lunes, 2 de marzo de 2015

China: El negar los hechos de la Masacre de Nanjing, símbolo de la falta de humanidad de los derechistas japoneses

XINHUA

Un diario derechista nipón publicó recientemente durante cuatro días reportajes en los que se niega que ocurriera la Masacre de Nanjing durante la Segunda Guerra Mundial, en un momento en el que todo el mundo está haciendo preparativos para conmemorar el 70º aniversario del fin de la guerra.

En un intento de negar la matanza, el Sankei Shimbun, megáfono de la derecha nipona, unió a varios veteranos japoneses, quienes afirman haber estado en Nanjing, capital china de aquel entonces, después de que esa ciudad cayera en 1937.

Con el titular "Una ciudad vacía sin ejército o residentes" y el subtítulo "Ni personas, ni masacre", el periódico incluso llega a afirmar que la ciudad estaba "muy tranquila", citando a dichos veteranos.

La indignante subversión de los hechos históricos, que han sido probados repetidas veces por la comunidad internacional, ha despojado impúdicamente de su dignidad a las más de 300.000 víctimas chinas asesinadas en Nanjing por los invasores japoneses.

En realidad, esta no es la primera vez que el mencionado periódico ha publicado reportajes vergonzosos de este tipo. Recientemente, el rotativo publicó una columna elogiando la política del apartheid como punto de referencia para el tema de la inmigración de Japón, lo que provocó protestas por parte de Sudáfrica.

Además, el Sankei Shimbun publicó también el pasado año un deplorable anuncio antisemita, por el que se vio obligado a pedir disculpas posteriormente.

Lo que es todavía peor, Tomomi Inada, jefa encargada de políticas del gobernante Partido Liberal Demócrata (PLD) de Japón, cuestionó el pasado jueves la base legal del Tribunal de Tokio, que describió las atrocidades cometidas en Nanjing como un brutal registro sin precedentes en la historia moderna, en base a los abundantes testimonios y pruebas materiales.

Es altamente lamentable que en Japón muchos políticos y figuras de extrema derecha se estén volviendo cada vez más poderosos e inlfuyentes bajo el abrigo del gobierno del primer ministro Shinzo Abe, como es el caso de Inada, quien niega los hechos de la Masacre de Nanjing, o el presidente de la cadena pública nipona NHK, Katsuto Momii, quien pone en duda la cuestión de las "mujeres de solaz".

La comunidad internacional ha valorado mucho el camino pacifista buscado por Japón durante el período de posguerra, con altos funcionarios gubernamentales reiterando este punto de vista y admitiendo que emanaba de un profundo remordimiento por la guerra.

Sin embargo, líderes y autoridades extranjeras han instado a Japón a que lleve a cabo una profunda autoevaluación sobre el encubrimiento de su historia en tiempos de guerra a mano de los derechistas, incluido Abe, conocido por ser un revisionista histórico reacio tanto a aceptar las declaraciones oficiales reconocidas internacionalmente, como a ofrecer una disculpa a China y a otras naciones involucradas.

Es momento de que el gobierno japonés acabe con los discursos derechistas que minan la reputación nipona en la arena internacional. Comparado con los países europeos, Japón se ha quedado rezagado a la hora de poner freno a los intentos de encubrir o negar sus crímenes de guerra.

El país debería aprender que no se trata de la libertad de expresión, sino de la protección y el respeto a la dignidad humana.

Para empezar, la administración Abe debería abandonar sus intentos de hacer la vista gorda a sus pasadas canalladas y evitar que Japón se incline aún más hacia un camino derechista e incluso militarista.

Tomiichi Murayama, el entonces primer ministro que ofreció una disculpa histórica en 1995 por las atrocidades cometidas por Japón en tiempos de guerra, advirtió que si su país incumple su compromiso de reflexionar sobre su pasado en tiempos de guerra, el archipiélago nipón perderá credibilidad a nivel mundial y se enfrentará al aislamiento internacional.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.