miércoles, 11 de febrero de 2015

“La muerte de Nisman ha desatado una crisis monumental y ni el gobierno ni la oposición saben qué hacer con ella”

RNMA - ANRED

Durante el Enredando las Mañanas del viernes 6 de febrero, dialogamos con Laura Ginsberg, titular de A.P.E.M.I.A (Agrupación por el esclarecimiento de la masacre impune de la AMIA) y familiar de una de las víctimas para reflexionar en torno a las repercusiones de la muerte del Fiscal Alberto Nisman. “La muerte de Nisman ha desatado una crisis monumental y ni el gobierno ni la oposición saben qué hacer con ella” afirmó.

La muerte de Nisman tuvo repercusiones muy importantes en todo el país. Laura Ginsberg nos dijo al respecto: “Estamos muy preocupados y muy conmocionados. No solo por la muerte sino por todas las consecuencias que trajo la muerte, tanto en relación con la impunidad en el atentado a la AMIA como con el papel que los servicios de inteligencia han jugado y siguen jugando en nuestro país. La muerte de Nisman ha desatado una crisis monumental y ni el gobierno ni la oposición están mostrando cómo salir de ella. Ya pasaron más de dos semanas y sentimos que se repite la misma situación, las mismas vivencias de hace más de veinte años atrás cuando voló la AMIA. Nadie sabe nada, las versiones son contrapuestas, hay operaciones de los servicios, hay operaciones de los medios de prensa, hay operaciones de los gobiernos. El gobierno dice primero una cosa, 24 horas después dice la opuesta, este clima de confusión deliberada y de manipulación nosotros ya lo conocemos, ya lo hemos vivido y sabemos cómo termina, mal. Termina mal en el sentido de que aún cuando mañana digan cómo murió Nisman, así como pretendieron hacernos creer la versión iraní o la versión siria, la versión x, que nunca pudieron demostrar, el conjunto del pueblo argentino no lo va a creer y nosotros por supuesto tampoco. Entonces me parece que hay que salirse de esta situación enmarañada, empantanada en donde nos quieren meter, tomar un poquito de distancia y ver de conjunto que la muerte de Nisman solo se puede explicar a la luz de lo que todavía se mantiene como la impunidad de la masacre de la AMIA, y por supuesto, también íntimamente vinculado con lo que fue la última denuncia que presentó el fiscal.”

En relación a la denuncia sobre encubrimiento que realizó Nisman al gobierno antes de su muerte, dijo: “Evidentemente, aquí el gobierno se llena la boca de que este año se va a sustanciar el juicio por el encubrimiento contra Menem y compañía, pero resulta que ahora estamos ante una versión II del encubrimiento. Que finalmente es la denuncia de siempre, el encubrimiento ha sido una continuidad de las políticas del estado argentino. Los hechos lo demuestran ahora. Una vez más. Entonces lo que nosotros proponemos es una comisión investigadora independiente. En manos de esta gente uno no puede dejar absolutamente nada. Porque además de la impunidad nunca vamos a saber la verdad de lo que pasó. Están convocando a una marcha del silencio lo cual me parece terrible en algún punto porque si hay algo que no tenemos que hacer ahora es mantenernos en silencio. Pero lo impresionante es que esta convocatoria es dirigida o llamada por un grupo de fiscales. En el esquema del aparato del estado si los fiscales que supuestamente son la voz de la sociedad en la justicia tienen que salir a la calle en silencio ¿qué nos queda? Es grave.

La titular de A.P.E.M.I.A también se refirió al proyecto de ley para la reestructuración de los servicios de inteligencia que lanzó el gobierno: “El proyecto de ley del gobierno no lo conozco pero de todas maneras alcanza y sobra con saber que lo que están proponiendo no es ninguna disolución, están impulsando una reestructuración burocrática de la secretaría de inteligencia, van a recontratar a todos. Salvo las escuchas que en lugar de quedar en el Ejecutivo van a ir a la Procuraduría General de la Nación. Todo lo demás no va a sufrir mayores cambios. Si realmente la fueran a disolver, lo primero que tienen que hacer, es demostrar la nómina de todos los espías que participaron en la criminalidad de la AMIA y de cuanto otro crimen impune hay en la Argentina. Eso no lo van a mostrar. Entonces, ¿de qué disolución me hablan? Van a poner a los mismos bajo la dirección política de otros que van a seguir haciendo espionaje, cometiendo crímenes, abonando a la trata de personas, al narcotráfico, a la persecución de luchadores políticos, a las amenazas, a la muerte, a los atentados y lo mismo con otro cartel. Ahora se va a llamar Agencia Federal de Inteligencia. Pero claro, el gobierno ante tamaño problema redobla la apuesta, y encima tienen la perversión de decir que lo hacen porque hace diez años lo pusieron por escrito en un decreto como producto de una solución amistosa ante la CIDH. Cuando Kirchner firma el decreto 812, en uno de sus puntos dice que va a reestructurar los servicios de inteligencia del país. Y hoy diez años después en la mayor de las perversiones, periodistas como Verbitsky salen a decir que se haya en nombre de aquel compromiso firmado hace diez años, pero nos están tomando el pelo. No lo cree nadie.”

