jueves, 22 de enero de 2015

La visión de las abejas “no es tan distinta de la de los seres humanos”

AGENCIA CYTA-INSTITUTO LELOIR

Un ingenioso experimento en Francia reveló que, al contrario de lo que se creía, estos insectos también son capaces de fijarse en la forma general de las cosas antes que en los detalles.

Hasta ahora, los científicos creían que, al inspeccionar una imagen, los seres humanos priorizan una percepción visual global mientras que los animales se concentran primero en los detalles. Esto es, miran el árbol antes que el bosque. Pero un ingenioso estudio con abejas, realizado en Francia y con la participación de un biólogo argentino, pone en jaque esa idea.

“Comprobamos que la percepción global ya se verifica en un insecto que vuela, y le permite adquirir una perspectiva integrada de su entorno”, señaló a la Agencia CyTA uno de los autores, el doctor Martín Giurfa, del Centro de Investigaciones sobre la Cognición Animal de la Universidad de Toulouse.

Junto a su colega Aurore Avargues-Weber, Giurfa, quien egresó de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, se enfocó a estudiar la percepción visual de las abejas: insectos que “son fuertemente dependiente de la visión para navegar con eficacia y para identificar y reconocer las flores y el entorno de su colmena”, explicó.

Los científicos expusieron las abejas a estímulos jerárquicos, es decir, imágenes con una forma global compuesta de elementos unitarios de forma diferente. Por ejemplo, un triángulo hecho de círculos unitarios. Y las entrenaron: cada vez que las abejas elegían el triángulo (imagen global) formado por la suma de círculos pequeños (detalles), las recompensaban con gotas de azúcar. En cambio, cuando optaban por un cuadrado (imagen global) constituido por rombos (detalles), se quedaban sin premio.

Luego, los insectos fueron enfrentados a una elección problemática: tenían que decidir entre un triángulo (información correcta) hecho de rombos (opción incorrecta) y un cuadrado (elección incorrecta) hecho de círculos (alternativa correcta). Los resultados se publicaron en la revista “Proceedings of the Royal Society Biological Sciences”:

“ante este dilema, las abejas prefieren elegir el triángulo y por lo tanto confiar en la información global en vez de los detalles”, afirmó Giurfa.

Según el científico, esto significa que la estrategia de inspección visual de una imagen compleja de una abeja se parece mucho a la del ser humano y difiere en cambio de la de muchos animales, inclusive primates, que prefieren atender a los detalles.

“El desafío futuro es entender los mecanismos neurológicos que confieren a las abejas la capacidad de confiar en la forma general de las cosas”, destacó Giurfa. Y agregó que esta línea de investigación contribuye a comprender cómo los sistemas visuales, de los animales al hombre, resuelven problemas de orientación y reconocimiento de objetos.

Para Giurfa, los estudios que muestran la similitud de estrategias visuales entre el hombre y la abeja llaman a reflexión y cuestionan todo argumento acerca de la supuesta unicidad y superioridad del ser humano respecto de los animales. “Al menos en lo que respecta a cómo miramos lo que nos rodea, no somos ni especiales ni tan diferentes de una abeja”, deslizó.

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