viernes, 9 de enero de 2015

Oposición marcha sin incidentes en Haití que lucha contra el reloj para superar crisis

XINHUA

La oposición marchó ayer nuevamente sin mayores incidentes en la capital de Haití, país que lucha contrarreloj para superar una prolongada crisis política a través de una nueva ronda de conversaciones entre el gobierno, los partidos políticos y el Parlamento.

Varios cientos de manifestantes tomaron las calles de Puerto Príncipe para exigir la renuncia del presidente Michel Martelly, aunque en algunos momentos subió de tono debido al llamado de algunos dirigentes a derrocar al mandatario, lo que fue rechazado inmediatamente por los líderes de la protesta.

"Son hechos aislados que no reflejan la posición de la Mesa de Concertación (la plataforma que aglutina a la oposición radical)", dijo a la prensa local Turneb Delpé, portavoz del Movimiento Patriótico de la Oposición Democrática (MoPod), que no reconoce las actuales negociaciones.

"Es mediante la movilización que la gente debe encontrar lo que busca", dijo por su parte Louis Gerald Gilles, dirigente del partido Fanmi Lavalas, presente en la manifestación que concluyó antes de ser dispersada en las inmediaciones del Palacio de Gobierno.

La renuncia de un alto funcionario judicial abrió la víspera una ventana a la solución de la crisis que afecta a Haití, al satisfacer una de las demandas de la oposición que busca también la designación de un primer ministro de consenso.

El presidente del Consejo Superior del Poder Judicial, Anel Alexis Joseph, anunció su renuncia al cargo, tal como lo recomendó el mes pasado un comité consultivo creado por el presidente haitiano Michel Martelly para recoger las propuestas de dos meses de consultas con diversos sectores de la nación.

El próximo 12 de enero debería concluir el mandato de los dos tercios del Senado y de todos los miembros de la Cámara de Diputados, pero un acuerdo fue suscrito en diciembre para evitar que el Parlamento quede sin funciones al no haberse elegido a los nuevos legisladores.

El acuerdo, no obstante, fue rechazado esta vez por dieciocho senadores que denunciaron supuestas irregularidades y convencieron al Senado para crear una comisión para negociar una nueva agenda con Martelly, aplazando nuevamente una salida a la actual situación.

Las conversaciones entre el mandatario, el presidente del Senado, Simon Dieuseul Desras, y una comisión de ese órgano legislativo continuaron hoy por segundo día consecutivo, cuando el primer ministro designado, Evans Paul, ya tiene listo su plan de gobierno.

Desras dijo que una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional para ratificar a Paul y aprrobar su programa "podría celebrarse mañana viernes".

El grupo de 18 senadores cuestionaba el acuerdo suscrito el mes pasado debido a que fue firmado también por el presidente de la CSPJ pese a que ya se había recomendado su renuncia.

"Determinadas cláusulas del acuerdo son inaplicables y la fecha límite del 12 de enero exigido a los legisladores para ratificarlo es absolutamente corto", señaló el nuevo bloque en un documento en el que también consideran que la designación del primer ministro se hizo de manera unilateral, y que el acuerdo otorga demasiado margen al Ejecutivo.

Los senadores rechazan también el punto relativo a la ratificación del Fondo Nacional de la Educación (FNE) contenida en la convocatoria a una sesión extraordinaria, debido a que el Poder Ejecutivo debe primero dar explicaciones sobre los gastos ya efectuados en este programa.

"El objetivo de las conversaciones es encontrar un acuerdo político global para poner fin a la crisis", dijo hoy el secretario general de la Fusión de Socialdemócratas, Rosemond Pradel.

Además, las partes deben definir a los nuevos integrantes del tribunal electoral, la formación de un gobierno de consenso y la extensión del mandato de los legisladores.

Haití debía elegir el año pasado a veinte senadores, 112 diputados, 140 autoridades municipales y 1.140 asambleístas y representantes comunales en todo el país, en unas elecciones que debían realizarse en el 2010 y el 2011 para los gobiernos locales, y en el 2012 para el Senado de la República.

La Misión de la ONU para la Estabilización de Haití (Minustah) y varios representantes de la comunidad internacional expresaron esta semana su "gran preocupación" por la demora para hallar una solución a la crisis política en Haití.

La jefa de la Minustah, Sandra Honoré, y los embajadores de Brasil, Canadá, Francia, España, Estados Unidos y de la Unión Europea además del representante especial de la Organización de Estados Americanos (OEA), integrantes del "Core Group", lanzaron la advertencia cuando falta menos de una semana para que venza el mandato de los actuales legisladores y "el Parlamento se vuelva disfuncional".

El primer intento para resolver la crisis política fracasó a principios de esta semana debido a diferencias sobre el procedimiento para la instalación de un nuevo primer ministro, y a la posición de algunos pocos senadores que se oponen a la ratificación del jefe de gobierno.

Las manifestaciones contra el gobierno continuarán los próximos días 10 y 11 de enero según anunciaron sus organizadores.

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