un año.

Comenzado el año diversos medios replicaron la noticia que indicaba que el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación había convocado a una licitación privada (9/2014 expediente S01 0106648/2014) para contratar los servicios de consultoría anual “que suministre información semanal de precios en supermercados de los productos representativos de la canasta de consumo”.

Las “Especificaciones Técnicas” de dicho pliego, que fue publicado por la web http://www.eliminandovariables.com/, establecen que la información de precios debe realizarse de manera semanal, que el universo serán los 200 productos que indique la Secretaría de Comercio, los cuales podrán variar, y que deben ser tomados en forma presencial en las góndolas de los 20 supermercados designados por la misma Secretaria ubicados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en el interior del país. También establece que el contrato con la consultora es por un año y que facturará sus servicios mensualmente.

Esta licitación apuntaría a relevar precios durante un año y no está claro para qué serían utilizados, si como referencias o como insumos para el índice de precios.

Sea uno, otro o ambos los objetivos, el punto está en que se echa mano a consultoras privadas que han sido fuertemente criticadas por el gobierno y acusadas de distorsionar la realidad para crear un clima de desestabilización.

Recordemos que hace casi un año, el 13 de febrero de 2014, debutaba el nuevo Índice de Precios al Consumidor Nacional Urbano (IPCNu) con la inflación de enero de ese año. Para llegar a ese momento, tuvimos que pasar por el tamiz del FMI y lograr su visto bueno. Incluso sus “expertos” intervinieron con auditorías y propuestas para la elaboración.

Las autoridades del INDEC manifestaron entonces que el nuevo índice “dará cuenta de la inflación en los distintos sectores sociales de las diferentes provincias y será el punto de partida (mes base) sobre el cual luego se van a comparar los precios posteriores”.

Norberto Itzcovich, director técnico del INDEC, dijo además que para su confección “se ha preguntado a 40 mil hogares de todo el país, qué consumen, cuándo y cómo”. Y que el organismo “está cumpliendo las recomendaciones del FMI y todos los parámetros de calidad internacionales”.

Una semana después, los trabajadores del INDEC realizaban como todos los meses desde 2007, un nuevo abrazo al organismo a 7 años de su intervención. Durante el acto, Raúl Llaneza, delegado general ATE- INDEC, dijo: “No va a cambiar en nada el nuevo Índice, van a hacer una puesta en escena continuando con la mentira al pueblo y a los trabajadores, deberán irse la intervención y la patota sino nada cambiará”. (1)

“El problema no es metodológico ni técnico. El índice de precios es bastante estándar, obviamente hay matices, se pueden medir más o menos productos, pero si uno lo hace bien y en forma transparente, se tiene que reflejar la realidad correctamente”, sostuvo Marcela Almeida, delegada en el organismo y ex coordinadora del Índice de Precios al Consumidor (IPC Nacional) desplazada por la intervención en 2007, entrevistada por Los Locos de Buenos Aires a fines de 2013.

Desde el momento mismo de la intervención del organismo estadístico nacional por parte del entonces secretario de Comercio y hoy agregado comercial en Italia, Guillermo Moreno, los trabajadores de ATE-INDEC vienen alertando sobre la manipulación en las muestras para la confección del índice de precios. “Esta intervención se inició con la manipulación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y se extendió a todas las demás áreas que brindan indicadores sociales y económicos, con el desplazamiento de directores, coordinadores, profesionales y equipos técnicos completos que se opusieron a la manipulación estadística, culminando con numerosos despidos”, decían en un comunicado en 2008. (2)

Ante la noticia de esta licitación para relevar precios, Graciela Bevacqua, ex directora nacional de Precios, dijo durante una entrevista realizada por InfobaeTV: “No deja de sorprenderme. Esto no es una medición de inflación; entiendo que por el período de licitación (un año) es un seguimiento de los 200 productos en los supermercados, entonces sería un subproducto de lo que entra en la medición de la canasta del índice de precios al consumidor”.

“Es incomprensible que el Ministerio de Economía que ayer descalificaba a las consultoras, hoy pone en mano de alguna de ellas por lo menos la posibilidad de licitar y hacer el trabajo que supuestamente puede hacerlo la Secretaria con técnicos o con ayuda del INDEC. La Secretaría de Comercio siempre tuvo inspectores por el tema de contralor, no son encuestadores pero se supone que son expertos en recolección de cualquier tipo de precios de bienes y servicios”, agregó.

“El gobierno protesta contra las consultoras privadas pero las consultoras privadas no tenían ningún rol destacado antes de la intervención (del INDEC). Fue la destrucción de las estadísticas públicas lo que les dio el marco para un nicho económico extraordinario”, afirmó Cynthia Pok, ex directora del INDEC, en una entrevista realizada por Ignacio Ostera de La PolíticaOnline.

Lo cierto es que tanto Guillermo Moreno, como Augusto Costa (actual secretario de Comercio Interior), el ministro de Economía Axel Kicillof, y el jefe de Gabinete Jorge Capitanich (solo por nombrar algunos funcionarios de primera línea) han, por un lado, defendido las cifras manipuladas desde la intervención del INDEC y, por el otro, criticado fuertemente estadísticas de encuestadoras privadas y centros de estudios económicos de diversos sectores políticos.

Durante la gestión de Moreno, el gobierno nacional denunció ante la justicia a varias consultoras privadas y les aplicó suspensiones y multas que luego fueron desestimadas por la Justicia.

Augusto Costa criticó la falta de seriedad de las consultoras privadas y afirmó que “tratan de instalar números sin metodología”, creando “incertidumbre”.

Axel Kicillof manifestó públicamente dudas respecto a la seriedad de las mediciones de consultoras privadas e intentó que legalmente se evitara que algunas de ellas difundan las cifras a través de los Diputados opositores en el recinto del Congreso Nacional (el conocido como IPC Congreso).

Jorge Capitanich cuestionó la credibilidad de los índices económicos difundidos por algunas consultoras privadas y las acusó de tener "intencionalidad política" y de generar una "acción psicológica a través de los medios de comunicación".

¿Cuál será ahora el discurso de estos mismos funcionarios para explicar por qué en lugar de echar mano al INDEC, donde supuestamente todo está bien, se terceriza la tarea en el ámbito de la consultoría privada? ¿Por qué a veces NO y a veces SÍ sirven las consultoras? ¿Surgirá quizás una consultoras privadas nac & pop para hacer esta tarea?

Notas relacionadas:
1) Nuevo Índice, el mismo abrazo
2) Nuevas denuncias en el INDEC

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