miércoles, 7 de enero de 2015

Estados Unidos: Congreso republicano, primer choque con Obama

ANSA

El 114 Congreso de los Estados Unidos bajo el control de los republicanos a partir de hoy, desató su primer enfrentamiento con el presidente Barack Obama a pocas horas de asumir sus nuevas autoridades, todo por un polémico oleoducto que podría ser aprobado el viernes.

La Casa Blanca anticipó que el demócrata Obama vetará la construcción del oleoducto transnacional Keystone si los opositores republicanos aprueban la iniciativa en las cámaras. Pero, en un tono conciliador, los voceros de la Casa Blanca anunciaron hoy que los líderes parlamentarios republicanos y demócratas están invitados a una reunión con el presidente Obama para el martes venidero.

Los portavoces republicanos de la Cámara de Representantes habían anunciado el lunes que uno de los primeros temas que someterán a votación será la autorización para construir el oleoducto Keystone entre territorio canadiense y estadounidense.

Los legisladores anunciaron que votarán el viernes un texto que autoriza en forma inmediata la construcción del oleoducto, según anunció el representante republicano Kevin Cramer.

Sin embargo, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Josh Earnest anticipó que el presidente Obama recurrirá al veto presidencial para frenar el proyecto.

"Si se aprueba la ley, el presidente no firma", advirtió Josh Earnest, reiterando que Obama quiere esperar la opinión del Departamento de Estado, que tiene jurisdicción sobre los gasoductos transfronterizos, antes de autorizar el emprendimiento. Los republicanos anticiparon en noviembre pasado luego de su victoria de medio término que los proyectos energéticos, la contrarreforma del sistema de salud aprobado por Obama y la cuestión de la "inmigración", serían prioritarios en su agenda parlamentaria. El anunció de la Casa Blanca sobre el veto presidencial coincidió con la asunción de los republicanos Mitch McConnell como líder de la mayoría en el Senado y de John Boenher, confirmado presidente de la Cámara para un tercer mandato consecutivo. La Cámara de Representantes votará el viernes, tres días después de inaugurado el nuevo Congreso, la autorización para construir el oleoducto Keystone entre territorio canadiense y estadounidense, bloqueado hasta ahora por los demócratas, pero prioridad absoluta de la nueva mayoría republicana.

El faraónico proyecto de la compañía TransCanada que atravesaría desde Alberta hasta Texas, está demorado desde hace seis años y el gobierno de Obama evitó autorizarlo, por la oposición de los ecologistas y la mayor parte de los demócratas.

El proyecto demandará 6 mil millones de dólares y para los republicanos es fuente de inversión y empleo, según han subrayado al defender la iniciativa binacional.

El republicano Boenher comentó, indirectamente, la amenaza del veto presidencial sobre el oleoducto, al afirmar que "sería un buen inicio" que el presidente Obama apruebe la primera ley sancionada en el Congreso, "para demostrar que el impasse se está rompiendo".

"Es nuestro deber hacer las leyes en sintonía con la prioridad de los ciudadanos y en los límites de nuestra constitución", afirmó el jefe republicano de la Cámara de Representantes.

La Casa Blanca informó que ha invitado a los líderes demócratas y republicanos del Senado y de la Cámara de Representantes a un encuentro con Obama el martes venidero.

Los parlamentarios invitados recibirán un informe de la política exterior de la Casa Blanca, anticipó el portavoz Josh Earnest.

Earnest no ha precisado si el presidente se propone mantener "un contacto regular" con los miembros del Congreso ahora que está dominado por la mayoría republicana. El vocero dijo que no se puede anticipar "un cambio estructural" en las relaciones entre la Casa Blanca y el Congreso, como serían las reuniones semanales con los líderes republicanos del Congreso. El oleoducto Keystone fuertemente combatido por los ambientalistas, llevaría petróleo canadiense desde las playas de Alberta sobre el Pacífico hasta las refinerías del Golfo de México, sobre el Atlántico.

El Senado demócrata logró rechazar una votación sobre el proyecto el año pasado.

Pero ahora los republicanos tienen los votos necesarios para obtener una aprobación inicial el próximo viernes y también en el Senado en las próximas semanas.

El gasoducto ha acumulado seis años de retraso y se convirtió en una fuente de conflicto político en Estados Unidos frente al debate sobre el cambio climático. TransCanada presentó por primera vez la solicitud para el proyecto hace más de seis años y en nueve ocasiones fue votado en el recinto parlamentario, pero nunca pudo conseguir la sanción del Congreso. Las demoras no han sido sólo por culpa del Congreso con mayoría demócrata, sino que se han acumulado una serie de acciones legales, como la que presentó el Estado de Nebraska, que cuestiona el trazado elegido para el oleoducto en su territorio.

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