miércoles, 7 de enero de 2015

Aumentan los temores en la Eurozona ante los riesgos de deflación

PL

Datos oficiales revelaron hoy que el Índice de Precios al Consumo (IPC) de la Eurozona cayó en terreno negativo por primera vez desde 2009, lo cual acrecentó los temores ante una posible deflación.

De acuerdo con la oficina comunitaria de estadísticas, Eurostat, en diciembre último el IPC registró un retroceso interanual del 0,2 por ciento, debido fundamentalmente a la disminución del costo de la energía, que se contrajo un 6,3 por ciento.

La caída del valor del crudo condujo a que los precios de la unión monetaria fueran incluso peor que lo previsto por los analistas, los cuales esperaban en diciembre una reducción del 0,1 por ciento.

Estos datos vuelven a encender la luz roja en la zona euro, pues constituyen un paso más hacia la temida deflación, un fenómeno de baja generalizada de precios y sueldos que desalienta el consumo y la actividad productiva.

Para Jonathan Loynes, economista jefe de Capital Economics, la inflación en territorio negativo puede significar el comienzo de un episodio prolongando y dañino en la moneda única, que amenazaría con reavivar la crisis de la deuda en la región.

Sin una recuperación de los precios del crudo, los efectos de la energía podrían llevar la tasa de inflación hacia -1 por ciento en los primeros meses de este año y dejarla en negativo durante la mayor parte de 2015, apuntó.

Howard Archer, de la firma IHS Global Insight, manifestó a su vez que los números de diciembre aumentan la ya importante presión sobre el Banco Central Europeo (BCE) para que active la llamada quantitative easing (expansión cuantitativa) en su reunión del 22 de enero.

Ese mecanismo consiste en un programa de inyección de liquidez a la economía de modo similar a como lo han hecho la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Japón a fin de estimular la actividad.

Desde hace varios meses los economistas alertan sobre el riesgo de deflación en la Eurozona, y aunque el presidente del BCE, Mario Draghi, expresó que ese peligro es limitado, reconoció que no se descarta la posibilidad.

Por eso, aseguró que la entidad financiera se prepara técnicamente para modificar la amplitud, el ritmo y el carácter de las medidas a emplear si se hace necesario reaccionar ante un periodo de inflación demasiado débil.

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