lunes, 19 de enero de 2015

La Agencia Gubernamental de Control (AGC) porteña contra los espacios culturales

LA RETAGUARDIA

Mientras continúan las clausuras en centros culturales de la Ciudad de Buenos Aires, tanto autónomos como comerciales, la Agencia Gubernamental de Control (AGC, organismo que depende del gobierno porteño) realizó una nueva visita a la Casa de la Cultura Compadres del Horizonte. Allí labraron una contravención ya que la clausura del lugar nunca fue levantada. En ese momento había diez personas escuchando música en una radio. La Retaguardia dialogó con Mariela Scioscia, una de las integrantes del espacio cultural.

El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 11 de enero: “nosotros habíamos tenido una actividad, pero ya había terminado. Éramos diez personas que estábamos escuchando música en la radio, ni siquiera con un equipo de sonido, ni con una computadora. Entraron los inspectores de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), se presentaron diciendo que tenían que informar qué se estaba haciendo en el lugar. Es decir, se justificaron diciendo ‘nosotros tenemos que informar’, eso fue lo que nos contestaron. Nos labraron un acta por la violación de la clausura anterior, digamos la original que es de 2006”, según relató Mariela Scioscia a La Retaguardia.

Desde Compadres del Horizonte consideran que esta clausura es ilegal e ilegítima ya que ellos no conforman un lugar comercial: “no funcionamos como tal sino que somos una organización social que realiza actividades culturales para los niños, jóvenes y adultos porque funciona un merendero de día, además de talleres que se efectúan dentro de la casa”, explicó Scioscia.

Esta visita de la AGC a Compadres se dio en el marco de varias clausuras que se están efectuando en los últimos días a otros espacios culturales, ya no únicamente autónomos y autogestivos, sino también comerciales como el Centro Cultural Konex.

“Nosotros lo sentimos de alguna manera como una persecución hacia nuestros espacios pero en los lugares que son comerciales, como el Konex, van directamente a buscar guita de alguna manera, porque son lugares donde ingresa mucha cantidad de jóvenes, y manejan una caja bastante importante. De hecho, algunos de los que son jefes de la AGC están procesados porque les han hecho denuncias, ni siquiera tienen autoridad moral ni idónea para venir a clausurar absolutamente nada, ni en los lugares autogestivos, ni en los comerciales tampoco”, aseveró la integrante de Compadres, que se encuentra nucleada a nivel nacional en el ENECA (Encuentro Nacional de Espacios Culturales Autónomos).

Actualmente existen varios funcionarios que pertenecen a la Agencia que están procesados, como Martín Farrell y Pablo Saikauskas, investigados por su responsabilidad en las muertes en el boliche Beara. Hace pocos días, un fallo de la Cámara del Crimen indicó que esta disco del barrio de Palermo, en el que se produjo el derrumbe de un entrepiso el 10 de setiembre de 2010 que provocó la muerte de dos jóvenes, fue habilitada de manera irregular tras el pago de sobornos a funcionarios públicos. Así como antes se pedían coimas, hoy se labran actas porque implican una importante recaudación para el Gobierno de la Ciudad.

Reconocimiento y fomento

En diciembre pasado, la Legislatura porteña sancionó la ley de centros culturales. Al ser consultada acerca de cómo incide esta norma en el funcionamiento de Compadres del Horizonte, Scioscia manifestó: “es la famosa Ley MECA (Movimiento de Espacios Culturales y Artísticos) de centros culturales, que nos deja exentos a nosotros, ya que no estaríamos ingresando dentro del marco regulatorio, primero por una cuestión edilicia, y luego porque lo que nosotros queríamos de esa ley, y es algo que charlamos mucho con los que la propusieron, es el reconocimiento y el fomento que son temas que no trata específicamente la ley. No se habla de un fomento hacia la cultura o para la cultura dentro de la ley, solamente es una ley habilitatoria. No comprende a todos los espacios culturales autónomos que hay en la ciudad, ni a los espacios de las organizaciones sociales que funcionan como tal”.

Esta ley modifica el código de habilitaciones y deja a todos los espacios culturales dentro de la órbita de la AGC: “el Ministerio de Cultura quedaría por fuera de eso, nosotros estamos dentro de la órbita de la AGC, que tiene en realidad todo el poder policial porque vienen siempre con policías, para hacer y deshacer a su antojo”, afirmó Scioscia, quien remarcó que desde su espacio reclaman la aprobación de una Ley de Reconocimiento y Fomento.

Tras la última visita de los inspectores de la Agencia Gubernamental de Control, desde Compadres del Horizonte emitieron un comunicado en el que explican: “El Estado tiene el deber de garantizar la actividad cultural de toda la población, no la que los gobiernos dispongan, sino la actividad que el pueblo proponga, porque la cultura es un derecho humano y constitucional. Es por esa razón que se hace urgente una ley de protección a la cultura popular, que fomente los espacios de participación de la juventud en lugar de cerrarlos, y que arbitre todos los medios necesarios para su desarrollo”.

Sin embargo, hasta el momento el Estado porteño puso en marcha una dependencia que – tal como la describió Scioscia – cuenta con poder policial para hacer y deshacer a su antojo en los espacios culturales tanto autónomos como comerciales.

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