martes, 27 de enero de 2015

Situación en los barrios de Rosario: "Con cada pibe que matan, nos arrancan el futuro"

ACTA

La Asamblea por los Derechos de la Niñez y la Juventud, de la que la Central forma parte viene articulando con diferentes organizaciones con el objetivo de dar respuesta a la pregunta “¿qué hacemos ante la muerte de los pibes y pibas en los barrios rosarinos?”.

Con el dato alarmante de 12 asesinatos en la primera quincena de enero, siete de las víctimas menores de 24 años, la Asamblea convoca a estos encuentros que reúne a trabajadores de diferentes dependencias estatales, vinculadas a la niñez y la juventud, militantes de organizaciones sociales, gremios y partidos políticos y personas convocadas por la problemática.

El 2014 cerró con 248 homicidios y las víctimas mayoritariamente son hombres jóvenes de barrios pobres. La llegada del nuevo año no fue auspiciosa: casi un asesinato por día, un joven menor de 24 años asesinado cada dos.

Por eso, del encuentro realizado el pasado jueves en la sede de ATE Rosario, surgió la iniciativa de realizar una declaración pública y la organización de una marcha con la consigna del “velorio” a la Ley 26061 de Protección Integral de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes. “Porque en una ciudad ‘normal’, la Ley de Protección Integral es letra muerta”, es la frase elegida, en referencia al slogan nacional de campaña del partido gobernante en la provincia hablando de "un país normal".

Asimismo, los miembros de la Asamblea destacando la importancia de profundizar la organización junto a familiares de cada joven asesinado, a fin de fortalecer los lazos para trabajar en la búsqueda de justicia. "Que sirva también de convocatoria a aquellos familiares de los pibes muertos por la violencia que azota a la ciudad", plantearon.

“En la misma línea, se remarcó la necesidad de luchar contra el estigma social que recae sobre los barrios rosarinos, donde habita la clase trabajadora. En este sentido, resulta imprescindible afrontar la estigmatización y criminalización construida a través de los medios de comunicación masivo. Ante el relato mediático que crea en el imaginario social un estereotipo de la juventud de los barrios vinculado estrictamente a actividades delictivas, resulta urgente recuperar y fortalecer la identidad trabajadora de sus habitantes”, analizaron

En torno a las diversas intervenciones que se dieron en el encuentro, desde la Asamblea creada a mediados de 2013 destacaron que “se evidenció la sensación de impotencia -cuando no de bronca- ante las situaciones de desidia y explícita violencia que se dan en los barrios cotidianamente. Así fue emergiendo una certeza y una denuncia: la muerte de los y las jóvenes no es consecuencia de la ausencia, la debilidad o la disfuncionalidad del Estado. Por el contrario, deriva de una forma particular de gobierno que, respecto de los sectores populares, decidió estar presente en su faz represiva e intervenir a nivel social, no de manera integral, sino con políticas focalizadas, que no llegan a tener impacto sustantivo. Es así que los pibes carecen de vínculos regulares con las instituciones o programas estatales, a excepción de su relación cotidiana y problemática con la policía provincial y, hasta hace poco, la Gendarmería”.

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