miércoles, 14 de enero de 2015

Colombia: FARC-EP rechaza presiones para finalizar diálogos

PL

Las FARC-EP rechazaron hoy cualquier presión para concluir los ciclos negociadores con el gobierno colombiano y afirmaron que son cuestiones de contenido las que los separan de un acuerdo final para terminar el conflicto armado.

La cantinela o insistencia según la cual dos años de conversaciones resultan suficientes, equipara el logro de la paz a una pretensión susceptible de ganar por simple prescripción o vencimiento de término, manifestaron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo en un comunicado publicado a través de su portal digital (http://www.pazfarc-ep.org/).

Es claro que el presidente (Juan Manuel) Santos no tiene el menor interés en extender las discusiones, por cuanto siempre las ha concebido como un procedimiento expedito para materializar nuestra desmovilización y reincorporación a la vida civil, con independencia de cualquier examen de las causas de la confrontación y de las reformas necesarias para terminarla, reza un fragmento de la misiva firmada en las montañas de Colombia.

El pronunciamiento recuerda las recientes instrucciones del mandatario a sus voceros en la mesa de encuentro de La Habana para que agilicen la rúbrica de un acuerdo que ponga término cuanto antes al período bélico.

Según el movimiento insurgente las transformaciones que lo anima se relacionan con modificaciones estructurales en materia social y política, con garantías plenas para el ejercicio de la oposición, no sólo para todos los alzados en armas, sino para el conjunto de las agrupaciones que luchan por cambios profundos en la sociedad.

Lo que nos separa de un arreglo final son cuestiones de contenido y no de forma, reitera el texto divulgado también por medios de prensa de la nación andina.

Adicionalmente el mensaje hace alusión al cese el fuego unilateral y por tiempo indefinido decretado por esa fuerza guerrillera desde el pasado 20 de diciembre, el cual no ha sido secundado por el ejército con acciones recíprocas como la suspensión de los operativos y ataques contra los campamentos de las FARC-EP, denuncia.

Otras consideraciones encaminadas a presionarnos señalan que tal declaratoria pone a nuestras tropas en una situación de no combate, lo cual necesariamente apunta, de mantenerse en el tiempo, a una paulatina descomposición de nuestras estructuras, pero quienes se apresuran a afirmarlo, olvidan que responderemos si somos atacados, añade la comunicación.

Un gobierno que ordena diariamente arreciar la confrontación contra la insurgencia, niega su voluntad de restarle intensidad a la guerra, así resultará difícil llegar pronto a alguna parte, finalizó la declaración titulada La prisa por el acuerdo final.

Equipos de la administración de Santos y de las FARC-EP dialogan desde 2012 en La Habana para acabar con la guerra, la cual dejó 6,8 millones de víctimas en el transcurso de más de medio siglo.

Hasta la fecha alcanzaron consensos en los temas de reforma rural integral, participación política y drogas ilícitas, restan aún los puntos de justicia transicional, fin del conflicto, dejación de las armas, desmovilización y reintegración a la sociedad de los guerrilleros, considerados los más controversiales.

Los diálogos entre las partes beligerantes se reanudarán el venidero 26 de enero en Cuba, según fuentes de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.

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