miércoles, 4 de marzo de 2015

Continúa el incendio de bosques nativos en Chubut: "Hace falta una política de Estado clara en relación a los incendios"

Melissa Zenobi (ACTA)

Pablo Gatti, Secretario General de la CTA Comarca Andina, habló con ACTA sobre la situación laboral de los trabajadores brigadistas que hace más de 15 días se encuentran combatiendo el incendio en Cholila. Además se refirió a las especulaciones inmobiliarias en detrimento del territorio y a la falta de una política pública de prevención.

-¿Cómo está la situación en relación al incendio de los bosques nativos en Chubut?

- Ayer hubo una pequeña llovizna y está un poco más aliviado, pero el fin de semana fue catastrófico porque además hubo muchos incendios en zonas habitadas. Está el incendio grande en la localidad de Cholila y El Turbio -que es zona no habitada de bosques nativos-, allí se han perdido numerosas reliquias naturales, y que van a tardar muchísimo en volver. Los días que se empezaba a juntar la población preocupada por el tema, hubo también incendios en Lago Puelo, dentro del Parque Nacional, que es un lugar muy perseguido por los intereses inmobiliarios. Y también en la localidad de El Bolsón, en zonas pobladas.

-¿Cuánto es el territorio de bosque nativo arrasado por el fuego? ¿Se puede estimar?

- Al viernes pasado estaban estimadas unas 20 mil hectáreas, y es probable que se quede corta. Es la superficie de toda la Capital Federal.

-¿Quiénes son los responsables?

- Acá hay muchas especulaciones inmobiliarias. Ayer -por el lunes- el Gobernador sacó un decreto sobre el tema tierras, inhibiendo la venta de tierras hasta que se esclarezcan los hechos. Porque lo que ocurre es que esta clase de temas están relacionados con la especulación inmobiliaria y, en muchos casos, con "puenterismo" desde los municipios. Lo que se quiere es desafectar las tierras de la reserva y pasarlas a los municipios que son quienes después lotean. Con el valor inmobiliario, acá ocurre lo mismo que en todos lados, se han disparado de una forma absurda y hay una generación joven que no está teniendo acceso a la tierra si no es en carácter social. Todo eso hace que la tierra se transforme en un bien que a veces genera este tipo de intereses, y se prende fuego para desafectar. Por ejemplo, el municipio de Lago Puelo estuvo siempre batallando para que todo el margen norte de Lago Puelo se desafecte del Parque Nacional. Y son negocios fabulosos.

-¿Cuál es la situación de los trabajadores brigadistas que están combatiendo el fuego?

- Tenemos las Brigadas Nacionales tanto de Parques como del Plan Nacional de Manejo del Fuego, -que dependía de Barrionuevo hasta el viernes que fue despedido por Anibal Fernández-, se encuentran en una situación de mucha precariedad laboral. Son resolución 48, son gente con contratos muy precarios. Se trata de una sola brigada de 33 personas para todo el país, y está bajo el mando directo de jefatura de gabinete, o sea el Estado nacional. Cuando estaba Capitanich, Barrionuevo quiso echar gente, por lo cual estuvimos en un largo conflicto que duró todo el verano. En Parques Nacionales hay contratos trimestrales también, aunque en algunos casos conseguimos anualizaciones. Falta personal y faltan recursos. Y en el caso de las brigadas provinciales, estamos en mejores condiciones en cuanto a lo laboral, pero hay muy mala provisión de equipamiento e insumos. Tienen ropa que no es ignífuga, chicos con botines agujereados. Y los primeros días del incendio hubo un manejo confuso en cuanto a la logística.

-También hace falta trabajo preventivo.

- Desde ATE y la CTA estamos todo el tiempo bregando por la estabilidad laboral, porque se trata de profesionales que trabajan con mucho compromiso. Es un laburo que no cualquiera puede hacerlo, ni bancarselo. Hemos ido consiguiendo algunas mejoras pero falta muchísimo todavía. Pero además hace falta una política de Estado clara en relación a los incendios; con trabajo, con infraestructura y con trabajo de prevención. Esto es fundamentalmente lo que no se hace, acá hay un montón de actividades que deben hacerse cuando no hay incendios: limpieza, fajas de acceso, establecer lugares donde puedan descender helicópteros, campañas de prevención en escuelas. Cuando esto se hace, es por voluntad de los compañeros, porque el Estado no tiene una política al respecto. Actúa sobre la emergencia, y a veces descoordinadamente mal.

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