jueves, 19 de marzo de 2015

Argentina, Córdoba: La situación en Sierras Chicas a un mes de las inundaciones

ANRED

En la emisión del martes 17 de marzo de Enredando las mañanas, a un mes del ecocidio que inició en Sierras Chicas y siguió en toda la provincia de Córdoba, hablamos con una de las damnificadas, Liliana del Barrio Loza, quien dio detalles de cómo es la situación actual en la zona y denunció además la falta de respuestas por parte de las autoridades locales. Por RNMA

El domingo se cumplió un mes de la fuerte tormenta que dio inicio a las inundaciones en Córdoba, que se extendieron luego a otras provincias argentinas. Una de las zonas más afectadas fue Sierras Chicas, donde el martes 17 de marzo se concentraron vecinos y asambleístas en la puerta de la Municipalidad de Río Ceballos. Enredando las mañanas tomó contacto con la compañera Lucrecia Fernández, una de las voces del programa de la Red Nacional de Medios Alternativos, quien contó que en las últimas horas, el gobernador José Manuel de la Sota informó que en los próximos días comenzaría la licitación para más de 50 viviendas en Sierras Chicas, y 90 para Villa Allende. Lucrecia, sin embargo, aclaró que aún no se ha tratado la situación de los terrenos que ya no son habitables; es decir, las personas que ahora no solo necesitan una casa sino también un nuevo terreno donde vivir.

Junto a Fernández se encontraba Liliana, habitante del Barrio Loza y una de las damnificadas por las inundaciones: “acá estamos otra vez intentando que nos escuchen porque aparentemente nos han soltado la mano, y todavía estamos esperando que venga un asistente social, que venga gente que se involucre realmente como se debe hacer en un caso así, donde no podemos estar con nuestros hijos. En mi caso particular me dijeron que no abandone la casa, pero que si subía el río me vaya. Esa contradicción le rompe el ánimo y el corazón a cualquiera. Nosotros somos gente de trabajo, necesitamos de nuestro lugar para poder trabajar. En mi caso trabajo en mi casa, soy artesana, tenía un pequeño tallercito y desapareció. Nadie vino a ver ese tipo de cosas. No estamos esperando salvarnos con esta situación, estamos esperando que nos escuchen para poder seguir mediamente con una vida que hasta el 15 de febrero era normal”, afirmó.

Liliana explicó que en Río Ceballos aún hay muchas personas evacuadas: “pero además hay mucha gente que está en sus casas a las que no ha abandonado porque justamente ese es el mensaje, que no abandonemos nuestro lugar porque la alternativa es ir a alquilar y es muy complicado el tema de los alquileres. Entonces ante la opción de alquilar y que se le complique más la vida, prefiere quedarse aunque sea en las ruinas de su propia casa, porque no deja de ser nuestra casa”, contó entre lágrimas Liliana.

En relación a las zonas afectadas, la asambleísta aclaró: “mucha gente a la que el agua le ha llevado todo o casi todo, no estaba viviendo pegado al río. Esto no se trata de gente que vive a la orilla del río, que es marginal, que usurpa, no es esta la temática. Acá hay gente que ha perdido todo, casi todo, y no vivía al lado del río. Si es por eso toda Río Ceballos está al lado del río, el polideportivo donde practican deporte nuestros hijos está al lado del río, el colegio de mi hija está al lado del río, en algún momento el gobernador de Córdoba le contestó eso a una vecina de Villa Allende, que la culpa la tenía el que fundó la ciudad al lado del río. Acá tenemos toda una ciudad al lado del río”.

En este punto, Liliana aseguró que en Río Ceballos viven sin garantías: “sabemos que no se trabaja sobre el dragado del río, que no se trabaja sobre el mantenimiento del dique, nos dicen que está todo bien porque es una manera política de taparnos la boca y quedar ellos cubiertos, pero sabemos que las condiciones del puente, del dique, no son las óptimas. Es más, se han hecho trabajos provisorios por las presiones que estamos metiendo respecto al acceso de los puentes. Los niños van a ir a ver qué fue lo que pasó en Río Ceballos, se van a arrimar, los puentes no tienen baranda ni ningún tipo de seguridad, no se puede poner un policía o un municipal por cada niño que va a la escuela. Yo voy a trabajar y quiero estar tranquila de que mi hija va a ir a la escuela. Si esto hubiera pasado un día al mediodía en horario escolar, mata niños, porque no nos avisaron nada, no se tomaron recaudos como tener un handy, una sirena, o un equipo competente que trabaje el fin de semana. Estamos totalmente a la deriva en este tipo de cosas. Todo ha sido entre los vecinos, todo ha sido solidario, pero más allá de eso, tiene que haber responsables, gente con nombre y apellido”.

“La primera conversación que tuvimos con el intendente de Río Ceballos, Sergio Spicogna –continuó Liliana–, nos dijo que había ido a nuestro barrio pero nosotros nunca lo vimos, todavía lo estamos esperando. Estoy esperando una asistente social, en todo caso. Él nos dijo que estaba desbordado, pero cómo estamos nosotros que armamos un colchón en un cuadrado de 2x2 y a la mañana lo levantamos porque es el único lugar que tenemos habitable. Si yo me tengo que quedar en mi casa, vuelvo a empezar, la arreglo, pero necesito tener con qué, mientras tanto necesito salir a trabajar, porque los bolsones de arroz y fideos no nos van a ayudar a pagar nuestras deudas. Somos gente que contraemos deuda y compromisos como cualquier persona y quiero dar respuesta por ese tipo de cosas. Sino encima me van a bloquear cualquier tipo de cuenta o cualquier cosa mínimamente, porque somos gente de recursos limitados. Pero somos gente de trabajo”.

Sobre la responsabilidad de las autoridades de la localidad de Río Ceballos, Lucrecia Fernández aseveró: “Nosotros sabemos que la intendencia de Río Ceballos es el particular responsable de la catástrofe de las cinco localidades que le siguen, porque el no mantenimiento de los diques empezó acá. La no apertura de las compuertas una semana antes para que ese nivel que estaba excedido en el dique bajara, es una responsabilidad del municipio de Río Ceballos, no es ni de la lluvia, ni de Unquillo, Villa Allende y de las localidades anteriores. Y esto todavía está quedando como medio tapado, y no se está poniendo nombre y apellido. En Villa Allende, la última localidad, está totalmente invisibilizada la problemática y la cantidad de casas que se perdieron en pleno centro, y hoy nos encontramos que de la repartija de casas, Villa Allende va a recibir 90 y las demás localidades la mitad. Esto quiere decir que la situación en Allende que es la última localidad, el último lugar donde llega el río, es mucho peor de lo que creemos porque el relevamiento ha dado esta situación”.

Hacia el final del contacto con Liliana, la asambleísta expresó: “ojalá que esto que estoy contando recorra toda la Argentina y llegue a cada uno de los rincones donde la gente siente que sus gobernantes les suelta la mano y donde se termina ese compromiso después que los votan. Este mismo intendente fue a nuestro barrio cuando necesitaba los votos y dijo que iba a dragar el río y que iba a estar con nosotros y nosotros sabemos de su afinidad con el gobernador de Córdoba, pero ahora necesitamos que tenga afinidad con el pueblo. El pueblo necesita que se comprometan de otra manera. Son otras las respuestas que se tienen que dar en este tipo de casos”.

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