martes, 3 de febrero de 2015

Masacre de la Cárcova: 4 años y 3 deudas de la Justicia

COSECHA ROJA

Franco Almirón (16), Mauricio Gabriel Ramos (17) y Joaquín Romero (19) habían salido del barrio en bicicleta hacia el predio del CEAMSE en José León Suárez. Buscaban desechos para vender, como muchas familias que viven en la zona. En el camino vieron un tren de carga que acababa de descarrilar lleno de alimentos y autopartes. Alrededor de los vagones se habían juntado los vecinos y los tres jóvenes se acercaron. Personal del ferrocarril llamó a la policía y la visita terminó en represión: Franco y Mauricio murieron por los balazos de plomo y Joaquín terminó con heridas en la espalda, el pecho y el tórax. Sólo él sobrevivió y fue testigo clave durante el juicio en el que condenaron al oficial Gustavo Vega a 7 años y absolvieron al agente Gustavo Sebastián Rey. Mañana, a cuatro años de la Masacre de La Cárcova, los familiares y las organizaciones marcharán a los tribunales de San Martín para exigir justicia.

Según el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), hay tres deudas pendientes: la baja pena de Vega, la absolución de Rey y la investigación de los mandos superiores. Cuando el Tribunal Oral Criminal N°2 de San Martín condenó a Vega no tuvo en cuenta el agravante pedido por la fiscalía -“abuso de funcionario policial”- y sólo lo condenó por tentativa de homicidio a Joaquín. “Nosotros creemos que la justicia debe reconocer el abuso de funciones del policía”, dijo a Cosecha Roja Ignacio Bollier, miembro del equipo de Violencia Institucional del CELS que patrocina a la familia.

El oficial Rey fue absuelto por los jueces gracias al “beneficio de la duda”: consideraron que no estaba probado que fuera el autor de los homicidios de Ramos y Almirón. “Creemos que es arbitraria la decisión por el reconocimiento de los testigos y los resultados de las pericias balísticas que identifican la zona de Rey como aquella de la cual salieron los disparos. Pedimos a la cámara de casación que revoque la absolución”, dijo Bollier.

En mayo el CELS apeló la sentencia y pidió que avance la investigación de los mandos superiores de la Bonaerense, que todavía está en la fiscalía de Instrucción de San Martín. “Estaban en la zona y debieron haber garantizado que no haya muertos”, explicó el abogado.

Mañana los familiares y amigos se movilizarán bajo la consigna “La policía dispara, la justicia también. Mauricio y Franco presentes. Ni un pibe menos”. Se concentrarán frente a los tribunales de San Martín, Ricardo Balbín 1753 (A las 10) y en la esquina de Calle Central y 2 de abril, Cárcova (A las 17).

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El 3 de febrero de 2011, cuando el tren descarriló, el personal de la ex línea Mitre llamó a la policía. Enseguida llegaron al lugar tres móviles de la comisaría 4ª y refuerzos de la 2ª, la 8ª y la 9ª de San Martín, y de la Bonaerense. Al principio la versión policial decía que los vecinos habían provocado que el ferrocarril se saliera de las vías, que estaban armados y que generaban disturbios. Después quedó demostrado que el accidente fue por el mal mantenimiento de las vías y que los habitantes del barrio se acercaron para juntar lo que se había caído de los vagones.

Con los resultados de la autopsia se confirmó la represión: los agentes dispararon proyectiles de goma, municiones de plomo y gases. Ningún policía resultó herido. Franco, en cambio, tenía siete balazos de una escopeta Mossberg 12/70 en la cabeza, la mano derecha, el antebrazo, el bíceps, la cadera y los pulmones. Murió en la salita de primeros auxilios, antes de llegar al hospital Belgrano. Mauricio falleció horas después.

En el juicio los policías dijeron que no se acordaban qué había pasado ese día. Rey lloró durante los alegatos. Vega declaró que cargó el arma sin mirar de qué munición se trataba y que no se dio cuenta de la diferencia de peso entre las balas de goma y las de plomo. Los jueces lo condenaron a siete años de prisión por el intento de homicidio a Romero, que estuvo en terapia intensiva en el Hospital Thompson. Joaquín sobrevivió para contarlo. Reconoció a Vega, recordó cómo lo vio salir “de entre los pastos”, cómo le apuntó desde unos 15 metros. Para Rey, acusado de matar a Franco y Mauricio, el fiscal pidió perpetua pero los jueces lo absolvieron.

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