miércoles, 11 de febrero de 2015

Jubilados: Nuestros reclamos son justos y necesarios porque son posibles

Marcos Wolman (especial para ARGENPRESS.info)

A la cultura del posibilismo y resignación
impulsada desde el poder respondemos con
mayor unidad, participación y lucha, para
hacerlos realidad

Finalizamos el año 2014, otro año de luchas y sin respuestas a las urgentes necesidades de incrementos de los haberes previsionales y a la imprescindible nueva estructura previsional en nuestro país. Año en que hemos producido algunos avances en la instalación de la temática previsional en sindicatos y organizaciones de trabajadores y sociales, sobre todo el 82% móvil, o sea un haber jubilatorio real sustituto del salario y móvil, de acuerdo a los incrementos salariales.

Hemos logrado avanzar en unidad de acción con una diversidad de organizaciones de jubilados, sindicales, sociales, territoriales, por demandas concretas, en movilizaciones, actos, conferencias.

Con los trabajadores del ANSES y PAMI logramos vincular reivindicaciones de los trabajadores, con las del sujeto de ambas instituciones, los jubilados y pensionados, con un objetivo común, cumplir con la Constitución Nacional y las leyes en las entidades que manejan los fondos de la Previsión Social y la Obra Social. Deben ser entidades públicas no estatales, dirigidas y administradas por representantes de trabajadores activos y jubilados y la participación del Estado.

En la continuidad de los miércoles de los jubilados y jornadas nacionales alcanzamos más de 600.000 firmas en el plan de un millón de avales para exigir el tratamiento del proyecto de nueva Ley de Previsión Social que presentamos en la Cámara de Diputados de la Nación. Una nueva ley previsional, derogando las nefastas leyes 24241 y 24463 que, en lo fundamental, para el cálculo del haber jubilatorio de los actuales y futuros jubilados, siguen vigentes.

Comenzamos este 2015 con la firmeza y profunda convicción de continuar la lucha hasta hacer realidad los objetivos que organizaciones de jubilados y trabajadores acordamos en los Cinco Puntos y el aumento de emergencia.

El derecho a una jubilación digna, sustituto del salario o ingreso, el derecho a la prevención y atención de la salud y una vivienda digna para todos los trabajadores jubilados debe formar parte de las reivindicaciones de los sindicatos y organizaciones de trabajadores y populares de activos y jubilados actuales y futuros. La Previsión Social fue conquistada por las luchas del movimiento obrero, y los avances y retrocesos son producto de la correlación de fuerzas en la lucha de clases.

La lucha contra la arbitrariedad del Poder Ejecutivo para otorgar aumentos jubilatorios, dieron lugar en este período a la Ley 26417 de actualización semestral, pero al no modificar la base para el cálculo de los índices de actualización establecidos, nos llevó a la situación actual, con un haber mínimo jubilatorio por debajo del insuficiente actual Salario Mínimo Vital y Móvil y más lejos aún de la canasta básica para un adulto mayor.

Las luchas de las organizaciones sindicales, de jubilados, del pueblo trabajador contra la privatización menemista de las AFJP, lograron la ley 26425, de nacionalización de la Previsión Social, pero no logramos que se constituya un ente público no estatal, un Instituto Nacional de Previsión Social, dirigido y administrado por representantes de trabajadores activos y jubilados y la participación del Estado, como establece la Constitución Nacional. Un Instituto Nacional de Previsión Social para la dirección y administración de los fondos provenientes del aporte sobre los salarios o ingresos, las contribuciones patronales y los aportes del Estado como responsable de la Seguridad Social, para el pago exclusivo de Jubilaciones y Pensiones. Los demás importantes rubros de la Seguridad Social, no contributivos, que se financian con fondos de ANSES, deben ser efectuados con partidas destinadas a esos fines en el Presupuesto Nacional. Las AFJP se convirtieron en una entidad estatal dirigida y administrada por el Poder Ejecutivo, violando expresamente el art. 14 bis de la Constitución Nacional.

