viernes, 6 de marzo de 2015

Inundaciones: El Príncipe cordobés

Omar Hefling (PRENSA RED)

Vamos a desnaturalizar a Maquiavello, vamos a llevar la teoría política al marketing más barato y canallesco. Nos ubicamos en la mesa chica de asesores de campaña de José Manuel de la Sota, a los iluminados publicistas porteños.

“La tragedia, (no el dolor de la gente) nos cagó el lanzamiento nacional de la campaña. Pero no hay mal que por bien no venga, hagamos de esta tragedia una gran campaña, hagamos de la tragedia de los otros nuestra divertida comedia”.

Y ahí sale José Manuel con voz de pastor evangélico a predicar sobre la maldición del demonio que vaya uno a saber parqué descargó su ira sobre nuestra comarca.

No tiene nada que ver que hayamos acabado con los montes nativos, que hayamos avanzado tras negocios formidables impulsando proyectos inmobiliarios desbastadores de la naturaleza, no tiene nada que ver que en los zonas productivas no se hayan realizado canalizaciones solo para no restar un peso a la productividad del negocio del campo y así hayamos empujado el agua hacia las ciudades, el monocultivismo.

No tiene nada que ver, es la ira del demonio que no sé por qué inexplicable razón se ensaña con nuestro rebaño. El pastor gobernador convoca a los formadores de opinión a la casa de gobierno para ponerlos al tanto de lo que el demonio ha planeado para nuestro triste destino, y salen los bufones con prestigio a repetir como loros las consignas de los publicistas, que repetirán luego los periodistas, los otros bufones del puerto con alcance nacional.

Omar Hefling es periodista.

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