miércoles, 21 de enero de 2015

Cambio del sistema electoral en Chile es triunfo de fuerzas de centroizquierda

XINHUA

La Cámara de Diputados de Chile respaldó el proyecto de ley que pone fin al sistema electoral binominal de Chile, tras su aprobación en el Senado, con lo cual deberá ser promulgado por la presidenta Michelle Bachelet.

Este cambio, que forma parte de las reformas que lleva a cabo el gobierno, es un rotundo triunfo político de la mandataria chilena y su coalición política, la Nueva Mayoría, integrada por los partidos Socialista, Democratacristiano, Por la Democracia, Radical, Comunista, Movimiento Amplio Social e Izquierda Cristiana.

Las fuerzas de centroizquierda lucharon durante 25 años para cambiar ese sistema binominal, el cual favoreció a las dos grandes coaliciones y era defendido por los partidos de derecha.

El sistema binomenal será sustituido por uno proporcional moderado y más democrático.

Los principales críticos al proyecto fueron los diputados de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), quienes pidieron llevar el tema ante el Tribunal Constitucional, al cuestionar algunas de las disposiciones del proyecto.

Cumplido ese trámite, se podrá convertir en ley.

El sistema electoral binominal, vigente en Chile desde que el régimen militar (1973-1990) lo incluyó en su antidemocrática Constitución de 1980, debutó en las elecciones parlamentarias de 1989 para posibilitar una sobrerrepresentación de la derecha en el Congreso, pese a ser minoría.

La ministra de la Presidencia, Ximena Rincón, afirmó que este martes "se cierra un largo camino. Después de 25 años hemos dicho 'chao' (adiós) al binominal. Hoy es un día histórico".

El nuevo sistema electoral, que debutará en los comicios de 2017, implica un aumento en el número de legisladores, que pasarán de 120 a 155 diputados y de 38 a 50 senadores.

La reforma establece también una ley de cuotas para adecuar la lista de candidatos y favorecer a las mujeres, con la finalidad de cumplir con una regla de 60/40, donde el número de postulantes hombres no puede superar el 60 por ciento del total de los postulantes, ni estar por debajo del 40 por ciento.

"Lo que plantea el nuevo sistema es una acción afirmativa que promueva una mayor participación de las mujeres en las candidaturas. No es para asegurar los escaños para las mujeres, sino que promueve la participación de las mujeres en las elecciones", explicó la ministra de la Mujer, Claudia Pascual.

Aunque en Chile más de la mitad de la población pertenece al sexo femenino, sólo15 por ciento de las mujeres está representada en el Congreso.

De 120 diputados y diputadas sólo 19 son mujeres, y de 38 senadores sólo seis son mujeres.

Además, el proyecto instala un nuevo sistema electoral proporcional para determinar a los candidatos que resultan electos, llamado sistema "D'Hont".

El senador de la UDI, Juan Antonio Coloma, dijo que "Chile no necesita ni un solo parlamentario más, y el día de hoy la izquierda está estableciendo por ley 47, 35 nuevos diputados y 12 senadores".

Agregó que "los problemas de la política no se solucionan con más parlamentarios, es un error gigantesco. Si uno cree que por adecuarle al Partido Comunista, darle uno, dos, tres cargos más se van a solucionar los problemas de representatividad, estamos muy equivocados en el diagnóstico".

El jefe de los diputados del partido Renovación Nacional (RN, derecha), Nicolás Monckeberg, comentó por su parte que "queríamos cambiar el sistema electoral, pero la gente no es tonta y la ecuación es muy simple. A partir de ahora se van a elegir más diputados por muchos menos votos y le va a costar al país mucho más plata".

Sin embargo, el diputado Pedro Browne, quien pertenecía a RN, se mostró satisfecho, al igual que su grupo "Amplitud", con el proyecto que pone fin al sistema electoral binominal.

"Hemos aprobado un traje a la medida de la democracia moderna", dijo Browne.

"Creemos en la gente y con el nuevo sistema esperamos llegar a un Congreso que se parezca más a Chile, con más mujeres, más jóvenes y también de manera muy rápida y lo antes posible tener una representación adecuada de nuestros pueblos originarios", indicó.

Según el diputado Osvaldo Andrade, presidente del Partido Socialista, el fin del sistema binominal es un cambio histórico, porque termina con la relación "incestuosa" del dinero y la política en Chile.

Comentó que el nuevo sistema electoral termina la perversión de saber anticipadamente el resultado de las elecciones.

"La incertidumbre es el factor central que se incorpora el nuevo sistema electoral", añadió.

"Existe una agenda política que se inicia en este momento. Es el término formal del veto que nos acompañó por muchos años. Se trata ahora se vincular la ética y la política, la moral con la política", subrayó.

El gobierno chileno ofreció una agenda para establecer el límite adecuado en la relación entre dinero y política, y dijo que está en su proyecto de Fortalecimiento y Transparencia de la Democracia.

Este proyecto propone terminar con los aportes reservados de empresas y privados, y establece el financiamiento público de las campañas políticas.

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