lunes, 2 de febrero de 2015

Bachelet envió al Congreso proyecto sobre aborto

ANSA

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, envió hoy al Congreso un proyecto de ley que despenaliza el aborto en tres situaciones: violación, riesgo de la vida de la madre e inviabilidad del feto. La médica pediatra reconoció al despachar la iniciativa en La Moneda que se trata de "un tema sensible, pero impostergable".

"No podemos evitarlo obligando a las mujeres a que carguen solas con las pesadas consecuencias de no poder decidir por causas de una ley, porque atropellamos su dignidad, prolongamos sus sufrimiento, arriesgamos su vida", defendió. Hasta seis meses antes de la reapertura del Congreso en marzo de 1990, Chile contaba con una ley de aborto terapéutico, pero la dictadura y su rama civil ultraconservadora la derogaron en septiembre de 1989 a través de la Junta Militar -los cuatro jefes de las FFAA y de Orden- que ejercían el Poder Legislativo.

Hoy Bachelet planteó que "la normativa vigente no responde al trato digno que el Estado debe otorgar a sus ciudadanas", y aseguró que "con este proyecto podrán decidir informadas sobre el aborto, y estamos brindando el apoyo a las mujeres en momentos muy dolorosos".

"Amamos la vida y nadie quisiera interrumpir, pero cuando está en riesgo la vida de la madre, o cuando la vida que se gesta es inviable o fruto de la violencia sexual hay que tomar una decisión, y no podemos evitarlo obligando a las mujeres a que carguen solas con las pesadas consecuencias de no poder decidir por causas de una ley, porque atropellamos su dignidad, prolongamos sus sufrimiento, arriesgamos su vida", aseveró.

El proyecto propone hasta las 12 semanas para la interrupción del embarazo.

"No es tolerable que se condene a una mujer que opte por el aborto", dijo en su alocución y agregó entre aplausos que "el Estado ni nadie las puede obligar en su derecho a ser o no ser madres".

En una implícita alusión a la derecha opositora y a la Iglesia Católica, la Jefa de Estado advirtió que "no nos mueve un voluntarismo, existe la dolorosa realidad de aquellas mujeres que viven estas situaciones". Puso hincapié en que "tendremos un especial cuidado con las niñas y adolescentes". Menores de 14 años deberán contar con autorización de sus representantes legales, salvo si hay violencia intrafamiliar o abandono. En ese caso el médico debe solicitar la autorización de la justicia.

La mandataria socialista, que ha llevado adelante su programa de reformas, se dirigió también a los parlamentarios y señaló que "necesitamos fortalecer los derechos de las mujeres, y también la calidad del debate político" y les pidió respeto mutuo y tolerancia.

En la propia coalición de gobierno, la Democracia Cristiana tiene reparos frente al tema y ha pedido que se analicen por separado las tres causales de aborto. La opositora Unión Demócrata Independiente (UDI) criticó la iniciativa porque, a su juicio, "no se respeta la dignidad humana". "No se trata de un tema religioso, es algo biológico que la vida humana comienza en el momento de la concepción y es ahí donde debemos protegerla. Se piensa en al aborto como si fuera un método anticonceptivo, como si fuera una solución y yo no creo que sea una solución ahora para nada", dijo el diputado Jaime Bellolio.

Su colega María José Hoffmann (UDI) lamentó que Bachelet no haya respetado el derecho a la vida y sostuvo que "los que hoy aplauden este proyecto lo que buscan es el derecho al aborto libre, dejemos de cuentos. Este proyecto es el caballo de Troya para un proyecto de aborto libre".

El proyecto no ingresó con urgencia pues dicen en La Moneda que no se quiere apurar el debate parlamentario, que sea "sin prisa" y así permitir el espacio para la opinión de todos los sectores. Ello como una forma de ir canalizando el ruido que generará el tema, especialmente al interior de la Nueva Mayoría, donde no hay una opinión común.

La Moneda no quiere que la unidad y cohesión de la Nueva Mayoría sea medida el 2015 con la vara del debate de aborto terapéutico, apelando y recalcando, de ser necesario, que es un tema ideológico y valórico, no político, por lo que -agregaron- son respetadas todas las posturas.

Bachelet quiere que el tema sea visto como un "derecho" y por eso será el Servicio Nacional de la Mujer (Sernam, a cargo de la única ministra comunista del gabinete Claudia Pascual), quien lleve el debate en vez de Salud. La postura de la mandataria coincide con su paso por ONU Mujeres, desde donde se encargó de promover, defender y asegurar los derechos de la mujer.

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