Hay recursos para el 82% móvil sobre el salario del trabajador activo, el restablecimiento de las escalas, para un aumento de emergencia, si los fondos de ANSES, la Caja más importante que maneja el Estado, se destinara para resolver en primer lugar la deuda interna con jubilaciones mínimas inadmisibles de $3707,08 de bolsillo a partir de marzo, con escalas achatadas, y más del 80% con haberes jubilatorios que no cubren una canasta básica para un adulto mayor. Recursos que pueden ser incrementados considerablemente, recuperando el 100% de las contribuciones patronales disminuidas en la década menemista y que inexplicablemente siguen vigentes; poniendo fin al trabajo no registrado en todas sus variantes ejerciendo el Estado su poder de policía. Son beneficios que disponen los grandes grupos económicos, que incrementan más aún sus ganancias extraordinarias, evadiendo responsabilidades previsionales, de seguridad social y tributarias. A la vez que producir una profunda reforma impositiva, para gravar o incrementar con impuestos directos las transacciones financieras exentas, el juego y otras grandes ganancias, eliminando impuestos indirectos como IVA a los artículos de la canasta alimentaria y básica, la eliminación del impuesto a las ganancias sobre salarios y jubilaciones, que no son ganancia, entre otras medidas. Todo ello requiere de decisiones políticas para enfrentar realmente, y no verbalmente, a los grandes grupos económicos y distribuir la riqueza de nuestro país, producida históricamente por la clase obrera.

En este año 2015 impregnado por lo electoral, los trabajadores activos y jubilados debemos instalar con más fuerza nuestras propuestas, exigiendo definiciones a los candidatos y en las plataformas electorales. Más aún cuando el objetivo del poder real, el de los dueños del capital concentrado del sistema de explotación capitalista, es la instalación de opciones electorales para mantener o alternar la gobernabilidad formal de su dominio.

Somos conscientes que la participación activa, no delegativa, como la experiencia nos demuestra, es el camino para arrancar al poder dominante cada una de nuestras demandas, en unidad por objetivos comunes, superando la dispersión y división fomentada desde el poder.

Año en que deberemos realizar una contraofensiva ideológica y cultural a la que desde el Gobierno se lleva a cabo para instalar la idea de la inviabilidad de la restitución del 82% móvil, de un aumento de emergencia, y otras justas y necesarias demandas. El verdadero objetivo es llevar a jubilados y pensionados a la resignación, al posibilismo, a la impotencia, a la pasividad. Pretenden que trabajadores jubilados, protagonistas durante la vida activa en la defensa de los intereses y necesidades de los trabajadores y el pueblo, no luchen por sus derechos avasallados luego de haber aportado por ley un salario o ingreso diferido durante 30 o 40 y más años, para garantizar un haber jubilatorio sustituto del salario o ingreso, para vivir en las mismas condiciones, en esta etapa de la vida.

Contraofensiva ideológica para elevar el nivel de conciencia en la comprensión que las causas profundas por las que descargan la crisis global sobre los trabajadores activos y jubilados están en la propia esencia del sistema capitalista: la explotación. De allí la necesidad de impulsar el protagonismo y coordinación de las luchas, de acumular fuerzas desde los espacios reales de organización y lucha de los trabajadores y el pueblo para la construcción de un movimiento político, social y cultural de liberación, antiimperialista, anticapitalista, una verdadera alternativa política estratégica, de poder popular, integrado estrechamente a los pueblos y gobiernos de la Alternativa Bolivariana de los Pueblos de América latina y el Caribe-ALBA- con Cuba socialista, Venezuela, Bolivia, Ecuador, que emprendieron proyectos anticapitalistas y socialistas en nuestra América latina, por lo que están siendo sometidos a una feroz agresión imperialista para su aislamiento y destrucción.

- Marcos Wolman es Secretario de Previsión CTA Capital.

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