miércoles, 7 de enero de 2015

El artículo de Mónica Peralta Ramos en Página 12

Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)

Se han escrito infinidad de estudios sobre los modos de manipulación de la opinión pública. Uno de ellos es el relato (storytelling) consistente en inventar una realidad inexistente o deformar -un poco o mucho- ésta. Otro es crear las propias argumentaciones como negación de las argumentaciones del adversario. En ese caso suele ocurrir que las argumentaciones de unos y otros sean parcial o totalmente falsas. El resultado es que el destinatario -el público- queda desorientado o elige arbitrariamente uno de los campos.

El artículo de Mónica Peralta Ramos en Página 12 del 6 de enero (Crisis del capitalismo e inclusión social) ha salido de los modos habituales de manipulación de una manera que puede sorprender si se conocen las calidades de la autora, que ha escrito desde hace mucho trabajos dignos de atención, se pueda o no discrepar con algunos de sus fundamentos teóricos.

El artículo que comentamos está en su mayor parte dedicado a la descripción del estado económico-social calamitoso de los países llamados “más desarrollados”. Descripción apoyada en citas y estadísticas difícilmente controvertibles.

Pero hacia el final del artículo pasa abruptamente a Argentina y escribe:

“La estructura de poder local ha adquirido mucha visibilidad a lo largo del año que termina. El ataque del poder concentrado a la política oficial ha contribuido a mostrar los mecanismos económicos que se utilizan para desestabilizar políticamente. Sin embargo, más allá de lo que se piense respecto de lo que este gobierno podría haber hecho y no hizo o hizo mal, el liderazgo de CFK ha contribuido en forma decisiva a iluminar la estructura de poder. Con definiciones políticas cada vez más claras y apoyándose en la movilización de la militancia supo mantener la iniciativa política ante el embate corporativo. A fin de contrarrestarlo, en los últimos meses el Gobierno ha empezado a ejercer mayor control sobre las actividades ilícitas de los más poderosos en el mercado de cambios, en las finanzas, en el comercio exterior y en la cuestión impositiva. La investigación de las “cuentas suizas,” destino de una sangría de impuestos evadidos de enorme magnitud, constituye un hito inédito en la historia contemporánea”.

Aquí vuelve al “relato” oficial, al contrario de la primera parte de su artículo, sin datos ni estadísticas de ningún tipo. Y cuando menciona el control sobre el mercado de cambios y las “cuentas suizas”, olvida que la mayoría kirchnerista del Parlamento votó en setiembre la creación de una comisión investigadora bicameral de la deuda externa desde 1976 hasta la actualidad, pero hasta ahora inexistente. Porque si se investigara la deuda externa (talón de Aquiles de las finanzas y de la economía argentina) hasta la actualidad, la gestión kirchnerista (pagadores seriales de deudas ilegítimas) quedaría al desnudo.

O quizás los parlamentarios kirchneristas y su lideresa CFK son “pikettystas” de corazón. En su “best seller” Piketty superstar preconiza pagar toda la deuda sin chistar y sin auditoría previa, con fondos obtenidos de un impuesto progresivo sobre el capital (El Capital del siglo XXI, págs. 889-890 de la edición francesa). Es decir que contribuyan a engrosar los activos de los Bancos y del capital financiero la minoría de los ricos pero también sus víctimas, las grandes mayorías.

Y MPR termina su artículo:

“La víspera electoral y el aleteo de los buitres internos y externos auguran un futuro inmediato complicado. De ahí la necesidad de contrarrestar el embate corporativo y mediático informando sobre lo que ocurre en los países centrales, meca de la “sociedad de consumo” a la cual aspiran vastos sectores sociales. De ahí también la importancia de impulsar la participación de la población en un amplio debate sobre la crisis, sus causas y su impacto, tanto en nuestro país como en los países desarrollados. Esta discusión trasciende el episodio electoral. Insumirá su tiempo y seguramente dará lugar a interrogantes cuya respuesta hoy desconocemos. Sin embargo, esto no puede desanimarnos. Atreverse a pensar es comenzar a conocer. Sólo conociendo las causas de nuestros problemas podremos eventualmente superarlos”.

Final contradictorio, porque por un lado MPR invita a “contrarrestar el embate corporativo y mediático informando sobre lo que ocurre en los países centrales”, es decir invita al consuelo de tontos y por el otro, muy sabiamente, invita a “atreverse a pensar” y a conocer “las causas de nuestros problemas”.

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