martes, 17 de marzo de 2015

Cuba y Estados Unidos dialogan sobre relaciones con Venezuela como telón de fondo

Rogelio del Río (XINHUA)

Cuba y Estados Unidos sostienen hoy en La Habana la tercera ronda de conversaciones para la normalización de sus relaciones diplomáticas y la apertura de sus embajadas, en medio de posiciones encontradas en torno a Venezuela.

Ambas partes, sin embargo, muestran interés en llevar sus pláticas a término.

La reunión se celebra a puertas cerradas en el Palacio de Convenciones, y está presidida por la directora general de Estados Unidos del Ministerio cubano de Relaciones Exteriores (Minrex), Josefina Vidal, y la secretaria asistente para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, Roberta Jacobson.

Por primera vez desde que comenzaron estos contactos el pasado 22 de enero en La Habana, tras el acuerdo anunciado el 17 de diciembre por los presidentes de Cuba, Raúl Castro, y de Estados Unidos, Barack Obama, ambas delegaciones no harán declaraciones a los medios -al menos no está previsto- lo cual puede estar relacionado con el espinoso tema de Venezuela.

Obama, emitió el pasado 9 de marzo una orden ejecutiva que declara "emergencia nacional" en el país norteño y a Venezuela como una "amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional", en represalia por las medidas adoptadas por Caracas frente a denunciados actos injerencistas de Washington.

Como parte del decreto emitido por la Casa Blanca, fueron sancionados siete funcionarios militares, ju­diciales y policiales de Vene­zue­la por supuestamente violar derechos humanos y políticos en la nación sudamericana.

Casi de manera inmediata, Cuba dio "incondicional apoyo" a Venezuela y a su presidente Nicolás Maduro.

Tras calificar la declaración de Obama de "arbitraria" y "agresiva", además de "poco creíble", el gobierno cubano enfatizó que "nadie tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de un Estado soberano ni a declararlo, sin fundamento alguno, como amenaza a su seguridad nacional".

"Así como Cuba nunca estuvo sola, Venezuela tampoco lo estará", sentenció la declaración que se publicó junto a una carta del ex presidente cubano Fidel Castro dirigida a Maduro, en la que calificó de "brutales" los "planes" de Washington contra Venezuela.

Desde hace 15 años, Venezuela es el principal aliado político y económico de la isla, y Fidel calificó al extinto mandatario venezolano Hugo Chávez como el mejor amigo de Cuba.

Las alianzas estratégicas entre ambas naciones comenzaron en el año 2000, cuando ambos líderes suscribieron el Acuerdo de Cooperación Cuba-Venezuela.

En enero de 2014 La Habana y Caracas firmaron 56 acuerdos de cooperación por un valor de 1.259 millones de dólares.

Como parte de los proyectos bilaterales, más de 35.000 cubanos, entre médicos, personal deportivo, de la cultura y profesores, prestan servicios en Venezuela, que a su vez suministra a la isla 100.000 barriles diarios de petróleo (60 por ciento del consumo nacional), a precios preferenciales.

Tras la celebración de la primera ronda de diálogo Cuba-Estados Unidos para reanudar vínculos, el presidente Raúl Castro dijo que ambos países deben "aprender el arte de la convivencia civilizada basado en el respeto a las diferencias entre ambos gobiernos en la cooperación en temas de interés común".

Pero aclaró que "no se debe pretender que para ello Cuba tenga que renunciar a sus ideales de independencia y justicia social, de claudicar en uno solo de nuestros principios ni ceder un milímetro en la defensa de la soberanía nacional".

Por lo pronto, la firme postura cubana acerca de la escalada de agresividad que envuelve ahora a Venezuela no afectó la continuación del proceso de contactos entre La Habana y Washington, que buscan normalizar los lazos diplomáticos bilaterales luego de más de medio siglo de confrontación.

El Departamento de Estado, incluso, dijo la pasada semana al anunciar la reunión que "las partes han estado en contacto desde su última reunión en febrero pasado, en Washington", y aseveró que "está en el mejor interés de los dos países que se restablezcan las relaciones diplomáticas y se reabran las embajadas".

La delegación estadounidense reiteró su interés de abrir las embajadas antes de la celebración de la Cumbre de las Américas en Panamá el próximo 10 de abril, en la cual Cuba participará por primera vez en calidad de invitada.

De lograrse la reapertura de las embajadas, habría sido un espaldarazo a la estrategia política de Obama hacia América Latina, pero todo indica que la actual hostilidad entre Estados Unidos y Venezuela resultará un búmeran en los propósitos del mandatario norteamericano de dar una nueva imagen en la magna cita.

Como afirmó el canciller cubano Bruno Rodríguez el pasado 14 de marzo en Caracas, adonde viajó para expresar "absoluta solidaridad" a Venezuela, "Estados Unidos ha provocado un daño grave al ambiente hemisférico".

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