viernes, 20 de febrero de 2015

México. Comentario a tiempo: Lucha de poder

Teodoro Rentería Arróyave (especial para ARGENPRESS.info)

El hecho de que un juez menor federal, Andrew Hanen, dictara un mandato judicial, un día antes, para detener la decisión ejecutiva para proteger de la deportación a más 5 millones de inmigrantes, sobre el supuesto de que el presidente, Barack Obama se excedió en su autoridad legal, es para decirlo en pocas palabras, una argucia legaloide xenofóbica y una vulgar maniobra electorera.

Cuando todos los migrantes, tomados en cuenta por la disposición ejecutiva del mandatario estadounidense, se preparaban para presentar la documentación requerida, vino este revés temporal prohijado y patrocinado por los 26 gobernadores republicanos encabezados por el gobernador de Texas, Greg Abbott, mismo que elogió la decisión del juez federal, quién en un alarde legaloide dictaminó la suspensión de la acción ejecutiva de migración dictada por el presidente Barack Obama en noviembre pasado.

De inmediato el mandatario estadounidense recurrió al tribunal de apelaciones en Nueva Orleans, para intentar que no afecte el comienzo de la aplicación de sus medidas ejecutivas, como se tenían programadas.

La Casa Blanca defendió, a través de un comunicado, que las órdenes ejecutivas anunciadas en noviembre estaban dentro de la autoridad legal del presidente, sin embargo personeros del Tribunal Supremo y del Congreso indicaron que funcionarios federales pueden establecer prioridades para el cumplimiento de las leyes migratorias.

Por su parte, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, ACLU, por sus siglas en inglés, opinó que aunque el fallo del lunes es un grave revés, el juez Hanen no declaro “inconstitucional” el alivio migratorio por lo cual aún puede ser superada su suspensión.

"A pesar de su retórica extrema e inflamatoria, la decisión del tribunal de Texas no se sostiene jurídicamente, señaló en un comunicado Cecilia Wang, director del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes.

En tanto, la asociación United We Dream, UWD, opina que el fallo del juez Hanen es “sólo un bache en el camino pero la acción ejecutiva sigue siendo sólida”.

"El fallo del juez Hanen no es permanente y estamos seguros de que será derogado en un Tribunal Superior”, agregó, Cristina Jiménez, directora de UWD.

Como se quiera, de todo esto se desprende una maniobra electorera y lo que es más grave, la reiterada xenofobia de una parte, si se quiere menor, pero poderosa de la elite republicana. Es una vulgar lucha de poder.

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