miércoles, 18 de marzo de 2015

Jaque a Venezuela: Los indicios de una intervención en ciernes

Jaque a Venezuela: Los indicios de una intervención en ciernesRamón Gómez Mederos (ACTA)

Lo de Obama más que celeridad, en realidad de los círculos oscuros que hay detrás de la institucionalidad norteamericana, es aceleración; una urgencia absoluta para quedarse con una de las reservas más grandes de petróleo del mundo.

Lo que hace a Venezuela un país de importancia geoestratégica es la reserva de crudo que posee, y el hostigamiento que sufre por parte del país del norte va exactamente en ese sentido.

La Faja del Orinoco, en la Venezuela del Socialismo del siglo XXI, constituye una de las reservas más codiciadas del planeta. Es la mayor reserva mundial, con una extensión geográfica de más de 55 mil kilómetros cuadrados que abarca los estados Monagas, Anzoátegui y Guárico; con una producción de 838 mil barriles diarios y reservas probadas estimadas en 153 mil millones de barriles, reparte su producción en 5 empresas mixtas, de las cuales, el estado mantiene el 60% de las acciones.

La guerra por la energía emprendida recientemente por EEUU, contra Rusia y ahora contra Venezuela, en el marco de una escalada mundial del poderoso del norte, también incluye todos los países del mundo con reservas ricas en petróleo y que están fuera del disciplinamiento unilateral de su política.

La aun fresca resolución de Obama que declara a Venezuela y su gobierno un peligro para su seguridad coincide en tiempo y forma con las sanciones impuestas a Rusia en el plano económico, y la persecución contra su cadena de televisión Rusia Today (RT).

La reconfiguración a nivel mundial de las zonas de influencia de EEUU, en esta suerte de guerra de reparto del mundo, donde China, pero también Rusia encallan en América del Sur y marcan una fuerte presencia, es una sustancial y lógica preocupación para el imperio del norte.

Se evidencia una formulación estratégica de nuevo tipo y de carácter múltiple en el sentido táctico, es decir, un desgaste institucional previo, como el caso específico de Venezuela, pero también de Bolivia, Paraguay, Honduras y Ecuador, el intento de construcción de un consenso interno que ubique a sus compañías extractivas en lugares de privilegio para la rapiña de sus bienes naturales.

El aumento de tropas norteamericanas a 3200 efectivos en el Perú, constituye un paso previo a una escalada de escaramuzas, promovidas desde las múltiples cabezas de playa que EEUU tiene en América; la promoción de John Kerry y el gobierno de Obama de la Alianza del Pacifico, constituye un impulso de contrapeso en el plano económico a la CELAC y al ALBA, pero fundamentalmente una estrategia de fortalecimiento de las transnacionales norteamericanas vinculadas al rubro energético extractivo y de una presencia militar aún mayor en la zona del pacífico.

La seguidilla de agresiones al gobierno de la república Bolivariana de Venezuela y a su proyecto estratégico encarnado en el Socialismo del Siglo XXI, muestra las desavenencias contemporáneas del mundo capitalista y su actual debacle, reanuda la visión sobre los paradigmas de desarrollo y su incidencia de estos sobre la economía mundial.

Pero, el problema central es el crecimiento exponencial de vínculos entre China y Rusia con países de la región, su influencia política a partir de acuerdos que trascienden lo meramente comercial y asociativo, y que empiezan a ampliarse al sector técnico-militar; Rusia participaría en maniobras militares conjuntas con Venezuela. En concreto, el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, aceptó la invitación de Venezuela a participar en maniobras militares de defensa antiaérea y artillería. "Con mucho gusto he aceptado la invitación. Sin duda participaremos en sus maniobras de defensa... ", dijo Shoigú en Caracas en un encuentro con el ministro de Defensa de Venezuela, el general Vladimir Padrino López. El titular de Defensa ruso añadió también, la propuesta venezolana de implementar puertos amistosos en Venezuela para buques de guerra rusos.

La expansión de las relaciones bilaterales entre Rusia y Venezuela hacia el ámbito militar, exacerban la urgencia de EEUU para una intervención directa, además de eso Rusia comparte su programa espacial con China, la cual está teniendo una significativa incidencia en los proyectos de infraestructura económica en las narices del imperio, como lo es la financiación del Gran Canal, una mega obra en Nicaragua.

La opción de gran parte de los países del sur americano, es de una matriz productiva basada en la exportación de materias primas con bajo valor agregado, principalmente a China, con motivo de su desmesurada necesidad de estas, que le sirven para su desarrollo interno, y vuelven como manufacturas a la región; para mencionar solo un parámetro económico, el comercio con el sur ha crecimiento aproximadamente diez veces, a la vez que las importaciones de la región, desde EEUU, han caído del 50% al 30 %, lo cual afecta, en gran parte, al comercio con la gran potencia.

Se puede aseverar que las disposiciones de Obama de declarar a Venezuela de "amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y política exterior" y de congelar los activos financieros presentes en su territorio y prohibir la entrada en el país a siete altos funcionarios venezolanos, es un error estratégico a la hora de neutralizar la incidencia de Rusia y China en la región, porque de esta manera, vuelve a cero la pretensión de recomponer sus relaciones con Cuba, padrino político de Venezuela en la región, e inclusive desgasta aún más la oposición interna al gobierno de Maduro, el que ha respondido la agresión norteamericana con la Ley Habilitante, aprobada por la Asamblea Nacional, facilitando poderes legislativos extraordinarios para que Maduro pueda gobernar por decreto; la misma Mesa por la Unidad Democrática (MUD), salió al paso de la polémica decisión de Obama y emitió un comunicado en el que precisó que "Venezuela no es una amenaza para ningún país".

El sur debate su independencia a partir de sus bienes naturales, pero su modelo de desarrollo primarizado y de exportación de materias primas, lo enfrenta a la gula de los grandes que están detrás de ellos. Sera por eso que la resolución de Obama no incluye el sector energético, nadie de la Casa Blanca ve una amenaza en eso; Venezuela exporta el 40 % de su petróleo a EEUU, el cual es refinado y reexportado a Venezuela, que no cuenta con tecnología en sus refinerías para elaborar el petróleo pesado.

Detrás de la agresión a Venezuela se abre un gran frente bélico hacia la pacífica América del Sur.

Venezuela es solo la punta del iceberg.

Ramón Gómez Mederos es Secretario Adjunto de la CTA San Juan. Integrante del Espacio por el Agua de San Juan.

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