martes, 17 de marzo de 2015

El tobogán de los precios del petróleo

Luis Lozada (CIFO_ALEM)

En los últimos 8 meses el precio del petróleo registró una de las caídas más importantes de los últimos años, al punto que el crudo marcador Brent llegó a los 45 $/b en enero de 2015 lo que significó su nivel más bajo desde febrero de 2009; esto sin duda encendió las alarmas tanto de inversionistas de mercados a futuros, empresas petroleras de diversos signos como a estados que dependen de la renta para la reproducción de sus sociedades. La pérdida de valor del crudo desde junio del 2014 (inicio del descenso de los precios) hasta enero de 2015 (el punto más bajo por ahora desde entonces) ha sido muy significativa. La cesta OPEP pasó de 110,26 $/b a 41,65 $/b, el WTI bajó de 107,8 $/b a 45,92 $/b, mientras que el Brent sufrió una caída desde los 115,2$/b a los 44,13 $/b, es decir un descenso de 62%, 57% y 61% de sus precios respectivamente, ver gráfico 1. Tratar de entender un poco el porqué de esta importante detrimento, las perspectivas a corto y mediano plazo del mercado petrolero y las implicaciones que tiene dicha caída para Venezuela, dado su carácter de extrema dependencia de los ingresos petroleros, son los objetivos de este artículo.

Gráfico 1. Precios del petróleo

El desmoronamiento de los precios: ¿un producto de la conspiración?

Para algunos analistas los precios del crudo han venido disminuyendo como consecuencia de una estrategia política norteamericana para generar problemas fiscales a sus gobiernos enemigos, especialmente Rusia, Irán y Venezuela. Incluso algunos como Fernando Travieso (asesor en materia petrolera de la Asamblea Nacional) ha declarado que Estados Unidos ha inundado el mercado para provocar la caída de los precios, que a su vez arrastren hacia abajo los precios de la gasolina en su mercado interno y así generar una mayor aceptación de la población para con su gobierno que gozaría de esta manera de la legitimidad suficiente para todas las incursiones y aventuras militares necesarias en Siria, Irak etc . Es decir la conspiración política sería la causante del derrumbe de los precios. Conspiración que tendría un gran apoyo en la producción de Arabia Saudita, aliado norteamericano en el medio oriente, para enfrentar a un enemigo común: Irán. Esto lo lograría el gobierno de Estados Unidos elevando su producción interna, disminuyendo drásticamente sus importaciones y saturando el mercado en consecuencia. La vía para lograr esto es a través de la explotación de los famosos "esquistos", también denominados petróleos de lutitas o shale oil como se conocen en inglés.

Sin embargo esta supuesta estrategia conjunta pierde de vista la esencia del mercado: la competencia. Tanto así que el boom del shale oil, como también la importancia del mercado asiático, ha desplazado parte del crudo saudí exportado a los Estados Unidos, obligándole a trasladarse a otros mercados. En otras palabras los productores de petróleo de lutitas en los Estados Unidos, los sauditas y demás productores compiten para incrementar o preservar sus mercados, en un escenario petrolero con muchos más competidores que en décadas previas, gracias -entre otras cosas- a que los altos precios de los últimos 10 años han hecho rentable la producción de crudos no convencionales de alto costo como las arenas bituminosas de Canadá, de aguas profundas en Brasil y la costa occidental de África y las mentadas lutitas norteamericanas. También carece de lógica que Estados Unidos inunde el mercado con producción de shale oil para que caigan los precios -con fines políticos recordemos- cuando el costo de producción de estos hidrocarburos está entre los 50$ y 60$ por barril, es decir poner seriamente en riesgo su propia rentabilidad, o en términos criollos: cuchillo para su propia garganta. Lo que sí es perfectamente lógico es que tanto a estos productores como a Venezuela ni a Irán les conviene un precio bajo.

Lo cierto es que la producción de crudo norteamericana que venía en picada desde los 80' encontró su punto mínimo en 2005 cuando comienza un importante repunte de producción gracias al crudo extraído fundamentalmente de las lutitas que ha hecho descender sus importaciones totales a la mitad, pasando de 12 MMBD a mediados de la década pasada a unos 6 MMBD en la actualidad. Esta tendencia que se viene desarrollando en los Estados Unidos -que burló dicho sea de paso todos los pronósticos hechos en décadas previas que auguraban al país del norte sin petróleo para la fecha- no explica puntualmente el descenso vertiginoso de los precios desde mediados de 2014, de ser así ya hace unos años atrás se hubiesen manifestado de alguna manera. ¿Entonces que está detrás del derrumbe de los precios que estamos viviendo? Se debe fundamentalmente a tres factores: la apreciación del dólar norteamericano, la recesión y/o ralentización de la economía y la sobreproducción en el mercado petrolero.

