miércoles, 18 de febrero de 2015

Entrevista a José “Pepino” Fernández: La desnutrición infantil en Salta es consecuencia de la destrucción del medio ambiente

Mario Hernández (especial para ARGENPRESS.info)

M.H.: Hoy tenemos la visita de José “Pepino” Fernández, compañero de la Unión de Trabajadores Desocupados (UTD) de General Mosconi (Salta). Quienes siguen mis programas ya lo conocen, hemos hecho varios reportajes sobre distintos temas, pero uno que nunca abordamos y hoy ha sido tapa de Clarín, es la problemática de la desnutrición infantil en la provincia de Salta: “Admiten 4 muertes por desnutrición en 5 meses” y “Hay desnutrición en Salta, se sinceró en Ministro de Salud Pública Oscar Villa Nogués”.
La pregunta sería ¿qué percepción tenés de este tema, que nos permita ilustrar la situación en la provincia de Salta, referida a la desnutrición infantil?

P.F.: Los que vivimos en el norte sabemos las consecuencias que ha traído la retirada de YPF, la mayoría de las familias tanto indígenas como salteñas son numerosas, tienen muchos hijos. En mi familia por ejemplo éramos 12, en el barrio había otra familia que tenía 15 hijos, y nunca vimos un caso de desnutrición, nos respetaban las horas de la merienda, con el mate cocido y el pan recién amasado y la cena. Pero ahora con la gran crisis que hay, los desmontes que han pasado, la gente del gran Chaco ha emigrado hacia Tartagal, Mosconi, Embarcación, Pichanal, donde el gobierno da los subsidios “Copa de leche”, paquetes de leche en mínima cantidad, entonces esta gente que vivía prácticamente en la selva de modo natural, ahora está en esta situación.
Al no tener trabajo el jefe de familia sucede esto, al menos en el medio del monte siendo un clima sub tropical, caracterizado por tener mucha fruta y verdura, el alimento está asegurado. Pero han entrado con la siembra de soja, autorizados por el gobierno nacional y provincial, a cargo de Juan Manuel Urtubey, y han desmontado toda la zona, les han quitado las tierras a los lugareños, incluso utilizando la Gendarmería.
La desnutrición infantil es consecuencia de eso. Nosotros, en la UTD de Mosconi, tenemos trabajando cerca de 3.500 familias, algunas con hasta 15 hijos, tratamos de contener un poco la situación, porque vemos cómo nacen los chicos, muchos con deformidades, algunos mudos y sordos.

M.H.: ¿Por qué pasa eso?

P.F.: Por el glifosato que echan las empresas a la soja. Nosotros empezamos a preguntarnos por qué moría tanta gente, por qué había tantas operaciones de cólicos hepáticos y problemas de vesícula. La respuesta es que el agua ya no sirve, porque le echan muchas sales para hacerla potable. Yo soy presidente de la Fundación FUNDATRAD, y no porque haya querido, sino porque mucha gente ha abandonado ese lugar.
De las 20 cooperativas que hay ha renunciado el coordinador y tuve que hacerme cargo, y de la UTD, soy uno de los principales referentes. Tenemos alrededor de 1500 familias con salario directo, que pertenecen a la zona 4 en el Partido de San Martín, menos de Tartagal que es la capital del departamento. Allí, cada chico por salario, cobra $ 1.300, no los subsidios que da el gobierno, por ejemplo, ellos dan el subsidio universal y nosotros lo reemplazamos por el salario directo, porque la ley lo permite y también sumamos actividades comunitarias, con eso hemos cambiado la vida a muchas familias. El gobierno tiene también el programa Procrear, y nosotros hicimos un plan que se llama “Techo y Trabajo”, la gente cobra el salario y se hace su propia casa, más otro sueldo más y logra hacerse su baño y cocina. Así se ha avanzado mucho más que lo que han planeado los funcionarios.
Hemos presentado varios proyectos para resolver el tema del agua, ese es el problema principal, porque las empresas quieren empezar a ganar dinero rápidamente y no reparan en el daño que generan a las familias.

