martes, 13 de enero de 2015

Las llaves del Espacio para la Memoria Luciano Arruga ya están en poder de sus familiares y amigos

LA RETAGUARDIA

Se anunció muchas veces pero finalmente se efectivizó el lunes 5 de enero. Ese día los Familiares y Amigos de Luciano Arruga recibieron las llaves del ex destacamento policial que ahora se convertirá en el Espacio para la Memoria Luciano Arruga. Repasamos con Matías Bregante, integrante de Familiares y Amigos, la lucha que llevaron a cabo para conseguir la expropiación de este espacio, y nos adelantó además cómo será la jornada del próximo 31 de enero, cuando se cumplan 6 años de la desaparición del joven, cuyo cuerpo fue hallado hace apenas pocos meses enterrado como NN en el Cementerio de la Chacarita. Además, reflexionamos sobre la voluntad política y la participación del Estado en la búsqueda de justicia en los llamados casos de violencia institucional.

El camino que recorrieron los Familiares y Amigos de Luciano Arruga para transformar el ex destacamento de Lomas del Mirador, donde estuvo detenido el adolescente en varias oportunidades, incluso en la noche del 31 de enero de 2009, en un espacio para la memoria independiente del Estado fue largo y lleno de obstáculos.

En diálogo con La Retaguardia, Matías Bregante realizó un recorrido por estos años de lucha: “hasta antes de la expropiación, el espacio figuraba en un alquiler que tenía la Municipalidad de La Matanza con el dueño de la propiedad, y hace ya más de un año que después del acampe logramos un comodato a favor de la APDH Matanza, para que allí funcione el Espacio para la Memoria Luciano Arruga. En ese mismo fin de año de 2012 se logró que se presente el proyecto de ley en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, se le haya dado media sanción a la expropiación para que finalmente funcione allí el Espacio para la Memoria. En noviembre del año pasado la Cámara de Senadores le dio la media sanción que faltaba pero todavía legalmente seguía teniendo posesión de la llave la Municipalidad, con quien no tenemos un buen diálogo respecto al espacio. Ellos fueron quienes cuando se cerró el ex destacamento en 2011 le prometieron a la familia que allí iba a funcionar el Espacio para la Memoria, pero en el verano de 2012 después de la actividad que hacíamos todos los 31 de enero para seguir buscando a Luciano, ellos decidieron de un día para el otro cambiar la cerradura durante la noche y dejarnos afuera. Eso dio lugar a que empezáramos a hacer nuestra radio y esta semana - por fin - tenemos la llave”.

El traspaso de llaves se produjo finalmente el lunes 5 de enero: “hubo un momento de tensión que se pudo ‘destensionar’ –contó divertido Bregante– porque la llave no abría, era como Feliz Domingo, probó primero Pablo Pimentel (de la APDH La Matanza), después el único enviado que hubo de la Municipalidad, y no se podía abrir; empezaron a llamar por teléfono, hasta que Pablo, uno de nuestros compañeros, tomó la llave y con un poco de paciencia finalmente pudimos entrar”.

La entrada definitiva al ex destacamento se produjo hace pocas horas, pero la lucha para lograrlo lleva años. En este marco, Bregante enumeró algunas de las ideas que desde Familiares y Amigos tienen para lo que será el Espacio para la Memoria Luciano Arruga: “nosotros creemos que lo primero que tenemos que hacer es contar lo que allí pasó, cómo estaba armado ese aparato represivo que sigue funcionando en Lomas (del Mirador) y tratar de contarlo en ese lugar. Después creemos que la radio ganó su espacio allí y es una herramienta muy fuerte que tuvimos nosotros y que queremos profundizarla, transformarla y darle un lugar físico, darle un formato un poco más grande; que sea una radio que funcione dentro de un espacio de memoria me parece que es algo muy bueno, y en nuestro caso es parte importante de nuestra lucha. Luego, daremos talleres, charlas”.

Sobre voluntades políticas

La lucha hasta conseguir la expropiación del Espacio para la Memoria Luciano Arruga sirve como uno de los tantos ejemplos de que muchos logros se obtienen únicamente a partir del esfuerzo y la insistencia de las familias de las víctimas. El 17 de octubre de 2013, los familiares y amigos iniciaron un acampe que duró dos meses y forzó la situación que hoy se ve cristalizada.

Lo mismo puede decirse respecto al hallazgo del cuerpo de Luciano enterrado como NN en el Cementerio de la Chacarita. Si no fuera por el habeas corpus interpuesto por la familia en abril de 2014 (y aceptada tres meses después), no se hubieran acelerado ciertas medidas judiciales que llevaron a dar cuenta que Luciano fue atropellado mientras corría desesperado por la General Paz, en una zona donde es prácticamente imposible acceder a pie, fue llevado al Hospital Santojanni, donde lo operaron y falleció durante la mañana del 1 de febrero de 2009.

Los avances en la causa durante este año, e incluso la aparición del cuerpo, pueden tomarse como un signo positivo por lo que implica para los familiares, pero sin duda es también un síntoma negativo de cómo fue la actuación del Estado. Hay muchos sectores, en su mayoría afines al kirchnerismo, que señalan que existen actores del Estado que han tenido un proceder diferente y que han influido para que el cuerpo de Luciano apareciera, afirmando incluso que si esto ocurrió fue porque hubo una decisión política por parte del Estado. Sin embargo, este línea de razonamiento implicaría, a su vez, que los cinco años y ocho meses que Luciano estuvo desaparecido también fueron consecuencia de una decisión política: desaparecerlo.