Durante el primer semestre del año pasado el dólar mantuvo una relación de paridad sin mayores cambios con respecto a las principales monedas, sin embargo a partir del segundo semestre este comienza a apreciarse. Entre los meses de junio 2014 y enero 2015 la relación dólar/euro pasó de 0,73 a 0,88 lo que significa una apreciación del 20%, por su parte la relación entre el dólar y la libra esterlina pasó de 0,59 a 0,66 lo que equivale a una apreciación del 11%, por otro lado mientras que un dólar costaba 101,7 yenes a inicios del mencionado periodo costó al final del mismo 117,8 yenes, es decir el dólar se apreció un 16%, ver gráfico 2. Esta pérdida de valor de dichas monedas con respecto al dólar norteamericano se traduce en un barril de petróleo -que se cotiza en esta moneda - más caro para las economías que deben cambiar sus respectivas divisas por el billete verde, debilitando en consecuencia la demanda de crudo, sobre todo si tomamos en cuenta que entre la Zona Euro, Inglaterra y Japón se consumen unos 19 MMBD, es decir una quinta parte del total mundial.

Gráfico 2. Apreciación del dólar en relación a otras monedas

El segundo factor es la recesión y/o ralentización de las economías más importantes del globo. La economía japonesa, tercera más grande del mundo, cayó 1,6% en el tercer trimestre del año 2014, entrando en recesión al decrecer por dos trimestres consecutivos, al sufrir una caída también del trimestre anterior en un 1,9% . La zona euro por su parte ha mostrado crecimientos muy tímidos en 2014, con cifras de 0,3%, 0,1% y 0,2% para cada trimestre del año, observando su crecimiento menor entre el segundo y primer trimestre . El monstruo chino a pesar de sus aún enormes tasas de crecimiento ha experimentado también una leve ralentización de su economía al crecer a tasas ligeramente menores que en 2013, siguiendo la tendencia decreciente de los últimos 4 años. Mientras en 2011 China crecía al 10%, en 2012 lo hizo al 8,5%, en 2013 al 8% y al año pasado al 7%. Debemos recordar que el auge de los precios de las materias primas de la última década se debió en buena medida al enorme crecimiento del país asiático, por lo tanto si la locomotora china va disminuyendo su velocidad también lo harán las materias primas. Es decir estamos presenciando una ralentización de la economía mundial, con sus principales economías en recesión, como la japonesa, o con crecimientos cada vez menores como en la zona euro y China.

Estos primeros dos factores evidencian problemas para la acumulación de capital, por el peso que tienen las economías mencionadas. Un elemento que le da fuerza a esta aseveración es el comportamiento del precio -a la baja- de los commodities (materias primas). La variación anualizada de precios en enero de 2015 para diversas materias primas fue la siguiente: carbón -24%, gas natural -39%, soja -23%, arroz 7%, algodón -26%, trigo -10%, cobre -20%, hierro -47%, plata -13% y oro 1%. Esto significa que el tobogán por el que han descendido los precios del crudo también ha servido para el descenso del precio de la mayoría de los commodities; corroborando el carácter de materia prima del petróleo y que las causas fundamentales de su precio se deben a aquellas que también explican el comportamiento más general de los precios de las mercancías. En el gráfico 3 podemos observar a el índice de precios de algunas de estas materias primas tomando como base enero de 2014. También se observa referenciado en el eje derecho el índice de precios de commodities que calcula el FMI.

Gráfico 3. Índice de precios de materias primas

Aun así con todo lo anterior, no podemos perder de vista las especificidades del mercado petrolero. En este sentido hay que resaltar cierto nivel de sobreproducción, el tercer factor, por la que ha atravesado dicho mercado. Para los dos primeros trimestres del año pasado la producción petrolera, según la OPEP, fue de 91,2 MMBD y 91,3 MMBD mientras que la demanda fue de 90,2 MMBD y 90,1 MMBD respectivamente, es decir una sobreproducción de 1 MMBD y 1,2MMBD para el primero y segundo trimestre, para el año 2014 la sobreoferta total fue de 1 MMBD. La Agencia Internacional de Energía (AIE) por su parte ubica la sobreproducción en un nivel similar al estimar la demanda mundial en 92,4 MMBD y la oferta en 93,3 MMBD.

