lunes, 26 de enero de 2015

Cuba protege a la reserva forestal de San Felipe

XINHUA

Las autoridades cubanas mantienen movilizado a un contingente de 150 personas para proteger la Meseta de San Felipe, una reserva forestal con 28.000 hectáreas de pinos y eucaliptos localizada en la provincia central de Camagüey.

Los trabajos para proteger los bosques comenzaron desde mediados de diciembre del año pasado, ante la proximidad del período crítico de incendios forestales que va del 1 de febrero al 30 de mayo.

El director de la Empresa Forestal Integral de Camagüey, provincia ubicada a unos 500 kilómetros al este de La Habana, Pedro Calero, dijo que para ello se han construido más de 200 kilómetros de trochas perimetrales e interiores y 14 kilómetros de caminos.

Explicó que se rescataron los puntos de control forestal en las zonas de Cabeza de Vaca y Los Quemaditos.

Se acondicionaron también albergues para alojar a las personas movilizadas, además del establecimiento de puntos de observación en la Loma de los Tanques y en La Torre de los Joberos.

Se han activado unos 20 puntos para la vigilancia, observación y alerta temprana en los accesos y cercanías del macizo que conforma el patrimonio forestal de esta gran meseta.

Por su parte, el jefe del Servicio Estatal Forestal en Camagüey, Nelson Figueroa, detalló que brigadas del Cuerpo de Guardabosques y otras auxiliares de la Empresa Forestal, trabajan desde hace un mes para enfrentar cualquier siniestro que se presente.

Indicó que se ha reforzado la estructura de protección mediante patrullas a caballo de ambos equipos, con el objetivo de resguardar el patrimonio forestal e incrementar la fuerza productiva en el manejo de la actividad silvícola.

A su vez, el jefe del Cuerpo de Guardabosques en Camagüey, coronel Benito Santos Tena, corroboró que para esta campaña preventiva contra incendios se han movilizado equipos, medios, recursos y fuerzas por decisión del Consejo de Defensa Provincial.

El año pasado, se registraron en la zona varios incendios forestales, la mayoría en marzo, que ocasionaron daños a unas 16.000 hectáreas de vegetación.

El bosque de pino demora de 25 a 30 años en recuperarse, dependiendo de la magnitud del incendio forestal y, sobre todo, de las especies afectadas.

"Si se trata de maderas preciosas, por ejemplo, es necesario esperar más de 30 años", afirmó Tena.

En tanto, el jefe del Departamento de Manejo del Fuego de Guardabosques, Raúl González, dijo que en la Ciénaga de Zapata en el centro-sur de la isla, "pocos olvidamos un incendio de gran magnitud que arrasó con caobas de más de un siglo de vida".

Comentó que después del incendio, el suelo permanece casi estéril, pues aumenta su erosión y, con ello, las posibilidades de recuperación son cada vez menores.

La isla cuenta con un centro de investigación forestal con siete estaciones experimentales en todo el país y 1.200 ingenieros forestales.

Su patrimonio forestal se estima en alrededor de 3 millones de hectáreas, de las cuales 87 por ciento son administradas por entidades estatales especializadas.

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