lunes, 19 de enero de 2015

Hrant Dink: A 8 años del asesinato del periodista armenio en Turquía

AGENCIA DE NOTICIAS PRENSA ARMENIA - ANRED

Se cumplen hoy, 19 de enero, ocho años del asesinato a tiros del periodista armenio y ciudadano turco Hrant Dink, a la salida de su semanario bilingüe Agos, en el centro de Estambul. Hrant Dink, fue una de las voces armenias más destacadas en Turquía, quien defendió la necesidad de afrontar sin revanchas ni venganzas la cuestión del Genocidio de armenios -un tema tabú en la sociedad turca, del cual este año se cumplen cien años de su ejecución- haciendo hincapié en la justicia basada en los hechos inocultables.

Dink había recibido varias amenazas de muerte por sus opiniones en este sentido. Una semana antes de su brutal asesinato, había sido declarado culpable "por ofender e insultar la identidad turca" basado en el polémico artículo 301 del Código Penal de ese país. Durante el proceso fue víctima de constantes amenazas dirigidas a él y a su familia por parte de grupos paraestatales. En un último artículo que apareció el mismo día de su asesinato, Hrant Dink se preguntaba "si esas amenazas eran genuinas o no", y aseguró que lo que realmente era insoportable era "la tortura psicológica que estaba experimentando".

Por el crimen fueron condenados Ogün Samast, el atacante de 17 años y Yasin Hayal por haber incitado al adolescente. Se sospecha que hubo complicidad entre instancias institucionales. Una vez apresado Samast, se filtraron a la prensa varias fotos en la que los policías que custodiaban al asesino, lo saludaban sonriendo y posando con la bandera turca en sus manos, en actitud victoriosa.

Es importante destacar las declaraciones de Cemil Ciceck, Ministro de Justicia turco de aquel momento, a quien le pareció llamativo lo sucedido “en momentos en que el llamado Genocidio Armenio se está discutiendo en algunos países", en referencia a la Ley 26.199 de reconocimiento del Genocidio que la Argentina sancionó apenas unos días antes del asesinato del periodista, el 11 de enero de ese año. Lo cierto es que el caso Dink está en boca de toda la sociedad turca y es un tema casi diario entre los medios de comunicación de Turquía.

"Todos somos Dink - Todos somos armenios", rezan las pancartas que desde hace ocho años reclaman por justicia. Miles de manifestantes de distintos orígenes marchan cada año desde la emblemática plaza Taksim de Estambul hasta el edificio donde funciona el periódico Agos, para protestar por el asesinato del periodista armenio, con consignas contrarias al gobierno, a quienes acusan de complicidad por garantizar la impunidad de los asesinos.

Si bien en el año 2010 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sentenció que el Estado turco no hizo lo suficiente para proteger la vida de Dink ni la libertad de prensa, en 2012 un Tribunal de Estambul consideró en un fallo que no hubo ninguna organización terrorista involucrada en el asesinato, lo que luego fue revocado por la Suprema Corte de Apelaciones en 2013. Los familiares y abogados de Dink acusaron en varias oportunidades a la policía turca por haber permitido el crimen a pesar de tener información sobre lo que iba a ocurrir. Al respecto, la defensa oficial alegó que Dink incitó al odio con sus artículos y lo comparó con el caso de un neonazi alemán.

En diciembre del año pasado, tomando en consideración el fallo del 2013, se volvió a juzgar a los supuestos cómplices del delito. En el medio del divorcio entre el actual presidente turco y por entonces primer ministro Recep Tayyip Erdogan y el predicador Fethullah Gülen, el asesino Samast hizo una nueva declaración en los tribunales, contradiciendo el testimonio de su propio juicio, en la que afirmó que existía una conexión entre Hayal y la policía turca manejada por el Movimiento Gülen.

En este sentido, la Agencia de Noticias Prensa Armenia entrevistó a Nedim Sener, un periodista turco que investigó la gran cantidad de evidencias sobre el papel de la Policía, cercana al Movimiento Gülen, en la preparación del terreno para el asesinato del periodista Hrant Dink, lo que le valió estar un año en la prisión de máxima seguridad de Silivri.

¿Qué significó Hrant Dink para la sociedad turca? ¿Era peligroso?

Hrant Dink era el pacificador, el representante de la paz para la sociedad turca, pero era peligroso para el Estado turco. En su juventud había sido perseguido acusado de estar involucrado en actividades izquierdistas y pro-armenias y luego de fundar el periódico Agos, estuvo bajo estrecha vigilancia. Todo esto prueba que Dink era visto como peligroso para el Estado. Él quería demostrar que las discusiones en Turquía sobre el Genocidio Armenio eran posibles hacerlas en un lenguaje de paz y empatía, pero no se lo permitieron. En lugar de amistad, se ganó la enemistad y el miedo.

¿Quién estuvo detrás de su asesinato?

La pandilla que disparó el gatillo y los funcionarios que el Estado tenía en la calle. Nosotros sabemos todos los nombres y hace años que escribimos sobre ellos. El servicio de inteligencia de la Policía, la Agencia Nacional de Inteligencia y la Gendarmería son los responsables en primer grado de este asesinato. Un tramo de la investigación abarca a los miembros de la comunidad Gülen. Próximamente veremos avances en este tema, ya que se abrirá nuevamente el caso.

¿Cuál fue el papel de Fethullah Gülen en la construcción del aparato represivo en Turquía?

Las semillas del temor en la sociedad se sembraron mucho antes del crecimiento del Movimiento Gülen. La comunidad Gülen es la base del clima del miedo de hoy a través de la burocracia del Estado, en especial en la Policía, en la Inteligencia, en la Fiscalía General y a través de los medios que ellos manejan. Las noticias publicadas en sus medios eran el primer apoyo de la policía y de las operaciones de los fiscales para la acusación a los periodistas que fueron detenidos y encarcelados como miembros de una organización terrorista.

¿Cuál es su opinión sobre los recientes ataques contra los periodistas en Turquía?

La libertad de prensa encabeza las peores cosas que suceden en Turquía. La discusión anterior fue sobre ese tema, pero los sucesos nos demuestran que ahora es un tema de libertad de expresión. No solamente se acusa por lo que se escribe en diarios o libros, sino también lo que se escribe en Twitter o en Facebook puede ser llevado ante un juez o un tribunal. Por lo tanto en Turquía hay una cuestión no sólo de libertad de prensa también el problema es de lo que la sociedad escribe.

¿Cuánto tiempo estuvo Ud. en prisión y con qué cargos?

Estuve en la prisión de alta seguridad de Silivri durante un año, con la acusación de ser miembro de una organización terrorista armada. En el juicio se está pidiendo hasta 15 años de prisión.

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