Perspectivas a corto y mediano plazo

En noviembre del año pasado se efectuó una reunión extraordinaria de la OPEP para tratar el tema de la caída abrupta de los precios. Allí en lugar de lo que muchos analistas esperaban, la decisión de un eventual recorte para "recuperar" los precios no se tomó, derrotando de esta manera los planteamientos de Venezuela, Ecuador e Irán que abogaban para tal fin e imponiéndose la posición de los países del Golfo Pérsico, especialmente Arabia Saudita. Los primeros urgidos un barril de 100 dólares para efectos fiscales y los segundos más ocupados en disputarse cuotas de mercado con los nuevos competidores de alto costo de extracción (lutitas, aguas profundas y arenas bituminosas), llegando los sauditas a vender con descuentos al mercado asiático en momentos de pleno derrumbe del precio. El carácter de "cartel" de la organización petrolera queda en tela de juicio al presentar semejantes contradicciones.

Una de las especificidades de la rama petrolera, en torno a los precios, y que comparte con todas las ramas asociadas a la explotación de recursos naturales -es decir bienes no producidos por el trabajo humano-, es que el productor con costos más altos servirá de referencia para el piso que tendrán los precios en cuestión. En este sentido en un trabajo de Asdrúbal Baptista , nos muestra que los costos de producción en los Estados Unidos han venido subiendo de manera sostenida desde mediados de los años 70, ubicándose en la actualidad por encima de los 50 $/b, señalando en consecuencia que dichos costos representan un piso para los precios del petróleo por debajo del cual no caerán de forma sostenida. De hecho en estos momentos se ha dado un leve repunte de los precios al recuperarse a los niveles de diciembre de 2014, es decir por encima de los 50 dólares. Este leve repunte de los precios pudiera explicarse por una menor actividad de perforación -medida en número de taladros- en los Estados Unidos como consecuencia de la caída de los precios que presiona la rentabilidad de los productores de alto costo. Mientras en el último cuatrimestre de 2014 el número de taladros estuvo alrededor de los 1900, a finales de enero bajo a 1543 y para el 20 de febrero descendió a 1310 taladros .

La recuperación del precio a los niveles previos a la caída, es decir en torno a los 100 dólares, dependerá de cómo se desenvuelvan los factores acá descritos como causas, los cuales tienen que ver fundamentalmente con los vaivenes de la acumulación de capital, con la posibilidad que tenga el capital de sortear o postergar una nueva crisis que ya presenta ciertos síntomas en algunas de sus economías más importantes. Por otro lado si bien el petróleo es una mercancía estratégica por todas las implicaciones que tiene (fuente de energía, materia prima, renta para países menos desarrollados), y por ende la política está presente para hacer lobby y lograr concesiones en reservas importantes o lograr acuerdos comerciales con tratos preferenciales, etc., éste no escapa de la lógica mercantil producto de las relaciones sociales de producción imperantes; por lo tanto su precio no obedece a las estrategias conspirativas de determinado centro de poder que desde las sombras imponen un precio a su antojo, sino que más bien se deduce de la acumulación de capital, la competencia en el mercado y la disputa por la renta.

Implicaciones para Venezuela

El impacto de la caída en los precios es importante para la economía venezolana, siendo el 96% de los ingresos en divisas por concepto de exportaciones petroleras, y donde las importaciones representan el 40% del PIB, es decir, es evidente que una economía rentista será afectada de gran manera ante una caída de los precios como la actual. La cesta venezolana de petróleo cerró la semana del 20 de febrero de este año en 50,56 $/b lo que significa un 43% menos respecto del 2014 y 48% menos que en 2013. La Asamblea Nacional calculó unos meses atrás y ratificó a principios de año el presupuesto de la nación basado en un barril a 60 dólares; por lo que de no haber este año una recuperación significativa de los precios la crisis actual lo que hará es agudizarse.

