miércoles, 21 de enero de 2015

Guerra económica preocupa al Parlamento Latinoamericano en Venezuela

Ibis Frade (PL)

La caída en el precio del petróleo y los mecanismos generados por Washington para crear inestabilidad política y económica en el continente destacan entre los principales temas de la agenda del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), capítulo Venezuela.

Para perturbar el proceso de construcción de una Latinoamérica independiente y soberana, el Gobierno de Estados Unidos fomenta acciones desestabilizadoras dirigidas a recuperar lo que una vez fue su patio trasero, dijo el presidente de esa instancia, Ángel Rodríguez.

Su influencia está detrás de muchas agresiones que han convulsionado a miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y a la Unión de Naciones Suramericanas: golpe suave como en Paraguay, saboteo económico en Venezuela o el montaje de escenarios de confrontación cívico-militar son algunas de ellas, señaló.

Ante esa situación, el Parlatino en Caracas centrará su recién iniciado periodo de sesiones en elaborar una propuesta para afrontar tales hechos, explicó Rodríguez.

Entre las futuras líneas de acción figura desarrollar un frente interno contra la especulación financiera y organizar un movimiento para denunciar las estrategias hostiles estadounidenses, detalló.

"Hemos visto cómo algunas trasnacionales pretenden doblegar al gobierno de Rafael Correa en Ecuador y al de Evo Morales en Bolivia, mientras que Argentina tiene un serio problema con su moneda, generado por los fondos buitre".

Asimismo, las naciones productoras de petróleo en Latinoamérica son golpeadas por la baja del precio del crudo debido a la inundación de petróleo de esquisto en el mercado, subrayó.

En esa coyuntura tiene mucho que hacer el Parlatino, con el fin de frenar las agresiones económicas y consolidar la región como una zona de paz, apuntó.

Algunas empresas que trabajan con petróleo de esquisto (obtenido por la técnica del fracking o fracturación hidráulica) ya han quebrado y en el corto o mediano plazo, muchas de ellas cerrarán, porque no es factible mantener la producción con los costos actuales, indicó el parlamentario.

En ese lapso, habrá una merma en el suministro y disminuirá la oferta, lo que puede generar una escasez y, eventualmente, un posterior aumento del crudo, consideró.

"Quienes van a sufrir las consecuencias son los países pequeños, aunque esa política va dirigida a vulnerar naciones independientes y soberanas, tal es el caso de Rusia, hacia la cual Washington también ha dirigido un conjunto de sanciones".

Venezuela desarrolla una política de solidaridad con sus hidrocarburos y, por ejemplo, facilita condiciones de pago a través de mecanismos como PetroCaribe, destacó Rodríguez.

En tanto, como parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha buscado equilibrio en los precios durante los últimos años, un valor justo tanto para productores como para consumidores, pero las políticas estadounidenses intentan desestabilizar los costos, alertó.

Algunas élites de poder quieren destruir a la OPEP, disminuir su autoridad: desde organizaciones internacionales como el Parlatino es necesario denunciar y enfrentar las consecuencias del saboteo económico y la guerra petrolera, exhortó.

Denuncia de planes desestabilizadores

Mientras eso sucede en el mundo, hay una guerra económica interna para acabar con el actual Gobierno en Venezuela: sectores de la derecha hacen lobby en centros financieros mundiales para que no otorguen créditos al país, cuando aquí hay solvencia en cuanto a las deudas, ejemplificó el presidente del Parlatino.

El acaparamiento de productos de la dieta básica, de artículos de primera necesidad y de medicinas martiriza al pueblo, el principal dañado en esta situación, agregó.

De esa forma, Washington intenta generar una convulsión interna y torcerle el rumbo al actual proceso político, quiere perturbar a quienes apoyan al Gobierno y sacar al pueblo a las calles en contra de la Revolución, denunció.

"Pero países independientes y soberanos como Venezuela se están erigiendo como fuerza de poder y dan al traste con las intenciones de poderío de Estados Unidos".

El hecho de que China haya realizado una reunión con la Celac tiene una repercusión muy importante: significa que la región se convierte en un polo de referencia mundial, observó Rodríguez.

Hay un proceso de transformación profunda en América Latina, de cambios cualitativos muy importantes en todas las áreas y el Parlatino necesita elevar los patrones de exigencia y convertirse en un instrumento que profundice los cambios, que defienda esos procesos.

El Parlatino necesita hoy establecer en los órganos legislativos del continente niveles de organización para enfrentar la guerra económica promovida por Estados Unidos, insistió.

Además, esa organización regional comenzará próximamente las elecciones internas de su junta directiva: a juicio de Rodríguez, se debe cambiar la actual estructura hasta hacerla más acorde a las nuevas dinámicas.

Integrado por 23 parlamentos nacionales y con sede permanente en Panmá, el Parlatino fue creado en la ciudad de Lima, Perú, el 6 de diciembre de 1964, y en la actualidad destaca como el foro político más viejo del continente.

Sus estatutos señalan que es un organismo regional, permanente y unicameral con los principios fundamentales de promover la integración regional y la defensa de la democracia.

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