lunes, 26 de enero de 2015

La victoria de Syriza aumentará “la incertidumbre económica”, advierte premier británico

SPUTNIK NOVOSTI

La victoria de los izquierdistas radicales de Syriza en las elecciones parlamentarias en Grecia se traducirá en una mayor incertidumbre económica en Europa, opina el primer ministro del Reino Unido, David Cameron.

“Las elecciones griegas aumentarán la incertidumbre económica en Europa”, dice un tuit de Cameron publicado cuando ya era obvia la ventaja de Syriza sobre el perseguidor más cercano y con toda probabilidad ya el antiguo partido mayoritario, Nueva Democracia.

Con su 36% de los votos, según los datos preliminares del Ministerio del Interior, Syriza aspira a 149 escaños en el hemiciclo heleno, es decir la mayoría absoluta menos dos y más que el doble que en las elecciones anteriores.

Las palabras de Cameron van al unísono con la inquietud que ha provocado en Bruselas el ascenso de Syriza, un partido que prometió revisar los compromisos de Atenas ante la Troika de acreedores internacionales, renunciar a las medidas de austeridad, bajar los impuestos y aumentar los salarios y las pensiones, es decir hacer algo totalmente opuesto a lo asumido por el Gobierno saliente a cambio de la ayuda internacional.

Los titulares de los medios europeos sobre los comicios griegos se pueden resumir en una sola frase: si Alexis Tsipras –líder de Syriza– encabeza el Gobierno, las negociaciones serán duras para Bruselas.

“A nadie le apetece negociar con una fuerza que pone en tela de juicio el plan de rescate a Grecia, tan a duras penas aprobado por Europa”, sentencia Radio France Internationale.

El periódico alemán Die Welt am Sonntag advierte a su vez que “los griegos quieren que les condonen las deudas y sus socios de la zona del euro se oponen a ello” y por tanto “si nadie cede estallará una catástrofe”.

Mientras, Le Monde considera que si Tsipras y su entorno buscan una fórmula de compromiso en las negociaciones con Bruselas “se arriesgarán a perder el apoyo de los euroescépticos que constituyen el grueso de sus electores”.

Los acreedores han amenazado ya con cortar el grifo de la financiación si el Gobierno griego que salga tras los comicios se niega a cumplir los compromisos asumidos por el país heleno.

Privada de la posibilidad de financiarse en el mercado internacional, Grecia podría declarar la suspensión de pagos dejando de atender la deuda externa por 320.000 millones de euros.

En este caso, los compromisos internos pueden obligar al país a salir de la eurozona y a recuperar la moneda nacional, algo muy temido por los socios europeos de Atenas.

Tsipras ya confirmó hoy que Grecia vincula su futuro a Europa, pero al mismo tiempo indicó que Bruselas debe cambiar su política de rigurosa austeridad.

“El nuevo Gobierno griego estará dispuesto a colaborar y dialogar con los socios para conseguir una solución justa, mutuamente beneficiosa y viable, para sacar a Grecia del círculo vicioso de la deuda excesiva y lograr que regrese a una Europa de estabilidad y desarrollo", dijo el político en una manifestación improvisada en Atenas que congregó a miles de personas mientras las cifras hablaban del creciente liderazgo de su formación en los comicios.

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