viernes, 6 de marzo de 2015

Entrevista a Guillermo Almeyra: En Argentina la derecha clásica no tiene mayoría porque su apoyo es disperso

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)

M.H.: Buenas tardes Guillermo, ha definido los hechos del denominado 18F como un “golpe blando”.

G.A.: Desde hace un tiempo la política de Estados Unidos se ha modificado, ya no recurre en primera instancia a los ejércitos. En Honduras, por ejemplo, el ejército intervino pero fue el Parlamento que defenestró al presidente constitucional con un pretexto fútil de que hacía una consulta sobre la renovación de la Constitución, cosa que era de su jurisdicción.
Lo mismo sucedió en Paraguay, a Lugo lo destituyó el Parlamento. Han intentado lo mismo con Correa en Ecuador, con una huelga de la policía y están hace largo tiempo creando problemas en Venezuela para presionar para que la población se exaspere por la falta de alimentos y se pueda derrocar al gobierno por vías aparentemente pacíficas.
El problema del papel de la justicia aquí es el mismo. El Kirchnerismo no modificó ni la justicia, ni los servicios de inteligencia que en ciertos casos como el de Stiuso estaba en su puesto desde la dictadura de Lanusse, es decir, que pasó por todas las dictaduras. Es gente muy ligada por su función e ideología a la embajada de Estados Unidos, a la CIA, al Mossad, anticomunistas de profesión y en los momentos de debilidad social, aparecen en primer plano. Ese es el sentido de los golpes llamados “blandos”, en el caso argentino tratar que la Justicia en manos de una derecha social y política paralice al Poder Ejecutivo y al Legislativo en contra de la Constitución y la democracia.

M.H.: ¿Descarta la idea que ha instalado o pretende instalar la Diputada Carrió respecto de un auto golpe?

G.A.: Sí, claro. Milani cuando era muy joven, siendo apenas un Teniente, participó en la represión y desaparición de personas, como todos los oficiales del ejército. Milani es un oficial de inteligencia, por lo tanto no es inofensivo, pero está comprometido con la política del Kirchnerismo, no de una manera absurda como la que sería perpetuarlo con un golpe, cuando el Ejército no está en condiciones de salir a la calle y a pocos meses de las elecciones, cuando todas las encuestas dicen que va a ganar el Frente Para la Victoria, es decir, no el Kirchnerismo, pero sí el partido del gobierno.
No tiene ningún sentido el planteo, al gobierno no le conviene ninguno de estos intentos golpistas o de auto golpe, al contrario, lo que le interesa es llegar a octubre de la mejor manera posible, con la mayor estabilidad, para que el nuevo presidente, sin duda mucho menos popular que Cristina Fernández de Kirchner, y con mucho menos apoyo social, pueda salir del brete actual de la economía, si es que la economía mejora en estos meses. El planteo de Carrió no tiene ninguna lógica, como ninguno de los que ha hecho.

M.H.: Lo noto muy seguro con respecto a la posibilidad del triunfo del FPV en las próximas elecciones.

G.A.: Seguro nunca está nadie, pero los sondeos hablan de un 30/35% de votos posibles, sería la primera minoría, pero lejos de los otros que por otra parte no tienen un candidato único, aunque se está perfilando Macri.

M.H.: En compañía de Reutemann.

G.A.: Sí, Reutemann le puede sumar algunos votos nostálgicos del peronismo de derecha pero no más que eso. Reutemann es una invención del peronismo clásico como lo fue el mismo Scioli, uno corredor de autos y el otro motonauta, no políticos, que llegan a convertirse en eso porque el poder los mantiene.
Creo que la llamada derecha, aunque se hace difícil hablar de derecha e izquierda en el caso del Kirchnerismo y de la oposición porque en algunos casos de proyectos de ley y otros ámbitos el kirchnerismo está a la derecha de la oposición, pero la derecha social clásica, la oligarquía que apoya a los partidos de oposición, Clarín, La Nación, los que son permanentes, esos no tienen mayoría, tienen un apoyo disperso y hay fenómenos provinciales que hay que tener en cuenta. Por ejemplo, en Mendoza el Frente de Izquierda (FIT) sacó el 15% para Intendente, en Jujuy y Salta puede sacar más del 10%, entonces hay sectores sociales que pueden recoger parcialmente en algunos lugares la crisis del kirchnerismo, pero cuando haya que votar para presidente no van a votar por el FIT, van a partir el voto, parte para un candidato antioligárquico y otra para un candidato de la izquierda, es muy probable esto, siempre sucedió que la diferencia de votos para presidente y para diputados o intendente es notable.

La fuerza de Grecia es la posibilidad de que el fenómeno Syriza se repita en España

M.H.: Le quería pedir una reflexión final respecto de esta suerte de “armisticio a plazo fijo” por 4 meses que ha conseguido el gobierno griego y que ha dado lugar a reflexiones de distinto tipo respecto de cuáles habrían sido las concesiones que hizo.

G.A.: El gobierno de Tsipras no tenía las condiciones para conseguir mucho más que eso. Grecia está atenazada por Alemania, representa muy poco en el PBI de Europa, apenas el 2% y tiene pocas armas de negociación, aparte del apoyo popular, que es importante pero que a los alemanes no les preocupa demasiado.
La fuerza de Grecia es la posibilidad de que el fenómeno Syriza se repita en España que tiene más peso en la economía de la Unión Europea. Eso todavía no se ve. Ha tenido que hacer concesiones, sin duda, no las que le pedían, el objetivo de crecimiento de un 1% es absurdo ya que en este momento no puede crecer, pero es realmente bajo en comparación del 4% que le pedían, no habrá despidos en lo inmediato, no habrá nuevas privatizaciones. Mantiene los efectos peores de la austeridad impuesta por la Troika, mantiene su relación con la misma, aunque ahora la rebautiza “instituciones”, pero sigue siendo la vieja Troika. El Fondo Monetario Internacional es un poco más favorable mientras Alemania sigue siendo la punta dura contra Grecia que patea la pelota 4 meses para adelante esperando, entre otras cosas, el desarrollo social del movimiento en Grecia y lo que pase en España para tener un arma política de mayor presión.
La presión que puede hacer el gobierno de Syriza es menor, está casi forzado a ir preparando una salida ordenada del Euro mediante una devaluación que le permitiría, aún a costa de una mayor depresión de los salarios, como sucedió en Argentina, una tasa de ganancia mucho mayor, una reducción brutal de las deudas y una cierta recuperación para ir más lejos dentro del sistema capitalista.
El problema es que Syriza en ningún momento se declara anticapitalista ni quiere salir del sistema, lo que quiere es mayor espacio dentro de esta relación actual, que es una relación de total sumisión de Grecia.

Guillermo Almeyra es editorialista internacional de La Jornada (México).

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