martes, 13 de enero de 2015

Califican de mito supuesto auge manufacturero en Estados Unidos

PL

Investigadores norteamericanos consideraron hoy que la difundida noticia sobre el renacimiento manufacturero en Estados Unidos resulta un mito que carece de sustento en datos reales.

De acuerdo con un informe presentado por especialistas de la Fundación de la Innovación e Información Tecnológica, con sede en Washington, las personas están desesperadas por noticias económicas positivas, por lo que los artículos dan muestras de optimismo.

Sin embargo, el sector aún no se recupera de la crisis iniciada en 2008, pues existen dos millones de puestos de trabajo y 15 mil establecimientos industriales menos que los existentes en 2007, apuntó el reporte elaborado por Adams Nager y Robert Atkinson.

Indicaron, además, que el valor agregado manufacturero permanece un 3,2 por ciento por debajo de sus niveles previos a la crisis, al tiempo que solo uno de cada cinco empleos creados en los recientes años corresponde a ese sector.

Los expertos indicaron que gran parte del impulso registrado en la manufactura desde 2010 parece estar motivado por una recuperación cíclica de la demanda, sobre todo de vehículos de motor y otros bienes duraderos.

De hecho, precisaron, el 72 por ciento de los puestos de trabajo aparecidos a partir de entonces y el 187 por ciento del valor real añadido al crecimiento del ramo de 2010 a 2013 provino del transporte o de los metales primarios y fabricados.

En ese sentido, los investigadores advirtieron sobre el riesgo que significa fijar todas las esperanzas en una sola industria.

Al mismo tiempo, se refirieron a algunos mitos en los cuales se basan quienes se refieren al supuesto renacimiento, como el hecho de que el auge del gas de esquisto o los altos costos globales de los envíos dan a Estados Unidos una ventaja sustancial.

Si están esperando a que esos dos factores contribuyan al supuesto auge, van a tener que aguardar mucho tiempo, porque tanto el costo de la energía como los gastos de envío son volátiles y tienen solo un impacto mínimo en la mayoría de las industrias, consideraron.

Otro mito, manifestaron, es pensar que la debilidad del dólar podría solucionar el déficit comercial, pues si bien la teoría macroeconómica establece que el valor de las divisas es capaz de resolver ese tipo de problemas, en el caso norteamericano no ha sido así.

Estados Unidos, que ha tenido déficit comercial desde 1975, presenta ahora el mayor desequilibro en el intercambio de bienes de su historia aunque el dólar se encuentra en un nivel comparable a los de la década pasada, cuando se desató la crisis, explicaron.

Tales aclaraciones no significan que la manufactura no pueda aportar un vigor nuevo e interesante a la economía, pero para conseguirlo son necesarias estrategias como invertir en educación centrada en la tecnología y el desarrollo de políticas comerciales más asertivas, afirmaron.

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