Al respecto, Matías Bregante reflexionó: “me parece que la decisión política está desde el minuto cero, desde que esto se debería haber resuelto los primeros días de los primeros meses de 2009, y por la desidia de ciertas partes, como el juez (Gustavo) Banco, las fiscales (Roxana Castelli y Celia Cejas), todos son parte del Estado y claramente en la mayoría de los casos las familias no encuentran las fuerzas para seguir adelante. En este caso particular tanto Mónica (Alegre, la mamá de Luciano) como Vanesa (Orieta, la hermana del joven asesinado) sacaron fuerza de donde no tenían y lograron tener un buen acompañamiento, pero creo que lo principal es que, por cómo funciona el sistema, si las familias no se ponen al frente de las luchas queda muy poco por resolver o avanzar, porque es complejo estar denunciando a una fuerza como la bonaerense y después tener que volver a la 12 de octubre (la villa donde vivía Luciano), a tu casita, a tu ranchito a bancarla, porque para salir a una marcha, una actividad, llevar una bandera, hay un montón de gente... después en los barrios viven las familias, y ahí es más complejo”.

En cuanto al rol del Estado particularmente en la causa Arruga, Bregante aseveró: “creo que la aparición del cuerpo no hace más que agravar el rol de la política estatal, partidaria, como quieran llamarle, que la foja con el supuesto accidente de Luciano y esas huellas dactilares hayan pasado por todas las manos e instituciones por las que pasó, habla claramente de una desidia y de una decisión de que eso quede ahí tapado. Esto es como creer que vivimos bajo un compendio de funcionarios estúpidos e idiotas que no saben hacer nada, y el Estado se aprovecha de eso y cuando tiene ganas aprieta un poco y logra los resultados. Yo creo que el apriete lo hicimos nosotros con la lucha y la organización, con todo lo que generaron no solo la familia de Luciano sino todas las familias que se empezaron a organizar. Llega un momento en que los acorralas y trabajan tan mal y son tan impunes, pero al mismo tiempo quedan algunas pruebas, entonces logras algo, en este caso fue encontrar el cuerpo de Luciano”.

A 6 años de aquel oscuro 31 de enero

Aunque el 17 de octubre de 2014 se encontró el cuerpo de Luciano, la fecha de su desaparición sigue teniendo un sentido especial. Para este 31 de enero de 2015, los Familiares y Amigos resolvieron realizar una jornada especial como lo vienen haciendo desde hace años, sólo que esta vez será diferente: “en un primer momento cuando la causa se movía en base a la búsqueda de Luciano se optó por transformar el 31 de enero, ese día tan oscuro para todos nosotros, en una actividad cultural, social, en defensa de los derechos humanos, no solo para denunciar el caso de Luciano sino todos los casos que envuelven a la problemática de la violencia institucional y todas las familias que fuimos contactando a lo largo y ancho del país. Para este 31 se nos hacía más complicado pensar en armar un festival, como que más allá de que uno debe seguir celebrando la lucha y debe luchar con alegría como se dice, era un momento bastante complicado para llevar adelante, para tratar de meternos en nuestra mente ese funcionamiento, de una actividad cultural; pero por otro lado tampoco queríamos dejar de lado ese día, porque un 31 de enero, que es un mes muerto y justo el 31 que es un cambio entre las dos quincenas más fuertes de vacaciones y demás, lograr un compromiso social y militante tan grande como el que fuimos haciendo año tras año entre todos nos parecía que no había que cederlo, lamentablemente no te podés bajar y tenés que estar siempre ahí manteniendo la lucha, entonces este año elegimos hacer una marcha”.

La movilización del sábado 31 de enero comenzará a las 11 de la mañana y partirá desde la Plaza 12 de octubre, la plaza del barrio de Luciano, y pasará por el Espacio para la Memoria Luciano Arruga, ubicado en Indart 106; el destacamento policial trasladado, que ahora está en San Martín y Ruta 3 (dentro del Monte Dorrego, un descampado en el que perros de la justicia olfatearon rastro de Luciano); la Comisaría Octava de la que depende el destacamento; para finalizar en la General Paz donde ocurrió el supuesto accidente: “en cada uno de estos lugares leeremos un breve texto para enmarcarlo y contar lo que pasó allí, además del funcionamiento que tienen hoy esos lugares. También para señalizarlos, porque el destacamento que hoy funciona en San Martín es el mismo que estaba en Indart 106, y allí sigue pasando lo mismo, las prácticas han aumentado y son peores porque está ubicado en una especie de predio. Es un descampado que está abandonado por la Municipalidad de La Matanza, en donde algunos chicos tiene la suerte de ser detenidos en la garita que armaron ahí, y otros tienen la mala suerte de ser torturados y apremiados ilegalmente en algunos de los sectores abandonados de ese predio, entonces queremos señalizar ese lugar, lo mismo con la comisaría octava, donde funcionaba el Sheraton, que era un centro clandestino de detención durante la última dictadura, y terminar por señalar la General Paz y lo que allí pasó, lo que le pasó a Luciano aquel 31 de enero de 2009 y el contexto en el que ocurrió”, explicó Bregante.

Tal como lo hicimos desde el primer día, La Retaguardia, junto a la Red Nacional de Medios Alternativos, espacio que integra, participará de esta jornada y realizará una cobertura especial.

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