lunes, 9 de marzo de 2015

Acuerdo sobre desminado suscita expectativas en Colombia

PL

El acuerdo sobre desminado firmado en La Habana entre representantes gubernamentales y de las FARC-EP genera hoy expectativas y opiniones favorables a lo interno del país, tras más de medio siglo de conflicto armado.

Se trata de un paso importante que demuestra la voluntad de ambas partes beligerantes para alcanzar la paz, comentó el senador Iván Cepeda a raíz del anuncio.

Según el texto del comunicado conjunto, el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), se comprometieron a trabajar de manera coordinada para limpiar territorios rurales de minas terrestres, explosivos improvisados y municiones sin explotar.

Tal medida persigue generar condiciones de seguridad para los habitantes que se encuentran en zonas de riesgo por la presencia de esos artefactos, añade el texto.

Lo que están construyendo en Cuba los equipos negociadores se puede llamar una política para la vida, comentó el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, al referirse al alcance del proyecto, el cual será liderado por la organización Ayuda Popular Noruega, del país homónimo.

El general Rafael Colón, director del programa de desminado de la Presidencia de la República, reveló a medios de prensa que en los próximos días se crearán mesas técnicas con el objetivo de perfilar las hojas de ruta y la metodología, que permitirán iniciar ese proceso.

Un territorio con presencia de minas, será siempre un espacio en conflicto, mientras que un territorio sin minas será más susceptible para construir la paz, subrayó.

Al referirse a algunos escenarios por donde deberán comenzar las labores mencionó a Antioquia, Meta, Putumayo, Nariño, Cauca y Catatumbo, hasta cubrir inicialmente alrededor de 100 municipios.

En opinión de expertos, el trabajo de eliminación de minas y descontaminación reducirá considerablemente la victimización de la población civil y la intensidad de la confrontación interna, además de allanar el camino para otras disposiciones como la instauración del cese el fuego bilateral.

Grupos del Ejecutivo y del movimiento insurgente dialogan en Cuba desde 2012 con el propósito de hallar una salida negociada a la conflagración, la cual ha perjudicado de forma directa a 6,8 millones de ciudadanos, según cifras oficiales.

Ese registro incluye a 230 mil muertos y más de cuatro millones de desplazados de sus lugares de origen.

En la mesa de concertación comienzan a discutir también la opción de una tregua bilateral en las acciones bélicas, dos meses después de que las FARC-EP decretaran una pausa en sus ofensivas, por tiempo indefinido.

El acuerdo sobre desminado es una demostración de que vamos por el sendero correcto para ponerle fin a una guerra que nos ha desangrando durante más de 50 años, enfatizó el presidente Juan Manuel Santos.

De acuerdo con datos divulgados por el diario El Universal, unas dos mil personas fallecieron como resultado de la presencia de minas, entre 1990 y diciembre de 2014.

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