lunes, 9 de febrero de 2015

Historia de un jornalero despedido

ATE - ACTA

El intendente de La Adela echó a un trabajador delegado de ATE el 31 de diciembre. Sus compañeros realizaron paro y permanencias pacíficas en sedes comunales.

A pesar de la conciliación obligatoria, no fue reincorporado y el funcionario no asistió a las audiencias. Por ello el sindicato recurrió al INADI e impulsa un juicio laboral contra la comuna. Gabriel Techera es un jornalero con once años de trabajo en el municipio de La Adela y delegado general de ATE.

El 31 de diciembre pasado fue echado por el intendente Juan Barrionuevo, aunque el apoderado comunal, Emiliano Torta, aduce que en realidad se trata de la “no renovación de contrato”. Los funcionarios dieron a entender en medios periodísticos que el compañero faltaba y era vago.

El drama de Techera, y por transición el de su familia, es la fatalidad a la que el Estado somete a los trabajadores mediante la precarización en su forma de empleo. Para el intendente Barrionuevo, como para la mayoría de los patrones, la “no renovación” del contrato es un modo políticamente correcto de despido. Pero para las leyes argentinas, es anticonstitucional.

La Adela cuenta con 35 empleados de planta permanente y 15 contratados. Es decir, el 42%. Norma Ojeda, Secretaria General de la Seccional ATE General Acha, denuncia que la municipalidad no argumentó formalmente su despido, aclara que Techera no tiene inasistencias injustificadas y que su última licencia está atravesada por una enfermedad sobre la que deberá someterse quirúrgicamente.

“En verdad”, sostiene la dirigente, “los motivos del despido son parte de la persecución sindical e ideológica del gobierno de Barrionuevo a los trabajadores delegados y protagonistas de los reclamos por malas liquidaciones de sueldo. Al respecto ya hemos presentado una denuncia ante el INADI de Santa Rosa e impulsaremos un juicio laboral contra el municipio”.

Desde los primeros días de enero hasta el 26, cuando comenzó la conciliación obligatoria, ATE realizó paro y protestas en el galpón municipal y los pasillos de la sede comunal.

El patrón

El intendente Barrionuevo no sólo precariza trabajadores violando el artículo 14 bis de la Carta Magna, sino que tampoco se apega a las leyes que regulan el trabajo. Porque apenas la Dirección General de Relaciones Laborales de la provincia dictó la conciliación, Barrionuevo debió haber reincorporado a Techera, retrotrayendo la situación al 30 de diciembre, un día antes del despido.Tampoco Barrionuevo se apega a las formas: El intendente faltó a la audiencia que el ministerio fijó para el 26, enviando en cambio al apoderado Torta, la contadora y una empleada administrativa de la comuna. Adujo problemas de salud, pero al día siguiente ejerció sus tareas con total normalidad, revela Norma Ojeda.

El 29, día en que estaba citada la segunda audiencia, Barrionuevo tampoco asistió. Sí apareció cinco días después, durante la tradicional fiesta de la Barda. Quizás para simpatizar con los vecinos, o bien para enviarles un mensaje desafiante, al dejarse ver con diez custodios que, según publicó el diario La Arena, habrían oficiado de guardaespaldas al ex carapintada Aldo Rico.

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