lunes, 19 de enero de 2015

Felipe Celesia: “Es una deuda de la política decir qué pasó con los desaparecidos de Tablada”

LA RETAGUARDIA

En su último fallo de 2014, la Corte Suprema de Justicia ordenó reabrir y profundizar la investigación sobre los cuatro militantes del Movimiento Todos por la Patria que continúan desaparecidos, tras haberse rendido luego del intento de copamiento del Regimiento III de La Tablada en enero de 1989. Dialogamos con el periodista Felipe Celesia, co-autor junto a Pablo Waisberg del libro “La Tablada: Vencer o Morir. La última batalla de la guerrilla argentina”, sobre los avances en la causa, la aparición de un registro fotográfico oficial sacado por el Ejército sobre este episodio, además de la denuncia realizada desde Seprin por Héctor Alderete, quien asegura saber quién mató a Francisco “Pancho” Provenzano, uno de los militantes desaparecidos.

La imagen

Hace pocos días, alguien contactó a Celesia para decirle que tenía una foto reveladora de La Tablada. “La foto que yo tengo muestra los cadáveres de 16 militantes del MTP (Movimiento Todos por la Patria) caídos en el enfrentamiento, están como agrupados en un sector que con Pablo (Waisberg) determinamos que sería entre la Guardia de Prevención y la Plaza de Armas, un sector bastante cercano a la Avenida Crovara. Ahí se ve a los 16 en el pasto, hay tres o cuatro militares detrás y por la luz suponemos que será el atardecer. Eso tiene que ser el 24 de enero, porque el 23 fue cuando ingresaron y el 24 es cuando las acciones terminaron. Esa foto está firmada por un fotógrafo, si así lo podemos llamar, y lo da la pauta de que hubo un registro oficial. Si existe esa imagen tienen que existir otras sobre el episodio de La Tablada y sobre sus protagonistas, y esto suponemos que en la dinámica de la investigación que la Corte Suprema ordenó que se reabriera y se profundizara puede llegar a servir para determinar qué pasó con los cuatro desaparecidos”, afirmó Felipe Celesia en relación a una foto que le acercaron.

Al respecto, el periodista agregó que se trata de un registro fotográfico oficial sacado por el Ejército sobre los episodios de La Tablada: “parece ser que el Regimiento I de Patricios tiene, o tenía por lo menos en 1989, un departamento fotográfico que se dedicaba a recopilar imágenes de las actividades, no sé si solo del Regimiento o de todo el Ejército. La justicia tendrá que determinar si esta foto sirve como indicio o prueba”.

En cuanto al contenido de la foto, Celesia describió: “atrás (de los cuerpos) se ve una camioneta que puede llegar a funcionar como transporte de los cuerpos, entonces supongo que agruparon a los cuerpos para trasladarlos y derivarlos, no sé, a la morgue, al cuerpo médico forense o a dónde sea que los hayan llevado posteriormente a los cadáveres. Pero además no son todos, no nos olvidemos que hay el doble de muertos en La Tablada, fueron 32 y ahí se ven 16 muertos”. La Retaguardia accedió al registro fotográfico pero decidió no publicar su contenido.

En diálogo con La Retaguardia, el periodista se mostró confiado de que existan más fotografías: “no creo que un fotógrafo del Ejército haya sido encomendado al cuartel donde hubo semejante enfrentamiento para sacar solo una foto, debe haber series. Y la pregunta también es desde cuándo llega este fotógrafo y dónde está ese archivo; me parece que esa es una dificultad a superar, que la fuerza entregue ese archivo. Cuando nosotros empezamos a investigar lo de La Tablada supusimos que debía haber un informe oficial muy documentado desde el Ejército que diera cuenta de todo lo que había ocurrido en el cuartel, ya que en el Ejército o en las fuerzas armadas en general se pierde un bolígrafo y hacen un informe y un acto administrativo, por lo que suponíamos que ante semejante episodio tenían que tener todo documentado. Ellos dicen que no, que no tienen nada”.

