miércoles, 18 de febrero de 2015

Restituyen el cuerpo del militante sindical y político Wenceslao Vera

Katy García (PRENSA RED)

El Juez Federal Miguel Hugo Vaca Narvaja, acompañado por la fiscal Graciela López de Filoñuk, entregó a los familiares el acta que declara a Wenceslao Vera como “víctima de desaparición forzada”. Asimismo ordena que se inscriba el fallecimiento ocurrido el 28 de abril de 1976 en el Registro Civil y que se entreguen los restos cuya identidad fue confirmada por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y por los estudios genéticos realizados por Carlos Vullo. Dada la trascendencia institucional y con el acuerdo de la familia el acto fue público.

En el séptimo piso de los Tribunales Federales de Córdoba, a la hora anunciada, ante una nutrida cantidad de familiares, amigos, sobrevivientes de la dictadura cívico militar y miembros de los organismos de derechos humanos, se realizó un acto de justicia invalorable. Se trata de la recuperación de los restos de Wenceslao Vera, trabajador de Obras sanitarias, delegado gremial y militante de superficie del PRT-ERP.

El Juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja entregó a los familiares directos de la víctima la resolución que describe con pruebas y testimonios el itinerario recorrido por la víctima desde que fue secuestrado, asesinado y posteriormente arrojado a la vía pública para luego recogerlo y enterrarlo ilegalmente en una fosa común.

Una de las hermanas, Margarita Vera, conmovida, dejó fluir sus emociones frente a la aparición de los restos. “Siento mucha nostalgia, era un chico simpático, simplón. Había ingresado a trabajar en la zanja y a los dos años ya era secretario de prensa del sindicato con 22 años. Pertenecía a una familia militante y estaba muy convencido. Una vez nos dijo: no me lloren nunca si pasa algo porque en una revolución verdadera se vive o se muere”, dijo, con un nudo en la garganta.

La causa sobre “Averiguación de Enterramientos Clandestinos” presentada por Adolfo Pérez Esquivel y María Elba Martínez, avanzó un casillero más.

“Como miembros del poder judicial somos partícipes de esta alegría y de esta política que nos permite correr el velo de oscuridad en que nos sumió la dictadura cívico militar y las nefastas consecuencias que produce la desaparición. Tuvimos una desaparición y ahora tenemos una aparición”, expresó el magistrado.

Ya son 17 los cuerpos restituidos a las familias de víctimas de la represión desde que se exhumaron 136 cadáveres de las fosas comunes del cementerio San Vicente. Las inhumaciones eran ilegales. Anahí Ginarte, titular del EAAF señaló que “la restitución efectiva se realizará conforme a lo que decida la familia”.

En otro orden explicó que “Una vez que se exhumaron los cuerpos se determinó un perfil biológico y la causa de muerte. Armamos dos grupos, los mayores sin lesiones y los jóvenes que tenían heridas de armas de fuego. Todos fueron muestreados y analizados genéticamente”, aclaró.

En ese sentido destacó la importancia que adquiere la decisión familiar de someterse a la extracción de sangre que luego será analizada y comparada con el ADN de los restos encontrados. En este caso, Gladys Amanda Vera, Mary Vera, Sonia Vera y Margarita Vera y Juan José Vera concurrieron al laboratorio de genética y se hicieron los estudios cuyo resultado establece que los huesos encontrados son de la víctima. Y convocó a las familias que se acerquen al juzgado o al laboratorio de genética. (*)

Tras la lectura de la resolución los familiares firmaron un acta.

Itinerario del horror

Wenceslao Vera fue secuestrado el 28 de marzo de 1976 por un grupo de tareas en las inmediaciones de la cancha de fútbol “De las Águilas”. El hecho fue presenciado por dos de sus hermanos: Juan José y Gustavo Adolfo y una importante cantidad de asistentes. Uno de los que integraba la patota era el subcomisario (Fernando) Rocha vecino y conocido de la familia Vera. Años después, reciclado, formaba parte de la custodia de OSECAC la obra social de los empleados de comercio.

Aquél día, dos automóviles marca Falcon cruzaban la bocacalle. En uno de los coches fue introducido Wenceslao, también llamado Gordo, Negrito, o Lubi, que no ofreció resistencia. La investigación indica que a los pocos días fue asesinado de un balazo en la cabeza. Su cuerpo fue arrojado en la estancia Los Cerrillos cerca del monumento de Myriam Stefford.

El 13 de abril encontraron el cuerpo en estado de descomposición y lo llevaron a la morgue judicial. El 27 de abril “el cadáver fue retirado para su inhumación como NN en la fosa común “C” del cementerio San Vicente, en horas de la noche, sin registro alguno en los libros de la necrópolis, omitiendo adoptar todo tipo de recaudos tendientes a su fácil y certera localización”, consigna el documento.

La investigación revela que la víctima probablemente estuvo en el campo de concentración La Perla “sometido a tormentos psíquicos y físicos” durante un mes antes de matarlo en la misma Guarnición militar según el procedimiento “operativo ventilador”. Así lo determinaron el año pasado este Juzgado y la Cámara Federal de Apelaciones. ( Causa Menéndez, Luciano Benjamín p.ss.aa. privación ileg´tima de la libertad agravada, imposición de tormentos y homicidio agravado). Antes y después del Golpe la estructura sindical fue uno de los blancos de ataque sistemático llevado adelante desde el Navarrzo. Por esos días numerosos dirigentes fueron capturados y permanecen desaparecidos. Por caso, René Salamanca y Maximino Sánchez, secretarios general y adjunto del SMATA, secuestrados el 24 de marzo de 1976.

Lágrimas de alegría

Para el final algunos ex compañeros de militancia volcaron en palabras emoción y reconocimiento al compromiso militante del trabajador. Miriam Vélez, trajo el apoyo del SIPOS. Y Mariana Tello, habló en representación de HIJOS y Familiares. “Queremos acompañar a la familia en este momento tan importante. A veces es contradictorio decir que uno siente alegría pero en cierta forma celebramos la recuperación de los restos”, manifestó.

El juez retoma la idea y señala que “Es contradictorio porque se recuerda a un familiar caído y se producen sentimientos encontrados. Creo que produce una gran alegría”, dijo, mientras los familiares, emocionados, se reencontraban.

Margarita, una de las hermanas, expresó su reconocimiento por “la política de estado de este gobierno. Mi hermano fue fusilado, era sindicalista de Obras Sanitarias, un dirigente social y un cuadro político del PRT en la mesa nacional”.

Y añadió que la familia anhela recuperar los cuerpos de Edith Vera y su esposo Pablo Rodríguerz, secuestrados en BS.AS y de Gabriela Carabelli, pareja del Gordo. “En la familia teníamos cuatro desaparecidos. Por lo menos, esta política de derechos humanos nos devuelve a mi hermano”, expresó.

*) Más información sobre extracciones de sangre para determinar ADN, dirigirse al Juzgado 3, sito en el piso 7 de Tribunales Federales II. O bien comunicarse con el laboratorio de genética al Teléfono: 0351 – 4235429 http://www.eaaf.org/

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