viernes, 23 de enero de 2015

La muerte del fiscal Alberto Nisman. Entrevista con Pablo Gitter, integrante de APEMIA

RNMA - ANRED

Un día después de conocerse la noticia del fallecimiento del fiscal a cargo de la Unidad de Investigación para la causa AMIA, dialogamos con Pablo Gitter, miembro de la Agrupación Por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA. Más allá del hecho no menor de cómo murió Nisman, abordamos las cuestiones de fondo y los caminos de dilación y ocultamiento transitados durante estos 20 años. “No vemos una posibilidad de investigación y esclarecimiento si no se abren los archivos que hoy están en poder del Estado y se ponen en manos de una comisión investigadora integrada por personalidades y figuras independientes, representantes de los familiares y las víctimas, y del parlamento nacional”, afirmó Gitter durante la emisión de Enredando las mañanas del martes 20 de enero.

Apenas iniciada la charla con Enredando las mañanas, Pablo Gitter dio cuenta de su conmoción ya que hacía pocos minutos que se había informado que el análisis de barrido electrónico realizado al cuerpo de Alberto Nisman había dado negativo. Esto indicaba que no había registro de restos de pólvora en sus manos. Aunque se realizarán nuevos peritajes para determinar si el fiscal disparó o no el revólver calibre 22 que fue hallado junto a su cuerpo, Gitter afirmó que si se confirma que no se trató de un suicidio se deberá empezar a hablar de un crimen político: “que involucra directamente a las más altas esferas del país, que son aquellas que fueron acusadas por el fiscal Nisman y no digo esto porque yo comparta las posiciones del fiscal. Nuestra agrupación se diferenció de la política del fiscal y del gobierno, nosotros no estamos de acuerdo en acusar a nadie que viva a 20 mil kilómetros de distancia de Buenos Aires, en Irán o en El Líbano, en Siria o en Gaza o en Rusia incluso por el crimen de la AMIA, como se había hecho ya en la Argentina en su momento”.

Al momento de la entrevista con Gitter, el Centro de Información Judicial aún no había hecho público el texto completo con la denuncia elaborada por Nisman (que fue difundida finalmente el martes 20 por la noche). Sin embargo, el integrante de APEMIA reflexionó: “se trata de una acusación, así lo dijo el fiscal, dirigida al gobierno nacional. Allí Nisman acusa al gobierno, para decirlo en castellano, de quitarle apoyo, serrucharle el piso a su propia acusación contra Irán. Nisman aparece entonces como un abandonado por la elite del poder que desde hace 12 años lo induce a acusar a Irán al mismo tiempo que está transando por debajo de la mesa con iraníes y otras potencias mundiales buscando incriminar a alguien, de manera trucha como aparentemente el fiscal acusa al gobierno. Estamos en presencia de una acusación ‘interesante’ porque el fiscal que organizó la versión jurídica del encubrimiento que hacía responsable del atentado que se hizo en Buenos Aires a ciudadanos que viven a 20 mil kilómetros de esta ciudad, ahora dice que el gobierno está encubriendo a los encubridores, es decir que esto es una lucha entre encubridores. Nisman de un lado y el Poder Ejecutivo del otro”.

Cabe recordar que tras citar a declaración indagatoria de la presidenta Cristina Fernández, el canciller Héctor Timerman, el diputado del Frente para la Victoria Andrés Larroque, el dirigente kichnerista Luis D’Elia y el líder de Quebracho Fernando Esteche, acusándolos de encubrimiento, Nisman remitió la causa al juzgado de Ariel Lijo. Sobre este magistrado, Gitter manifestó: “este juez, que se puso a defender las pruebas que Nisman tendría, es el mismo que desde hace 11 años tiene cajoneada la denuncia que hizo el Tribunal Oral Federal Nº3 diciendo que oscuros e inescrupulosos intereses del aparato gubernamental fueron los responsables del armado de ese fraude que fue el juicio oral que se sustanció entre 2001y 2004, es a ese juzgado al que Nisman dirigió esta petición de indagatoria o esta acusación y es el mismo juzgado que tiene no digo archivada, pero bien protegida la causa por encubrimiento”.

“En un punto cuanto uno aparece aproximarse más a la verdad –reflexionó Gitter–, cuando uno ya tiene puesta la lupa en el ojo para encontrar la célula original más se aleja de la realidad. Es un fenómeno contradictorio, uno piensa que tiene más datos pero más lejos se está de descubrir la verdad. Nosotros creemos que no se debe dejar de lado la historia concreta de la actividad jurídica, encubridora, que tuvieron los tres poderes del Estado; el Poder Judicial en el encubrimiento directo, ya que los jueces federales de Buenos Aires han reconocido su fracaso en el esclarecimiento de la masacre de la Amia. Dijeron que el Poder Judicial ha fracasado, lo dijo la Cámara Federal de Apelaciones cuando dictaminó sobre la inconstitucionalidad del memorando. El Poder Ejecutivo reconoció el encubrimiento agravado del Poder Ejecutivo de la masacre de la Amia por derecho en 2005. El Congreso Nacional constituyó una comisión bicameral de la que la señora presidenta se siente muy honrada de haber formado parte, pero cuyos principales autoridades, entre las que no estaba Cristina Fernández de Kirchner, han terminado imputadas como cómplices del delito de encubrimiento en esa causa judicial que está en poder de Lijo desde final del juicio oral del año 2004. Esto quiere decir que los tres poderes del Estado se han declarado en quiebra frente al atentado. ¿Qué podemos esperar entonces de que venga un fiscal, uno de los constructores de esa pista trucha de Irán a acusar ahora?”, se preguntó el miembro de APEMIA.

Al ser consultado acerca de cuáles son las propuestas que desde el espacio que integra realizan para lograr verdad y justicia en la causa por el atentado a la AMIA, Gitter especificó: “en nuestra opinión de lo que se trata es de abrir y hacer público el conjunto de archivos aún secretos en manos del Estado y ponerlos en manos de una comisión investigadora integrada por figuras y personalidades absolutamente independientes e intachables para - en el plazo de un año, año y medio - sacar las conclusiones necesarias para poder eventualmente mandar a la justicia y poder procesar a los culpables. Nos hemos puesto un plazo relativamente breve después de 20 años para poder analizar el mundo de papeles con los que nos podrían llegar a tirar el día que esta comisión se constituya, pero realmente no vemos una posibilidad de investigación y esclarecimiento si no se abren los archivos que hoy están en poder del Estado y se ponen en manos de esta comisión investigadora integrada por personalidades y figuras independientes, representantes de los familiares y las víctimas, y del parlamento nacional, ya sea senadores y diputados, que obviamente van a estar en minoría frente al resto de los investigadores. Pero solamente una investigación en manos de figuras intachables, y estamos pensando en un Adolfo Pérez Esquivel, en una Nora Cortiñas, en figuras de prestigio popular por su larga lucha en el terreno de los derechos humanos, o por su conducta como periodistas independientes o en su conducta en las áreas de ciencia y sociología. Estamos pensando en ese tipo de gente para liderar una comisión investigadora independiente que con apoyo del Parlamento pueda convertirse en algo así como en una comisión nacional de la verdad, como fue la Conadep”.

Finalmente, Gitter manifestó que “ tratar de aclarar si se trata de un asesinato o no es un aspecto secundario porque hay que ir a lo medular” : “qué pasó, por qué un fiscal ahora parece que rompe con su propia historia y dice que son todos encubridores, porque eso es lo que dijo Nisman en un acto de conscripción, porque él es el primer encubridor y termina ‘suicidado’ diciendo que todos son encubridores”.

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