“Por ejemplo –continuó– sería interesante ver si les sacaron fotos a los sobrevivientes cuando estaban detenidos porque ahí se encontraban dos de los actuales desaparecidos, Pancho Provenzano y Carlos Samojedny; también sería interesante saber si este fotógrafo llegó el 23 cuando se conoció que había un enfrentamiento en La Tablada. Sería interesante ver todo el registro gráfico que hizo este hombre”.

Al ser consultado acerca del motivo por el que sacaron esas fotos, Celesia reflexionó: “creo que lo hacen como parte de la misión que tiene este departamento, este gabinete fotográfico del Regimiento I de Patricios; hay dependencia y áreas del Ejército que nosotros desconocemos que se ocupan de las cosas más inverosímiles, y esta era una. Este señor debería ser un oficial o un suboficial que estaba encargado de sacar las fotos, no sé... supongo”.

En cuanto a la posibilidad de que estas imágenes sean tomadas como prueba dentro de la causa, Celesia señaló: “no sé si esto habrá cambiado ahora, pero en la justicia en general lo que se toma como prueba es el original, en este caso la película, el negativo; yo accedí a una copia en papel que digitalicé y devolví. El que me acerca la foto quería conservarla entonces la digitalicé. Para tomar como prueba también me parece que existe ese depósito de imágenes en el Ejército en el que tienen que estar los negativos. Pero insisto en que tiene que haber una muy clara voluntad para que el Ejército reconozca tener ese material, porque pueden acudir a innumerables pretextos”.

La causa

Tras años sin avances, la investigación sobre los cuatro militantes del MTP desaparecidos parecería, en los últimos meses, haberse puesto en movimiento. Consultado sobre por qué se da esta situación en este momento, Felipe Celesia reflexionó: “creo que tiene que ver con los ciclos históricos, también con la demanda social por memoria, verdad y justicia, llamémoslo de esa manera, y también con ciertos procesos que reavivan o destacan la importancia de recuperar esa memoria y de echar luz sobre episodios de la historia. Creo que en este sentido el kirchnerismo ha sido muy claro en su voluntad, o por lo menos los aliados del kirchnerismo del área de derechos humanos han sido muy claros en ese sentido. Creo que también tiene que ver con este halo de misterio que ha rodeado La Tablada, que en parte encubrió y en parte descubre ahora; el halo de misterio tiene que ver con que el promedio del argentino no sabe bien qué ocurrió en La Tablada, lo único que vio fue por Crónica TV un fabuloso enfrentamiento bélico y gente corriendo, muertos, etcétera, pero no entiende las razones políticas y las razones de fondo que llevaron a que esa operación se diera en el ’89 cuando ya estaba como cerrada la etapa de las organizaciones revolucionarias. La gente no entiende bien eso, entonces siempre ha quedado como una gran curiosidad por determinar qué ocurrió ese día y quiénes eran los que hicieron la incursión. Y ahora me parece que están las condiciones dadas como para reclamar,. Cuando el kirchnerismo abre esa posibilidad de volver a enjuiciar a los represores había una agenda como muy urgente que tenía que ver con los crímenes de la dictadura; este es un hecho posterior y me parece que ahora llegó el momento. Es una deuda de la política y también de esta gestión de gobierno decir qué pasó con los desaparecidos de Tablada”.

La denuncia

Tras la aparición de las últimas publicaciones sobre La Tablada en La Retaguardia, Héctor Alderete, integrante de Seprin, publicó un comentario que linkeó una nota en la que denuncia saber y tener pruebas acerca de qué sucedió con Francisco “Pancho” Provenzano, uno de los cuatro desaparecidos. Alderete está procesado junto a Juan Bautista “Tata” Yofre, jefe de los servicios de inteligencia durante parte del menemismo, entre otros, acusados de interceptar mails y extorsionar a través de la información obtenida, en el marco de lo que se conoce como “la causa de los hackers”. En su nota, Alderete dice que el testigo protegido de la causa en su contra, que lleva adelante la jueza Sandra Arroyo Salgado, es quien mató a Provenzano; a su vez asegura tener una grabación en la que se escucha a un militar que conversa con este hombre que relata que torturó durante tres días a Provenzano tras su rendición, y que luego lo mató. Ese material ya está en poder de los familiares.