M.H.: Recuerdo que en el año 2001, cuando conocí la UTD de Mosconi, tenían un proyecto de planta potabilizadora de agua, dentro de una serie de proyectos que habían elaborado.

P.F.: Sí, nosotros presentamos varios proyectos. Nuestra zona está comprendido por la Sierra Sub Andina y el Monte Chaqueño, entonces, tenemos muchos recursos naturales. Mi hermano había elaborado un proyecto para traer agua de otro lugar y no consumir la de allí porque está contaminada con un gran porcentaje de arsénico.
Mosconi es un lugar conocido por los grandes piquetes, las grandes luchas, los muertos y heridos de bala por francotiradores de Gendarmería Nacional. Eso atrajo a profesionales alemanes que quisieron venir a dar una ayuda, les presentamos ese proyecto, se llevaron muestras del agua. El punto es que tenemos agua de sobra, la vertiente que se comunica con el Gran Tarija, límite entre Bolivia y Argentina, que produce mucha agua subterránea. La idea era sacar agua de esa vertiente porque se purifica a través de la arena, que es gruesa, mediana y fina. Por eso no queremos que se perfore con contaminantes arriba de los cerros, ni que se desmonte y perdamos la agricultura, porque vamos a morir rápidamente.
El proyecto fue presentado pero el gobernador de ese momento, Juan Carlos Romero, no quiso que se lleve a cabo. Pero hay un lugar que era de YPF, de catación de agua, de muy buena calidad. Inclusive la Coca Cola se quiso adueñar de ese lugar en los últimos años, que produce 260.000 litros por minuto y se puede procesar porque todavía tiene las cañerías de hierro de 12 pulgadas de hace 27 años, pero no hicieron ninguna inversión, ni la empresa privada Aguas de Salta ni Aguas del Norte.

Por colaborar en la extinción de los incendios fuimos denunciados por la policía

M.H.: Me quiero referir a otro tema que afectó fuertemente a comienzos del año pasado la actividad en la región: los incendios. Si no hubiera sido por la intervención de la UTD, no los apagaba nadie. ¿Qué provocó estos incendios?

P.F.: Se estaba produciendo tala de árboles en la sierra Sub Andina, que está prohibido por la gran cantidad de aludes que hubo, que afectaron principalmente a Tartagal, donde murieron 25 personas. Aludes que taparon las casas. También en 1986 murieron 12 personas, pero esto no lo sabe nadie porque nunca le dieron importancia.
Cuando nosotros trabajábamos para YPF nos entrenaban como brigada contra incendios, entonces nos dieron herramientas para defendernos. La mayoría de los muchachos ha trabajado en sísmica y gasoductos, entonces hacemos de bomberos entre nosotros, tenemos un camioncito de 5.000 litros. Trabajamos distinto a los bomberos, ellos van y atacan al fuego directamente, entonces se quedan sin agua y tienen una sola unidad. Nosotros con baldes de 10 litros atacamos diferentes focos y los tratamos de aislar, y lo vamos apagando de a poco hasta que vuelven los bomberos.
Eso sucedió en los cerros, los bomberos no tienen personal capacitado para trabajar allí, y nosotros sí. Con 150 personas atacamos en diferentes frentes para que no se queden sin agua ni Vespucio, ni Cornejo, ni parte de Tartagal. Defendimos todas las líneas de electricidad, porque cuando se calientan revientan los aislantes. Protegimos todo eso con machetes, palas, y prácticamente lo superamos. Íbamos a las 6 de la mañana y nos volvíamos de noche, a veces nos quedábamos durante la noche. Nos habían prestado unas mochilas de 10 litros y nos metíamos por los cerros de noche porque se ven mejor los focos. A los cerros y los cañadones nadie sube, nosotros sí lo hicimos. Ahí se producían como lanzallamas, nosotros los atacamos directamente y logramos cercarlos con troncos de 1 metro de diámetro. La Policía nos denunció, porque esa área es de la empresa petrolera Pan American Energy, y nosotros pasamos de prepo, porque tenemos tierras ahí, cerca de 8.000 hectáreas que queremos convertir en parques nacionales, son tierras que nos dio a los desocupados Juan Pablo Cafiero cuando era Ministro de Acción Social en 2001. Entonces nosotros entramos a defender la zona. Hemos tenido ese protagonismo y por hacer el bien nos han denunciado.

