lunes, 23 de febrero de 2015

Colombia: El Post-informe de la comisión histórica

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)



Los 12 informes de la comisión histórica del conflicto colombiano (CHC) presentados el 11.02.2015 a la mesa de diálogos de la Habana, establecieron definitivamente a la luz pública varios hechos socio-históricos trascendentales sobre el histórico conflicto social armado de Colombia, que habían sido ocultados, manipulados y tergiversados por la “verdad oficial contrainsurgente dominante”; dentro de los cuales (y por ahora) deseo destacar dos por las dos repercusiones que ha tenido: Uno, la participación e involucramiento directo y temprano, es decir desde el comienzo mismo del conflicto, de la potencia imperialista de los EEUU, y DOS, la responsabilidad (también directa e ineludible ) del Estado colombiano en su conjunto con sus aparatos de coerción y hegemonía (Gramsci) en el desencadenamiento de la confrontación social y armada, junto con los civiles del llamado “bloque contrainsurgente dominante”, quienes tomaron las decisiones político-militares , lo sustentaron, apoyaron y lo auparon económica, financiera e institucionalmente.

Bien, el primero de estos hechos establecidos ha sido respondido rápidamente por el gobierno de los EEUU al nombrar 20.02.2015, al Sr Bernie Aronson como primer enviado especial para el proceso de paz que se desarrolla en la Habana, nominación de alto nivel que ambas partes, gobierno colombiano y FARC, han hallado muy positiva.

Ojalá, agregaría yo, aprovechando la distención diplomática abierta por el presidente Obama con el gobierno cubano, el sr Aronson trabajara directamente en la mesa de la Habana y no tuviera que depender de las telecomunicaciones que por muy fluidas y seguras que sean no remplazan a la diplomacia directa y personal en el tratamiento de problemas tan espinosos como la repatriación de Simón Trinidad, y la reversión a Colombia de las 9 bases que los EUU tienen en territorio colombiano para espiar y amenazar terceros países vecinos.

El segundo hecho establecido por la CHC, generó también una rápida reacción política de alto nivel en Colombia, al solicitar el expresidente Cesar Gaviria, exdirector de la OEA (15.02.2015) una justicia transicional para todos, de la siguiente manera:

(...) “Hasta ahora se ha hablado de justicia transicional para los integrantes de las guerrillas como para los miembros de la Fuerza Pública tanto por parte del Presidente de la República como de los negociadores. Tal decisión deja por fuera a los miles de miembros de la sociedad civil, empresarios, políticos, miembros de la rama judicial que de una u otra manera han sido también protagonistas de ese conflicto y que tienen muchas cuentas pendientes con la justicia colombiana”(...) (*)

Tal propuesta que, igualmente, fue vista por las dos partes de la mesa de la Habana de manera positiva, ha generado algunos comentarios en contra especialmente de aquellos leguleyos y rábulas más santanderistas que el propio F.P Santander, quienes siguen creyendo que la única solución al conflicto interno colombiano es jurídica y no política: Que todo se limita, “únicamente”, a lo que se encuentre catalogado en el código penal colombiano vigente, fuera del cual solo hay “Impunidad”.

Por ejemplo, en su columna de opinión en el diario El Espectador 21.02.2015, titulada “Impunidad para todos”, Hernando Gómez Buendía**, nos presenta una mirada que pudiéramos llamar (abusando de los prefijos) pro-jurídica a ultranza y anti-política a rencor.

El dr Buendía debiera recapacitar y entender que, la justicia humana no es el deus ex machina todopoderoso e inmodificable como lo dictaminaron los escolásticos medievales, especialmente los ideólogos del Imperio español de quienes lo aprendió F.P.Santander (en el mismo colegio donde cien años después lo aprendió Laureano Gómez) de que “los empréstitos son para mis amigos y la Ley es para mis enemigos”, sino una construcción de los hombres; una supraestructura social históricamente determinada, edificada por los humanos (seres sociales) en respuesta a determinados intereses, la mayoría de las veces expresados políticamente. Es para hacerlo más breve, como dijera Marx, una supraestructura jurídico-política.

¿Qué hubiera pasado, pregunto, si en 1945 hubiese ganado la segunda guerra mundial Hitler y su repulsiva pandilla mil veces genocida nazi? Lo más seguro es que no hubiera habido juicio de Nürnberg, y la justicia que allí se aplicó hubiera sido otra: La de los vencedores nazis. Afortunadamente la historia real, no la que conjeturamos, se decidió de la manera que conoce el mundo entero.

Esas dos ficciones son las que los santanderistas colombianos no han podido entender (no me lo explico siendo tan inteligentes como son) Una, que no es muy posible aplicarle una “justicia del vencedor” a un adversario que no está vencido y contra el cual llevan más de 70 años tratando de aplicarle “a Sangre y Fuego, o usando todas las formas de lucha del Estado es decir de manera ilegítima, la otra ficción del sociólogo estructuralista alemán Max Weber del “monopolio legítimo de las armas”; porque lo ilegítimo no puede generar legitimidad y menos legalidad, por más que se le invoque mil veces de lápiz para afuera.

Por eso, por realismo o pragmatismo, o por los dos, se ha hecho necesario buscarle una Solución Política al llamado conflicto interno de Colombia, incluyendo el asunto jurídico que, para efectos se ha dado en llamar justicia transicional. Como será de político el asunto que la lezna del asesor jurídico de Uribe Vélez, ya le recomendó a su apoderado que acepte la propuesta del ex presidente Cesar Gaviria.

En breve, la designación de un “enviado especial de alto nivel diplomático de los EEUU para la mesa de paz de la Habana”, junto con la propuesta (para discutir en la mesa) del ex secretario general de la OEA y expresidente colombiano Cesar Gaviria sobre la justicia transicional para todos; ambos hechos consecuencia de lo establecido en los informes de la comisión histórica del conflicto, han representado un avance importante y definitivo en la búsqueda de la paz para el sufrido pueblo colombiano. De esa manera debemos asumirlo con amplitud, para contribuir a sacar a todo el pueblo colombiano del hoyo negro donde ha sido lanzado desde hace tantos años, por el bloque contrainsurgente dominante.

*) http://www.eltiempo.com/politica/justicia/expresidente-gaviria-habla-de-la-justicia-transicional-/15249538
**) http://www.elespectador.com/opinion/impunidad-todos-columna-545399

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