viernes, 2 de enero de 2015

Ecuador. Entrevista a Francisco Rojas: “Soy un perseguido político del correísmo”

Guido Proaño (ECUADORLIBRERED)


Foto: Francisco Rojas fue presidente de la Unión Nacional de Educadores, núcleo de Pichincha, y Vicepresidente de la UNE Nacional. Al momento de su sanción presidía la Asociación de Profesores del Instituto Nacional Mejía.

La última ocasión que un profesor del colegio Mejía fue cancelado de su funciones por motivos políticos fue durante la dictadura militar de los años setenta. Igual suerte corrieron varios docentes de establecimientos educativos de nivel medio y primario, mientras algunos dirigentes de la UNE, al tiempo que era ilegalizada su organización, además fueron apresados y otros debieron permanecer algunos meses en la clandestinidad por la persecución. Solo cuando el país retornó al régimen constitucional, en el año 1979, esos profesores fueron restituidos en sus funciones.

Un problema de esa índole lo enfrenta ahora Francisco Rojas, docente del Instituto Nacional Mejía durante 28 años y de la Universidad Central 15 años. Tiene una Licenciatura en Física-Matemática y una Maestría en Gerencia de Proyectos Educativos y Sociales.

El pasado 10 de diciembre recibió una notificación del Ministerio de Educación indicando la destitución del cargo por no haber acatado las disposiciones de esa entidad de desocupar el local en el que funciona la Asociación de Profesores del Colegio Mejía que la preside.

La historia inició hace algunos meses, pero tomó notoriedad cuando el 19 de septiembre de 2014 el ministro Augusto Espinosa, acompañado de varios funcionarios y agentes policiales vestidos de civil, irrumpió en el local de la asociación de profesores para demandar que desocupen las oficinas. “En esa ocasión se rompieron candados de la oficina y bodega, obligaron a la secretaria que abandone el local y se efectuaron algunos montajes”, señala Rojas.

¿Montajes?

Sí. En una primera incursión a más de hojas volantes de la UNE y del Fondo de Cesantía del Magisterio no encontraron nada, pero en la noche dicen haber encontrado materiales para la fabricación de bombas molotov.

Dentro de la etapa de prueba no constaba en el sumario la supuesta existencia de materiales para fabricar bombas, sin embargo me preguntan ‘por qué tenía en las oficinas material para hacer bombas molotov’.

En esa ocasión el gobierno les acusó de efectuar proselitismo político…

Todo lo desvirtuamos y lo hicimos inclusive con documentos oficiales. Acudimos al Consejo Nacional Electoral para que certifique si la UNE y el Fondo de Cesantía del Magisterio son o no organizaciones político-partidarias y la respuesta, por supuesto, fue que no.

El ministro de Educación nos acusó que, como asociación de profesores, habíamos realizado proselitismo político partidista y demostramos que se trataba de informativos de la UNE, organización a la que siempre he defendido, por la lealtad que esa organización ha tenido con los maestros. Y eso lo dijimos la noche en que el ministro fue a agredirnos verbalmente en nuestras oficinas y demostramos que era material suscrito por esas organizaciones.

¿Cómo califica el proceso judicial seguido en su contra?

Es un proceso supeditado a orientaciones e intereses políticos del Gobierno. A Francisco Rojas no lo destituyen por problemas académicos, por maltrato a los estudiantes o por corrupción: es una sanción política.

Sepa Ud. que cuando un maestro enfrenta un proceso de esta naturaleza prácticamente lo enfrenta en condiciones de indefensión, ningún integrante de esa comisión representa o defiende al maestro.

El sumario establecido en mi contra lo cumplieron en forma exageradamente rápida. Cuando yo formé parte de la Comisión de Defensa Profesional vigilábamos para que los procesos de esa índole cumplan con el debido proceso, pero en este caso ese debido proceso no se ejecutó. Jamás llamaron a declarar al ministro de Educación, como pidió mi abogado; jamás llamaron a que el rector del Instituto Nacional Mejía declare como también fue pedido por mi defensa y fue aceptado por el Distrito. También pedimos que nos permitan presentar un vídeo del día 19 de septiembre, cuando el ministro Augusto Espinosa irrumpió en las oficinas de nuestra asociación de profesores, pero tampoco se dio paso. En ese video demostramos que el ministro Espinosa agrede a Francisco Rojas.

¿El proceso ha concluido ya?

El 17 de diciembre he presentado una apelación al sumario administrativo, también presentamos el caso a varias organizaciones defensoras de los derechos humanos y si es posible presentaremos el caso en la Organización Internacional del Trabajo, para que vean que en este país los luchadores populares somos perseguidos. Soy un perseguido político del correísmo.

Rojas se siente indignado por la sanción, pero destaca que esta circunstancia le ha permitido sentir la solidaridad de muchos estudiantes, docentes del colegio así como de otros establecimientos y de padres de familia. Nosotros lo constatamos. Mientras efectuamos esta entrevista en las gradas del colegio Mejía mucha gente se acercó a expresarle su respaldo y entre quienes tienen mayor cercanía a Rojas fue común escucharles: “estamos contigo, Pancho”.

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