lunes, 2 de febrero de 2015

Peligro en la costa bonaerense: Precarización laboral en las playas de Punta Lara

ANRED

En la segunda jornada de protesta realizada el viernes el plantel de guardavidas de Ensenada denunció las precarias condiciones de trabajo en las que se encuentran, reclamó aumento salarial y la incorporación de más personal. Aseguró que desde el inicio de la temporada renunciaron 15 trabajadores. “Los riesgos de esto están claros: acá un fin de semana te podés encontrar con dos o tres guardavidas que están cubriendo 200 metros de playa con 5 mil personas en el agua”, remarcó uno de ellos.

Miles de trabajadores y trabajadoras, familias, niños, niñas y jóvenes inundan las playas de Punta Lara en verano, fundamentalmente los fines de semana. La capacidad de la costa de Ensenada fue ampliada por las autoridades municipales en los últimos años, pero no así la seguridad de las mismas. Los guardavidas vienen denunciando esto desde hace años, sin embargo, en tiempos electorales la Intendencia pareciera estar más pendiente de cómo se ven marketineramente sus balnearios que del peligro que implica la precarización de quienes cuidan a las personas en el agua.

El viernes, el plantel de guardavidas de Ensenada salió nuevamente a la calle. Al mediodía cortó media calzada a la altura del mirador costero en uno de los ingresos a Punta Lara, para realizar una ruidosa protesta encabezada por sus agudos silbatos y un elenco de jóvenes que acompañaban con su batucada. Mientras la comparsa sonaba, levantaban sus pancartas y dialogaban con todos los autos que pasaban a velocidad reducida.

“El conflicto te diría que viene desde hace más de diez años, porque hace rato que nuestro sueldo y nuestras condiciones de laburo están complicadas. Hoy el conflicto más grave es la cuestión salarial por un lado, y por otro la situación contractual que tenemos con la Municipalidad, que tiene un plantel de guardavidas que en su mayoría está contratado, con las mismas condiciones de trabajo que rige al resto de la Municipalidad”, señaló Cristian Ruic, uno de los integrantes del plantel de guardavidas.

Por otro lado, aseguró: “un agravante en esta temporada, fue que perdimos quince compañeros, que migraron a otros laburos justamente por esto, por las condiciones de trabajo. Y de un plantel de 45 guardavidas, 15 que se hayan ido es muchísimo, además de que algunos eran compañeros con mucha experiencia. La Municipalidad puso algunos reemplazos nomás, pero no en la totalidad, hoy estamos trabajando con cuatro compañeros menos de los que arrancaron la temporada”.

“De todas maneras no es ni por asomo la suma que estamos necesitando de compañeros. Venimos solicitando a la Municipalidad a través del Sindicato que cubra la cantidad de playas que fueron abiertas”, señaló Ruic.

En ese sentido, recordó que “durante este gobierno se municipalizaron playas que antes eran privadas, y se abrieron alrededor de 13 balnearios nuevos, pero la cantidad de guardavidas que había previo a la apertura de esas playas era apenas más baja de lo que es ahora”.

“Los riesgos de esto están claros: vos podés venir acá un día de semana o un fin de semana y te podés encontrar con dos guardavidas que están cubriendo 700 metros de playa; o dos o tres guardavidas que están cubriendo 200 metros de playa pero con 5 mil personas en el agua”

En cuanto a la cuestión salarial, el guardavida remarcó que “la Municipalidad salió a decir que con el aumento este que le dan a los municipales, un ingresante estaría cobrando $9.900, y aunque esa suma dicha así nomás podría parecer un buen salario, no es así, porque en realidad nosotros estamos teniendo un régimen de 48 horas semanales cuando un guardavidas no puede exceder las 36 horas de trabajo semanales. Así está estipulado en el decreto provincial que rije la actividad de los guardavidas: el exceso de esas horas tienen que ser computadas como horas extra y eso no está sucediendo acá. Nosotros estamos trabajando sábado y domingo diez horas por día y cualquier trabajador que meta esa cantidad de horas durante un fin de semana ya supera ampliamente las 36 semanales”.

La respuesta de la Municipalidad

“El día 14 de enero nos reunimos en la Municipalidad con algunos concejales y algunas autoridades del Municipio, estaban el jefe de Guardavidas y el Secretario de Turismo. Les acercamos el reclamo, ellos dijeron que para esta temporada no había ninguna posibilidad de mejora, pero que el Intendente (Mario Secco) estaba de vacaciones y hasta que no llegue él no no podía discutir nada y pidieron que nos acerquemos al Sindicato Municipal”, explicó Ruic.

Luego, destacó: “El Sindicato municipal el año pasado por una cuestión burocrática nos desafilió a nosotros y después hizo una afiliación selectiva, y entonces la situación no es muy clara. Nosotros igual decidimos acercarnos al Sindicato Municipal, así como lo venimos haciendo en los últimos diez años y la respuesta no fue para nada satisfactoria, ellos ya habían arreglado un aumento para toda la totalidad de los trabajadores municipales, y para nosotros que somos un grupo de 40 o 45 decían que era un grupo insignificante para iniciar un reclamo”.

“Nosotros les pedimos que vayan a hacer nuestro reclamo con la legislación que nos rige a los guardavidas no como trabajadores municipales. Igualmente después no quisieron recibir una carta firmada por todos los compañeros guardavidas”, aseguró el guardavidas.

“Y ante la respuesta que nos dieron nosotros iniciamos las medidas y la Municipalidad se volvió a acercar el viernes de la semana pasada y dicen que no tienen idea de lo que estamos reclamando, que se enteraron por los medios y una semana antes habíamos tenido una reunión en la Municipalidad, donde por falta de experiencia en esto no nos llevamos ningún papel firmado y ningún acuerdo hecho por escrito”, afirmó Ruic.

Por otra parte, advirtió que no tolerarán presiones por parte de los funcionarios al asegurar: “El intendente tiene que saber que hubo amenazas por parte de funcionarios a algunos compañeros de no renovarle el contrato la temporada que viene. Esto no se puede permitir”.

Los trabajadores y las trabajadoras guardavidas estuvieron una hora el viernes cortando uno de los accesos a Punta Lara, en la segunda medida de fuerza que encararon este año. “Estamos con la alegría de saber que reclamamos cosas que nos corresponden”, aseguró Ruic. Al finalizar, se reunieron en asamblea, acordaron los pasos a seguir, aplaudieron, y en menos de un minuto se dispersaron. Tenían que entrar a trabajar.

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