jueves, 5 de febrero de 2015

Honduras dice no a la militarización

Daniel Urbino (PL)

El Congreso Nacional de Honduras rechazó en enero elevar el rango constitucional a la Policía Militar del Orden Público (PMOP), una iniciativa impulsada por el Gobierno y que muchos veían como un paso hacia la militarización del país.

Desde su creación en 2013 este cuerpo subordinado a las Fuerzas Armadas hondureñas levantó críticas entre diversos sectores.

Crear una entidad paralela a la Policía Nacional y destinar recursos y fondos en detrimento de esta última era una visión que muchos no compartían.

Además, la institución castrense ha sido acusada de violentar en reiteradas ocasiones los derechos humanos en el país y posee un historial complejo en cuanto a política doméstica se refiere.

No obstante, hay que tener en cuenta que el combate a la violencia es un tema central en la agenda política del país centroamericano.

Tras el golpe de Estado de 2009 los índices de homicidios se dispararon y Honduras se endilgó el triste epíteto de país mas violento del planeta.

No es casual. Según la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés) el 95 por ciento del tráfico de drogas entre América del Sur y ese país pasa por Honduras, un fenómeno que exacerba el crimen organizado, la corrupción y la pobreza.

Para que se tenga una noción del fenómeno, se estima que cada día 20 personas mueren asesinadas.

No hay mucho consenso sobre las cifras pues la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima en 103,9 por cada 100 mil habitantes la tasa de homicidios, mientras que el ejecutivo y otras organizaciones no gubernamentales aseguran que es de 66.

De cualquier manera esta muy por encima de la media global: 8,8.

En un contexto como ese, cualquier medida o proyecto que surja bajo la sombrilla de la lucha contra la violencia es arropado sin mucho preámbulo, sin embargo, militarizar la sociedad tiene sus costos y riesgos.

Militarización

¿Por qué las Fuerzas Armadas, la institución de mayor prestigio para el pueblo hondureño, no van a participar en las tareas de seguridad?, cuestionó el presidente Juan Orlando Hernández a referirse a la elevación del rango de la PMOP.

En su opinión esta debe ser ratificada en el parlamento y convertirse en "un órgano permanente, así como lo es la Policía Nacional de Honduras".

Mediante esta iniciativa Hernández pretendía otorgar un estatus permanente a esta fuerza y colocara bajo su égida.

Para el Partido Libertad y Refundación (Libre) este paso esta lejos de brindar una solución al problema de la inseguridad.

Los hondureños tenemos la capacidad de superar esta violencia impuesta y absurda mediante la implementación de reformas integrales que reducen la desigualdad, transforman los aparatos judiciales y desarrollan políticas de prevención del delito, defendió esa fuerza política.

En la actualidad estas acciones, agregó, están ausentes en las políticas de seguridad del Estado.

Para el representante del Partido Liberal, Mauricio Villeda, la PMOP ya cumple una función específica y no es necesario elevar su rango.

La policía militar no es del presidente sino del pueblo, agregó, a la vez que recalcó que ese cuerpo debería mantenerse bajo las ordenes de las Fuerzas Armadas.

Esa subordinación resolvería esta controversia, sin embargo no aceptan, porque sus intenciones no son las que nos hacen creer, indicó.

El 24 de enero, tras un intenso y polémico pulseo político a la búsqueda de votos, los promotores de elevar el rango cayeron al no conseguir los dos tercios -86 votos- del Congreso Nacional.

Fue una lección para quienes pretenden formar una dictadura en el país, sentenció el expresidente (2006-2009) y coordinador general de Libre, Manuel Zelaya.

PLEBISCITO El regocijo duró poco. Tras conocer su derrota en el parlamento, el presidente, con el apoyo del oficialista Partido Nacional (PN), anunció que solicitaría un plebiscito con el fin de blindar al cuerpo militar.

La campaña que hemos iniciado a favor de la PMOP es para que el pueblo participe y decida sí o no, y hay tiempo para que madure sobre cuál es la mejor decisión, dijo Hernández.

El coordinador del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), Juan Barahona, fue enfático al respecto.

Nos oponemos a cualquier intención del gobierno del PN a modificar la Constitución para dar rango a un aparato represivo que lesiona los sagrados intereses de la sociedad hondureña, expresó.

Con el mismo tono se mostró contrario al referéndum y explicó que ya fue debatido por el Congreso, por lo cual no puede someterse a discusión de nuevo, un argumento que otros políticos también sacaron a relucir.

La Constitución de la República dice que cuando un tema ha sido analizado y discutido por algún Poder del Estado no puede llevarse a plebiscito, advirtió Villeda.

Barahona señaló que esta de acuerdo con el plebiscito como forma de consulta popular, solo para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente "para refundar la sociedad hondureña".

El escenario actual deja entrever que la presión de el oficialismo y quienes se oponen continuará. Hasta ahora ninguno de los dos bandos baja la guardia.

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