jueves, 19 de febrero de 2015

Argentina, Salta: Desmonte, salud y educación deficiente, dificultan desarrollo igualitario en comunidades originarias en Santa Victoria Este

COPENOA

Francisco Pérez, Dirigente Wichí y coordinador de la Asociación de Comunidades Aborígenes “Lhaka Honhat” que congrega a unas cuarenta comunidades originarias que viven al margen del Rio Pilcomayo, se refirió en una entrevista a la falta de controles sobre los desmontes ilegales en los lotes 55 y 14, y al deficiente sistema de salud pública que afecta a miles de pobladores en su mayoría originarios en el norte de la provincia de Salta.

Francisco Pérez, es un respetado y reconocido dirigente de origen Wichí, coordina la Asociación de Comunidades Aborígenes Lhaka Honhat, integrada por comunidades Chorotes, Wichí, y Tobas, que viven en su mayoría al margen del Rió Pilcomayo, al norte de la provincia de Salta, en límites con Bolivia y Paraguay.

Pérez, lucha junto a su pueblo por la propiedad comunitaria de las tierras en las que viven ancestralmente, antes de la conformación del estado nacional y provincial, que luego las fraccionaria en lotes fiscales, con la promesa incumplida de conformar áreas de reserva para los aborígenes en la zona, lo que finalmente se estableció, como lotes 54 y 14, los que hoy reclaman los indígenas agrupados en la organización Lhaka Honhat, en una denuncia que recae sobre el gobierno de la provincia de Salta y la Nación, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El Departamento Rivadavia, donde se encuentran las comunidades Chorotes, Wichí, y Tobas, es uno de los más pobres de la provincia de Salta, con los mayores índices de mortalidad por desnutrición, por muerte de cáncer de úteros en mujeres. Los indígenas son desplazados de sus lugares de origen, ante el avance de la frontera sojera, explotados junto a sus familias en los desmontes, en su mayoría no tienen agua potable, el servicio de salud es deficiente.

Para Francisco Pérez “Se sigue desmontando sin control estatal”, en los lotes fiscales 55 y 14, se sigue arrasado el monte, los rollos de madera son vendidos a aserraderos de la Ciudad de Tartagal.

“Con los controles no pasa nada, la policía tiene un tractor, unas motos y una casa rodante, pero no realiza los controles para frenar el desmonte en los lotes fiscales 55 y 14”. Dice el Cacique Francisco Pérez.

Sobre el servicio de Salud Pública el dirigente originario habla sobre las falencias de este, la falta de médicos y especialidades como el abandono de puestos sanitarios, los que no tienen medicamentos suficientes para los pobladores, reclamo histórico en el norte de Salta.



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