Ginsberg continuó opinando sobre la causa AMIA: “El memorando lo considerábamos como un punto final del esclarecimiento del crimen, no voy a ahondar mucho en ello porque ya han pasado dos años de cuando nosotros lo denunciamos, incluso en una plenaria en el Senado de la Nación. Les dijimos a los senadores y a los diputados que estaban allí presentes que si votaban esa ley iban a estar haciendo obediencia debida y después los hechos evidentemente confirman que esto fue un fracaso y fue un intento del gobierno de Kirchner de ponerse a tono detrás de las políticas de Obama y del Departamento de Estado para recomponer las relaciones con Irán, tender un puente con Irán, que tan indispensable resulta para que se pueda poner algún fin o un intento de fin al conflicto del oriente medio.”

En relación a los servicios de inteligencia manifestó su preocupación preguntándose “que va a pasar con todos los archivos que hay en la secretaría de inteligencia con la reestructuración. Nosotros exigimos la conformación de una comisión investigadora, que se debata en las plenarias el proyecto de ley que presentamos en junio del 2014. La condición para que esta comisión funcione es disponer de todos los archivos secretos. Los archivos secretos hoy están en peligro más que nunca. Con estas maniobras que el gobierno quiere hacer en relación a sus servicios de inteligencia y a poder seguir gobernándolos y controlando todo el destino de la impunidad.”

Respecto de Nisman comentó la relación que tenían: “Nosotros lo conocíamos y teníamos reuniones esporádicamente con él, la mayoría estaba en relación con los dictámenes que él producía, el escribía sus dictámenes, nosotros como parte querellante de la causa le pedíamos copia y lo leíamos detenidamente y generalmente luego nos encontrábamos, confrontábamos con él, porque obviamente la dirección que el le había dado a la investigación durante todos estos años fue impuesta por el gobierno de Néstor Kirchner. Había una necesidad de encaminar cualquier posibilidad de investigación hacia quien entonces en el 2002 y 2003 concentraba la responsabilidad internacional por los crímenes del terrorismo que era Irán como parte del eje del mal. Nisman fue parte de eso y desde ese momento y lugar defendía sus investigaciones y nosotros lo cuestionábamos porque le decíamos que no era la dirección que hay que darle, no hay manera de saber lo que pasó sino se abren los archivos y si no se empieza por el principio, que es la conexión local y luego la internacional si es que existió. Nuestros debates eran frontales, el conocía cada uno de nuestro comunicados y nuestras denuncias. Y la última la hicimos pocas horas después de que presentó la denuncia. Dijimos que Nisman no muestra las pruebas en las que basa esta situación. Cuando llamé a la Fiscalía y dije ’quiero una copia de lo que Nisman presentó’, me dijeron, no se la podemos dar porque hay información reservada y entonces ahí de manera inmediata nosotros salimos a decir a la opinión pública que Nisman no entrega su denuncia porque las fundamenta en pruebas secretas. Entonces es una situación impresionante, el gobierno dice que los archivos se abrieron pero resulta que hace pocos días atrás Parrilli tuvo que salir a decir que había acceso a la documentación que Nisman menciona en su denuncia. Luego tuvo que salir a decir que Stiusso está relevado de guardar el secreto, o sea que el secreto continúa guardado y este es el nudo del problema.”

Para terminar Laura Ginsberg remarcó la necesidad de conformar una comisión investigadora independiente: “debe estar integrada mayoritariamente por personalidades independientes, aun cuando funcione en el marco del Parlamento, lugar en donde nunca se constituyó una comisión investigadora. Necesitamos un Adolfo Pérez Esquivel, una Nora Cortiñas, una Nilda Eloy, periodistas, sociólogos, historiadores, abogados, todos ellos están escritos con nombre y apellido en el proyecto de ley (presentado en junio de 2014). Entendemos que por tratarse de una comisión que va a funcionar en el ámbito del Parlamento debe haber presencia de diputados y senadores pero esta es una discusión muy fuerte que sostuvimos mientras preparamos los borradores que escribimos del proyecto de ley, porque nuestra posición sostiene que los diputados y los senadores tienen que estar en minoría. Sabemos lo que el Parlamento, el Poder Judicial, el Poder Ejecutivo son capaces de hacer, no le vamos a dar la mayoría en una comisión investigadora de nuevo.”

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