Al respecto, Felipe Celesia sostuvo: “es absolutamente verosímil que a Francisco ‘Pancho’ Provenzano lo hayan sacado del cuartel, lo hayan torturado y matado. No tengo ninguna duda de que eso ocurrió así. Muchas veces los portadores de la verdad no son los mejores, ni los más buenos. Muchos misterios se han develado a través de las internas que han tenido las peores lacras de la sociedad. Este podría llegar a ser ese caso. A mí me parece también que no hay que enloquecerse, y que es muy sencillo determinar si es verdad lo que dice este hombre, que claramente me parece que lo que intenta hacer es tirar una catarata de basura encima del testigo protegido que lo involucra a él en una causa penal, está muy clara su intención, pero puede ser que ese vector principal sea cierto y que él sepa, por esos caminos extraños de los servicios de inteligencia y los aliados de la represión, lo que ocurrió con Pancho Provenzano. Me parece que es muy fácil de determinar para la Justicia, si es que hay voluntad, si eso es cierto o no”.

El fiscal

Durante esta semana, el fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, fue noticia. Citó a declaración indagatoria a la presidenta Cristina Fernández, al canciller Héctor Timerman, al diputado del Frente para la Victoria Andrés Larroque, al líder de la agrupación Quebracho Fernando Esteche, y el dirigente kirchnerista Luis D’Elia, acusándolos de haber encubierto a Irán en el marco del memorándum de entendimiento firmado por ambos países y aprobado por el Congreso Nacional.

Cuando Nisman era apenas un oficial de justicia, tuvo intervención en la causa por lo sucedido en La Tablada. Al respecto, Felipe Celesia relató: “era un muy joven oficial de justicia en el juzgado de Gerardo Larrambebere, que fue quien actuó por jurisdicción en el tema de La Tablada. Él tuvo como encargo del juez investigar la desaparición de Iván Ruiz y José Alejandro Díaz, que son los (militantes) que se ven en una ya histórica foto que saca Eduardo Longoni rindiéndose en el sector de la Guardia de Prevención. Hasta ahí lo que tenía Nisman es que dos de los que se rindieron desaparecen, y que esto fue denunciado por sus compañeros. Lo que hace Nisman es preguntarles a los militares qué hicieron con ellos, y los militares le dicen que habían hecho un pase de mano de custodia de los capturados, y que ambos terminan en manos del soldado Esquivel, que era un santafesino que muere en el enfrentamiento, entonces los dan por fugados. Nisman les creyó, lo dio como válido, dijo algo así como que había un 50 y un 50 de posibilidades de que se hubieran fugado o que los hubieran matado, entonces no había pruebas, no se podía continuar la investigación y por tanto si él seguía era un tema de convicción y no basado en pruebas. Lo que sí creo yo es que la convicción de sentido común es que si hay dos hombres que se están rindiendo con los brazos en alto detenidos, algo pasó con ellos y no se fugaron, pero hasta 1997 les sostuvieron el pedido de captura internacional”.

Ocho años después del copamiento supuestamente los seguían buscando. La causa por sus desapariciones fue reabierta recién a fines de 2014. Se espera que la justicia pueda –y quiera– finalmente avanzar para que los familiares, amigos y compañeros de militancia de Francisco “Pancho” Provenzano, Carlos Samojedny, Iván Ruiz y José Alejandro Díaz sepan realmente qué ocurrió luego de que se rindieran tras el intento de copamiento del regimiento, ocurrido hace casi 26 años.

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