lunes, 19 de enero de 2015

México: Ni iglesia ni burdel, partido político

Eduardo Ibarra Aguirre (FORUMENLINEA)

Andrés Manuel López Obrador considera como “un elogio” el juicio que emitió el gobernador de Morelos, Graco Luis Ramírez, en el diario español El País (16-I-15), consistente en que con el Movimiento Regeneración Nacional, el tabasqueño de Macuspana “más que un partido ha hecho una iglesia, donde el único que dice qué hace es él”, además de que no puede ser presidente de México alguien que “siembra odios y cultiva la descalificación”.

Argumento que usó mucho Felipe Calderón cuando se desempeñó en Los Pinos tras la más polémica de las elecciones presidenciales por sus resultados, y que “pronosticó” el entonces secretario de Gobernación José Carlos María Abascal, al jurar a la colega Aurora Berdejo Arvizu: “No se equivoque, por .5 pero ganará Calderón”. Brujo resultó el secretario de Gobernación de Vicente Fox.

Ya entrado en gastos, el otro tabasqueño, el de Villahermosa, le atribuyó a AMLO una “visión mesiánica”, lo cual no es raro escucharlo, pero no “Eso que diga que va a purificar el país me suena a Pol Pot”. Éste dictador gobernó lo que en los años 70-80 se denominaba Kampuchea y en base a un monumental baño de sangre. De tal suerte que Ramírez Garrido Abreu no conoce límites cuando se trata de atacar al hombre que contribuyó a hacerlo gobernador. Dice el sentido común que ser agradecido es una de las cualidades humanas superiores y en política eso se valora muchísimo, como muy bien lo practica Ramírez y otros exdirigentes del Partido Socialista de los Trabajadores hacia a Luis Echeverría.

Para el otrora denominado Señor López por los “verdaderos demócratas” del Partido Acción Nacional: “Es un orgullo que haya dicho eso, porque es mejor que se considere así a Morena, cercana a lo místico, a los principios, a los ideales, porque eso es lo más importante. Preferimos ser una Iglesia y no un antro, un burdel, que así están varios partidos. Estamos logrando nuestro propósito que en Morena haya ideales, principios y doctrina, que se entienda la política como imperativo ético”.

Se equivoca el líder de Morena. Como indica cualquier diccionario, burdel es para referir un “establecimiento en el que se ejerce la prostitución”, uno de los oficios –agrego– más antiguos y todavía indispensables para la humanidad realmente existente, no la del mundo del futuro o ideal. Y hasta hoy no existe evidencia de que ejercer el trabajo sexual sea equiparable a dirigir un partido político, pues con frecuencia el éxito material y económico significa a la poderosa y autodenominada clase política, mientras que a las asalariadas sexuales no las distinguen la fortuna, naturalmente que existen excepciones.

Si algo distingue a la mayor de las iglesias de Occidente, con todo y los alentadores cambios que en el formato impulsa el papa Francisco, es un pronunciado alejamiento de lo que Obrador denomina doctrina, una acumulación inconmensurable de recursos financieros, de bienes e inmuebles y la práctica aún recurrente de la paidofilia prácticamente en los cinco continentes.

Partido político es otra cosa muy distinta por más referentes éticos que mantenga, es la “Organización política formada por un grupo de personas que comparten y defienden las mismas ideas y que toman parte en la política de un país” para disputar el poder a otros partidos e intereses que lo tienen.

Finalmente, siempre hay una primera vez. Y en la no hechura de Utopía fue el viernes 16, debido al cierre de la edición 305 de Forum en Línea. Ofrezco una disculpa y espero que no se repita porque el cierre es quincenal y en una década nunca sucedió.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.