miércoles, 14 de enero de 2015

Petróleo de esquisto: Una mala inversión

PL

Los bajos precios del petróleo mundial ya cobraron su primera víctima entre las empresas estadounidenses explotadoras de yacimientos no convencionales, demostrando la poca rentabilidad de estas en el negocio del hidrocarburo.

WBH Energy, una de las tantas compañías que existen en Texas para extraer petróleo y gas de esquisto, recientemente se declaró en bancarrota con una deuda de 50 millones de dólares, convirtiéndose en la primera empresa petrolera estadounidense en quebrar luego del declive de los precios que comenzara el pasado junio.

El fracking es una técnica de obtención de hidrocarburos en formaciones de esquistos, arenas compactas y mantos de carbón, basada en fracturar la roca inyectando millones de litros de agua a alta presión mezclada con arena y una serie de aditivos químicos, lo que posibilita que los hidrocarburos asciendan a la superficie.

La Agencia de Información Energética (EIA) del Departamento de Energía estadounidense, prevé que antes de 2016 el país producirá unos 9,6 millones de barriles de petróleo por jornada, de los cuales, casi la mitad provendrán de formaciones compactas.

Sin embargo, en el contexto actual, donde las compañías que lucran mediante la explotación del también llamado "shell oil" están perdiendo más dinero con las inversiones en nuevas tecnologías de extracción y por demandas por daños al medio ambiente.

Especialistas en temas energéticos consideran que la "revolución del esquisto" será cosa del pasado en menos de una década.

El geólogo estadounidense con más de tres décadas de experiencia en el campo de la producción y exploración petrolera, Arthur Berman, en una entrevista con el portal especializado Oilprices.com confirmó que esta producción a las cotizaciones actuales no es rentable y que el petróleo debe estar sobre los 90 dólares por barril para atraer inversiones en ese sector.

A pesar de que compañías estadounidenses han anunciado que dedicarán menos dinero en explotar los yacimientos en los esquistos tomará un tiempo antes de que decrezca la producción, añade el experto.

Su pronóstico indica que seguirá aumentando la oferta antes de disminuir, debido al tiempo que toma terminar de perforar una vez comenzado ese proceso.

Cuando la extracción aminore y decrezca la producción, lo que no pasará hasta mediados de 2016, veremos la verdad del petróleo de esquisto estadounidense, sentenció Berman, quien asegura que ese negocio es rentable solo cuando los precios del hidrocarburo convencional están en alza.

Por otra parte, insiste en tomar en cuenta el alto riesgo de debilitamiento de los yacimientos y la poca fiabilidad de los mismos, pues sin importar que tan grande pueda ser, solo el núcleo, o sea entre el 10 o 15 por ciento, es comercializable.

El precio del crudo se recuperará, predice el experto, pues los países exportadores necesitan que el barril ronde los 100 dólares para mantener el balance de sus presupuestos fiscales y las compañías independientes también lo necesitan para obtener aunque sea una pequeña ganancia.

Sin embargo, el hecho de que durante las pasadas semanas el petróleo en bolsa haya caído a sus valores mínimos desde 2009, es otra señal de que el futuro en este campo es incierto y no serán pocas las compañías petroleras que abandonarán Texas.

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