lunes, 9 de febrero de 2015

La capital iraquí amanece sin toque de queda, por primera vez en 12 años

PL

Residentes en Bagdad despertaron ayer con la resaca del jolgorio callejero durante la pasada noche, la primera sin toque de queda en 12 años, aunque, como en todo Iraq, sigue latente la amenaza terrorista.

Las autoridades concibieron el fin de la medida de excepción como una acción para ayudar a normalizar la vida, y los ciudadanos la celebraron a partir de la medianoche del sábado por tener la posibilidad de acudir a cafés, restaurantes y estar hasta altas horas en plazas y calles.

El primer ministro iraquí, Haider Al-Abadi, ordenó al Comando de Operaciones de Bagdad levantar el 7 de febrero el toque de queda que se impuso a raíz de la invasión militar estadounidense al país, en marzo de 2003, y de un alarmante índice de atentados con bombas y violencia sectaria.

Un comunicado de la oficina de Al-Abadi reconoció que la decisión se adoptó, "a pesar de la existencia de un estado de guerra" en Iraq, en clara admisión de la violencia provocada por ataques y atentados de los fundamentalistas sunnitas del Estado Islámico (EI) y otros grupos afines.

El jefe del gabinete, quien concluyó su viaje a la ciudad alemana de Munich, consideró el fin del toque de queda como "notable desarrollo en Bagdad en tanto el Gobierno busca ofrecer a la ciudadanía algunos de sus derechos naturales donde sufrió una situación de mucha falta de seguridad".

Canales de televisión y redes sociales en internet mostraron imágenes de bagdadíes celebrando en la vía pública con bailes, cánticos, alabanzas a Alah y disparos esporádicos al aire, el cese de la restricción de movimientos de personas y vehículos entre las 00:00 y las 05:00 horas.

Muchos ondeaban banderas iraquíes y conductores de automóviles accionaban bocinas entre exclamaciones de "libertad" o comentarios de que se aguardaba por esa medida desde hacía años.

Sin embargo, el fin del toque de queda coincidió con una serie de explosiones y ataques suicidas en un restaurante, un mercado popular y otros sitios capitalinos que causaron ayer unos 32 muertos y decenas de heridos.

La agrupación terrorista EI, conocida entre los árabes como DAESH, se atribuyó abiertamente el ataque suicida en inmediaciones de un restaurante del área de A-Jadida, en el que murieron 22 personas.

Por otro lado, fuentes gubernamentales aseguraron haber ganado mucho terreno en la provincia occidental de Al-Anbar gracias a los éxitos del Ejército, las fuerzas de seguridad, voluntarios chiitas y tribus sunnitas moderadas frente a los "takfiristas" (terroristas islámicos) del DAESH.

Según Al-Abadi, se procederá a entrenar a unos cuatro mil iraquíes para que formen parte de la recién aprobada Guardia Nacional que asumirá un rol fundamental en la lucha contra los yihadistas.

Igualmente, las tropas leales a Bagdad liberaron numerosas zonas de Mosul, la segunda ciudad de Iraq y capital de la norteña provincia de Nínive, gracias a operaciones terrestres apoyadas por bombardeos aéreos de la coalición internacional que encabeza Estados Unidos.

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