M.H.: En la última visita que hice a Mosconi, hace cerca de un año y medio, noté un crecimiento poblacional respecto del 2001 y conversando sobre ese tema me decían que tenía que ver con algo que estabas relatando hace unos momentos, que es la expulsión de las comunidades aborígenes hacia los pueblos. Prácticamente se formó un barrio entero de la comunidad Wichi. También observé durante la mañana, en el horario en que se presentan los trabajadores, muchos que iban a ofrecer sus servicios a la UTD que eran también de esa comunidad. En 2001 eso no sucedía.

P.F.: Claro, porque en 2001 la comunidad indígena era muy poca, eran 50 familias. El Wichi es un indígena nómade, pero por los desmontes, que han afectado todo el sistema ecológico, la flora y la fauna, se han acercado a las ciudades. El gobierno les da un subsidio, como el que mencionaba de la leche, pero no es lo mismo porque están acostumbrados a comer otra cosa. Las pensiones son de $ 1.200 pesos, pero tienen muchos hijos. El salario directo que damos nosotros es de $ 1.300 por hijo, entonces el Wichi que tiene 15 hijos cobra mucho más.
Además hacemos tareas comunitarias, como el plan “Techo y Trabajo”. En cuatro etapas hicimos 120 casas que forman el barrio San Francisco. Entre la Subsecretaría de Vivienda, el Municipio y la Provincia de Salta se han gastado toda la plata, y lo peor es que dicen que las organizaciones sociales estamos llenas de vagos.
Nosotros no hemos ido a cortar rutas, por el contrario, hemos decidido terminar las viviendas para esta gente de escasos recursos en situación de emergencia habitacional y evitar la demora que significaba que nos mandaran a ver a tal arquitecto, a tal contador, etc. Logramos terminar y nos presentamos acá en la Secretaría de Vivienda y no nos quieren pagar.

M.H.: Quiero aprovechar para preguntarte, porque he tomado conocimiento del traslado de miembros de las comunidades de los pueblos originarios hacia el sur, a trabajar en las cosechas, y hay un caso, el de Daniel Solano, desaparecido en Choele Choel. ¿Era habitante de la zona?

P.F.: Era de la misión que se llama Cherenta, de la etnia guaraní. Allí los intermediarios van a buscar gente a las comunidades indígenas de San Martín, Rivadavia y Orán. Mucha de la gente de la UTD también es trabajador golondrina. Venían en unos colectivos y llevaban gente a Río Negro, Tucumán, La Plata, sin ningún tipo de control.
Puntualmente, el caso de Daniel Solano, según su abogado, está ligado al narcotráfico. Se cree que del puerto de San Antonio Oeste en Río Negro, dentro de los cajones de manzanas, traficaban droga. La empresa Río Colorado, es una empresa de perforación que pertenece a los Bulgheroni, ¿qué necesidad puede tener Rusia para operar en el Mar Negro de llevar un equipo de perforación de Tartagal? Se trasladan porta mechas, barras de acero y en el medio la droga. Hace unos años cuando fuimos a hablar con Aníbal Fernández por el tema de YPF nos referimos al tema y nos dijo: “acá no venimos a hablar de drogas, venimos a hablar de YPF”.

M.H.: La pregunta sobre Daniel Solano derivó en un tema fuerte que tiene mucho que ver con la realidad de Salta, recuerdo hacia fines del mes de mayo del año pasado, una larga conversación que tuve con Armando Jaime, ex secretario de la CGT de Salta en los años ´70, que también se refirió a este tipo de situaciones que se viven en la provincia haciendo hincapié en la participación del ex gobernador Romero, hoy aliado de Sergio Massa.

José “Pepino” Fernández es referente de la UTD de Gral. Mosconi (Salta).

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