Por cada dólar que descienda el precio del crudo se dejan de percibir unos 700 millones de dólares, lo que significa que un hipotético precio del barril en 65 dólares para el 2015 implicaría una merma de 20 mil millones de dólares aproximadamente. Cifra que equivale a más del 24% de las importaciones totales en 2012 por 77 mil millones de dólares, 29% de las importaciones totales de 2013 y 93% de las reservas internacionales a la fecha (se redujeron a la mitad en menos de 5 años al tiempo que aumentó la deuda con el barril en 100 dólares) ; y en un contexto de escasez relativa de divisas por la fuga de capitales vía importaciones fraudulentas que ha causado una impresionante escasez de bienes y una inflación de más de 60%, la situación es realmente crítica.

Urge tomar medidas, pero en una sociedad de clases, ninguna medida es neutra, como la devaluación de la moneda o recurrir a más endeudamiento, medidas que sin duda afectarían a la clase obrera, es decir a los que vivimos de un salario. La venta de CITGO -y otras refinerías- es una suerte de as bajo la manga que le proporcionaría al estado entre unos 10 mil a 15 mil millones de dólares para paliar un poco la situación, aunque según las más recientes declaraciones oficiales al respecto estaría descartada o por lo menos postergada. El aumento "necesario" pero complicado de la gasolina -por ello de quien paga los platos rotos- pareciera ya un hecho para este año luego de más de 15 años de congelamiento del subsidio, pero por el contexto altamente inflacionario en el que vivimos dicho aumento no dejaría de ser un problema. El gobierno anunció recientemente un "nuevo" sistema cambiario para "poner en marcha" una economía productiva y abandonar el rentismo, aunque no se diferencia mucho de los anteriores sistemas cambiarios abre la posibilidad de ir liberando el dólar.

La grave situación que atraviesa la economía implica, en el marco del capitalismo, la aplicación de un plan de ajuste estructural que ordene las cuentas macroeconómicas, por ello todos los economistas (keynesianos y liberales) imploran casi al unísono la aplicación de estas medidas y ya hablan de hacer "sacrificios". El gobierno aún no lo aplica de golpe como recomiendan, más bien pareciera que su estrategia es ir aplicándolo parcialmente pero gota a gota, a menos que los precios del barril se tripliquen de su nivel actual.

Las medidas por izquierda como la expropiación y centralización del capital en áreas esenciales como la banca y el comercio exterior bajo control obrero que pudiesen detener la abrumadora sangría de renta que sufrimos y emprender una verdadera industrialización que sea la base de la transformación productiva de la sociedad, no están en los planes de un gobierno que se dice obrero y revolucionario pero que le entrega los dólares a la burguesía y dilapida renta en microcréditos y financiando capitales locales ineficientes. Estas tareas solo pueden ser desarrolladas por un partido obrero con un programa realmente socialista que se erija como alternativa a la ilusión reformista y a los partidos burgueses. El deber de la izquierda revolucionaria es dedicarse a la construcción de dicho programa.

CIFO_ALEM: Centro de Investigación y Formación Obrera.

Notas:
I. Véase http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/fernando-travieso-aseguro-que-descenso-precio-petroleo-es-coyuntural/
II. Las exportaciones saudíes al mercado asiático pasaron de 53% al 65% del total entre 2012 y 2013. Las exportaciones saudíes a los Estados Unidos descendieron un 3% según datos de la EIA.
III. Millones de barriles diarios
IV. Datos de la recesión japonesa disponible en: http://online.wsj.com/articles/japan-falls-into-recession-1416182404
V. Datos de la ralentización en la eurozona disponible en: http://www.tradingeconomics.com/euro-area/gdp-growth
VI. Baptista, Asdrúbal. El precio del petróleo y la importancia de las fuerzas de la oferta. Debates IESA. Volumen XVII, Numero 2, Abril Junio 2012.
VII. Datos obtenidos de a través del portal de Baker Hughes, véase: http://phx.corporate-ir.net/phoenix.zhtml?c=79687&p=irol-reportsother
VIII. Ver el trabajo de John Caicedo sobre la deuda disponible en: http://www.alemcifo.org/ArticulosHTML/articulo_deuda_jhon.html
IX. El subsidio a la gasolina es tan alto que ha generado un gigantesco contrabando de extracción afectando las finanzas de PDVSA. El aumento aunque sea necesario por el desangre de renta que significa, no dejaría de ser una forma en que los trabajadores paguen la crisis actual. Este tema será tratado posteriormente.
X. Ver el trabajo de Juan Villegas sobre las nuevas medidas en materia cambiaria, disponible en: http://www.alemcifo.org/ArticulosHTML/medidascambiarias.html.

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