lunes, 12 de enero de 2015

Argentina: Durante 2014 murieron 11 personas en la zona de Vaca Muerta

MDZOL

En una zona en pleno auge por el proyecto de petróleo no convencional, las rutas se han cargado de camiones y de autos, aunque con la ausencia de los controles necesarios para evitar los accidentes.

"Uno se olvida que va manejando". "El exceso de confianza es un peligro en la ruta". Lo reconocen dos conductores de empresas diferentes. El primero descansa para luego seguir camino a los yacimientos, el otro espera un surtidor libre en una estación de servicios de Añelo, repleta de camionetas y camiones. Lo cierto es que cualquier maniobra apresurada sobre las rutas petroleras puede ser fatal.

Entre Neuquén capital y la ciudad cabecera de Vaca Muerta hay 100 kilómetros de rutas con trayectos de asfalto en deplorable estado. El intenso tránsito de camiones, imprudencias y falta de controles, son un conjunto de factores que convierten el camino en una travesía poco amigable.

El último año se registraron 11 muertes en los alrededores de Añelo, el número de víctimas creció con el aumento del tránsito vinculado a la actividad petrolera, de acuerdo a un articulo Diario Rio Negro.

Tomando como punto de partida la capital neuquina, el recorrido se vuelve más intenso en la medida que se acerca a la zona caliente de la actividad hidrocarburífera. La multitrocha alivia el recorrido hasta la segunda rotonda de Centenario, allí el tránsito pesado comienza a ser un problema, rápidamente se entorpece el tráfico y las maniobras forzadas de adelantamiento se vuelven un estorbo. Esa es una imagen que se repite a lo largo del desgastado pavimento.

El primer punto de ebullición es el empalme entre las rutas provinciales 7 y 51. En ese lugar, al igual que en todos los cruces, solo se ven algunas dársenas de giro improvisadas con las marcas de los pocos camiones que bajan a la banquina. De semáforos no hay rastros. Se genera una lucha entre los que transitan la Ruta 7 con dirección al norte, que intentan tomar la 51 y no pueden ingresar por los vehículos que viajan en la dirección contraria.

La mayoría de los conductores optan por reducir la velocidad sobre el asfalto, casi hasta llegar a cero, hacen tiempo y cuando encuentran un hueco cruzan de carril.

El camino está plagado de combis y camionetas pick up, en menor medida pero también abundantes son los vehículos turísticos que circulan con dirección al lago Mari Menuco. Pero lo más notable son los imponentes camiones, que llevan miles de toneladas en cargas, con equipos que ocupan la totalidad de un carril.

Son los mismos camiones que marcan huellas profundas sobre el asfalto derruido y parchado con brea de la Ruta 51. La falta de mantenimiento se nota por unos 27 kilómetros, hasta el empalme de la Ruta Provincial 8, donde está el segundo cruce de riesgo. Por ese baipás con curvas pronunciadas y poca visibilidad se viajan otros siete kilómetros, donde se puede ver ganado pastando sobre la banquina, luego se pasa el dique compensador de El Chañar y se retoma la Ruta 7.

El tramo más peligroso del itinerario se extiende por 11 kilómetros entre la intersección de la Calle 21 y la ruta, a la salida de San Patricio del Chañar, hasta la Estación de Medición de Tratayén emplazada en el kilómetro 65 de la calzada provincial. Las hondonadas en la calle, sumada a los pozos y algunas curvas, convierten el camino en una odisea. No se puede viajar a más de 60 kilómetros por hora, porque a esa velocidad los vehículos pierden totalmente la estabilidad.

En ese trayecto los carteles de "precaución camino deformado" no alcanzan para ilustrar el grado de deterioro del camino, hay tres estrellas de color amarillo que recuerdan otras tantas víctimas fatales e ilustran sobre los riesgos de una mala maniobra.

El resto del camino hacía Añelo son 20 kilómetros de tránsito ralentizado por los transportes. Se esquivan muchos pozos y sorprenden los tractores de algunos chacareros que circulan pegados a la ruta. La banquina está desnivelada o en mal estado, por sectores tapada por malezas.

Los conductores de las empresas advierten la peligrosidad del derrotero, todos coinciden en que el número de camiones transitando es un factor determinante.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.